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9/5/19

Trastornos del aprendizaje. Algunos son muy conocidos pero otros no y, sin embargo, todos ellos afectan mucho a la capacidad de aprender de la persona que los padece.



Los trastornos que afectan al aprendizaje son muchos y por desgracia, a menudo vienen asociados con retraso madurativo o con trastornos del neurodesarrollo.
Si no se detectan a tiempo, no se diagnostican de manera correcta y no son tratados de forma efectiva exponen al niño o niña a repetidas experiencias fallidas en su proceso de aprendizaje, pueden reducir su motivación y favorecer la aparición de problemas asociados que afectan su autoestima y  bienestar emocional provocando signos de tristeza, frustración o decepción. El caso es que un trastorno del aprendizaje se define como una dificultad inesperada, específica y persistente para la adquisición de un aprendizaje pese a una instrucción convencional y a un nivel de inteligencia y oportunidades socioculturales adecuadas. Estos trastornos interfieren en el aprendizaje de habilidades académicas y/o sociales y, a menudo coexisten con problemas de conducta, del estado de ánimo y/o de ansiedad.
   Todo niño o niña que no hable bien la lengua materna a los 3 o 4 años tiene muchas posibilidades de presentar dificultades específicas del aprendizaje (DEA), pero también aquel al que le cueste aprender los colores, los meses, las estaciones o recordar los nombres de los compañeros.
  Maestra Brenda ha recopilado los problemas de aprendizaje más frecuentes de los que hablaremos a continuación, a sabiendas que el más conocido probablemente sea la dislexia, un trastorno del aprendizaje que supone la dificultad para leer a raíz de problemas para identificar los sonidos del habla y para comprender cómo estos se relacionan con las letras y las palabras (problemas de decodificación del lenguaje). Se manifiesta, por tanto, con una dificultad o retraso en el aprendizaje de la lectura y la escritura. 


La dislexia, que también se denomina «dificultad de lectura», afecta a las zonas del cerebro que procesan el lenguaje. Pero no olvide que las personas con dislexia tienen una inteligencia normal y, por lo general, también una visión normal. La mayor parte de los niños y niñas con dislexia puede tener éxito en la escuela con la ayuda de un tutor o de un programa de enseñanza especializado. El apoyo emocional también juega un papel importante ya que, aunque la dislexia no tiene cura, la evaluación e intervención tempranas producen los mejores resultados. En ocasiones la dislexia no se diagnostica durante años y permanece sin ser identificada hasta la edad adulta. De todos modos nunca es tarde para buscar ayuda sobretodo teniendo en cuenta que la dislexia, como los demás trastornos de aprendizaje, puede afectar a otros procesos como la concentración, la expresión y la memoria.

La discalculia o dificultad en el aprendizaje de las matemáticas (DAM) es el equivalente a la dislexia solo que en lugar de tratarse de los problemas que enfrenta un niño o niña para expresarse correctamente en la lengua materna se trata de la dificultad para comprender y realizar cálculos matemáticos. La discalculia se caracteriza por la presencia de dificultades en:
   - Perceptivo-visuales
   - Dificultades amnésicas
   - Orientación espacial
   - Esquema corporal
   - Figura y longitud
   - Distancia y tamaño
   - Déficit motores y de velocidad de procesamiento
Entre los diferentes síntomas que se producen dentro del fenómeno de la discalculia cabría destacar los siguientes:
   - Dificultades frecuentes con los números, confusión de los signos: +, -, / y ×, identificación, reversión o transposición de números, etc.
   - Dificultades amnésicas relacionadas con la información numérica.
   - Errores en las operaciones matemáticas básicas (suma, resta, multiplicación y división)
   - Dificultades con tablas de itinerarios, cálculo mental, señas y direcciones, etc.
   - Buena capacidad en materias como ciencias y geometría hasta que se requiere un nivel más alto que exige usar las matemáticas.
   - Dificultades relacionadas con la orientación espacial, tanto la propia como la de los objetos.
   - Dificultad con los conceptos abstractos del tiempo y la dirección.
   - Incapacidad para realizar planificación financiera o presupuestos.
   - Incapacidad para comprender y recordar conceptos, reglas, fórmulas, secuencias matemáticas (orden de operaciones).
   - Déficits en referencia a las relaciones entre figura y longitud.
   - Hay errores de transcripción, por ejemplo, escribir números dictados
   - Dificultad para llevar la puntuación durante los juegos.
   - Ansiedad, ante aquellas tareas y actividades relacionadas con las matemáticas.
   - Dificultades para realizar abstracciones y elaborar asociaciones a partir de material numérico.
   - Se utilizan los dedos para contar.



La disfasia es un trastorno que se manifiesta en una alteración en la expresión y comprensión del lenguaje. Los niños y las niñas disfásicos presentan déficit en el lenguaje tanto a nivel comprensivo como expresivo.

Estos pequeños suelen utilizar gestos y mímica para poder expresarse y presentan una serie de síntomas, que son los que aparecen con más frecuencia y que son los relacionados con la expresión y comprensión del lenguaje, como los siguientes:
   - Omisión de elementos gramaticales a al hora de organizar una frase.
   - En ocasiones suelen manifestar pocas intenciones de comunicarse con los demás.
   - Pobreza de vocabulario.
   - Dificultad para utilizar los pronombres personales.
   - No suelen utilizar preposiciones y conjunciones.
   - Los verbos los suelen emplear en infinitivo.
   - Dificultad en la adquisición de los morfemas como el género, número y morfemas verbales.
   - Alteración de la comprensión, pudiendo parecer en ocasiones, sordos.
   - Dificultad para recordar y repetir frases largas.
   - Reaccionan muy bien a los apoyos no verbales y por ello la utilización de gestos les ayuda mucho.
   - Repetición de palabras sin saber su significado.
No en todos los casos pero sí con mucha frecuencia resulta que estos síntomas van acompañados de otros como las alteraciones de estructuración espacial y temporal; las dificultades en las praxias orofaciales (movimientos que intervienen en la articulación de los fonemas); alteraciones del ritmo o dificultades psicomotoras como retraso en las destrezas motoras, lateralidad poco definida o adquisición tardía de la lateralidad. También aparece a veces un déficit de atención e hiperactividad o problemas de discriminación auditiva (tienden a confundir unos sonidos con otros o a no identificar determinados sonidos que sabemos son familiares para el niño). Finalmente pueden aparecer alteraciones en la memoria auditiva (es decir, en la capacidad del niño o la niña para retener y reproducir una serie de números o palabras emitidas verbalmente).

La disgrafía consiste en el trastorno de la escritura que afecta a la forma y/o al contenido y no suele presentar problemas intelectuales, neurológicos, sensoriales, motores, afectivos o sociales asociados. Considerada una variedad de dislexia no suele presentar problemas intelectuales, neurológicos, sensoriales, motores, afectivos o sociales asociados ya que en realidad es una dificultad para coordinar los músculos de la mano y del brazo que se da en niños y niñas que son normales desde el punto de vista intelectual y que no sufren deficiencias neurológicas severas. Esta dificultad impide dominar y dirigir el lápiz para escribir de forma legible y ordenada así que la escritura disgráfica suele ser parcialmente legible, ya que la letra del estudiante puede resultar muy pequeña o muy grande, con trazos mal formados y difíciles de interpretar. El disgráfico no puede respetar la línea del renglón ni los tamaños relativos de las letras. Incluso hay veces en que escribe en sentido inverso, de derecha a izquierda.
   A menudo se confunde la disgrafía con las dificultades habituales en la adquisición de la lectura y la escritura, con falta de interés, desmotivación, falta de hábito de estudio, etc. Recuerde que es la dificultad de la aplicación de las normas ortográficas a la escritura. 


La disortografía es una disfunción que afecta al contenido y composición de las palabras que se escriben: a la persona le resulta difícil asociar la escritura de las palabras con el código escrito y las normas ortográficas; es decir, tiene problemas para reconocer, comprender y reproducir los símbolos escritos, por lo que comete constantemente una serie de errores. La disortografía puede ser natural cuando afecta al desarrollo fonológico y a las reglas de conversión fonema-grafema o arbitraria cuando afecta a las reglas ortográficas.
   La disortografía se diferencia de la disgrafía en que los errores que la definen en ningún caso son de tipo grafomotor, aunque el sujeto pueda tener además una problemática grafomotora implicada (una cosa no excluye la otra). Disortografía o disgrafía disléxica es la dificultad de la aplicación de las normas ortográficas a la escritura que puede estar asociada o no a la dislexia o a la disgrafía. Se trata de una dificultad que se da independientemente de que haya o no alteraciones también en la lectura. Se trata de un trastorno del lenguaje que puede definirse como el conjunto de errores de la escritura que afectan a la palabra y no a su trazado o grafía. Se manifiesta, pues, en la dificultad para escribir las palabras de manera ortográficamente adecuada.
   Es importante aclarar que la disortografía no está relacionada con la forma y el trazado de la escritura: los errores afectan a la escritura, no a la grafía. También debe quedar muy claro que es un trastorno que no hay que confundir la disortografía con simples errores de escritura. de hecho, las principales dificultades en el aprendizaje de la escritura con respecto a la disortografía son:
   - Déficit en el conocimiento y uso de las reglas ortográficas.
   - Déficit lector.
   - Déficit en el lenguaje hablado.
   - Déficit en mantener representada una palabra en la memoria de trabajo mientras se busca en la memoria a largo plazo.
   - Déficit para conocer y realizar correctamente la conversión fonema-grafema.
   - Déficit en articular correctamente los sonidos del habla.


Hay cuatro tipos de faltas de ortografía:
    1. Las fallas referidas a la trascripción puramente fonéticas de la formación del lenguaje hablado Las faltas de uso que varían según la complejidad ortográfica de la lengua, cuando las palabras se sobrecargan de letras no pronunciadas
    2. Las faltas de gramática
    3. Las faltas referidas o palabras homófonas Entre los principales factores causales de las dificultades de ortografía encontramos :
       - Hábitos defectuosos de estudio (muchos niños proceden de manera poco afectiva al estudiar palabras de ortografía dudosa, debido a la enseñanza inadecuada de esta materia y de la composición escrita).
      - Falta de interés y actitudes favorables.
      - Limitaciones en conocimientos básicos sobre la fonética y estructura de la palabra.
      - Lenguaje deficiente, especialmente anomalías de pronunciación.
      - Escritura lenta e ilegible.
      - Defectos visuales.
      - Discriminación auditiva insuficiente.
      - Bajo rendimiento intelectual.


La apraxia/dispraxia es la interrupción o descoordinación de la capacidad para producir una respuesta motora con finalidad, es decir, la persona sabe lo que quiere hacer pero carece del control muscular necesario para llevar a cabo una actividad deseada. Sin embargo, las actividades involuntarias que utilizan los mismos músculos no están afectadas. Dispraxia sí es una disrupción parcial de la actividad motora implicada. La diferencia entre afasia y dispraxia radica en que en ésta última los problemas lingüísticos son principalmente identificables a nivel fonológico y no afectan a otras modalidades. La dispraxia es la dificultad para controlar los movimientos del propio cuerpo que afecta la motricidad fina y gruesa y se da en personas con habla muy poco inteligible pero cuyos gestos y expresión facial indican que quieren comunicarse. En principio los síntomas de este trastorno se restringieron a los referentes a aspectos articulatorios y fonológicos, sin embargo ahora se sabe que pueden presentarse dificultades tanto de habla como de lenguaje.

   En concreto la dispraxia se refiere a problemas con el movimiento y eso incluye dificultad en cuatro habilidades clave:
   - Habilidades motoras finas
   - Habilidades motoras gruesas
   - Planificación motora
   - CoordinaciónEs importante saber que la dispraxia no es un diagnóstico formal. 
Algunos padres se preguntan si las dificultades con las habilidades motoras desaparecen y lamentablemente la respuesta es no pero, con intervenciones adecuadas, las habilidades del niño o la niña con dispraxia pueden mejorar.



Apraxia es una disrupción total de la actividad motora implicada. Hay diferentes tipos de apraxia según afecten a una actividad u otra, por ejemplo de construcción, dificultad concreta en tareas visoespaciales o del habla, disrupción en la capacidad para controlar la posición de los músculos para hablar y la secuencia a seguir.

La disfemia o tartamudez es una perturbación de la fluidez de la expresión verbal caracterizada por repeticiones, bloqueos, espasmos o prolongaciones involuntarias de sonidos y sílabas sin que existan anomalías en los órganos de fonación. Se acompaña frecuentemente de mutismo, retraimiento y evitación de situaciones en las que el niño o niña se vea obligado a comunicarse. Muchos autores emplean el término “disfemia” para referirse al trastorno y “tartamudez” como la forma peculiar de habla.
   Según su origen, se diferencian dos tipos de disfemia:
   - Neurogénica: es resultado de una comunicación deficiente entre el cerebro, los nervios y los músculos como consecuencia de una patología cerebrovascular.
   - Psicógena: de origen psicológico. Puede estar provocada por un trauma grave o por situaciones de angustia o ansiedad.
«Son los niños con tartamudez los que más padecen las consecuencias de una sociedad que no valora las diferencias y de unos profesionales que no acaban de ser conscientes de la importancia que tiene la DETECCIÓN PRECOZ de las disfluencias infantiles. El cerebro es un órgano programado para sobrevivir. Esta es su única prioridad. Agranda los peligros, recuerda las cosas malas, y las cosas buenas se quedan enterradas como si hubiera pasado un tornado. Por eso, es de vital importancia enseñar a entrenar el cerebro en positivo, a reprogramarlo. Trabajemos cada día para reforzar en nuestros hijos, familia, amigos, en nosotros mismos... mensajes como "Te quiero", "Eres Especial", "Eres capaz"... Nuestras palabras, miradas, gestos o actitudes son decisivas para empoderar o minar las capacidades.» Fundación Española de la Tartamudez.

   Las interrupciones que caracterizan la conducta de comunicación de algunos niños y niñas van a variar dependiendo de las situaciones en las que está involucrado, el medio ambiente, sus actitudes emocionales, su lenguaje y vocabulario, entre otras. Muchos niños y niñas a menudo muestran en torno a los dos y tres años de edad una tartamudez evolutiva que se manifiesta en forma de repeticiones o bloqueos y que, en la mayoría de los casos, remite totalmente.
   En la tartamudez como trastorno la causa no está plenamente identificada si bien parecen intervenir en la misma tanto factores intrínsecos a la persona como ambientales. lo observable es que los sonidos, sílabas o palabras pueden ser repetidas o prolongadas. Es un trastorno de la comunicación (no un trastorno del lenguaje) que se caracteriza por interrupciones involuntarias del habla que se acompañan de tensión muscular en cara y cuello, miedo y estrés. Se trata de la expresión visible de la interacción de determinados factores orgánicos, psicológicos y sociales cuyos efectos psicológicos pueden ser graves, afectando el estado de ánimo de la persona de forma continua. (1)
Según su sintomatología, diferenciamos:
- Tartamudez tónica: se caracteriza por el habla entrecortada con espasmos iniciales. El niño emite a continuación un discurso precipitado acompañado de una gran tensión muscular.
- Tartamudez clónica: se caracteriza por las repeticiones silábicas involuntarias y bruscas antes de iniciar la frase o en el curso de la misma. Se acompaña de contracciones labiales breves y rápidas.
- Tartamudez mixta: es el tipo más frecuente de disfemia. Combina características de los dos trastornos anteriores.





Bien, cambiando a otro problema de aprendizaje queremos recordar antes que la agnosia es la falta de capacidad del cerebro para reconocer los objetos familiares, a pesar de existir un adecuado imput sensorial. Cualquier sentido puede verse afectado: 

      - Agnosia visual. Incapacidad para identificar estímulos visuales.

      - Agnosia táctil. Incapacidad para identificar objetos con el tacto.

      - Agnosia auditiva. Incapacidad para reconocer y diferenciar sonidos, palabras… 

      - Agnosia gustativa.
Partiendo de esto podemos describir la disgnosia como un trastorno del procesamiento visual. Se trata de un trastorno del aprendizaje que afecta la comprensión de la información que el sujeto ve, o la capacidad de dibujar y copiar, por ejemplo. A diferencia de la agnosia, donde a el sujeto le es imposible reconocer un elemento o persona, en la disgnosia sólo se presenta una dificultad de reconocimiento. El cerebro humano es el encargado de procesar el mundo visual que lo rodea, incluyendo cosas como símbolos, imágenes y distancias, así que las debilidades en estas funciones cerebrales, como la falta de comprensión, constituyen lo que se ha llamado disgnosia.

El término “disprosodia” se compone, por un lado, del vocablo “dis” que quiere decir separación, divergencia o dificultad y por otro lado de la palabra “prosodia” que, en gramática, es la rama encargada de enseñar la pronunciación y acentuación correcta de las palabras. La prosodia estudia los rasgos fónicos que afectan a la métrica, por ejemplo el ritmo o la estructura de los versos, pero especialmente los acentos y la entonación. Así pues, la disprosodia es la dificultad para pronunciar o entonar adecuadamente las palabras y se caracteriza por alteraciones en la intensidad, las pausas, el ritmo, la cadencia y la entonación de las palabras. 

   La persona que tiene disprosodia puede comprender el lenguaje y vocalizar las respuestas deseadas, no obstante, encuentra dificultades para controlar la manera en que enuncia dichas respuestas. Además hay un fenómeno curioso con respecto a la disprosodia y síndrome del acento extranjero: el síndrome del acento extranjero consiste en una pronunciación repentina con tono y acentuación no habituales.
La dismusia es muy poco conocida. Se trata de la incapacidad para aprender a leer y relacionar los sonidos con lo escrito por lo que no hay habilidad para leer una notación musical de manera fluida. La persona con dismusia es incapaz de distinguir las melodías o variaciones en la altura del sonido y no reconoce si un músico desafina en la ejecución de un pasaje. Sin embargo, con dismusia no se tiene dificultad para distinguir ruidos o recordar letras de canciones o vocales humanas.
Dismnesia o hipomnesia es un trastorno cualitativo de la memoria que se caracteriza por la dificultad específica para fijar, asociar o evocar información y que se presenta con olvido de nombres, fechas, rostros, etc. 
   - Se conocen como dismnesia de fijación la dificultad para evocar de nuevo los hechos u objetos que antes se recordaban con facilidad. La de fijación se comprueba en el paciente que no puede mantener en la memoria datos sencillos como nombres, cifras, pequeños sucesos, inclusive a los pocos minutos de haber recibido la información, pero los puede recordar pasadas unas horas o días. 
   - la dismnesia de evocación es la dificultad para recordar en el momento oportuno datos que antes se evocaban adecuadamente, pero estos recuerdos pueden aparecer en otras circunstancias sin esfuerzo alguno.
   A menudo se presenta la dismnesia en los estados depresivos, en los síndromes ansiosos, en las demencias incipientes, cuando hay disminución del nivel de vigilancia o de la atención y en los síndromes donde predomina la apatía.


Recuerde que los trastornos del habla y los trastornos del lenguaje no son lo mismo. Concretamente:
   - Los trastornos del habla hacen referencia a todos aquellos problemas que surgen de un daño en las funciones motoras de los órganos vocales, trastornos en la anatomía, fisiología o neurología (trastornos en la producción de voz, fluidez y articulación, aspectos no simbólicos). Lo que está afectado es la transmisión a través del sonido. 
   - En los trastornos del lenguaje se agrupan los problemas que afectan a la formulación y comprensión del significado (aspectos simbólicos) y un amplio espectro de trastornos de desarrollo y psicológicos.

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(1) Si hablas con una persona con tartamudez recuerda: sólo necesitan un poco más de tiempo para terminar su mensaje. Siempre puede ponerse en contacto con la Fundación Española de la Tartamudez es una entidad sin ánimo de lucro dedicada a actividades de interés público y social a nivel nacional, según establece la ley de Fundaciones (Ley 50/02) y cuya misión es ayudar a todas aquellas personas que tartamudean para intentar mejorar su calidad de vida. 

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Otras fuentes:
- Doble excepcionalidad: dislexia y altas capacidades intelectuale: https://www.mundoasperger.com/2018/01/doble-excepcionalidad-dislexia-y-altas.html
- La dislexia como disfunción del procesamiento secuencial.
F. Pérez-Álvarez, C. Timoneda-Gallart. En "Revista de Neurología". Volumen 30, número 7. Fecha de publicación: 01/04/2000
http://www.neurologia.com/sec/resumen.php?or=facebook&id=2000001&utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook
- Trastornos del lenguaje: http://www.mundoasperger.com/2012/07/trastornos-del-lenguaje-tel.html
- Gaceta.es : "La injusticia de llorar por la dislexia". Hayda Ramos. http://gaceta.es/reportajes/injusticia-llorar-dislexia-espana-08032015-0133
- "La dislexia, un problema invisible y desconocido." Hayda Ramos en  Gaceta.es http://gaceta.es/reportajes/dislexia-problema-invisible-desconocido-06032015-1420
- Dispraxia: http://www.mundoasperger.com/2017/01/dispraxia.html
- Dislexia, dislalia, afasia, agnosia, disgrafía, disfasia y otros trastornos del lenguaje, del habla o logopatías... https://www.mundoasperger.com/2017/12/dislexia-dislalia-afasia-agnosia.html
- Tartamudez, disfluencias y lo importante que es mostrar apoyo a las personas a las que les ocurre: https://www.mundoasperger.com/2017/10/tartamudez-disfluencias-y-lo-importante.html
- Disfluencias y tartamudez por Denise Behrens de Avella.
http://www.mundoasperger.com/2017/10/disfluencias-y-tartamudez-por-denise.html?m=1
- La tartamudez y el Síndrome de Tourette. Este material fue compilado por Luc De Nil, Ph.D., Director del departamento de graduados de Patología del Habla y del Lenguaje, Universidad de Toronto, y por Paul Sandor, M.D., Director de la Clínica de Síndrome de Tourette, Universidad Health Network. https://www.stutteringhelp.org/sites/default/files/Migrate/Stuttering_TourettesSyndrome_spanish.pdf
- tartamudez, un trastorno de la comunicación: https://www.mundoasperger.com/2016/03/tartamudez-un-trastorno-de-la.html
- Disfluencias y tartamudez, por Denise Behrens de Avella: https://www.mundoasperger.com/2017/10/disfluencias-y-tartamudez-por-denise.html




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Redefiniendo el síndrome de Asperger::

Técnicamente el síndrome de Asperger (SA) es un trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de un trastorno que se manifiesta con la incapacidad para comunicarse convencionalmente, dificultades para asumir habilidades sociales de forma natural y también dificultades para comprender la conducta social de los demás.
Por ejemplo, en el lenguaje de las personas con Asperger están presentes una serie de alteraciones como el uso excesivamente formal, rebuscado o pedante; las dificultades para iniciar una conversación o para dejar de hablar y ceder el turno a otros cuando la conversación gira en torno un tema de interés restrictivo de la persona en cuestión; etc.

Las personas con síndrome de Asperger normalmente sienten la necesidad de tenerlo todo estructurado en su cabeza para poderlo comprender. prácticamente todos tienen intereses peculiares, restrictivos, único o incluso obsesivos; muchos son torpes debido a problemas de motricidad; la mayoría no juegan en grupo y tampoco se les dan bien los deportes (aunque insistimos en que siempre hay excepciones).

Tener síndrome de Asperger, y/o un hijo/a con síndrome de Asperger, incide en las relaciones personales de la unidad familiar, dificulta la socialización de todos sus miembros, la educación del menor resulta estresante y genera ansiedad, sobre todo si el centro escolar no colabora para cubrir sus necesidades educativas especiales y son alumnos que mayoritariamente padecen acoso escolar.

El Asperger no tiene consideración de enfermedad sino de síndrome (conjunto de síntomas) y la diversidad de funcionamiento va a estar ahí por siempre aunque, gracias a terapias, intervención y la ayuda familiar y profesional, sus dificultades pueden aminorar con el tiempo (y mucho trabajo y esfuerzo) y mantener lo que se llama "una vida normal". La media de edad ronda los 5 o 6 años cuando se produce el diagnóstico (mucho más tarde en el caso de las chicas porque sus rasgos son más sutiles y los diagnosticadores aún no están suficientemente entrenados para percibirlos) aunque sus rasgos especiales suelen hacerse patentes a partir de los 3 años de edad. Algunos de estos niños y niñas presentan comportamientos “especiales” casi desde su nacimiento (por ejemplo hiperactividad y déficit de atención en alguna época, un comportamiento excesivamente infantil para su edad, aprenden a leer solos (hiperlexia), no miran a los ojos al hablar (mirada anómala), tienen rabietas que para los demás son incomprensibles y desmesuradas, son muy literales, etc. y cuándo no, ni sobre qué temas es apropiado hacerlo según el contexto, ni cuándo intervenir o cómo iniciar una conversación. Los gestos, el rostro y las expresiones corporales de los demás les resultan confusos a menudo porque la mayoría de personas con síndrome de Asperger solo interpretan el lenguaje verbal (las palabras) y no comprenden bien el no verbal. Por tanto, aunque su semántica sea rica (normalmente tienen un vocabulario incluso mucho mejor que la de sus iguales) y su sintaxis correcta (saben perfectamente construir una oración y expresarse de forma normativamente correcta a nivel sintáctico y semántico) fallan estrepitosamente en la pragmática. Eso hace que su comportamiento social parezca “anormal”.

El conjunto de rasgos (o síntomas) más importantes del síndrome de Asperger son:

1. Deficiencias sociales: carecen de recursos para interpretar las señales sociales y el lenguaje no verbal por lo que su lenguaje pragmático falla. Esto significa que a la hora de interpretar emociones pueden errar o no saber cómo expresar las suyas propias.

2. A menudo no reconocen signos del intercambio de la toma de turno por lo que no saben cuándo pueden hacerlo. Son literales, mucho más cuanto menos edad tengan. Las personas con síndrome de Asperger entienden el lenguaje verbal sin poder interpretar su componente prevaricador (las mentiras, las frases hechas, las metáforas, los juegos de palabras, etc.). Como no comprenden bromas, sobreentendidos, lenguaje metafórico, chistes, etc. y tampoco comprenden conceptos abstractos casi siempre son incapaces de intuir lo que otros piensan o cómo se sienten los demás, lo cual significa que tienen graves problemas en lo que se conoce como "teoría de la mente".

3. Tienen focos de interés absorbentes. Se interesan por cuestiones que a otras personas les podrían parecer irrelevantes y llegan a convertir esos temas en verdaderas pasiones y en intereses exclusivos, focalizando todo su interés en el aprendizaje de tantos datos como caigan en sus manos o en actividades de colección sobre esas áreas de interés. Adquieren conocimientos muy concretos hasta llegar a ser verdaderos expertos y, a la vez, a veces ignoran aquellos otros temas que no les interesan en absoluto (esto puede desembocar en fracaso escolar). Consiguiendo que sus intereses particulares formen parte de su aprendizaje pueden llegar a realizar estudios superiores con éxito y si además esos intereses absorbentes los pueden utilizar en el entorno laboral serán personas eficaces y muy útiles en su trabajo.

4. Establecen rituales muy estrictos: necesitan rutinas, si sus costumbres, sus horarios o sus actividades varían, y no se les ha anticipado que habrá un cambio, experimentan ansiedad. Pequeñas diferencias en su rutina, que aparentemente no tienen importancia, a ellos/as les pueden llegar a alterar muchísimo. Necesitan saber en todo momento qué día de la semana es, qué actividades tienen previsto hacer en ese día, etc. Eso hace necesaria la anticipación de los cambios: si por cualquier causa se van a alterar sus rutinas conviene explicárselo con antelación para no provocarles ansiedad.

5. La mayoría de personas con síndrome de Asperger presentan motricididad dañada en mayor o menor medida: son torpes y patosos. De ahí que por lo general los juegos en grupo y los deportes se les den mal. Eso agrava el problema de socialización porque sus compañeros de juegos les rechazan en sus equipos e, incluso, llegan a prohibirles la participación. Los adultos suelen tropezar, los niños se caen y se golpean a menudo, les cuesta aprender a montar en bici, atarse los cordones de los zapatos o abotonarse la ropa. Con el tiempo, la práctica y mucha insistencia se mejoran mucho las habilidades motrices pero suele quedar cierta torpeza en la edad adulta.
Por lo demás… son personas con sus capacidades cognitivas intactas. No hay ningún rasgo físico que les diferencie de los otros niños y pasan desapercibidos en el grupo aunque se les suele clasificar como “raritos” o “excéntricos”. La mayoría de personas con síndrome de Asperger tiene una memoria excepcional por lo que suelen aprender muchísimos datos (especialmente sobre sus temas de interés). Su memoria es sobre todo visual-espacial así que recuerdan pequeños detalles que los demás no recordamos. Sin embargo necesitan adquirir habilidades sociales, y requieren apoyo terapéutico/psicológico prácticamente toda su vida, por lo que es importante ponerles en manos de profesionales tan pronto como sean diagnosticados y trabajar individualmente las dificultades concretas que presenta cada persona en particular.
No sirven generalizaciones de cara a la intervención: hay que concretar las dificultades de cada uno y enfocarse en ellas para ayudar de verdad a esa persona.




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