En general la sobrecarga sensorial es un problema común a todas las edades pero en la infancia deriva en reacciones que para los demás pueden resultar inexplicables (como una pataleta en un supermercado o una crisis por la calle).
Durante la adolescencia hay muchas similitudes entre las personas con un trastorno del espectro autista y los normotípico (las personas típicamente "normales"). Las aficiones son similares, aunque la intensidad con la que se apasionan los chicos y chicas con autismo es mayor; los intereses sociales son similares, las ganas de tener amigos y amigas, de encontrar pareja, de sentirse aceptados y queridos en el entorno son iguales en todos los jóvenes, tengan autismo o no lo tengan. La mayor conciencia sobre las diferencias que se tiene a esta edad hace que las personas con autismo noten cuándo se les rechaza y eso lleva a veces a profundas crisis y a mucho sufrimiento en ellos y ellas.
Las vidas de millones de personas con desórdenes de cualquier tipo sería mucho más fácil con "un poco más de conciencia y comprensión" por parte de los demás

1 comentario:
Excelente video, gracias por ayudar
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