Las personas con síndrome de Asperger poseen con frecuencia muchas capacidades cognitivas e intereses que pueden ser utilizados de modo ventajoso en situaciones específicas.
Así que deben enseñarse de modo explícito habilidades adaptativas que aumenten la autosuficiencia, sin dar por sentado que con explicaciones generales basta, y sin dar por hecho que la persona con SA va a ser capaz de generalizar de una situación concreta a situaciones parecidas. Conviene, pues, que se enfoquen las situaciones problemáticas que ocurren a menudo enseñando a la persona la secuencia exacta de las acciones apropiadas que tendrán por resultado un comportamiento efectivo.
El perfil neuropsicológico
de puntos fuertes y débiles de la persona con Asperger ha de servir de base
para establecer líneas de enseñanza adicionales, por ejemplo, la conexión entre
experiencias concretas que sean frustrantes o que provoquen ansiedad y los
sentimientos negativos ha de ser enseñada a la persona con SA de un modo
concreto, mostrando la causa-efecto, para que sea capaz de aprender
gradualmente a discernir sus propios sentimientos. Asimismo, la conciencia del
impacto de sus acciones sobre otra gente debe ser fomentada.
Sus limitaciones características de
introspección y autorreflejo con respecto a los demás impiden frecuentemente un
autoajuste espontáneo a las demandas sociales e interpersonales. La práctica de
la comunicación y las habilidades sociales no significa que la persona adquiera
espontaneidad y naturalidad comunicativa o social.
Sin embrago, prepara mejor a la persona con síndrome de Asperger (SA) para enfrentarse a las expectativas sociales e interpersonales, aumentando su atractivo como interlocutores en una conversación, o como amigos o compañeros potenciales. A continuación se muestran algunas sugerencias para fomentar habilidades significativas en esta importante área:
Sin embrago, prepara mejor a la persona con síndrome de Asperger (SA) para enfrentarse a las expectativas sociales e interpersonales, aumentando su atractivo como interlocutores en una conversación, o como amigos o compañeros potenciales. A continuación se muestran algunas sugerencias para fomentar habilidades significativas en esta importante área:
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Deben enseñarse y practicarse repetidamente las instrucciones verbales
explícitas acerca de cómo interpretar el comportamiento social de otras
personas. El significado del contacto ocular, una mirada intensa, las diversas
inflexiones y tonos de voz, los gestos faciales y con las manos, las
comunicaciones no literales tales como el humos, el lenguaje figurativo, la
ironía, el sarcasmo y la metáfora han de ser enseñados de un modo similar no
muy distinto del aprendizaje de una lengua extranjera, esto es, todos los
elementos han de hacerse explícitos mediante explicaciones verbales, y han de
ser ejercitados de forma apropiada y repetitiva. Los mismos principios han de
guiar el entrenamiento de las habilidades expresivas de la persona. Las
situaciones concretas han de ser practicadas en un entorno terapéutico y
puestas a prueba en situaciones que se dan de modo natural. Todos los que están
en contacto cercano con la persona con SA deben conocer el programa, para
aumentar la consistencia, el control y los refuerzos contingentes. Es
especialmente importante que los encuentros con personas desconocidas (por
ejemplo, ser presentado a alguien) se ensayen hasta que la persona con SA sea
consciente del impacto de su comportamiento sobre las reacciones de las otras
personas hacia él.
Deben incorporarse en este programa técnicas tales como practicar delante de un espejo, escuchar una conversación grabada, mirar un comportamiento que se ha grabado en vídeo, etc. Se deben utilizar situaciones sociales ideadas en el entorno terapéutico, que exijan el manejo de habilidades de receptividad visual y otras habilidades no verbales, y deben enseñarse asimismo estrategias para descifrar las dimensiones no verbales más significativas inherentes a estas situaciones.
- Se debe enseñar a la persona con SA a revisar su propio estilo de hablar en términos de volumen, ritmo, naturalidad, ajustándolos en función de la proximidad del que habla, el contexto y la situación social, el número de personas y el ruido de fondo.
Deben incorporarse en este programa técnicas tales como practicar delante de un espejo, escuchar una conversación grabada, mirar un comportamiento que se ha grabado en vídeo, etc. Se deben utilizar situaciones sociales ideadas en el entorno terapéutico, que exijan el manejo de habilidades de receptividad visual y otras habilidades no verbales, y deben enseñarse asimismo estrategias para descifrar las dimensiones no verbales más significativas inherentes a estas situaciones.
- Se debe enseñar a la persona con SA a revisar su propio estilo de hablar en términos de volumen, ritmo, naturalidad, ajustándolos en función de la proximidad del que habla, el contexto y la situación social, el número de personas y el ruido de fondo.
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Debe ser prioritario el esfuerzo para desarrollar las habilidades de la persona
con sus compañeros, en el sentido de manejar bien las situaciones sociales.
Esto debe incluir el manejo de un tema, la habilidad para aumentar y elaborar
un cierto rango de temas iniciados por otros, cambiar de temas, terminar los
temas de forma apropiada y sentirse cómodo en una serie de temas que son los
que normalmente interesan a la gente de su edad.
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Debe ayudarse a la persona con SA a reconocer y utilizar diferentes medios de
interaccionar, mediar, negociar, persuadir, discutir y disentir por medios
verbales. En lo que se refiere a las propiedades formales del lenguaje, se le
puede ayudar a que comprenda que el lenguaje idiomático solamente puede ser
entendido en su justo término, haciendo prácticas para identificarlo tanto en
un texto como en una conversación.
Es importante ayudar a la persona con SA a desarrollar la habilidad de inferir, predecir, explicar su motivación y anticipar múltiples consecuencias, así como a aumentar la flexibilidad, tanto de pensamiento como de utilización del lenguaje con otras personas.
La selección de objetivos en la intervención se basa en un cuidadoso análisis de las intenciones comunicativas teniendo en cuenta que la destreza que se enseña debe tener utilidad inmediata para el estudiante en su ambiente natural. Debe ser útil para él o formar parte de una habilidad más amplia que ya posee y debe potenciar la motivación del niño hacia el uso del lenguaje. Esa misma estrategia debe ser relevante y/o deseable para el niño, de forma que se trate de conductas capaces de generar efectos significativos y reales para el estudiante, con consecuencias disponibles en su ambiente natural. Podríamos decir que deben ser destrezas que el propio estudiante elegiría tener ya que producen cambios significativos en su vida natural.
Es importante ayudar a la persona con SA a desarrollar la habilidad de inferir, predecir, explicar su motivación y anticipar múltiples consecuencias, así como a aumentar la flexibilidad, tanto de pensamiento como de utilización del lenguaje con otras personas.
La selección de objetivos en la intervención se basa en un cuidadoso análisis de las intenciones comunicativas teniendo en cuenta que la destreza que se enseña debe tener utilidad inmediata para el estudiante en su ambiente natural. Debe ser útil para él o formar parte de una habilidad más amplia que ya posee y debe potenciar la motivación del niño hacia el uso del lenguaje. Esa misma estrategia debe ser relevante y/o deseable para el niño, de forma que se trate de conductas capaces de generar efectos significativos y reales para el estudiante, con consecuencias disponibles en su ambiente natural. Podríamos decir que deben ser destrezas que el propio estudiante elegiría tener ya que producen cambios significativos en su vida natural.





Muchas gracias por compartir. Es cierto, muchas personas con asperger no nos damos cuenta que nuestras acciones muchas veces lastiman a otras personas. Es necesario la conciencia de ello y el apoyo del entorno de personas. Gracias
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