8/5/20

Las redes sociales y la presión del entorno son jurado implacable para las personas en el espectro autista y su entorno.

A veces es mejor estudiar los comentarios que leer/ver la información que se ofrece sobre los trastornos del espectro autista en las redes sociales. Me explico... 

1) El debate enfermedad sí/no, condición/patología, trastorno/bendición de Dios... Es agotador. Yo paso ya de dar mi punto de vista, y más aún de justificarlo, ya que aparte devagotarme me genera un estado de ansiedad que no necesito para nada, pero leer a un diagnosticado adulto decir que es y se siente enfermo (sabiendo que los TEA no son enfermedades) o leer al padre de un niño de 2 añitos diagnosticado (¿?) decir que Dios le bendijo con un hijo como el suyo... pues oiga, da qué pensar. No es una bendición tener un problema que afecta a todos los niveles de la vida y pareciera que se justifica con un mandato de los dioses (de cualquier religión) junto a aquello de que solo se le dan los hijos e hijas con dificultades a las personas que son suficientemente fuertes para cuidarles y atenderles. ¿Perdón? 

2) Leer a la Asperger-superdotada afirmar que forma parte del grupo especial que tienen ambas cosas a la vez, pero que no lo dice para que no la tomen por narcisista (¿cómo que no lo dice si la estamos leyendo todos?) mientras se deleita explicando lo buena, que es en el aprendizaje de idiomas, tocando el piano o programando... No tiene sentudo. 

Ya no comento en los post porque me responden mil que aseguran curar a sus hijos rezando, otros mil que dicen que tener (ser) Asperger es como ser zurdo y que no es patológico (¡no jod.mos eh!) y otros quinientos que escriben insultos o amenazas. De hecho me han deseado la muerte por escribir sobre los peligros de algunos tratamientos y pseudocuencias como el MMS (veneno puro). Me dan dolor de cabeza ya estas discusiones. En fin...



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