27/8/17

El trastorno por déficit de atención (TDAH) en la población pediátrica.


Imagen de la Fundación Cadah

   El trastorno por déficit de atención (TDAH) es una de las alteraciones psicológicas más frecuentes entre la población infantil, un 3-5% de los niños según la American Psychological Association (APA). Se pueden observar en estos niños síntomas de inatención, impulsividad e hiperactividad por lo que, en los años 80, se reformuló la definición del trastorno como un déficit atencional (TDA) y no únicamente como trastorno hipercinético (TDH). Aquellos niños en los que el déficit predominante sea la inatención se considerarán englobados en el grupo de atencionales y quienes presenten mayor dificultad por impulsividad e hiperactividad pertenecerán al grupo de hipercinesis. Sin embargo es bastante común encontrar ambas dificultades combinadas en una misma persona.
   En la función del lenguaje en los procesos cognitivos estos niños presentan dificultades que les hace menos eficaces en los procesos de autoregulación conductual. Además las tareas lingüísticas requieren niveles altos de atención, inhibición, memoria de trabajo, planificación y organización. Todos ellos son aspectos en los que los niños con TDAH presentan bastantes dificultades.
   La problemática para diferenciar un TDAH y el Síndrome de Asperger surge en los primeros años cuando el niño muestra una dificultad para interpretar los sentimientos de los demás y, a veces padece cierto problema para centrar su atención o muestra una conducta hiperactivo-impulsiva. Especialmente durante la etapa preescolar muchos niños Asperger o TDAH pueden tener un desarrollo casi idéntico. Según los especialistas:
   - Son niños a los que les cuesta interrelacionarse con otros niños.
   - Les resulta difícil recortar y colorear.
   - No utilizan rutinas sociales como “hola” y “adiós”.
   - Suelen tener muchas rabietas.



   Presentan dificultades en los siguientes aspectos concretos:
   - Procesamiento fonológico y sintáctico, pero no en aspectos semánticos.
   - Problemas en los aspectos de forma y de contenido del lenguaje.
   - Dificultades en tareas que requieren organización semántica.
   - Tareas de memoria auditiva.
   Los niños con TDAH tienen escasos recursos lingüísticos, ahorran palabras o fragmentos enteros de información y resultan incoherentes, alteran el orden lógico de la oración y producen discursos confusos, cometen varias veces el mismo error, son renuentes a mejorar su estilo, suelen cometer errores fonológicos de reemplazo y sustitución de inversión, muestran un trastorno de la organización secuencial y temporal de los fonemas, regulan mal la velocidad e intensidad del discurso, etc.
   En cuanto a sus características sociales destaca que no escuchan al interlocutor, no tienen sentido de la oportunidad, no corrigen errores, abortan   conversaciones, intentan imponerse por la autoridad del grito o el insulto y no saben cómo explicar sus sentimientos.
   Entre sus características pragmáticas destacan la producción verbal excesiva o disminuida cuando se enfrentan a tareas que requieren planificación y organización de respuestas verbales (por ejemplo cuando deben contar un relato), problemas en el intercambio de turnos conversacionales y problemas para lograr ser específicos, exactos, precisos y concisos.
   Los niños con TDAH realizan peor las tareas que, aunque no requieren una respuesta verbal, implican haber escuchado instrucciones verbales un tanto extensas; porque las tareas requieren atención e inhibición de la atención a otro estímulo y los niños con pierden información como resultado de la inatención y/o distractibilidad.



   Los niños con TDAH experimentan muchas dificultades para concentrarse y prestar atención; se aburren fácilmente y no terminan sus actividades correctamente o cometen numerosos errores por despiste. Presentan déficit en las Funciones Ejecutivas, es decir, en determinados procesos cognitivos necesarios para lograr aprendizajes comprensivos y significativos.
   TDAH no supone falta de inteligencia y no son niños necesariamente vagos ni desmotivados. Como presentan dificultades de lenguaje son menos eficaces en los procesos de autorregulación conductual porque las tareas lingüísticas requieren niveles altos de atención, inhibición, memoria de trabajo, planificación y organización, que son aspectos en los que estas personas se presentan deficitarias. Aunque no se puede obviar que es habitual la conducta disruptiva en niños con este trastorno lo cierto es que su propia inquietud se confunde a menudo con una mala conducta, lo que lleva a castigarles en exceso sin motivos reales. Las conductas rebeldes, oposicionistas y desafiantes son muy frecuentes en los niños con TDAH (dificultad para obedecer y cumplir normas, contestan a los adultos, parecen no escuchar cuando se les manda hacer algo, discuten o interrumpen con frecuencia) debido a que tienen dificultades para percibir su propia realidad y la de su entorno, lo que provoca que se sientan incomprendidos y reaccionen de esta forma. 
   Los síntomas del TDAH son tan abiertos a la interpretación que es difícil de precisar quién lo tiene y quién no y la sobremedicación es rampante, aunque lo cierto es que entre aquellos que tienen un verdadero caso resulta útil para tratar los síntomas. Sin embargo, incluso sin medicación es posible mitigar o eliminar las consecuencias negativas o síntomas que produce este trastorno ya que existen varios factores que ayudan a una buena evolución como el diagnóstico precoz, una educación coherente y competente por parte de los padres o la transmisión de valores positivos y estabilidad familiar. Por el contrario, un diagnóstico retardado o una educación demasiado permisiva o severa por parte de los padres pueden empeorar el pronóstico de TDAH. Por eso el adolescente con TDAH que no reciba tratamiento durante la infancia tendrá unos síntomas más marcados y podría mostrar otras alteraciones asociadas como dificultades para organizarse escolar y personalmente o empezar múltiples proyectos de forma simultánea, pero rara vez terminarlos o la tendencia a realizar conductas de riesgo: alcohol, adicción a sustancias, conducta antisocial… Un niño con TDAH puede tener problemas de sociabilización por diversos motivos. Una de las grandes razones es por su impulsividad pero también destacan: el reclamo constante e inadecuado de atención social, el escaso conocimiento de sí mismo, la dificultad en el reconocimiento y regulación de sus propias reacciones emocionales, la sobre-personalización de las acciones de los otros y su dificultad para aprender de las experiencias. 
   En la población pediátrica, se identifica el TDAH más en varones que en mujeres pero se da en ambos sexos. La cuestión es que los síntomas asociados son muy diferentes entre ambos. Las niñas no suelen tener problemas de conducta y suelen acudir a consulta de psicología o pedagogía por presentar problemas de aprendizaje y bajo rendimiento escolar. Por el contrario, en los varones predomina el subtipo hiperactivo-impulsivo o bien de tipo combinado (déficit de atención e impulsividad) y estos subtipos suelen ir acompañados de conducta disruptiva en el aula y falta de cumplimiento de normas en la familia.



   A veces el propio TDAH se presenta con trastornos comórbidos. Los más comunes incluyen: trastorno negativista desafiante (TND), trastorno de conducta (TC), trastornos de ansiedad/estado de ánimo y tics. Cuando los adolescentes con TDAH presentan además asociado un cuadro o un diagnóstico de trastorno disocial la probabilidad de presentar otros problemas de conducta, tener accidentes de tráfico, problemas afectivos, producir rechazo social y tener problemas académicos como absentismo escolar o muy bajo rendimiento académico se incrementan exponencialmente, aumentando los riesgos y limitando la efectividad de las intervenciones. Los ejes terapéuticos principales para estos casos deben ser diseñados en base a las siguientes estrategias terapéuticas: 
   - La prevención de conductas de riesgo y comportamientos problemáticos y el trabajo sobre el autocontrol. 
   - Trabajar la autorregulación emocional para desarrollar formas óptimas de expresar los sentimientos negativos, convertirlos en sentimientos positivos y en acciones útiles y entrenar para modificar estados de ansiedad, frustración y rabia en estados de relajación y autocontrol.
   - Atender a los aspectos subyacentes del problema (entorno familiar, dificultades personales, problemas afectivos, entorno escolar, problemas psicológicos, etc.) 
   - Establecer límites y normas de actuación Como trastorno complejo, cuyos síntomas están presentes en muy distinto grado en cada persona, no existe un único TDAH, sino diferentes sujetos que padecen TDAH.


    Si bien el TDAH y el Síndrome de Asperger son entidades independientes, ambas condiciones tienden a presentarse asociadas con una frecuencia significativamente alta (Gillberg y Ehlers, 1998). Así no es extraño encontrar una alta proporción de niños con el Síndrome de Asperger que también presentan TDAH. Los dos trastornos comparten algunos síntomas hasta el punto de que algunos niños con el Síndrome de Asperger son inicialmente diagnosticados con TDAH. Dada la significativa interrelación entre ambos trastornos, es crucial en todos los casos clínicos que el proceso de diagnóstico diferencial sea llevado a cabo de una forma precisa. Los casos fronterizos entre TDAH y síndrome de Asperger pueden presentar serias dificultades para orientar la intervención y sobre todo para matizar la información que van a recibir la familia y los educadores.




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Fuentes:
- Ygual-Fernández, Miranda-Casas  y Cervera-Mérida, Lenguaje y TDAH. En Trastornos del lenguaje, Fernando Mulas editor.
- A través de la Clínica Neurometrics y la Fundación Cadah: R. Caballero Andaluz, “Comorbilidad y diagnóstico diferencial en el Sindrome de Asperger“.
- J. Artigas-Pallares, K. Gacria Nonell. E. Rigau Ratera. “Comorbilidad en el TDAH”.
- http://www.tdahytu.es/, Periodico digital 20 minutos.
- Libro Mundo Asperger y otros mundos, de Sacha Sánchez-Pardíñez; sección de trastornos comórbidos. El libro está disponible en: http://www.amazon.es/gp/product/B017IMQFYW?%2AVersion%2A=1&%2Aentries%2A=0