11/3/16

Inconsistencia del diagnóstico y "la etiqueta".



   Siempre recordamos que si se observa a un grupo de personas con síndrome de Asperger es probable que impresionen más las diferencias entre ellos que sus semejanzas. Definimos sus características en base a rasgos comunes que dan un nombre al síndrome al que se enfrentan pero hay que tener cuidado con el uso y la finalidad que tiene asignar dicha etiqueta.
   Las etiquetas son necesarias para asegurar servicios y garantizar un determinado nivel de calidad y eficacia al tratar con las necesidades de la persona. No obstante, la asignación de una etiqueta debería ser realizada con mucho cuidado  para minimizar la estigmatización y evitar conclusiones erróneas.
   Cada persona es diferente aunque tengan la misma etiqueta. 
   La etiqueta psiquiátrica no debería en ningún caso ser interpretada para dar a entender un conjunto de comportamientos y necesidades preconcebidos. Su función principal es la de transmitir una comprensión general del patrón de las dificultades existentes.


   Los profesionales nunca deberían empezar una explicación de las necesidades de la persona haciendo alusión a su etiqueta. Más bien, deberían ofrecer una descripción detallada de los hallazgos que, durante la evaluación, dieron lugar al diagnóstico de síndrome de Asperger. Debería asimismo realizarse una exposición sobre cualquier inconsistencia con el diagnóstico, así como el nivel de confianza que tenía en profesional clínico al asignar este diagnóstico.
    Las recomendaciones específicas deberían ser consideradas como una serie de sugerencias a tener en cuenta al planificar el programa educativo, de tratamiento y vocacional de la persona en concreto.


   En resumen: no den por hecho el diagnóstico de síndrome de Asperger, pidan detalles, así como el perfil individualizado del paciente; no acepte una exposición del perfil de la persona diagnosticada que no incluya puntos fuertes que puedan ser utilizados en el programa de intervención; y no acepte un programa de intervención basado únicamente en el diagnóstico: solicite el desarrollo de un programa apropiado en base al perfil de cada persona, a su marco educativo o sus condiciones de vida y a objetivos realistas a corto y largo plazo.


   Debería asimismo realizarse una explicación sobre cualquier inconsistencia con el diagnóstico, así como el nivel de confianza que tenía en profesional clínico al asignar este diagnóstico. Las recomendaciones específicas deberían ser consideradas como una serie de sugerencias a tener en cuenta al planificar el programa educativo, de tratamiento y vocacional de la persona en concreto.