Aviso: se emplea en este espacio ocasionalmente el neutro (acabado en -o) porque así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, alumnos y alumnas, etc). El contenido de MuNDo AsPeRGeR está protegido por Creative Commons Attribution 4.0 International. Puede compartir libremente cualquier contenido citando la fuente. Encontrará la bibliografía al pie cada artículo.



1/1/19

Feliz año nuevo de parte de todo el equipo que conformamos MuNDo AsPeRGeR.



La mayoría de personas con trastornos del espectro autista (TEA) o síndrome de Asperger no disfrutamos de las fiestas navideñas como lo hacen las personas neurotípicas. A muchos de nosotros nos molestan, por ejemplo, las aglomeraciones de personas y en estas fechas las hay en todas partes. 
Nuestra mayor dificultad, según dice la ciencia, seguramente es la socialización y es prácticamente imposible pasar la quincena que va desde Nochebuena hasta Roscón de Reyes sin socializar, a menos que por vacaciones de Navidad logres marcharte a un iglú en El Polo en el que no haya comunicaciones de ningún tipo ni personas alrededor, claro.
   A muchos otros neuroatípicos les suponen un problema otras muchas cuestiones que suelen venir asociadas a estas fechas (aparte de la socialización). Un ejemplo sería escuchar fuegos artificiales padeciendo una hipersensibilidad auditiva, cosa bastante frecuente en este colectivo, y lo mismo sucede con las luces de colores y chispeantes para quienes tienen hipersensibilidad visual. Son unos días bastante difíciles para nosotros y nosotras aunque siempre hay quien las disfruta a conciencia y ninguna de las cosas que conllevan asociadas les supone un problema.
   De todos modos, disfrutar fechas como estas sin ningún problema no es, ni de lejos, lo más normal en las personas con TEA. De hecho consideramos afortunados a quienes lo logran. Muchos lo que hacemos es aguantar, algunos pasan un auténtico suplicio y lo peor es que ni siquiera lo hacen por sí mismos sino por agradar o no disgustar a sus familias o a sus amistades. La mayoría hacemos grandes esfuerzos para estar "bien" estos días y en secreto deseamos que pasen rápido y nos sean leves.
   Es cierto que muchas personas, con y sin ningún diagnóstico, detestan la Navidad. Los recuerdos de las personas que faltan a la mesa porque están viviendo lejos, porque fallecieron o están hospitalizadas, por ejemplo, son difíciles de superar. En mayor o menor medida todos los adultos tenemos algún duelo a cuestas que nos puede hundir las fiestas aunque muchos logran dominarlo y seguir. De entre las personas con Asperger-TEA también hay muchas a las que podemos sumar un duelo a sus hipersensibilidades, sus problemas de socialización y sus dificultades sensoriales y estas personas aún lo tienen más difícil.


Cuando llega Nochevieja vislumbramos el final de las Navidades y muchos nos crecemos y nos venimos arriba. Una cena más y se acabó, un día más de juerga y se acabó, un par de días respondiendo mensajes y recibiendo llamadas y mensajes y se acabó, son pensamientos habituales en adolescentes y adultos neuroatípicos. También lo son, claro, los que nos recuerdan que aún quedan siete días más para que pase la Noche de Reyes y podamos dar por finalizadas las fiestas de Navidad.
   Estaría muy bien que quienes se relacionan e interactúan con alguien que tiene un Asperger-TEA tuvieran en cuenta las dificultades por las que pasa, se tomara en serio las crisis de ansiedad, la necesidad de momentos de respiro, del "time out" o tiempo fuera (para relajarnos, respirar hondo, coger fuerzas, retomar lo que estábamos haciendo) y estaría mejor aún que nos respaldaran y ayudaran en esos momentos. Recibir este tipo de apoyo no es frecuente porque no se ha normalizado aún que somos personas con unas características especiales, diferentes, que nos generan unas necesidades muy exigentes en determinados momentos. Hay quienes sí tenemos esa ayuda porque, por suerte, quienes nos rodean conocen nuestros problemas y si no saben cómo atendernos al menos sí se han acostumbrado a respetar nuestras necesidades pero, seamos sinceros, esto pasa poco.
 Ilustración de @lavidade_lola
En esta noche hemos vuelto a cambiar de año y estrenamos calendario, 365 días por delante para cumplir objetivos, alcanzar metas, crecer como personas, aprender y hacer labor divulgativa para conseguir que las próximas Navidades más gente conozca todo esto y más gente sepa abordarlo o respetarlo (como mínimo). Esta es una lucha que nunca acaba, que comienza con la concienciación y la información pero no tiene fin, porque el fin llegará cuando todas las personas con Asperger-TEA tengamos una vida normalizada, estemos integrados a la perfección en sociedad, incluidos en los colegios con todos los apoyos necesarios, respetados en nuestros trabajos, queridos y amados con nuestras diferencias. Así que, para todas las personas que nos ayudáis a concienciar, que peleáis por los derechos de vuestros hijos e hijas, que apoyáis a vuestros hermanos, e incluso a vuestros padres y madres con Asperger-TEA para que sigan (o consigan) en el trabajo, que no se rindan, que no sucumban a comorbilidades tan duras como la depresión o la ansiedad, etc. 


A todos y todas vosotros/as y a todos y todas las que tenemos diagnostico Asperger-TEA os deseamos muchísima fuerza y mucho apoyo en este nuevo año que acabamos de estrenar.
Feliz año, feliz lucha.
Una abrazo.
Sacha Sánchez-Pardíñez, editora de MuNDo AsPeRGeR.







No hay comentarios:

Publicar un comentario