Guía rápida de consulta para padres y profesionales sobre trastornos de la comunicación. niños y niñas de 0 a 3 años.
Las recomendaciones en estas normas se concentran principalmente en:
- Trastornos de la comunicación en niños menores de 3 años
El foco principal de las normas son los niños recién nacidos hasta los
3 años. Sin embargo, la edad de 3 años no es un límite absoluto, ya
que muchas de las recomendaciones en estas normas también pueden
corresponder a niños algo mayores.
- Trastornos de la comunicación debidos primordialmente a
problemas del habla y el lenguaje
Aunque la comunicación presenta muchos aspectos, estas normas se
concentran principalmente en problemas de comunicación
relacionados con el habla y el lenguaje.
- Trastornos de la comunicación que no son el resultado de la
pérdida auditiva u otros trastornos específicos del desarrollo
Algunas veces, los trastornos de la comunicación son el resultado de
la pérdida auditiva u otros trastornos del desarrollo. La identificación
de niños con estos problemas se explica de manera limitada en estas
normas. La evaluación e intervención detallada para estos problemas
no es uno de los principales temas de las normas. ↓
Un trastorno de la comunicación, según lo define la American Speech-Language-Hearing Association (Asociación Americana de Habla, Lenguaje y Audición, ASHA por sus siglas en inglés) es: “Un impedimento en la habilidad para recibir, enviar, procesar, y entender conceptos o sistemas de símbolos verbales, no verbales y gráficos. Un trastorno de comunicación puede ser evidente en los procesos de audición, lenguaje o habla. El nivel del trastorno de comunicación puede variar desde leve a grave y puede estar relacionado con el desarrollo o ser adquirido. Las personas pueden presentar una o cualquier combinación de tres aspectos de trastornos de la comunicación. Un trastorno de la comunicación puede conllevar una discapacidad primaria o puede ser secundario a otras discapacidades” (ASHA, 1993). La anterior definición de la ASHA incluye a niños con retrasos o trastornos en el habla, en el lenguaje o en la audición. En estas normas, el término “trastornos de la comunicación” se usa para referirse principalmente a problemas del habla y el lenguaje. Aunque los trastornos de audición pueden conllevar un trastorno de la comunicación en niños pequeños, la evaluación e intervención para los problemas de audición no son el tema principal de estas normas.
En la documentación sobre
trastornos de la comunicación
en niños pequeños, a veces se
usan diversas definiciones para
los términos “trastorno”,
“retraso” y “discapacidad”
cuando se refieren a problemas
de comunicación. También se
utilizan diferentes términos y
clasificaciones de diagnósticos
para describir problemas de
comunicación específicos en
niños pequeños.
Actualmente no existe una
definición estándar de los
diversos términos utilizados por
todos los profesionales que
tratan a los niños pequeños.↓
En estas normas, los términos “trastorno de la comunicación” y “retraso de la comunicación” se definen del siguiente modo:
- Trastorno de la comunicación: El término “trastorno de la
comunicación” (o “problema de
comunicación”) se define
generalmente para incluir todo
tipo de retraso, trastorno e
discapacidad de habla y
lenguaje.
- Retraso de la comunicación: El término “retraso de la
comunicación” se utiliza en
estas normas para referirse
específicamente a un nivel de
comunicación que está
notablemente por debajo de los
niveles esperados o típicos para
la edad del niño y se refiere
principalmente a retrasos en el
habla y el lenguaje.
Hoy en día, a toda disciplina
profesional se le pide documentar
su eficacia. Las preguntas
actuales que se hacen muy a
menudo a profesionales son las
siguientes:
- ¿Cómo sabemos si las
prácticas profesionales
actuales son efectivas para
producir los resultados
deseados?
- ¿Existen otros medios o
modificaciones de medios
existentes menos costosos
que pueden producir mejores
resultados o resultados
similares?
La dificultad en responder a estas
preguntas es que muchas veces
los métodos utilizados en la
práctica profesional actual no han
sido estudiados extensiva o
rigurosamente.
El propósito de las normas de
prácticas clínicas basadas en
pruebas es ayudar a los
profesionales, padres y otros a
conocer la evidencia científica
que existe sobre la eficacia de
métodos clínicos específicos.
Esta información se puede usar
como base para decisiones
informadas.
Estas normas representan el
esfuerzo del panel para
interpretar la evidencia científica
disponible de una manera
sistemática e imparcial y usar
esta interpretación como base
para el desarrollo de las
recomendaciones de las normas.
Se espera que a través de este
proceso, las normas ofrezcan un
conjunto de recomendaciones que
refleje las mejores prácticas
actuales y produzca los mejores
resultados para niños con
problemas de desarrollo.
Estas normas se desarrollaron
usando los métodos de
investigaciones normales para las
normas basadas en evidencia. El
proceso involucró el
establecimiento de criterios
específicos para la evidencia
aceptable y el análisis de la
literatura científica para encontrar
dicha evidencia. Se emplearon
criterios relativamente rigurosos
para seleccionar estudios que
pueden proveer evidencia
apropiada sobre la eficacia de los
métodos de interés de evaluación
e intervención.
Para desarrollar las
recomendaciones se utilizaron
como base principal los estudios
que cumplen estos criterios de
evidencias. Además, se
incluyeron numerosos artículos
de literatura científica que no
cumplían con los criterios de
evidencia pero contenían
información que podría ser útil en
la práctica clínica. ↓
En muchos casos, el panel también utilizo la información de estos otros artículos y estudios, pero sin darles tanta importancia a la hora de hacer recomendaciones para las normas. Cuando no se encontraron estudios que se concentraban en niños del grupo seleccionado (recién nacidos a niños de 3 años), se realizaron generalizaciones a partir de evidencias descubiertas en los estudios de niños algo mayores. En las versiones de textos completos de estas normas, cada recomendación está seguida por una clasificación de “validez de la evidencia” que indica la cantidad, calidad general y aplicabilidad clínica (al tema de las normas) de las evidencias utilizadas como base para la recomendación.
Existen muchas maneras de
obtener más información sobre
los trastornos de la comunicación.
Algunos recursos se enumeran en
la parte posterior de este folleto.
Cuando revisen esta lista de
recursos, las familias y
profesionales deberían tener en
cuenta que la información
proporcionada por estos recursos
no ha sido analizada
específicamente por el panel de
las normas.
Se recomienda precaución
cuando se consideren opciones
de evaluación y tratamiento
que no hayan sido analizadas
utilizando una metodología de
investigación científica
apropiada.
Es importante considerar si
existe o no evidencia científica
apropiada de que el enfoque
que se está considerando es
eficaz para los niños pequeños
con trastornos de la
comunicación.
Los comportamientos de
comunicación comienzan en el
nacimiento y se desarrollan con
el tiempo. Los niños llegan al
mundo con un conjunto de
comportamientos limitados pero
importantes que sirven como
señales de comunicación con los
padres y las personas que los
cuidan.
Generalmente, los niños
pequeños muestran muchos tipos
de gestos no verbales y rutinas
sociales antes de comenzar a
decir sus primeras palabras. La
producción y el uso de palabras
surgen más adelante en el
desarrollo del niño.
A medida que los niños pasan a
la etapa de “lenguaje intencional”,
la comprensión del lenguaje (lo
que comprende el niño) y los
procesos de elaboración del
lenguaje se hacen evidentes.
Típicamente, en los niños
pequeños la habilidad de
comprender el lenguaje se
desarrolla antes que la habilidad
de hablar o producir el lenguaje.
Existe una progresión sistemática
del desarrollo vocal y de lenguaje
que caracteriza los primeros
2 años de la vida. Durante el
segundo año de vida, la
comprensión del niño y sus
capacidades de elaboración se
expanden rápidamente. Al llegar
a los 3 años de edad, la mayoría
de los niños han adquirido los
elementos básicos del lenguaje. ↓
Los niños pequeños con un
trastorno de la comunicación
pueden tener problemas con el
desarrollo de la comunicación en
una o más de las áreas siguientes:
- Articulación: los
movimientos de la boca, de la
lengua y de la mandíbula
implicados en la elaboración
de los sonidos del habla.
- Fluidez: la facilidad total o el
ritmo del habla.
- Comprensión de lenguaje: la
habilidad de comprensión del
habla (también denominada
recepción o procesamiento).
- Producción de lenguaje: la
expresión del lenguaje
hablado o por gestos (tal
como el lenguaje por señas).
- Morfología: la formación de
palabras mediante las
unidades coherentes más
pequeñas del lenguaje
(palabras independientes y
sílabas o sonidos que añaden
significado a las palabras).
- Fonología: los sonidos del
lenguaje (consonantes y
vocales) y reglas para
combinar sonidos y formar
palabras.
- Pragmática: el uso práctico
del lenguaje (tal como el uso
del lenguaje en conversación)
incluyendo la intención
comunicativa implícita y
explícita, la comunicación no
verbal y los aspectos sociales
de la comunicación.
- Semántica: el significado de
las palabras y el uso
coherente de palabras en
contextos de frases u
oraciones.
- Sintaxis: las reglas que rigen
el orden y las relaciones entre
palabras o frases de oraciones.
- Voz: la calidad de la voz, el
tono y la intensidad del habla. ↓
La Asociación Americana de Habla, Lenguaje y Audición (ASHA, 1993) agrupa los trastornos de la comunicación en las tres categorías siguientes:
1. Trastornos del lenguaje
Trastorno del lenguaje se refiere
a un problema relacionado con la
comprensión o el uso de sistemas
hablados, escritos u otros
sistemas de símbolos.
Los niños pequeños con retrasos
cognitivos, autismo y otras
discapacidades generales de
desarrollo casi siempre
experimentan retrasos generales
en su desarrollo del lenguaje.
Puede que algunos niños no
padezcan más retrasos
identificables del desarrollo que
un trastorno del lenguaje. Estos
niños pueden tener lo que
algunos denominan impedimento
específico de lenguaje (SLI por
sus siglas en inglés). El SLI es
una limitación importante en la
habilidad del lenguaje sin otros
problemas asociados tales como
deficiencias auditivas, retrasos
cognitivos o problemas
neurológicos.
En algunos niños pequeños con
SLI sólo parece estar afectado el
lenguaje expresivo, mientras que
otros demuestran impedimentos
en el desarrollo tanto receptivo
como expresivo.
2. Trastornos del habla
El trastorno del habla es un
impedimento en la articulación
de los sonidos del habla, la
fluidez o la voz. Entre los niños
de edad preescolar que se tratan
en los Estados Unidos con
patólogos del lenguaje y el habla,
se estima que el 60% padece de
un retraso o trastorno principal
del lenguaje y que el 40% sufre
de algún tipo de trastorno del
habla.
3. Trastornos de audición
Un trastorno de audición es
resultado de la sensibilidad
disminuida del sistema auditivo
fisiológico. Estas normas se
concentran principalmente en
trastornos de la comunicación
que no son el resultado de la
pérdida auditiva (u otros
problemas específicos de
desarrollo).
Los trastornos de la
comunicación pueden ocurrir por
sí solos (no están asociados con
ninguna otra causa identificable)
o pueden coexistir con otras
afecciones, tales como la pérdida
auditiva o trastornos del
desarrollo, tales como el retraso
mental y el autismo. Con
frecuencia se desconoce la causa
específica de un trastorno de la
comunicación.
Los niños pequeños que padecen
de trastornos de la comunicación
como consecuencia de pérdida
auditiva, trastornos del desarrollo
u otras condiciones médicas
específicas generalmente no se
“curan con la edad” de sus
trastornos de la comunicación.
Los tratamientos apropiados para
estos niños pueden ayudarles a
mejorar sus habilidades de
lenguaje, pero probablemente no
eliminen por completo el
trastorno.
Algunos niños se describen como
“habladores tardíos”. Estos son
niños que no tienen problemas en
otras áreas del desarrollo (por
ejemplo, participan en juegos de
atención conjunta con las
personas que los cuidan o
comienzan a caminar a la edad
apropiada) pero por razones
desconocidas muestran retrasos
en el lenguaje expresivo. Algunos
de estos niños parecen “alcanzar”
a otros niños de su misma edad
en los años preescolares y los
primeros años escolares.
___________
ÍNDICE:
INTRODUCCIÓN:
Alcance de las normas.
Definición de trastorno de la comunicación.
Definiciones de otros términos.
Por qué se desarrollaron estas normas.
Cómo se desarrollaron las normas.
Versiones de las normas.
¿Dónde puedo obtener más información?
INFORMACIÓN GENERAL: PARA ENTENDER LOS TRASTORNOS DE LA COMUNICACIÓN.
Identificación temprana de trastornos de la comunicación.
Vigilancia rutinaria del desarrollo.
Método de vigilancia mejorada.
Pruebas de detección de trastornos de la comunicación.
Evaluación detallada.
Otras evaluaciones especiales.
Cómo usar los resultados de la evaluación para determinar
si se comienza una terapia del habla y el lenguaje.
INTERVENCIÓN PARA TRASTORNOS DE LA COMUNICACIÓN:
Métodos de intervención mayores.
Métodos de intervención específicos.
Intervenciones de habla y lenguaje para niños con trastornos
del desarrollo.
ANEXOS
- OTROS FACTORES DE RIESGO E INDICIOS CLÍNICOS LISTA DE ARTÍCULOS QUE SATISFACEN LOS CRITERIOS DE PRUEBAS:
- Artículos citados como pruebas de métodos de evaluación.
- Artículos citados como pruebas de métodos de intervención.
- PROGRAMA DE INTERVENCIÓN TEMPRANA DEL ESTADO DE NUEVA YORK:
- Programa de Intervención Temprana: Información sobre
procedimientos relevantes.
- Programa de Intervención Temprana: Descripción.
- Definiciones oficiales del Programa de Intervención Temprana.
- Números de teléfono de Programas de Intervención
Temprana municipales - OTROS RECURSOS
ÍNDICE TEMÁTICO.
_______________
Guía rápida de consulta para padres y profesionales sobre trastornos de la comunicación. niños y niñas de 0 a 3 años: https://www.health.ny.gov/publications/5303.pdf
No hay comentarios:
Publicar un comentario