Aviso: se emplea en este espacio ocasionalmente el neutro (acabado en -o) porque así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, alumnos y alumnas, etc). El contenido de MuNDo AsPeRGeR está protegido por Creative Commons Attribution 4.0 International. Puede compartir libremente cualquier contenido citando MuNDo AsPeRGeR o al autor del texto. Encontrará las fuentes que usamos nosotros al pie cada artículo.


5/2/19

Guía es estimulación "Mis Primeros Tres Años".



Guía es estimulación "Mis Primeros Tres Años", elaborada por profesores de la Universidad de Murcia.
La iniciativa de los autores, al escribir un libro sobre el desarrollo psicomotor y cómo favorecerlo, me parece de muchísimo valor. La característica principal de la infancia es el desarrollo, físico y mental. Si los padres conocen más sobre el desarrollo de sus hijos/as, podrán disfrutar más de sus logros, podrán ayudarles a recorrer el complejo camino de hacerse mayores y podrán identificar antes si hay algún problema. El desarrollo psicomotor se produce como expresión de la maduración cerebral: consiste en la adquisición y perfeccionamiento progresivos de funciones cognitivas y motoras durante la infancia.
   Es uno de los hechos biológicos más espectaculares porque, delante de nuestros ojos, se producen unos cambios prodigiosos que tienen “orden y concierto” dentro de la aparente aleatoriedad de la Naturaleza.

Tienen una secuencia relativamente predeterminada, son complejos porque intervienen todos los recursos cerebrales y somáticos, genéticos y ambientales, que actúan de forma coordinada para que el resultado sea perfecto. Aunque el desarrollo tiene un plan en algunos aspectos bastante preestablecido, este admite ciertas variaciones.
   Las variaciones de la normalidad hacen que cada niño tenga características particulares y no sólo físicas: nuestro hijo/a es extraordinario, exclusivo. Como sabemos el proceso de desarrollo se inicia antes de nacer. A diferencia de otros mamíferos que nacen con un desarrollo próximo al máximo para su especie, los humanos nacemos con el cerebro muy inmaduro, muy lejos de lo que será en la vida adulta.

El cerebro del bebé es muy activo y, como ha podido demostrar la ciencia moderna, es capaz de aprender mucho en poco tiempo porque tiene una capacidad portentosa de aprender gracias a que su plasticidad cerebral es mayor en las primeras etapas del desarrollo que en las etapas posteriores de la vida.
   Esta primera etapa puede ser aprovechada para intervenir de forma positiva y favorecer así un desarrollo normal y, dentro de lo posible, protegerle de factores negativos que lo malogren. Durante mis años de práctica profesional he observado que, por lo general, los padres saben bastante bien qué alimentación es la adecuada para cada edad y como se produce el crecimiento corporal, pero saben poco sobre el desarrollo psicomotor.
   Así, creo que como profesionales que intervenimos en el cuidado de los niños no debemos haber hecho el mismo hincapié en que los padres conozcan el desarrollo psicomotor como el que se ha hecho para otros aspectos de su evolución. Este libro es una buena herramienta divulgativa.
Desde el punto de vista práctico, ayudará a los padres y madres a conocer el desarrollo normal de los niños, hecho imprescindible para poder identificar pronto si hay problemas y su causa, y así iniciar lo antes posible programas de intervención para mejorar las condiciones de desarrollo.
    Desde un punto de vista afectivo, también ayudará a valorar los progresos de su bebé, a participar para incentivarlos, a sentir el entusiasmo que produce el desarrollo de la vida y a fortalecer los vínculos que les unen a sus hijos/as. Como los autores aconsejan, no está de más recordarlo, juegue con sus hijos/as y muéstrenle su amor.

¿Cómo usar esta guía? Evidentemente, no se trata de una novela que deba ser leída de principio a fin. Aconsejamos abordar los capítulos que te interesen en función del momento evolutivo del niño/a.
   -Si eres profesional…Puedes seleccionar las páginas que resulten de tu interés para complementarlas con tu práctica. Tal vez, te sirvan para incorporarlas a las pautas y recomendaciones que seguro ofreces a los padres. Tener el material por escrito puede ayudar a las familias a seguir las orientaciones que les propones.
   - Si eres mamá o papá… En primer lugar quería daros la ENHORABUENA por esa preciosa personita que ahora forma parte de vuestra vida. Os acabáis de adentrar en la maravillosa aventura de la paternidad y lo fundamental es que disfrutéis de ella. A lo largo de estas páginas tenéis información que os ayudará a comprender mejor las características y necesidades de vuestro bebé.
   Podéis encontrar también una serie de propuestas para la promoción del desarrollo de vuestro pequeño/a. Pero, por favor, no olvidéis lo más importante…sois papás y, como tales, vuestro objetivo es vivir cada momento especial que vuestro peque os regala y disfrutar de los instantes que iréis creando.
   Puedes seleccionar los capítulos o páginas que llamen tu atención atendiendo a tus necesidades o inquietudes.

Enlace de descarga: https://goo.gl/n9ciTc

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Redefiniendo el síndrome de Asperger::

Técnicamente el síndrome de Asperger (SA) es un trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de un trastorno que se manifiesta con la incapacidad para comunicarse convencionalmente, dificultades para asumir habilidades sociales de forma natural y también dificultades para comprender la conducta social de los demás.
Por ejemplo, en el lenguaje de las personas con Asperger están presentes una serie de alteraciones como el uso excesivamente formal, rebuscado o pedante; las dificultades para iniciar una conversación o para dejar de hablar y ceder el turno a otros cuando la conversación gira en torno un tema de interés restrictivo de la persona en cuestión; etc.

Las personas con síndrome de Asperger normalmente sienten la necesidad de tenerlo todo estructurado en su cabeza para poderlo comprender. prácticamente todos tienen intereses peculiares, restrictivos, único o incluso obsesivos; muchos son torpes debido a problemas de motricidad; la mayoría no juegan en grupo y tampoco se les dan bien los deportes (aunque insistimos en que siempre hay excepciones).

Tener síndrome de Asperger, y/o un hijo/a con síndrome de Asperger, incide en las relaciones personales de la unidad familiar, dificulta la socialización de todos sus miembros, la educación del menor resulta estresante y genera ansiedad, sobre todo si el centro escolar no colabora para cubrir sus necesidades educativas especiales y son alumnos que mayoritariamente padecen acoso escolar.

El Asperger no tiene consideración de enfermedad sino de síndrome (conjunto de síntomas) y la diversidad de funcionamiento va a estar ahí por siempre aunque, gracias a terapias, intervención y la ayuda familiar y profesional, sus dificultades pueden aminorar con el tiempo (y mucho trabajo y esfuerzo) y mantener lo que se llama "una vida normal". La media de edad ronda los 5 o 6 años cuando se produce el diagnóstico (mucho más tarde en el caso de las chicas porque sus rasgos son más sutiles y los diagnosticadores aún no están suficientemente entrenados para percibirlos) aunque sus rasgos especiales suelen hacerse patentes a partir de los 3 años de edad. Algunos de estos niños y niñas presentan comportamientos “especiales” casi desde su nacimiento (por ejemplo hiperactividad y déficit de atención en alguna época, un comportamiento excesivamente infantil para su edad, aprenden a leer solos (hiperlexia), no miran a los ojos al hablar (mirada anómala), tienen rabietas que para los demás son incomprensibles y desmesuradas, son muy literales, etc. y cuándo no, ni sobre qué temas es apropiado hacerlo según el contexto, ni cuándo intervenir o cómo iniciar una conversación. Los gestos, el rostro y las expresiones corporales de los demás les resultan confusos a menudo porque la mayoría de personas con síndrome de Asperger solo interpretan el lenguaje verbal (las palabras) y no comprenden bien el no verbal. Por tanto, aunque su semántica sea rica (normalmente tienen un vocabulario incluso mucho mejor que la de sus iguales) y su sintaxis correcta (saben perfectamente construir una oración y expresarse de forma normativamente correcta a nivel sintáctico y semántico) fallan estrepitosamente en la pragmática. Eso hace que su comportamiento social parezca “anormal”.

El conjunto de rasgos (o síntomas) más importantes del síndrome de Asperger son:

1. Deficiencias sociales: carecen de recursos para interpretar las señales sociales y el lenguaje no verbal por lo que su lenguaje pragmático falla. Esto significa que a la hora de interpretar emociones pueden errar o no saber cómo expresar las suyas propias.

2. A menudo no reconocen signos del intercambio de la toma de turno por lo que no saben cuándo pueden hacerlo. Son literales, mucho más cuanto menos edad tengan. Las personas con síndrome de Asperger entienden el lenguaje verbal sin poder interpretar su componente prevaricador (las mentiras, las frases hechas, las metáforas, los juegos de palabras, etc.). Como no comprenden bromas, sobreentendidos, lenguaje metafórico, chistes, etc. y tampoco comprenden conceptos abstractos casi siempre son incapaces de intuir lo que otros piensan o cómo se sienten los demás, lo cual significa que tienen graves problemas en lo que se conoce como "teoría de la mente".

3. Tienen focos de interés absorbentes. Se interesan por cuestiones que a otras personas les podrían parecer irrelevantes y llegan a convertir esos temas en verdaderas pasiones y en intereses exclusivos, focalizando todo su interés en el aprendizaje de tantos datos como caigan en sus manos o en actividades de colección sobre esas áreas de interés. Adquieren conocimientos muy concretos hasta llegar a ser verdaderos expertos y, a la vez, a veces ignoran aquellos otros temas que no les interesan en absoluto (esto puede desembocar en fracaso escolar). Consiguiendo que sus intereses particulares formen parte de su aprendizaje pueden llegar a realizar estudios superiores con éxito y si además esos intereses absorbentes los pueden utilizar en el entorno laboral serán personas eficaces y muy útiles en su trabajo.

4. Establecen rituales muy estrictos: necesitan rutinas, si sus costumbres, sus horarios o sus actividades varían, y no se les ha anticipado que habrá un cambio, experimentan ansiedad. Pequeñas diferencias en su rutina, que aparentemente no tienen importancia, a ellos/as les pueden llegar a alterar muchísimo. Necesitan saber en todo momento qué día de la semana es, qué actividades tienen previsto hacer en ese día, etc. Eso hace necesaria la anticipación de los cambios: si por cualquier causa se van a alterar sus rutinas conviene explicárselo con antelación para no provocarles ansiedad.

5. La mayoría de personas con síndrome de Asperger presentan motricididad dañada en mayor o menor medida: son torpes y patosos. De ahí que por lo general los juegos en grupo y los deportes se les den mal. Eso agrava el problema de socialización porque sus compañeros de juegos les rechazan en sus equipos e, incluso, llegan a prohibirles la participación. Los adultos suelen tropezar, los niños se caen y se golpean a menudo, les cuesta aprender a montar en bici, atarse los cordones de los zapatos o abotonarse la ropa. Con el tiempo, la práctica y mucha insistencia se mejoran mucho las habilidades motrices pero suele quedar cierta torpeza en la edad adulta.
Por lo demás… son personas con sus capacidades cognitivas intactas. No hay ningún rasgo físico que les diferencie de los otros niños y pasan desapercibidos en el grupo aunque se les suele clasificar como “raritos” o “excéntricos”. La mayoría de personas con síndrome de Asperger tiene una memoria excepcional por lo que suelen aprender muchísimos datos (especialmente sobre sus temas de interés). Su memoria es sobre todo visual-espacial así que recuerdan pequeños detalles que los demás no recordamos. Sin embargo necesitan adquirir habilidades sociales, y requieren apoyo terapéutico/psicológico prácticamente toda su vida, por lo que es importante ponerles en manos de profesionales tan pronto como sean diagnosticados y trabajar individualmente las dificultades concretas que presenta cada persona en particular.
No sirven generalizaciones de cara a la intervención: hay que concretar las dificultades de cada uno y enfocarse en ellas para ayudar de verdad a esa persona.




Licencia de contenido:

Creative Commons License

This work is licensed under a Creative Commons Attribution 4.0 International License.
Puede reproducir cualquier contenido de este espacio siempre y cuando cite la fuente. Los contenidos que pertenecen a otros autores y que se han compartido aquí estarán sujetos a sus propios derechos.