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8/2/19

Enséñame a cuidarme. Autonomía para el cuidado personal.



Autonomía para el cuidado personal: "Enséñame a cuidarme". Volúmen 1. 
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Edita: Comunidad de Madrid, Consejería de Educación. Dirección General de Promoción Educativa.
Hasta hace muy poco tiempo la respuesta que la sociedad ha dado ha sido la institucionalización, sin apenas programas rehabilitadores, y en mayor grado de libertad y autonomía.  La autonomía, en sus diferentes ámbitos y distintos grados o niveles, constituye una meta básica para el desarrollo completo e integral de la persona a lo largo de toda su vida. Cada edad, cada momento evolutivo requiere un aprendizaje diferenciado, en función de las necesidades de desarrollo que el niño, el joven o el adulto presenten. Es una capacidad que debe incrementarse y afianzarse de modo continuado, por lo que es un objetivo esencial de la educación permanente. 
   Uno de los objetivos prioritarios que nos hemos de proponer si de verdad queremos ofrecer una atención correcta a estas personas es el logro del mayor grado posible de autonomía, normalización e integración social, optimizando al máximo las posibilidades de cada uno. Para ello es necesario un esfuerzo conjunto de la sociedad, las administraciones públicas, la familia, las instituciones y los profesionales. La sociedad adquiriendo mayor sensibilidad y conciencia para la integración de los discapacitados en ella. La administración preocupándose por disponer los medios necesarios. Las familias implicándose directamente en este proceso. Las instituciones y los profesionales comprometiéndose a coordinar, educar y lograr mayores cotas de normalización y autonomía, en función de las posibilidades de cada uno. Todo ello debe ser un trabajo conjunto y coordinado, del que por cierto falta mucho por hacer.
   Se trata de que todos, coordinadamente, trabajen en la tarea común de conseguir mayores niveles de autonomía sobre todo en aquellos aspectos básicos de la vida cotidiana: autonomía personal, doméstica y social. Todo ello con un adecuado plan educativo diseñado en función de la realidad y las capacidades de las personas atendidas La labor de varios años en este empeño ha propiciado la elaboración de un programa, unos contenidos y unos materiales que son de mucha utilidad para conseguir los objetivos propuestos 


Dice la introducción de este volumen que como es lógico, es en los primeros años cuando se plantea una mayor necesidad de establecer los adecuados procesos de enseñanza de la propia autonomía en ámbitos elementales de la vida, pero que, precisamente por ese carácter esencial que presentan, resultan imprescindibles para la educación e independencia personal posterior, que permitirá a la persona desenvolverse en su entorno social sin mantener dependencias que limiten sus quehaceres habituales. Por estas razones, el Programa para el desarrollo de la Autonomía parece una excelente idea (y realización material) que ayudará al profesorado a establecer las acciones mediante las cuales el alumno o la alumna adquirirá progresivamente los hábitos autónomos imprescindibles para manejarse en sociedad. 
   La libertad y la autonomía son valores muy preciados que las personas y las instituciones tratan de conseguir a lo largo de la vida, quedando siempre resquicios no logrados y por los que seguir luchando. Intervienen en ello muchas coordenadas entre las que se incluye de manera fundamental el concepto que se tiene de ellos y el valor que se les da.  En este proceso nos encontramos con muchas limitaciones, internas y externas, físicas y psíquicas, sociales, económicas y culturales que influyen en cada persona. Pero, de la misma manera, existen a nuestro alcance posibilidades para ir consiguiendo cada vez personal y condiciones más adecuadas para el desarrollo de estas habilidades.

Un sector dónde se evidencia una clara merma en el desarrollo de su autonomía es el de las personas discapacitadas psíquicas, normalmente acompañadas por otras problemáticas sociales donde se evidencia una clara merma en el desarrollo de su autonomía es el de las personas discapacitadas psíquicas, normalmente acompañadas por otras problemáticas sociales añadidas. Todavía existen muchas personas y familias que no encuentran respuesta ni atención adecuada para quién sufre una discapacidad psíquica.
Fruto de esta sensibilidad y compromisos de las instituciones, de los profesionales y de las familias se viene realizando un gran esfuerzo por trabajar y conseguir mayores niveles de normalización y de autonomía personal y social de las personas con necesidades educativas especiales. De ahí surge este manual titulado "Enséñame a cuidarme. Autonomía para el cuidado personal": http://www.madrid.org/bvirtual/BVCM000954.pdf






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