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Aviso: se emplea en este blog, ocasionalmente, el neutro o masculino (acabado en -o) en los términos que admiten ambos géneros, sin que ese uso gramatical esconda una discriminación sexista sino porque, dado que la lengua castellana no proporciona expresiones neutras para indicar ambos sexos, así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, los hombres y mujeres, los alumnos y las alumnas, etc.)

28/11/17

Instrumentos para evaluación del autismo y síndrome de Asperger.




Autismo de Kanner, autismo de alto funcionamiento, síndrome de Asperger y trastorno general del desarrollo no especificado son trastornos diferentes y cada uno de ellos presenta unas peculiaridades.

A veces es muy difícil diagnosticar uno de estos trastornos y distinguirlos de otros que cursan con rasgos similares como el trastorno límite de la personalidad, el trastorno bipolar, el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), el obsesivo-compulsivo, etc. Hacer diagnóstico es muy complejo y exige de una formación específica por eso es importante que el diagnóstico lo haga siempre un profesional altamente cualificado y con extensa experiencia en diagnosis. Todos los trastornos del espectro se definen como síndromes conductuales que pueden estar causados por diversos factores y que se expresan clínicamente con variaciones pero que comparten, en general, unas características comunes
    En esta guía se encuentra información sobre los test estandarizados y más usados para la evaluación del autismo y del síndrome de Asperger. Se trata de las pruebas que suelen pasar a los niños, adolescentes o adultos a los que se quiere diagnosticar y a sus padres y profesores. 


Encontrará la explicación de la Guía Portage, la escala de desarrollo McCarthy, WISC‐R, Test dominós, Raven, K-BIT, Entrevista con los padres, examen por neuroimagen, batería neuropsicológica, CHAT, SCQ, Pruebas de evaluación extensa ADI‐R, CARS, ADOS, ACACIA, IDEA, Escala MacArthur (CDI), prueba fonológica Bosch, prueba fonológica Acosta, Peabody, Test de Boston, baterías de lenguaje, BLOC, BLOC‐S, ITPA, AREL, PLON‐R, TSA, Sadek‐Khalil, TALE‐2000... Por ejemplo, el test M-CHAT, consiste en un formulario con 23 preguntas referidas al comportamiento del niño que deben contestar los padres. En caso de que haya dos cuestiones o más en las que el niño no se ajuste a la respuesta de protocolo, y en función de estos ítems son o no claves, se prescribiría la indicación de una exploración especializada con el fin de confirmar o descartar un trastorno del espectro autista (TEA).
   Recuerde que medidas categóricas como ADOS y ADI pueden no ser útiles como escalas de conducta que midan la dimensionalidad del fenotipo autista. Así que es importante que los trabajos de investigación no utilicen simplemente esquemas como el DSM/CIE o escalas categóricas como ADOS y ADI para clasificar los grupos estudiados y, en su lugar, especifiquen y describan cuidadosamente el enfoque del estudio. 
   Los indicadores más fiables para el diagnóstico temprano de los niños con autismo y Asperger se centran en las alteraciones de la interacción típica con el mundo social: escasa interacción con los demás y mirada esquiva, no responder cuando se los llama por su nombre, contacto visual reducido, e incapacidad para participar en juegos de imitación y en vocalizaciones recíprocas. Así pues, los marcadores más fiables para el diagnóstico precoz de un trastorno del espectro autista y Asperger, por el momento, son: escasa interacción y atención prestada a las demás personas, escasa atención a la mirada de los demás, no responder cuando se los llama por su nombre y, por último, incapacidad para participar en juegos de imitación y vocalizaciones recíprocas. La mirada anómala constituye uno de los rasgos definitorios del trastorno autista y es un punto clave en los test diagnósticos estandarizados.



Todos los estudios epidemiológicos se enfrentan al carácter poco preciso o ambiguo de los criterios que definen el diagnóstico porque, a diferencia de los síndromes con un claro marcador biológico, en los trastornos autistas es difícil, cuando no imposible, regirse por una ley del todo o nada. Las personas englobadas dentro de la etiqueta de TEA (Trastornos del espectro autista) tienen manifestaciones clínicas heterogéneas. Eso significa que una persona que reúne los criterios diagnósticos de autismo puede tener un gran número de conductas dentro del capítulo social que reflejan una mayor dificultad en las capacidades interactivas sociales, mientras que otra persona puede mostrar un patrón de disfunción social moderada y mayor afectación en conductas repetitivas, cumpliendo en ambos casos con los criterios de TEA.


La valoración clínica con propósitos diagnósticos y terapéuticos requiere considerar el TEA como un continuo de déficits en los tres apartados de la tríada autista. Además, la capacidad intelectual es una dimensión crítica del TEA que afecta tanto la intervención como el pronóstico. La evaluación ha de ser lo más completa posible y ha de evitar, al mismo tiempo, pruebas innecesarias que dupliquen resultados sobre los que ya se tiene certeza o que de forma injustificada dilaten la presentación del informe o causen malestar a la persona con el trastorno diagnosticado o a diagnosticar.



Las clasificaciones internacionales más usadas son, en cualquier caso, el manual diagnostico y estadístico de los trastornos mentales y la clasificación internacional de enfermedades (DSM y CIE). Ambas ubicaron el Asperger en el eje correspondiente a los “trastornos de inicio en la infancia, niñez y adolescencia” con el nombre de “trastornos profundos del desarrollo”, que se tradujo posteriormente como “Trastornos Generalizados del desarrollo” (TGD).  El reconocimiento del síndrome de Asperger ha conducido, pues, a su ubicación entre los trastornos del desarrollo en general y en el espectro autista en particular. Con el tiempo y las revisiones y actualizaciones de los manuales diagnósticos la denominación ha cambado a trastorno del espectro autista de nivel 1, con pocas necesidades de apoyo, y trastorno del neurodesarrollo (trastorno del espectro autista sin déficit intelectual).
   Una vez caracterizado sindrómicamente el trastorno (con independencia del sistema que se haya empleado para su clasificación), y realizado el diagnóstico diferencial, recuerde que se ha de proceder a un estudio biomédico que busque causas subyacentes, ayude a entender mejor las necesidades de la persona y oriente sobre la indicación individualizada de exploraciones complementarias. Para llevar a cabo este proceso se requiere la puesta en marcha de una estrategia coordinada de evaluación de carácter multidisciplinario, que asegure la participación de especialistas de la pediatría (en el caso de los niños y niñas), la psicología, la neurología y la psiquiatría.
   







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Fuentes: 
- Pruebas de detección del autismo infantil: http://www.mundoasperger.com/2017/12/pruebas-de-deteccion-del-autismo.html
- Normas de práctica clínica. Guía rápida de consulta para padres y profesionales. Niños de 0 a 3 años. Departamento de salud de Nueva York: https://www.health.ny.gov/publications/5307.pdf
- M-CHAT.Test de cribado de TEA para niños de 18 meses a 5 años, y otras pruebas: http://www.mundoasperger.com/2016/03/mchat-test-diagnostico-de-tea-para.html
- M-Chat: http://www.surestea.org/wp-content/uploads/2016/04/TEST-m-chat.pdf
- Fundación CADAH. Díaz Sanjuán, L. Método Clínico. Clave 1303. INDAGACIÓN. Faultad de psicología de la UNAM.
- Indicadores para el diagnóstico temprano del síndrome de Asperger y el autismo: http://www.mundoasperger.com/2017/02/indicadores-para-el-diagnostico.html
- Guía de Práctica Clínica sobre el Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad (TDAH) en niños y adolescentes. Guías de Práctica Clínica del SNS. Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad. 2010.
- Sotullo, C. y Díez, A. (2007). Manual de diagnóstica y tratamiento del TDA-H. Ed. Médica Panamericana.
- Wechsler, D. (2002). WAIS - III. Escala de inteligencia para adultos de Wechsler- Tercera edición. Buenos Aires Paidós.
- Cuetos, F. Rodriguez, B., y Ruano, E. (1996) .PROLEC: Batería de evaluación de los procesos lectores de los niños en Educación Primaria. Madrid. Tea ediciones.
- Instrumentos para evaluación del autismo y síndrome de Asperger: http://www.mundoasperger.com/2017/11/instrumentos-para-evaluacion-del.html
- Instrumentos para evaluación del autismo y síndrome de Asperger: http://ocw.um.es/cc.-sociales/trastornos-del-desarrollo-y-logopedia/lectura-obligatoria-1/tema7.pdf
- El diagnóstico del síndrome de Asperger: http://www.mundoasperger.com/2017/07/el-diagnostico-del-sindrome-de-asperger.html
- El M-CHAT, test de cribado para niños pequeños: http://www.mundoasperger.com/2016/03/mchat-test-diagnostico-de-tea-para.html