30/7/17

Trastornos comórbidos con el síndrome de Asperger.



   Ahora ya se contempla que los niños con TEA pueden tener alteraciones neurológicas asociadas (como epilepsia), alteraciones metabólicas, trastornos comórbidos como el TDAH, etc. Estas alteraciones asociadas hacen que el perfil del autismo sea extremadamente complejo dado que se configura de una forma completamente diferente en cada persona según las alteraciones asociadas.
      Los trastornos comórbidos son aquellos que aparecen asociados al trastorno principal. No existen en todos los casos pero sí que son muy frecuentes en las personas que tienen como diagnóstico de síndrome de Asperger. De forma general los más habituales, los que con más frecuencia aparecen junto al Asperger, son los siguientes:

   - Problemas del estado de ánimo como depresión o ansiedad. Los estudios basados en la clínica sugieren que la depresión y la ansiedad son los trastornos psiquiátricos más comunes en personas con trastorno autista que, a menudo, implica la manifestación de características tales como fobias específicas, hiperactividad, obsesiones, estereotipias, etc. Estas manifestaciones es complicado diferenciarlas de síntomas afectivos o ansiosos, sobre todo en aquellas personas con alteraciones importantes en la comunicación. Además no existen investigaciones suficientemente validadas sobre los correlatos y los factores de riesgo de los trastornos del estado de ánimo y los TEA; no disponemos de datos empíricos en relación a qué síntomas tempranos del autismo pueden correlacionar con problemas de ansiedad y depresivos; no se han llevado a cabo estudios con grandes poblaciones de personas con SA y los estudios que existen son muy variables en tamaño de la muestra, periodo en que se estudia, edades, criterios diagnósticos, etc., lo que no permite generalizar los datos. Los síntomas de depresión abarcan un estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces; la dificultad para conciliar el sueño o el exceso de sueño; un cambio grande en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso; cansancio y falta de energía; sentimientos de inutilidad, de odio a sí mismo y/o de culpa, así como sentimientos de desesperanza y/o de abandono; dificultad para concentrarse; movimientos lentos o movimientos rápidos; inactividad y retraimiento de las actividades usuales; pensamientos repetitivos acerca de la muerte o incluso del suicidio; y pérdida de interés en la realización de actividades placenteras, incluso en la actividad sexual. La ansiedad, por otro lado, es una anticipación de un daño o desgracia futuros que se acompaña de un sentimiento desagradable o de síntomas somáticos de tensión y preocupación. Es un estado emocional normal ante determinadas situaciones, y constituye una respuesta habitual a diferentes situaciones cotidianas, salvo cuando sobrepasa cierta intensidad o supera la capacidad adaptativa de la persona. Cuando esto sucede se convierte en patológica, provocando un malestar significativo y síntomas la mayoría de las veces muy inespecíficos.


- Tics nerviosos o síndrome de Tourette. El síndrome de Tourette se define como parte de un espectro de trastornos por tics, que incluye tics transitorios y tics crónicos. Se trata de un trastorno neurológico con inicio en la infancia, caracterizado por múltiples tics físicos (motores) y vocales (fónicos). Estos tics característicamente aumentan y disminuyen, incluso se pueden suprimir temporalmente. Aunque la causa del síndrome de Tourette es desconocida las investigaciones actuales revelan la existencia de anormalidades en ciertas regiones del cerebro. Existe una estrecha relación entre los trastornos por tics y el síndrome de Tourette. Aunque no todas las personas con síndrome de Tourette tienen otros trastornos muchas personas experimentan problemas adicionales como el trastorno obsesivo-compulsivo; el trastorno de déficit de atención; diversos trastornos del desarrollo del aprendizaje, los cuales incluyen dificultades de lectura, escritura, aritmética y problemas perceptuales; y trastornos del sueño, que incluyen despertarse frecuentemente o hablar dormido. La amplia variedad de síntomas que pueden acompañar los tics puede causar más limitaciones que los tics mismos así que los pacientes, sus familias y sus médicos necesitan determinar qué síntomas causan más limitaciones para poder elegir los medicamentos y las terapias más apropiadas.

- Superdotación intelectual o altas capacidades. Como oposición a la capacidad intelectual disminuida, el bajo cociente intelectual o el retraso cognoscitivo. Muchos estudios han establecido que hasta un 70% de las personas con autismo presentan una discapacidad intelectual que puede oscilar desde tener un cociente Intelectual afectado en el rango de ligero hasta un grado profundo. Las nuevas investigaciones sugieren un porcentaje menor que el citado, pero esto podría deberse a que se ha incluido el Asperger y el autismo de alto funcionamiento en un solo espectro (trastornos del espectro autista) y, por tanto, ya que en estos trastornos la inteligencia no se ve afectada, el porcentaje global de discapacidad intelectual en el conjunto ha disminuido. Por lo general se entiende que en el espectro autista hay trastornos en los que el cociente intelectual se ve gravemente afectado y otros en los que no hay afectación o ésta es mínima. Así, en el caso del síndrome de Asperger, la persona presentará una inteligencia normal, a veces incluso superior a la media, y el cociente se verá disminuido así como aumente el grado de afectación en el espectro, siendo menor en los casos de autismo de Kanner que en los autismos de alto funcionamiento, etc. De hecho en el diagnóstico diferencial se usa el cociente intelectual como elemento de valoración (aunque no de diagnóstico), así como la adquisición de lenguaje o la torpeza motora.

- La hiperlexia, que es un trastorno de la lectura que se da con mucha frecuencia en los niños con autismo, aunque no exclusivamente en ellos, que consiste en la capacidad de leer con una perfección impropia para su edad pero con una comprensión muy limitada; leen muy bien pero no entienden nada. Esta dificultad conduce al fracaso escolar y si el problema no es detectado el niño/a no puede recibir la ayuda adecuada. Este trastorno se da con mayor frecuencia en niños de funcionamiento elevado y con mayor frecuencia en los casos de Asperger que en otros grados del espectro autista.

- Otros trastornos relacionados con el aprendizaje como por ejemplo la discalculia, dislexia, disortografía o disgrafía disléxica. La dislexia es una dificultad de aprendizaje de causas neurológicas que se manifiesta con una dificultad o retraso en el aprendizaje de la lectura y la escritura. La dislexia no es una enfermedad ni una discapacidad sino una dificultad de aprendizaje que se estima afecta a un 10% de la población en el mundo. Las personas con dislexia aprenden de una manera diferente. El de la dislexia es un cerebro que procesa la información de distinto modo, necesitando aprender surcando otros caminos.
Reconocer la dislexia desde un primer momento es fundamental para evitar las dificultades asociadas y lograr impulsar el aprendizaje. Sin embargo no siempre es fácil, a menudo se confunde con las dificultades habituales en la adquisición de la lectura y la escritura, con una falta de interés, desmotivación, falta de hábito de estudio, etc. Puede afectar a otros procesos de aprendizaje como la concentración, la expresión y la memoria.Todo niño que no hable bien la lengua materna a los 3 o 4 años es un niño con muchas posibilidades de tener dificultades específicas del aprendizaje (DEA), pero también aquel al que le cueste aprender los colores, los meses, las estaciones o recordar los nombres de los compañeros. Este trastorno se suele confirmar a los 6 o 7 años; antes de esa edad, aunque hay síntomas, es pronto. La detección precoz es impotantísima. Reconocer la dislexia desde un primer momento es fundamental para evitar las dificultades asociadas y lograr impulsar el aprendizaje. Sin embargo no siempre es fácil, a menudo se confunde con las dificultades habituales en la adquisición de la lectura y la escritura, con una falta de interés, desmotivación, falta de hábito de estudio, etc. La disgrafía disléxica, considerada una variedad de dislexia consiste en el trastorno de la escritura que afecta a la forma y/o al contenido y no suele presentar problemas intelectuales, neurológicos, sensoriales, motores, afectivos o sociales asociados, es la dificultad de la aplicación de las normas ortográficas a la escritura que puede estar asociada o no a la dislexia o a la disgrafía. También se conoce como disortografía, y puede ser "natural" cuando afecta al desarrollo fonológico y a las reglas de conversión fonema-grafema o "arbitraria" cuando afecta a las reglas ortográficas. Las principales dificultades en el aprendizaje de la escritura con respecto a la disortografía son:
   - Déficit en el conocimiento y uso de las reglas ortográficas.
   - Déficit lector.
   - Déficit en el lenguaje hablado.
   - Déficit en mantener representada una palabra en la memoria de trabajo mientras se busca en la memoria a largo plazo.
  - Déficit para conocer y realizar correctamente la conversión fonema - grafema.
  - Déficit en articular correctamente los sonidos del habla.


- Trastorno por déficit de atención e hiperactividad o, a veces, trastorno atencional o hipercinesis (es decir: una sola de las ramas del TDAH). Una comorbilidad frecuentemente asociada al Asperger es el trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH). Lo trastornos del espectro autista (TEA) y TDAH, coexisten con gran frecuencia. En estos casos las sintomatologías de ambos trastornos se agravan. También se encuentran más alteradas la funciones ejecutivas y, aunque la memoria inmediata en muchos casos puede estar preservada, suele existir una afectación en la memoria de trabajo. En el niño con TDAH existen alteraciones que pueden producir un rendimiento académico pobre, asociado a una baja autoestima, alteraciones emocionales y/o problemas en la integración social. Sin embargo, el TDAH no es necesariamente negativo. Hay niños, adolescentes y adultos con TDAH con un adecuado ajuste escolar, personal y social. Los niños con TDAH experimentan muchas dificultades para concentrarse y prestar atención; se aburren fácilmente y no terminan sus actividades correctamente o cometen numerosos errores por despiste. Presentan déficit en las Funciones Ejecutivas, es decir, en determinados procesos cognitivos necesarios para lograr aprendizajes comprensivos y significativos. Sin embargo, es posible mitigar o eliminar las consecuencias negativas o síntomas que produce este trastorno ya que existen varios factores que ayudan a una buena evolución del trastorno como son el diagnóstico precoz, una educación coherente y competente por parte de los padres o la transmisión de valores positivos y estabilidad familiar. Por el contrario, los siguientes factores pueden empeorar el pronóstico de TDAH: un diagnóstico retardado o una educación demasiado permisiva o severa por parte de los padres. Por eso el adolescente con TDAH que no reciba tratamiento durante la infancia tendrá unos síntomas más marcados y podría mostrar otras alteraciones asociadas como dificultades para organizarse escolar y personalmente o empezar múltiples proyectos de forma simultánea, pero rara vez terminarlos o la tendencia a realizar conductas de riesgo: alcohol, adicción a sustancias, conducta antisocial… Un niño con TDAH puede tener problemas de sociabilización por diversos motivos. Una de las grandes razones es por su impulsividad. Pero también destacan: el reclamo constante e inadecuado de atención social, el escaso conocimiento de sí mismo, la dificultad en el reconocimiento y regulación de sus propias reacciones emocionales, la sobre-personalización de las acciones de los otros y su dificultad para aprender de las experiencias.

- Comportamiento disruptivo, trastorno negativista desafiante (TND), síndrome del pequeño tirano (o síndrome del emperador), etc. como oposición al síndrome de Solomon. Los trastornos de la conducta en la infancia y en la adolescencia son una de las situaciones más preocupantes para padres, profesores y profesionales de la salud mental infanto-juvenil. El trastorno negativista desafiante, también denominado "trastorno de las ansias de libertad" y Oppositional Defiand Disorder (OOD), consiste en un patrón continuo de comportamiento desobediente y hostil hacia las figuras de autoridad que va más allá de la conducta infantil normal.  Aparecen comportamientos cualitativos y cuantitativos que  van mucho más allá de la simple maldad infantil o la rebeldía adolescente ya que, por lo general, implica la participación consciente por parte del individuo en actos que involucran un conflicto con la normativa social o con los códigos de convivencia implícitos en las relaciones en sociedad. El caso es que se trata de un patrón de conducta persistente en el que se transgreden los derechos básicos de los demás y las principales normas sociales propias de la edad. Causa un deterioro del funcionamiento a nivel social, académico y ocupacional clínicamente significativo. Este trastorno supone un desajuste social que de no ser tratado continuará en la edad adulta dando lugar a otros trastornos como el Trastorno Disocial. Solo es diagnosticable hasta los 17 años de edad ya que si el individuo tiene 18 o más pasaría a tener Trastorno Antisocial de la Personalidad. En este caso incluiría fracaso para adaptarse a las normas sociales en lo que respecta al comportamiento legal, irritabilidad y agresividad, impulsividad o incapacidad para planificar el futuro, deshonestidad, etc. Es decir, a partir de los 18 años de edad apunta a la desobediencia a la autoridad legal más que a la desobediencia a padres o profesores. Por oposición, el síndrome de Solomon es un trastorno que tiene como particularidad que la persona que lo padece evita destacar o sobresalir por encima de las otras personas, por encima de un grupo, debido a la presión que dicho grupo ejerce sobre él por distintos motivos. En la jerga del desarrollo personal se dice que padecemos el síndrome de Solomon cuando tomamos decisiones o adoptamos comportamientos para evitar sobresalir, destacar o brillar en un grupo social determinado y también cuando nos boicoteamos para no salir del camino trillado por el que transita la mayoría. Este trastorno se basa en el miedo creciente a sobresalir o llamar la atención en exceso tan sólo para poder encajar en cierto grupo o para no incomodar a los presentes con el talento que a ellos les hace falta. La envidia, la baja autoestima y la crítica de parte de otros son sus principales alentadores. De forma inconsciente, muchos tememos llamar la atención en exceso –e incluso triunfar– por miedo a que nuestras virtudes y nuestros logros ofendan a los demás. Esta es la razón por la que en general sentimos un pánico atroz a hablar en público. No en vano, por unos instantes nos convertimos en el centro de atención. Y al exponernos abiertamente, quedamos a merced de lo que la gente pueda pensar de nosotros, dejándonos en una posición de vulnerabilidad. Hablar sobre el Síndrome de Solomon es hablar de la importancia del miedo a destacar, es hablar de la presión que ejerce el grupo sobre determinados alumnos que sobresalen en el aula por su esfuerzo, sus conocimientos y sus valores.

- Trastorno obsesivo compulsivo (TOC). El comportamiento repetitivo es un síntoma no específico que históricamente ha sido considerado como un marcador de psicopatologías. El concepto se utiliza para referirse a una amplia gama de comportamientos que se llevan a cabo a menudo, de manera invariable, y que no son apropiados o son raros. El comportamiento repetitivo, en forma de obsesiones y compulsiones, es un componente de la definición del trastorno obsesivo compulsivo (TOC), un trastorno cada vez más reconocido en los niños y adolescentes que parece tener un patrón bimodal de aparición, con el primer pico alrededor de la pubertad, y el segundo en la edad adulta temprana. La edad de inicio ha sido examinada retrospectivamente y cerca de un tercio de los adultos informa que sus síntomas comenzaron antes de los 15 años de edad. El comportamiento repetitivo se observa en una amplia gama de trastornos psicológicos y condiciones médicas, con niveles subclínicos reportados en la población normal, comúnmente en niños pequeños, pero hay dos condiciones en las que el comportamiento repetitivo es un síntoma principal: los trastornos del espectro autista y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Una amplia gama de comportamientos repetitivos han sido observados en niños con autismo y Asperger, incluyendo manierismos motores repetitivos, un deseo obsesivo por la monotonía, reacciones negativas de cambio y una estrecha gama de intereses que se persiguen de manera obsesiva. Los comportamientos parecen cambiar en la presentación a través del tiempo. (Los manierismos son comportamientos de autorregulación no relacionados con tics o tocs).

- Trastornos del lenguaje. Hay que distinguir conceptos fundamentales porque la definición del Trastorno Específico del Lenguaje (TEL) es fundamentalmente negativa (criterio de exclusión) ya que se diagnostica con TEL al niño con un trastorno del lenguaje evidente que, por lo demás, oye normalmente, o al menos suficientemente bien, quiere comunicarse, tiene un cociente intelectual normal, no tiene autismo y no tiene tampoco ningún tipo de trastorno neurológico ni obstáculo anatómico que impida la producción del habla. Así, el TEL se refiere a una alteración en la expresión o comprensión del lenguaje que no puede justificarse por sordera, déficit motor, retraso, déficit intelectual, trastornos emocionales o exposición insuficiente al lenguaje. Si se produce la ausencia completa del habla diremos que existe afemia. Las personas con problemas secundarios del lenguaje (trastornos del lenguaje secundarios) serían, entonces, los que tienen afectación lingüística y un diagnóstico principal de TDAH, epilepsia o autismo. El lenguaje no se debe contemplar aislado de otros aspectos del desarrollo del niño.



   Es importante identificar y reconocer la comorbilidad porque tratándola mejora sustancialmente el funcionamiento psicosocial de estas personas. Para esto puede requerirse una mejor formulación diagnóstica puesto que estos otros problemas suponen dificultades añadidas para la persona con síndrome de Asperger, junto a otras consideraciones como la disgrafemia, hipersensibilidad sensitiva, etc.
   Lógicamente cuantos menos trastornos asociados se tengan mejor pronóstico de futuro se tiene también. Es muy importante tener esto en cuenta ya que a veces las familias olvidan que además del Asperger debe atenderse las otras dificultades y aunque ofrecen terapias y ayudas para mejorar, por ejemplo, en sus habilidades sociales, descuidan esos otros aspectos que en el futuro pueden llegar a convertirse en grandes problemas.


  La persona con Asperger debe recibir atención especializada para atender todas y cada una de las dificultades que presenta y para los trastornos asociados al principal que padece. Solo atendiendo de forma global todas las dificultades el desarrollo será óptimo.

   Si quiere leer más sobre la comorbilidad en los TEA PINCHE AQUÍ.



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Enlaces para consultar cada una de las comorbilidades que se mencionan en este artículo:
- Trastornos del estado de ánimo: depresión y ansiedad. http://www.mundoasperger.com/2016/08/trastornos-del-estado-de-animo.html
-  Síndrome de Tourette. http://www.mundoasperger.com/2017/04/tourette.html
- Consideraciones sobre el cociente intelectual. Discapacidad intelectual, superdotación y altas capacidades intelectuales. http://www.mundoasperger.com/2016/03/consideraciones-sobre-el-cociente.html
- Hiperlexia.  http://www.mundoasperger.com/2015/07/que-es-la-hiperlexia.html
- Dislexia, disfrafía, disortografía...  http://www.mundoasperger.com/2016/04/dislexia.html
- TDAH. Trastornos por déficit de atención e hiperactividad cuando se da junto al síndrome de Asperger:  http://www.mundoasperger.com/2017/01/tdah-trastorno-por-deficit-de-atencion.html
- TDAH. http://www.mundoasperger.com/2017/01/tdah-trastorno-por-deficit-de-atencion.html
- La función ejecutiva en las personas con TEA.  http://www.mundoasperger.com/2016/04/deficit-de-la-funcion-ejecutiva-en-el.html
- Más datos sobre la función ejecutiva en las personas con TEA. http://www.mundoasperger.com/2017/05/funcion-ejecutiva-en-las-personas-con.html
- Trastorno negativista desafiante o trastorno oposicionista.  http://www.mundoasperger.com/2015/09/trastorno-negativista-desafiante.html
- El síndrome de Solomon. http://www.mundoasperger.com/2015/10/el-estigma-del-sindrome-de-solomon.html
- TOC. Trastorno obsesivo compulsivo. http://www.mundoasperger.com/2017/04/toc-trastorno-obsesivo-compulsivo.html
- TEL. TRastorno específico del lenguaje y trastornos secundarios del lenguaje.  http://www.mundoasperger.com/2017/01/trastornos-especificos-del-lenguaje-y.html
- Hipersensibilidad sensorial o sensitiva en personas con Asperger y autismo. http://www.mundoasperger.com/2016/07/hipersensibilidad-sensorial-en-el.html