Aviso: se emplea en este espacio ocasionalmente el neutro (acabado en -o) porque así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, alumnos y alumnas, etc). El contenido de MuNDo AsPeRGeR está protegido por Creative Commons Attribution 4.0 International. Puede compartir libremente cualquier contenido citando MuNDo AsPeRGeR o al autor del texto. Encontrará las fuentes que usamos nosotros al pie cada artículo.


22/2/17

Dificultad e importancia de distinguir un TEA de un TDAH.






    Aunque los criterios diagnósticos no muestran coincidencias las características del trastorno por déficit de atención y/o hiperactividad (TDAH) como los problemas de atención, exceso de actividad e impulsividad, suelen aparecer también en el Asperger y autismo y hay conductas características de los TEA (trastornos del espectro autista) como escasa empatía, pobres habilidades sociales o dificultades pragmáticas que están presentes en el TDAH, conectadas a los déficits en control inhibitorio o en memoria de trabajo. De ahí que, a menudo, distinguir diagnósticamente si se trata de un caso de TDAH o de un TEA sea de enorme complejidad para los profesionales.



   La problemática para diferenciar específicamente un TDAH y el síndrome de Asperger surge en los primeros años, cuando el niño muestra una dificultad para interpretar los sentimientos de los demás o mostrar esa interpretación y, a veces padece cierto problema para centrar su atención o muestra una conducta hiperactivo-impulsiva. Si bien el TDAH y el síndrome de Asperger son entidades independientes, ambas condiciones tienden a presentarse asociadas con una frecuencia significativamente alta (Gillberg y Ehlers, 1998). Así, no es extraño encontrar una alta proporción de niños con el síndrome de Asperger que también presentan TDAH. 
   Dada la significativa interrelación entre ambos trastornos es crucial en todos los casos clínicos que el proceso de diagnóstico diferencial sea llevado a cabo de una forma precisa. Los casos fronterizos entre TDAH y síndrome de Asperger pueden presentar serias dificultades para orientar la intervención y sobre todo para matizar la información que van a recibir la familia y los educadores.
   Especialmente durante la etapa preescolar muchos niños Asperger o TDAH pueden tener un desarrollo casi idéntico:
   - Son niños a los que les cuesta interrelacionarse con otros niños.
   - Les resulta difícil recortar y colorear.
   - No utilizan rutinas sociales como “hola” y “adiós”.
   - Suelen tener muchas rabietas.
  


    Los niños con TDAH tienen escasos recursos lingüísticos, ahorran palabras o fragmentos enteros de información y resultan a veces incoherentes; alteran el orden lógico de la oración y producen discursos confusos; cometen varias veces el mismo error, son renuentes a mejorar su estilo, suelen cometer errores fonológicos de reemplazo y sustitución de inversión, muestran un trastorno de la organización secuencial y temporal de los fonemas, regulan mal la velocidad e intensidad del discurso, etc. En cuanto a sus características sociales destaca que no escuchan al interlocutor, no tienen sentido de la oportunidad, no corrigen errores, abortan conversaciones, intentan imponerse por la autoridad del grito o el insulto y no saben cómo explicar sus sentimientos. Un niño con TDAH puede tener problemas de sociabilización por diversos motivos. Una de las grandes razones es por su impulsividad pero también destacan: el reclamo constante e inadecuado de atención social, el escaso conocimiento de sí mismo, la dificultad en el reconocimiento y regulación de sus propias reacciones emocionales, la sobre-personalización de las acciones de los otros y su dificultad para aprender de las experiencias. Como presentan dificultades de lenguaje son menos eficaces en los procesos de autorregulación conductual porque las tareas lingüísticas requieren niveles altos de atención, inhibición, memoria de trabajo, planificación y organización, que son aspectos en los que estas personas se presentan deficitarias. Puesto que en los niños y niñas con síndrome de Asperger se presentan dificultades en la pragmática conversacional (como el no saber cuándo iniciar la conversación o cuándo parar de hablar, cuándo tienen el turno de palabra, cómo introducirse en una conversación que ya se había inciado, etc.) algunos rasgos del menor con TDAH y del menos con síndrome de Asperger se podrían confundir con mucha facilidad. 
   Al mismo tiempo estos pequeños destacan en algunas disciplinas:
   - Suelen ser muy buenos con los puzzles y juegos de construcción.
   - No suelen pedir ayuda.
   - No les gusta el colegio porque sufren rechazo.
   - Son excelentes para la música.


"El trastorno por déficit de atención/hiperactividad (TDAH)
y el trastorno del espectro autista (TEA) tienen un impacto
negativo en las personas que los sufren y en sus familias por
su gravedad y persistencia a lo largo del ciclo vital."
(Biblioteca Brincar).
"Los déficits en las funciones ejecutivas son característicos del TDAH y del TEA, aunque los niños con TDAH presentan problemas de inhibición y memoria de trabajo, mientras que los niños con TEA exhiben más dificultades en planificación y en flexibilidad cognitiva". (Biblioteca Brincar)


   Las condiciones negativas que acarrea el TEA + TDAH exigen el despliegue de múltiples recursos comunitarios con terapias farmacológicas y psicoeducativas diferentes a las que requieren los dos trastornos por separado. Los profesionales deberán evaluar la presencia de sintomatología de TDAH en pacientes con TEA para determinar el tratamiento con más posibilidades de eficacia. Desafortunadamente, a pesar de los datos sobre gravedad y número de comorbilidades, un número muy significativo de jóvenes con TEA + TDAH no está recibiendo tratamiento. Una particularidad de la comorbilidad del TEA y el TDAH es que en un 30% de los casos la respuesta a los estimulantes, tratamiento tradicional del TDAH es negativa, con un incremento de la irritabilidad y la excitabilidad. Los síntomas del TDAH son tan abiertos a la interpretación que es difícil de precisar quién lo tiene y quién no y la sobremedicación es rampante en ellos (aunque lo cierto es que resulta útil para tratar los síntomas de quienes verdaderamente tienen TDAH). Sin embargo, incluso sin medicación es posible mitigar o eliminar las consecuencias negativas o síntomas que produce este trastorno ya que existen varios factores que ayudan a una buena evolución como el diagnóstico precoz, una educación coherente y competente por parte de los padres o la transmisión de valores positivos y estabilidad familiar.
_________
"Además de experimentar más problemas sociales, conductas desadaptadas, estereotipadas y repetitivas, los niños con TEA + TDAH tienen más retrasos cognitivos que los niños con solo TEA (61% frente a 25%)". (Biblioteca Brincar)
________


   La presencia de TDAH potencia el dominio de la hiperactividad/impulsividad, comportamientos como ‘dificultad para esperar el turno’ e ‘interrumpir o entrometerse’. Puede darse en personas de cualquier nivel de inteligencia. TDAH ha de quedar muy claro que no es pereza ni falta de motivación; mala conducta intencionada; ausencia total de capacidad para fijar y mantener la atención; no es una enfermedad. Es un trastorno médico oficialmente reconocido por instituciones (OMS, APA, AACAP, NICE) y expertos médicos. De hecho TDAH es el trastorno neurobiológico más común en niños
   En la población pediátrica se identifica el TDAH más en varones que en mujeres pero se da en ambos sexos. La cuestión es que los síntomas asociados son muy diferentes entre ambos al igual que sucede en el síndrome de Asperger, en el que los síntomas son muy diferentes entre chicos y chicas. 







-------------------

Fuentes:
-  “Comorbilidad del trastorno del espectro autista y el déficit de atención con hiperactividad. Estudio de revisión” Carmen Berenguer-Forner, Ana Miranda-Casas, Gema Pastor-Cerezuela, Rocío Roselló-Miranda. Rev Neurol 2015; 60 (Supl 1): S37-S43 Ver original: http://www.neurologia.com/pdf/Web/60S01/bnS01S037.pdf
- El trastorno por déficit de atención (TDAH) en la población pediátrica: http://www.mundoasperger.com/2017/08/el-trastorno-por-deficit-de-atencion.html
- Ygual-Fernández, Miranda-Casas y Cervera-Mérida, "Lenguaje y TDAH". En Trastornos del lenguaje, Fernando Mulas editor.
- A través de la Clínica Neurometrics y la Fundación Cadah: R. Caballero Andaluz, “Comorbilidad y diagnóstico diferencial en el Sindrome de Asperger“.
- J. Artigas-Pallares, K. Gacria Nonell. E. Rigau Ratera. “Comorbilidad en el TDAH”.
- El TDAH y tú, Periodico digital 20 minutos: http://www.tdahytu.es/
- Libro Mundo Asperger y otros mundos, de Sacha Sánchez-Pardíñez; sección de trastornos comórbidos. 2016. El libro está disponible en: http://www.amazon.es/gp/product/B017IMQFYW?%2AVersion%2A=1&%2Aentries%2A=0 y se puede adquirir en formato papel escribiendo a mundoasperger@hotmail.com.
- TDAH. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad vs. Asperger: http://www.mundoasperger.com/2017/01/tdah-trastorno-por-deficit-de-atencion.html
-   IV Jornadas "Experiencias de apoyo al éxito educativo y la convivencia" de Fanuesca.org: http://www.fanuesca.org
- A través de la Clínica Neurometrics y la Fundación Cadah: R. Caballero Andaluz, “Comorbilidad y diagnóstico diferencial en el Sindrome de Asperger“.
- J. Artigas-Pallares, K. Gacria Nonell. E. Rigau Ratera. “Comorbilidad en el TDAH”.
-  Libro Síndrome de Asperger. Síndrome invisible. 2013, Sánchez-Pardíñez, S., Psylicom Ediciones, colección de materiales para TEA. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Redefiniendo el síndrome de Asperger::

Técnicamente el síndrome de Asperger (SA) es un trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de un trastorno que se manifiesta con la incapacidad para comunicarse convencionalmente, dificultades para asumir habilidades sociales de forma natural y también dificultades para comprender la conducta social de los demás.
Por ejemplo, en el lenguaje de las personas con Asperger están presentes una serie de alteraciones como el uso excesivamente formal, rebuscado o pedante; las dificultades para iniciar una conversación o para dejar de hablar y ceder el turno a otros cuando la conversación gira en torno un tema de interés restrictivo de la persona en cuestión; etc.

Las personas con síndrome de Asperger normalmente sienten la necesidad de tenerlo todo estructurado en su cabeza para poderlo comprender. prácticamente todos tienen intereses peculiares, restrictivos, único o incluso obsesivos; muchos son torpes debido a problemas de motricidad; la mayoría no juegan en grupo y tampoco se les dan bien los deportes (aunque insistimos en que siempre hay excepciones).

Tener síndrome de Asperger, y/o un hijo/a con síndrome de Asperger, incide en las relaciones personales de la unidad familiar, dificulta la socialización de todos sus miembros, la educación del menor resulta estresante y genera ansiedad, sobre todo si el centro escolar no colabora para cubrir sus necesidades educativas especiales y son alumnos que mayoritariamente padecen acoso escolar.

El Asperger no tiene consideración de enfermedad sino de síndrome (conjunto de síntomas) y la diversidad de funcionamiento va a estar ahí por siempre aunque, gracias a terapias, intervención y la ayuda familiar y profesional, sus dificultades pueden aminorar con el tiempo (y mucho trabajo y esfuerzo) y mantener lo que se llama "una vida normal". La media de edad ronda los 5 o 6 años cuando se produce el diagnóstico (mucho más tarde en el caso de las chicas porque sus rasgos son más sutiles y los diagnosticadores aún no están suficientemente entrenados para percibirlos) aunque sus rasgos especiales suelen hacerse patentes a partir de los 3 años de edad. Algunos de estos niños y niñas presentan comportamientos “especiales” casi desde su nacimiento (por ejemplo hiperactividad y déficit de atención en alguna época, un comportamiento excesivamente infantil para su edad, aprenden a leer solos (hiperlexia), no miran a los ojos al hablar (mirada anómala), tienen rabietas que para los demás son incomprensibles y desmesuradas, son muy literales, etc. y cuándo no, ni sobre qué temas es apropiado hacerlo según el contexto, ni cuándo intervenir o cómo iniciar una conversación. Los gestos, el rostro y las expresiones corporales de los demás les resultan confusos a menudo porque la mayoría de personas con síndrome de Asperger solo interpretan el lenguaje verbal (las palabras) y no comprenden bien el no verbal. Por tanto, aunque su semántica sea rica (normalmente tienen un vocabulario incluso mucho mejor que la de sus iguales) y su sintaxis correcta (saben perfectamente construir una oración y expresarse de forma normativamente correcta a nivel sintáctico y semántico) fallan estrepitosamente en la pragmática. Eso hace que su comportamiento social parezca “anormal”.

El conjunto de rasgos (o síntomas) más importantes del síndrome de Asperger son:

1. Deficiencias sociales: carecen de recursos para interpretar las señales sociales y el lenguaje no verbal por lo que su lenguaje pragmático falla. Esto significa que a la hora de interpretar emociones pueden errar o no saber cómo expresar las suyas propias.

2. A menudo no reconocen signos del intercambio de la toma de turno por lo que no saben cuándo pueden hacerlo. Son literales, mucho más cuanto menos edad tengan. Las personas con síndrome de Asperger entienden el lenguaje verbal sin poder interpretar su componente prevaricador (las mentiras, las frases hechas, las metáforas, los juegos de palabras, etc.). Como no comprenden bromas, sobreentendidos, lenguaje metafórico, chistes, etc. y tampoco comprenden conceptos abstractos casi siempre son incapaces de intuir lo que otros piensan o cómo se sienten los demás, lo cual significa que tienen graves problemas en lo que se conoce como "teoría de la mente".

3. Tienen focos de interés absorbentes. Se interesan por cuestiones que a otras personas les podrían parecer irrelevantes y llegan a convertir esos temas en verdaderas pasiones y en intereses exclusivos, focalizando todo su interés en el aprendizaje de tantos datos como caigan en sus manos o en actividades de colección sobre esas áreas de interés. Adquieren conocimientos muy concretos hasta llegar a ser verdaderos expertos y, a la vez, a veces ignoran aquellos otros temas que no les interesan en absoluto (esto puede desembocar en fracaso escolar). Consiguiendo que sus intereses particulares formen parte de su aprendizaje pueden llegar a realizar estudios superiores con éxito y si además esos intereses absorbentes los pueden utilizar en el entorno laboral serán personas eficaces y muy útiles en su trabajo.

4. Establecen rituales muy estrictos: necesitan rutinas, si sus costumbres, sus horarios o sus actividades varían, y no se les ha anticipado que habrá un cambio, experimentan ansiedad. Pequeñas diferencias en su rutina, que aparentemente no tienen importancia, a ellos/as les pueden llegar a alterar muchísimo. Necesitan saber en todo momento qué día de la semana es, qué actividades tienen previsto hacer en ese día, etc. Eso hace necesaria la anticipación de los cambios: si por cualquier causa se van a alterar sus rutinas conviene explicárselo con antelación para no provocarles ansiedad.

5. La mayoría de personas con síndrome de Asperger presentan motricididad dañada en mayor o menor medida: son torpes y patosos. De ahí que por lo general los juegos en grupo y los deportes se les den mal. Eso agrava el problema de socialización porque sus compañeros de juegos les rechazan en sus equipos e, incluso, llegan a prohibirles la participación. Los adultos suelen tropezar, los niños se caen y se golpean a menudo, les cuesta aprender a montar en bici, atarse los cordones de los zapatos o abotonarse la ropa. Con el tiempo, la práctica y mucha insistencia se mejoran mucho las habilidades motrices pero suele quedar cierta torpeza en la edad adulta.
Por lo demás… son personas con sus capacidades cognitivas intactas. No hay ningún rasgo físico que les diferencie de los otros niños y pasan desapercibidos en el grupo aunque se les suele clasificar como “raritos” o “excéntricos”. La mayoría de personas con síndrome de Asperger tiene una memoria excepcional por lo que suelen aprender muchísimos datos (especialmente sobre sus temas de interés). Su memoria es sobre todo visual-espacial así que recuerdan pequeños detalles que los demás no recordamos. Sin embargo necesitan adquirir habilidades sociales, y requieren apoyo terapéutico/psicológico prácticamente toda su vida, por lo que es importante ponerles en manos de profesionales tan pronto como sean diagnosticados y trabajar individualmente las dificultades concretas que presenta cada persona en particular.
No sirven generalizaciones de cara a la intervención: hay que concretar las dificultades de cada uno y enfocarse en ellas para ayudar de verdad a esa persona.




Licencia de contenido:

Creative Commons License

This work is licensed under a Creative Commons Attribution 4.0 International License.
Puede reproducir cualquier contenido de este espacio siempre y cuando cite la fuente. Los contenidos que pertenecen a otros autores y que se han compartido aquí estarán sujetos a sus propios derechos.