5/8/17

Antecedentes e historia del autismo y del síndrome de Asperger.



Eugen Bleuler

   Antecedentes:
   El término “autismo” fue originalmente acuñado por el psiquiatra Eugen Bleuler, en 1911, para describir lo que él percibía como uno de los síntomas más importantes de la esquizofrenia: el aislamiento social. Autismo quiere decir literalmente “retirada a uno mismo”, lo que parece describir el desapego activo que, según él, afectaba a algunos de sus pacientes. La confusión entre esquizofrenia y autismo se resolvió años después, en los años cuarenta, cuando Leo Kanner en América y Hans Asperger en Austria comenzaron a identificar la existencia de un trastorno al que atribuyeron los síntomas de los niños que trataban.


Leo Kanner
   Kanner, por ejemplo, partía de la premisa de que esos niños estaban experimentando esquizofrenia infantil aunque era consciente de que no exhibían todos los síntomas de la esquizofrenia. El artículo de Kanner fue publicado en Inglaterra donde el término “autismo infantil” llegó a ser ampliamente utilizado en los años 50 y 60.
   En 1943 Leo Kanner extrajo las tres características fundamentales, principales o primarias, de lo que dio en llamar “autismo infantil precoz” y que recibe ahora el nombre de “autismo clásico” o “autismo de Kanner”, y las clasificó como:
   1) la dificultad para la interacción social recíproca;
   2) las alteraciones del lenguaje y de la comunicación tanto en el plano expresivo como en el receptivo;
   3) la insistencia obsesiva en la invarianza, es decir, la necesidad de que nada cambie y todo permanezca igual. Identificó además otras características secundarias o asociadas, que pueden estar o no presentes, es decir, que no siempre aparecen, y que incluirían los problemas de alimentación y sueño, los problemas de conducta, la ausencia de rasgos físicos que denoten discapacidad, una memoria excelente, una expresión facial inteligente, la hipersensibilidad a ciertos estímulos o la procedencia de padres con un alto nivel de inteligencia.

Hans Asperger
   Hans Asperger, por su parte, identificó un trastorno de personalidad que afectaba a algunos de los niños referidos por la clínica psiquiátrica infantil pero que estaban descritos imperfectamente por el término autismo. La descripción que realizó en 1943, basada en cuatro casos clínicos de niños que tenían dificultades para integrarse socialmente, detalló la "psicopatía autista" como fundamentalmente marcada por el aislamiento social.
  También en 1943 Hans Asperger, sin conocimiento de los estudios de Kanner, daba a conocer la descripción de un grupo de niños que presentaban como característica común una marcada discapacidad para la interacción social, a pesar de su aparente adecuación cognitiva y verbal y reunían una serie de características clínicas que daban lugar a lo que él denominó originalmente “psicopatía autística” y que eran extraordinariamente coincidentes con las características que Kanner había descrito.
   En su estudio Asperger identificó un patrón de comportamiento y habilidades, percibido predominantemente en niños varones, que incluía cierta ausencia de empatía; reducida habilidad para las relaciones sociales y dificultad para hacer amigos; conversaciones solitarias; un profundo arraigo a un interés especial; movimientos torpes o problemas con la coordinación motora e imaginación deteriorada. En el mundo de habla inglesa el trabajo de Hans Asperger fue prácticamente ignorado, sin embargo, en Europa tuvo cierta influencia sobre la psiquiatría infantil. Asperger, años más tarde, leyó acerca del trabajo de Leo Kanner y argumentó, si bien con poca convicción, que habían identificado síndromes separados con unas grandes coincidencias.
   Las personas con síndrome de Asperger muestran parte o la totalidad de estas características, en un grado mayor o menor, así que en base al descubrimiento y las aportaciones de Hans Asperger se acepta ahora que este síndrome representa un trastorno del desarrollo con base neurológica, de causa desconocida, en el que existen desviaciones o anormalidades en tres amplios aspectos del desarrollo, coincidentes con las tres características del autismo de Kanner o autismo clásico, a saber:
   1) conexiones y habilidades sociales,
   2) el uso del lenguaje con fines comunicativos y
   3) ciertas características de comportamiento y de estilo relacionadas con rasgos repetitivos o perseverantes o con una limitada pero intensa gama de intereses.



   La presencia de estos tres tipos de disfunciones, cuyo grado puede ir de relativamente moderado a severo, sería la que define clínicamente todos los trastornos del espectro autista,  junto a las dificultades para comprender la conducta social de los demás.



  Cincuenta años más tarde se han propuesto variadas estandarizaciones del síndrome de Asperger como entidad diagnóstica, muchas de las cuales difieren significativamente del trabajo original de Hans Asperger. Por ejemplo, a diferencia de la descripción que el mismo Asperger hizo resaltando su capacidad cognitiva superior, hoy se describe el síndrome de Asperger en personas que no presentan déficit de inteligencia, pudiendo ser ésta en la media o sobre la media. No obstante no se puede poner en duda que su perspicaz identificación del autismo fue extraordinariamente adelantada para su tiempo. Al final, cuando nos referimos a espectro autista, estamos hablando de un conjunto de trastornos en el que coexisten tres grupos de manifestaciones:
   - Trastorno de la relación social.
   - Trastorno de la comunicación, incluyendo comprensión del lenguaje y capacidad de expresión.
   - Falta de flexibilidad mental, que condiciona un espectro restringido de conductas y una limitación en las actividades que requieren cierto grado de imaginación.
   Tanto los criterios del DSM como los del CIE para el trastorno autístico se sustentan en esta concepción del autismo. ¡Pero cuidado! Si bien en las primeras descripciones de autismo ya enfatizaban estos tres aspectos actualmente no se puede aceptar la base psicológica ante la sólida evidencia de su base orgánica, proporcionada por los estudios genéticos, neurofisiológicos, neuropatológicos, neurorradiológicos y bioquímicos. El concepto de autismo no cubre en modo alguno las amplias variaciones patológicas que se pueden observar en pacientes afectados de trastornos más o menos cercanos al patrón autista puro. Por esta razón el DSM III-R y DSM-IV por un lado; y el CIE-9 y CIE-10 por otro, establecieron una categoría denominada Pervasive Developmental Disorders (PDD), mal traducida como “trastorno generalizado del desarrollo” (TGD), dentro de la cual se incluían trastornos con un nexo común: su conformidad con las tres características citadas. Sin embargo el trastorno de Rett, por sus peculiaridades clínicas y evolutivas, se aparta bastante del resto de trastornos y el trastorno desintegrativo infantil, que tiene como característica determinante la existencia de un periodo de desarrollo normal que alcanza por lo menos hasta los dos años, se puede solapar con el trastorno autístico, concretamente con aquellos casos en los que existe una regresión después de un período de normalidad, cuyo inicio es difícil de precisar.

Judith Gould

   Judith Gould y Lorna Wing, en los años 70, llegaron a la conclusión de que existe un continuo autista y en 1981 Lorna Wing usó el término “síndrome de Asperger” por primera vez para describir a un subgrupo de pacientes dentro del continuo autista. Gracias a ella el término llegó a ser usado ampliamente en el mundo de habla inglesa también, en donde los estudios de Hans Asperger habían sido ampliamente ignorados.
   Ese mismo año publicó una revisión del trabajo de Asperger describiendo el síndrome de Asperger, con el objetivo de extender los límites diagnósticos del autismo, incluyendo un grupo de personas que manifiestan un trastorno social primario, de naturaleza autista, pero que no cumplen la totalidad de criterios diagnósticos del autismo.

Lorna Wing

   Este trabajo le permitió a Lorna Wing señalar por primera vez las principales características clínicas del síndrome de Asperger:
   1. Interacción social inapropiada con rasgos ingenuos y unipolares. No hay empatía ni reciprocidad. La capacidad para hacer amigos se encuentra muy limitada y en algunos casos es incapaz de establecer lazos afectivos.
   2. Habla: no se observa retraso en su inicio; sin embargo el contenido es extraño, pedante y estereotipado. La comunicación verbal es poca o nula. Se pueden observar voz monótona, gestos inapropiados o poca expresión facial. 
   3. Presentan resistencia al cambio y gusto por actividades repetitivas. Ante algunos temas u objetos se les encuentra absortos.
   4. Sus movimientos o posturas son extraños y mal coordinados. En algunas ocasiones, sus movimientos son estereotipados.
   5. Presentan buena memoria de repetición, intereses especiales y muy limitados.



   La hipótesis de un continuo autista fue propuesta por Wing para recoger y explicar los distintos grados de afectación en la interacción social, la comunicación y la imaginación, de modo que en un extremo del continuo se situaría el desarrollo normal y en el otro extremo el autismo de Kanner. Con esta aportación se empieza a considerar el autismo como un continuo en el que se altera cualitativamente un conjunto de dimensiones: los trastornos de la relación social; el trastorno de la comunicación y la falta de flexibilidad mental. De acuerdo a su hipótesis las personas con síndrome de Asperger no presentarían problemas en uno de los tres elementos de la tríada: las dificultades de comunicación y lenguaje. Además tendrían un desarrollo cognoscitivo conservado. Habría afectación, no obstante, en la interacción social y por la aparición de un modelo restringido de actividades e interés.




___________

Este texto es un extracto del libro Mundo Asperger y otros mundos, de Sacha Sánchez-Pardíñez, publicado por MuNDo AsPeRGeR en 2016. Puede leer las primeras páginas del libro PINCHANDO AQUÍ.  Lo puede adquirir en cualquier parte del mundo enviando un correo electrónico a mundoasperger@hotmail.com Le responderemos explicando cómo lo enviamos, cómo se puede abonar, el precio en su propia divisa, diferentes formas de pago, etc.)