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Aviso: se emplea en este blog, ocasionalmente, el neutro o masculino (acabado en -o) en los términos que admiten ambos géneros, sin que ese uso gramatical esconda una discriminación sexista sino porque, dado que la lengua castellana no proporciona expresiones neutras para indicar ambos sexos, así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, los hombres y mujeres, los alumnos y las alumnas, etc.)

9/10/18

Intermon Oxfam ha publicado una guía con tips para evitar el uso sexista del lenguaje.






La discriminación de género es una realidad que vemos reflejada muy a menudo y en actos muy cotidianos. El idioma castellano, por ejemplo, contiene formas y expresiones que mantienen al margen al género femenino y que se llevan utilizando muchos años. 

A pesar de que es algo que está muy presente en nuestra forma de comunicarnos, con un pequeño esfuerzo podemos evitar esta discriminación. 
   Intermon Oxfam ha publicado una guía con tips para evitar el uso sexista del lenguaje, que será muy útil a estudiantes y profesionales que siguen nuestra página y deben realizar sus trabajos fin de máster o redactar artículos, tesis doctorales, etc. En esta guía dan algunos consejos sobre cómo cambiar los hábitos lingüísticos sexistas que tenemos arraigados y usamos sin darnos cuenta


En esta guía podrá:
   - Analizar el sexismo en el lenguaje.
   - Conocer casos concretos que se utilizan muy a menudo.
   - Identificar nuevas formas de comunicarse renunciando al sexismo.
   - Reflexionar sobre el cambio en el paradigma comunicativo.
De esta forma podrá añadir poco a poco pequeños cambios en su lenguaje que pueden
  eliminar el sexismo y, de forma progresiva, se acostumbrará a expresarse de manera más equitativa y descubrirá expresiones que enriquecerán su vocabulario.  Además, según reza la propia guía: "Por herencia lingüística y costumbre a veces no utilizamos el lenguaje

de forma correcta para dirigirnos por igual a hombres y mujeres. Se denomina lenguaje sexista a aquel que contiene algún tipo de discriminación a un colectivo, que no se ve reflejado de forma gramatical en la forma de hablar o de escribir. En el caso del castellano es frecuente ver cómo determinadas expresiones o frases se construyen usando únicamente el masculino o cuyo sentido tiene tintes de misoginia.
   Una de las características principales de las lenguas en la actualidad es que se modifican en función de los cambios en el lenguaje de la sociedad, por eso desde hace años en Oxfam Intermón intentamos utilizar en todas nuestras comunicaciones un lenguaje no sexista.Tú también puedes aportar tu granito de arena teniendo en cuenta algunas consideraciones y sobre todo concienciando a tu entorno de la importancia de emplear un lenguaje no sexista en el que la discriminación por motivos de género no forme parte de su uso.
   Seguro que te suena: uno de los ejemplos más característicos de discriminación de género de nuestro lenguaje es el plural masculino, que se utiliza para agrupar a varios miembros, sin importar si son hombres o mujeres. Cuando se utiliza el plural femenino, sin embargo, se considera que solo se refiere a un grupo compuesto por mujeres. Por desgracia, la mayoría de las personas hispanohablantes usamos esta forma de comunicación, aunque se puede evitar con algunos trucos de expresión.
   Este y otros usos del lenguaje pueden ser superados desde un ámbito personal si todos y todas ponemos de nuestra parte, por eso desde Oxfam Intermón hemos creado una guía de lenguaje no sexista, que puedes poner en marcha desde hoy mismo para contribuir a la eliminación de la discriminación a los colectivos más vulnerables."

La guía de Intermón tiene el siguiente índice.
   1. El lenguaje… ¿un reflejo de la sociedad?
   2. Algunos ejemplos de sexismo en el lenguaje
      Ejemplo 1: Uso del masculino como genérico
      Ejemplo 2: Mujeres como “apéndices” de los hombres
      Ejemplo 3: Tratamientos
      Ejemplo 4: Profesiones y cargos
      Ejemplo 5: Uso de profesiones de forma despectiva
3. Tips para evitar el uso sexista del lenguaje cotidiano
     Uso del masculino como genérico
     Mujeres como “apéndices” de los hombres
     Tratamientos.
     Profesiones y cargos.
     Uso de profesiones de forma despectiva

Para descargar la guía (es gratuita) PINCHE AQUÍ.

Uso del masculino como genérico.
En lengua castellana es muy habitual que se utilice el plural masculino para referirse a un colectivo o grupo de personas. De esta forma, es muy frecuente escuchar expresiones como “los niños” para referirse a un grupo de niños y niñas o incluso como adjetivo genérico para hablar de una franja de edad concreta. Otros ejemplos del uso de la forma


masculina como genérico pueden ser “los profesores”, “los alumnos”, “los ciudadanos”, los “electores” o “los vecinos”. Esta es una de las formas de lenguaje sexista más comunes y utilizadas. En este blog, precisamente por este fenómeno, tenemos anclado un aviso a principio de página en el que advertimos que se emplea en este blog, ocasionalmente, el neutro o masculino (acabado en -o) en los términos que admiten ambos géneros, sin que ese uso gramatical esconda una discriminación sexista sino porque, dado que la lengua castellana no proporciona expresiones neutras para indicar ambos sexos, así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en las ocasiones en las que no disponemos de un término neutro (niño/a, los hombres y mujeres, los alumnos y las alumnas, etc.)


Esta guía propone diferentes alternativas para que pueda evitar la discriminación en el lenguaje y para que pueda también trasladarlo a su entorno cercano, enseñando a sus hijas e hijos, familiares, amigas, amigos o personas conocidas que hay otras formas de expresarse que no pasan por la discriminación sexista.
   "Antes de empezar a recomendar usos menos discriminatorios dela lengua hay que tener en cuenta que la lengua es un reflejo de cómo actúa una sociedad concreta. De hecho, muchas personas expertas en lingüística consideran que hay que hacer importantes avances en la sociedad para poder ver un reflejo de elloen la forma que tenemos de comunicarnos."
   Alberto Gómez Font, coordinador de la Fundación del Español Urgente, opina que “algunos usos discriminan a la mujer, incluso inconscientemente, porque en la realidad la mujer está discriminada”. Soledad Puértolas, novelista y miembro de la RAE, considera que "el lenguaje refleja el sexismo de la sociedad en la forma de hablar del conjunto de la ciudadanía".

Aprovechamos, además, para recordar que cuando se han analizado los trastornos del lenguaje en menores con TEA se ha evidenciado que, en general, no difieren de los que pueden presentar las personas neurotípicas, por lo menos en sus aspectos formales, ya que interactúan y se comunican aunque puede que lo hagan de diferentes maneras. Fomentar en ellos y ellas, desde el inicio, un lenguaje no sexista, sea cual sea su método de comunicación (lenguaje oral, lenguaje de signos, pictogramas, alguna aplicación en nuevas tecnologías...) fomentará los cimientos de una comunicación sin rastro sexista que, sin duda, ayudará a erradicar e lenguaje discriminatorio también. 

   El perfil lingüístico y las anomalías del lenguaje de menores con TEA es muy heterogéneo y variado, pero el colectivo presenta serias dificultades de comunicación que van más allá del lenguaje hablado y que afecta básicamente al uso de las funciones comunicativas, a las habilidades básicas de relación intencionada, a la atención conjunta y a las habilidades conversacionales. A la vez que trabajamos e intervenimos sobre todas estas áreas podemos fomentar un uso del lenguaje correcto e integrador a todos los niveles.



La lengua es un elemento cambiante que se adapta a las tendencias de la sociedad. Todas las personas expertas rechazan su estatismo, ya que fluye con los cambios de las tendencias comunicativas. Precisamente por esto, el lenguaje suele reflejar la forma de actuar de su sociedad, y la nuestra, por desgracia, es una sociedad sexista. Aún así, no todo está perdido. Cada uno de nosotros y nosotras, como hablantes, podemos hacer un esfuerzo para cambiar estas tendencias y adaptarlas a un entorno menos discriminatorio.

En esta guía han tratado de entender cuáles son los principales ejemplos de lenguaje sexista que se usan en el ámbito cotidiano y han propuesto algunas soluciones que puede poner en práctica de forma sencilla y que puede transmitir a su círculo. Entre todos y todas podemos conseguir eliminar estas prácticas para conseguir una plena equiparación entre hombres y mujeres.