8/8/16

TRASTORNOS DEL ESTADO DE ÁNIMO. DEPRESIÓN Y ANSIEDAD.


“Depresión es consecuencia de un exceso de pasado 
y ansiedad es consecuencia de un exceso de futuro.” 


  Algunos síntomas relacionados con el estado de ánimo ya fueron observados en las descripciones más tempranas del trastorno autista: Kanner ya sugirió que muchas de las características nucleares del trastorno, especialmente la invarianza ambiental y el repertorio de comportamientos repetitivos, obsesivos y estereotipados, conducían a la manifestación de sintomatología depresiva y ansiosa. 
  Los estudios basados en la clínica sugieren que la depresión y la ansiedad son los trastornos psiquiátricos más comunes en personas con trastorno autista que, a menudo, implica la manifestación de características tales como fobias específicas, hiperactividad, obsesiones, estereotipias, etc. Estas manifestaciones es complicado diferenciarlas de síntomas afectivos o ansiosos, sobre todo en aquellas personas con alteraciones importantes en la comunicación. Además no existen investigaciones suficientemente validadas sobre los correlatos y los factores de riesgo de los trastornos del estado de ánimo y los TEA; no disponemos de datos empíricos en relación a qué síntomas tempranos del autismo pueden correlacionar con problemas de ansiedad y depresivos; no se han llevado a cabo estudios con grandes poblaciones de personas con SA y los estudios que existen son muy variables en tamaño de la muestra, periodo en que se estudia, edades, criterios diagnósticos, etc., lo que no permite generalizar los datos. 
  Pese a todo la comunidad científica parece estar de acuerdo en que las perturbaciones afectivoemocionales y conductuales son bastante comunes en el síndrome de Asperger y autismo de alto funcionamiento, así que es lícito preguntarse si tales perturbaciones no configuran, en algunos casos, una condición psiquiátrica comórbida a estos trastornos.



  De acuerdo con Isabel Paula y Martos-Pérez (2009) la ausencia de estudios con rigor metodológico en España plantea la necesidad de abrir nuevas líneas de investigación al respecto dentro de nuestras instituciones y servicios de atención a las personas con SA y AAF. La depresión clínica es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período relativamente largo. 
  Los síntomas de depresión abarcan un estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces; la dificultad para conciliar el sueño o el exceso de sueño; un cambio grande en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso; cansancio y falta de energía; sentimientos de inutilidad, de odio a sí mismo y/o de culpa, así como sentimientos de desesperanza y/o de abandono; dificultad para concentrarse; movimientos lentos o movimientos rápidos; inactividad y retraimiento de las actividades usuales; pensamientos repetitivos acerca de la muerte o incluso del suicidio; y pérdida de interés en la realización de actividades placenteras, incluso en la actividad sexual.


  La ansiedad, por otro lado, es una anticipación de un daño o desgracia futuros que se acompaña de un sentimiento desagradable o de síntomas somáticos de tensión y preocupación. Es un estado emocional normal ante determinadas situaciones, y constituye una respuesta habitual a diferentes situaciones cotidianas, salvo cuando sobrepasa cierta intensidad o supera la capacidad adaptativa de la persona. Cuando esto sucede se convierte en patológica, provocando un malestar significativo y síntomas la mayoría de las veces muy inespecíficos.

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Fuentes:
- Isabel Paula Pérez; Juan Martos Pérez. “Síndrome de Asperger y autismo de alto funcionamiento: comorbilidad con trastornos de ansiedad y del estado de ánimo”. Revista de Neurología, 2009. Viguera Editores SL.
-  “Una aproximación a las funciones ejecutivas en el trastorno del espectro autista”. Revista de Neurología, 2011; 52 (Supl 1): S147-53.