contenido de la página

Translate


Aviso: se emplea en este blog, ocasionalmente, el neutro o masculino (acabado en -o) en los términos que admiten ambos géneros, sin que ese uso gramatical esconda una discriminación sexista sino porque, dado que la lengua castellana no proporciona expresiones neutras para indicar ambos sexos, así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, los hombres y mujeres, los alumnos y las alumnas, etc.)

11/4/18

Asperger es...




   El síndrome de Asperger es uno de los trastornos del espectro autista (TEA) o trastornos del neurodesarrollo más habituales pero menos conocidos. Como saben fue reconocido por la comunidad científica en 1994 sabiendo que afecta al desarrollo de la persona.


   Se trata de personas con aspecto e inteligencia normal, en ocasiones superior a la media, pero con una discapacidad para entender el mundo social que genera comportamientos inadecuados (o poco apropiados para una situación determinada y, en consecuencia, incomprendidos) y presenta diversas dificultades para ellos que llegan a influir también su entorno.
  Muestran dificultades con la comunicación no verbal, interpretan el lenguaje de forma literal, son inflexibles a nivel de comportamiento (no les gustan los cambios, se sienten mejor con rutinas que con sorpresas y alteraciones en su día a día), tienen dificultades en la planificación así como en la interpretación de sentimientos tanto propios como ajenos, debido a una dificultad en la teoría de la mente (ToM) y en la coherencia central, razón por la cual también les resulta difícil la abstracción de conceptos. También pueden tener problemas para  mantener el contacto ocular o una correcta coordinación motora. Aunque no se dan en todos los casos el hecho de no mirar a su interlocutor al hablar o de presentar cierta torpeza motriz, sobre todo en la infancia, son rasgos más que frecuentes que se ven rápidamente en los niños y niñas. Lo normal es que los pequeños tarden mucho a aprender a montar en bici sin ruedines, les cueste abotonarse la ropa, tarden mucho tiempo o incluso nunca consigan aprender a hacer un lazo (por ejemplo la lazada de los cordones de los zapatos), etc.




   Hasta hace bien poco se consideraba un raro y extraño síndrome pero gracias a las investigaciones más recientes ahora sabemos que es bastante habitual. De hecho se estima que hay entre uno y cinco casos por cada mil nacimientos que se dan en España y que tiene más incidencia en niños que en niñas. Bien, la incidencia nunca estará clara del todo si no conseguimos mejorar los diagnósticos y visibilizar los rasgos del Asperger para que no solo los profesionales de la salud lo detecten. Consiguiendo que la población general conozca los primeros síntomas muchos maestros y profesores y muchos familiares podrían sospechar la existencia de un síndrome de Asperger o de cualquier otro trastorno neurológico y poner al menor a disposición de los servicios psicológicos mucho antes. En cuanto una mayoría de la gente sepa reconocer los rasgos el número de diagnósticos aumentará considerablemente.
   Por otro lado la prevalencia mayor en chicos que en chicas es un hecho que hay que poner en cuarentena porque, si bien es cierto que hoy por hoy se dan muchos más casos en varones que en mujeres, también es cierto que los rasgos femeninos son sustancialmente diferentes y, por tanto, pasan desapercibidos con más frecuencia que los rasgos masculinos, aparte de que los instrumentos usados para diagnóstico siguen siendo los que se diseñaron para niños, varones, de clase media y, en principio, de raza aria. Esto hay que cambiarlo con urgencia ya que el síndrome de Asperger aparece en personas de cualquier raza o etnia, de ambos sexos, de cualquier edad, etc.


   De todas formas, una detección temprana, un buen ambiente familiar y la adecuada respuesta educativa contribuyen a mitigar los síntomas en la vida adulta. Así que cuanto antes se detecte y se ponga a esa persona a disposición de servicios psicológicos y psiquiátricos adecuados, mejor para todos. Por esta razón es importante, también, reclamar a la Administración la gratuidad de la intervención en las personas con trastornos del espectro autista de cualquier edad, ya que se trata de algo crónico, que siempre va a estar ahí, nunca va a desaparecer aunque se mitiguen las dificultades intrínsecas al síndrome, y a cualquier edad, incluso en la edad adulta, puede requerirse atención y tratamiento.
   Las personas con trastornos del neurodesarrollo tipo asperger suelen ser excesivamente directos y poco diplomáticos. Esta es otra de las razones por las que su socialización es difícil ya que, aunque apenas nadie lo reconozca, resulta muy molesto que alguien te esté diciendo constantemente cosas que nuestra cultura considera tabú decir. Por ejemplo, a nadie le gustaría que en la cola de cajas del supermercado le dieran unos toquecitos en el hombro para decirle que necesita una ducha. Sin embargo esta es una situación por la que quien más quien menos ha pasado. Lo frecuente es callarnos, aguantar como podamos en la cola hasta que esa persona se marche aunque su olor corporal sea muy desagradable, y no decir nada. Un niños con Asperger probablemente se lo dirá, sin ánimo ni de ofenderle ni de herirle, sino como una verdad objetiva que considera importante que la otra persona sepa, por si no se ha dado cuenta: usted huele mal y debería ducharse. ¿Imaginan la situación? Pues a esto nos referimos cuando hablamos de que son personas directas y poco diplomáticas. Afortunadamente se aprende con el tiempo y las normas sociales se van interiorizando y comprendiendo con lo que un adulto Asperger es muy poco probable que le diga nada a esa persona de la cola del supermercado: ya ha aprendido que sería una ofensa para el otro y probablemente sus palabras se considerarían como una grave falta de educación.


   Algunos especialistas les catalogan como personas con comportamientos increíbles por su entendimiento absolutamente racional y describen que en la persona con trastornos del neurodesarrollo del tipo Asperger no se observa retraso en el desarrollo ni en la adquisición del lenguaje, no existiendo una perturbación clínicamente significativa aunque es frecuente que su vocabulario sea rebuscado (y resulte pedante) y que a la hora de conversar les falle la pragmática comunicativa (que no sepan cuándo les toca hablar, respetar los turnos de palabra, cambiar de tema, interrumpir para decir algo relevante, etc.) No hay retraso, por ejemplo, en la edad de aparición de las primeras palabras y frases aunque pueden existir particularidades cualitativas (por ejemplo gramaticales) que llamen la atención. Por tanto aunque se encuentra perturbada la capacidad para reconocer intuitivamente las señales no verbales o paralingüísticas emitidas por las otras personas durante una conversación y también tengan dificultades para realizar lo equivalente, enviando las propias, se puede adquirir esa habilidad aunque no dispongan de ella de forma natural.






_____
Como base para este artículo se ha tomado la publicación del 26 de febrero de 2018 en EsEstilo de EsDiario.  La hemos completado y hemos añadido información proveniente de otros artículos de este mismo blog pero la publicación original se puede encontrar en:
https://www.esdiario.com/amp/96928972/Sabes-que-es-el-Asperger.html