11/12/19

El orígen del síndrome del emperador sigue siendo un enigma.



Los especialistas aún no han logrado desentrañar si el síndrome del emperador es una condición favorecida por factores ambientales, educativos o genéticos.
Lo cierto es que en los países desarrollados las denuncias de maltrato por parte de niños y adolescentes han mostrado un notable incremento, especialmente a partir de violencia física ejercida hacia las madres. Parte de estas llamadas de atención infanto-juveniles se relacionan con comportamientos o desórdenes de conducta que, de no ser atendidos correctamente, no sólo pueden comprometer seriamente al desarrollo saludable del niño, sino que además afectan a toda la familia. Otros especialistas debaten si el Síndrome del Emperador se desencadena exclusivamente por estas carencias educativo-formativas y sociales/ambientales, y ante la falta de una correcta educación emocional por parte de los padres, o si además pueden intervenir factores genético-hereditarios biológicos, principalmente de naturaleza psicopática. Por lo tanto podríamos estar frente a un trastorno que cuenta con una base genética y es exacerbado por pautas sociológicas, como el desprestigio hacia el sentimiento de culpa y por otra parte la búsqueda de la gratificación inmediata y el hedonismo.
Lo que sí han logrado los especialistas es destacar determinados factores que podrían favorecer el predominio de dichas conductas:
-Abandono por parte de los padres de las funciones familiares, es decir, cuando los niños reciben más educación en otros entornos sociales que en su propia familia.
-Sobreprotección y sobre-exigencia simultáneas. Crianza llevada a cabo por abuelos, niñeras o servicio doméstico, menos propensos a generar una disciplina.
-Ausencia de autoridad y falta de tiempo de los padres. Las demandas de la vida laboral y profesional y la caída de la familia como un ideal donde los individuos pueden alcanzar una realización personal y colectiva, provoca que muchas veces para los padres resulte mucho más fácil ser condescendientes con sus hijos y ahorrarse el tiempo y el esfuerzo que significa trabajar con sus límites y confrontar con sus lógicos berrinches.

Una cosa saben: si cumplen con sus caprichos y demandas logran mantenerlos callados y tranquilos.
-Falta de elementos afectivos y falta de educación emocional o un ambiente familiar donde predominan el consumismo, la gratificación inmediata y el hedonismo.
-Abandono de desafíos, padres que para no ver al niño "con ansiedad", ante la primera señal de malestar lo retiran de la situación que lo generó, impidiendo que desarrollen habilidades de confrontación y tolerancia.
-Hogares monoparentales, hogares diferencias significativas en el estilo educativo que practican los padres o alianzas de uno de los padres con el niño tirano y en contra del otro. También un exceso de permisividad: padres que desde los primeros años claudican continuamente ante sus peticiones y caprichos.

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Fuentes:
- Síndrome del emperador o del pequeño tirano: https://www.mundoasperger.com/2015/10/sindrome-del-emperador-o-del-pequeno.html?m=1
- El cisne digital, Luis Eduardo Martínez, http://www.elcisne.org/noticia/sindrome-emperador-ninos-tiranos-que-maltratan-sus-padres/2414.html , martinez_luiseduardo@yahoo.com.ar
- El Síndrome del niño emperador/ Stephania Cruz Juárez/ Centro de Bachillerato Tecnológico Industrial y de servicios Nº 103/ Cd. Madero Tamps., 02 de junio de 2009.
- El pequeño dictador. Cuando los padres son las víctimas / Javier Urra.
- El Síndrome del Emperador/ El niño maltratador de sus padres/ J. C. Ambrojo, periodista de El País.
- Fundación SocialTres. https://www.facebook.com/socialtres.org?fref=nf, 04 de octubre 2015.


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