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Aviso: se emplea en este blog, ocasionalmente, el neutro o masculino (acabado en -o) en los términos que admiten ambos géneros, sin que ese uso gramatical esconda una discriminación sexista sino porque, dado que la lengua castellana no proporciona expresiones neutras para indicar ambos sexos, así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, los hombres y mujeres, los alumnos y las alumnas, etc.)

13/6/18

Diferencias en la presentación clínica y evaluación diagnóstica en relación al género. Dra. Amaia Hervás



Diferencias en la presentación clínica y evaluación diagnóstica en relación al género. Dra. Amaia Hervás. Apuntes del I Simposio sobre Asperger Femenino, de Asperger Sevilla, haciendo una revisión científica de comparación de diferencias entre varones/mujeres TEA.


Hay muchos trabajos, pero pocas conclusiones claras, estudios sesgados y estudios que contradicen unos a otros, pero al final lo que sí está claro es que las personas con trastornos del espectro autista (TEA) presentan dificultades en el desarrollo desde primera infancia en habilidades socio-comunicativas, sus intereses, conducta, adaptación sensorial… relacionados con patrones diferentes en el desarrollo del cerebro y cuyas causas son múltiples. El cerebro de las personas con trastornos del espectro autista (TEA) se desarrolla de manera diferente por lo que tienen grandes ventajas pero también grandes alteraciones que les discapacitan en muchos casos. Por eso, entre otras cosas, hay que reservar el diagnóstico de TEA para quienes lo necesitan, que son más disfuncionales, porque si no el diagnóstico pierde credibilidad. Además es importante conservar el diagnóstico para poder recibir las ayudas que realmente se necesitan.


Hay sesgos relacionados con el diagnóstico mujeres, por ejemplo el DSM-V enfatiza síntomas de varones así que las mujeres llegan menos a los servicios de salud porque manifiestan menos problemas conductuales. Los primeros estudios que encontramos dicen que las mujeres están más afectadas que los hombres pero porque en la muestra se mezclan sujetos con discapacidad intelectual. La pregunta que subyace es: ¿es cierto que para que una chica esté muy afectada tiene que tener mayor carga genética? La respuesta, según la doctora Hervás, no se conoce ya que los estudios no son concluyentes por tener poca muestra, pero lo que sí dicen es que las mujeres con TEA entienden mejor lo que les pasa que los hombres, que son más introspectivas, que se conocen mejor a sí mismas y por eso hay más camuflaje. Las chicas parecen tener más dificultades que las neurotípicas a la hora de establecer relaciones con otras chicas y las alteraciones sensoriales parecen ser más frecuentes en la mujer que en el hombre con un trastorno del espectro autista. Como las chicas aprenden a controlar, por ejemplo, las conductas repetitivas, es muy importante detectarlas antes de los 5 años de edad o ya será casi imposible detectarlas. Es imprescindible prestar atención en el ámbito escolar y en pediatría para detectar los primeros síntomas. 
   Un estudio sobre teoría de la mente que mencionaba Amaia Hervás afirma que en casos de TEA grave las mujeres identifican mejor la mirada que los varones y, en los casos de alto funcionamiento, sucede lo mismo. Igualmente resulta interesante lo que se concluye de la investigación de “UMMM” (estudio sobre cómo manejar los silencios en conversación) que concluye que las mujeres manejan mejor las alteraciones pragmáticas de la comunicación que los hombres (a similar grado de afectación en el espectro). 


El género femenino, si hablamos de genética, protege claramente de la manifestación de un trastorno del espectro autista, y eso lo demuestran diversos estudios genéticos que se han desarrollado recientemente. También sucede que la aplicación de los criterios diagnósticos por parte de los profesionales se centran en las conductas repetitivas dejando de lado otros rasgos que en caso de las chicas serían mucho más reveladores de cara a un diagnóstico. Por ejemplo, el ADI-R es un buen instrumento de diagnóstico según la doctora Hervás y, cuando no se detecta el TEA, se debe a la inadecuada formación del entrevistador. Es más un problema de administración del instrumento que del instrumento en sí. 


El procesamiento de la información es muy relevante como factor de adaptación del instrumento diagnóstico para las mujeres. Las mujeres son más introspectivas y tienden más a la desregulación emocional que los hombres, por lo que están en perpetuo sufrimiento y manifiestan una enorme decepción con los servicios clínicos que existen hoy en día. Si el entrevistador no sabe usar correctamente el ADI-R no será útil para diagnosticar a las mujeres. de hecho sobre la evaluación diagnóstica:
   – Hay que formar a más a los pediatras. Dar más importancia a la formación.
   – Con el ADOS hay que bajar criterios para las mujeres porque:
        - En edad preescolar las niñas con TEA pueden tener iniciación social.
        - En el diagnóstico en chicas se debe dar más peso a la desinhibición y a las conductas inapropiadas.
        - Los intereses intensos en las niñas pueden ser muy funcionales y eso debe tenerse en cuenta.
   – Dificultades en el aprendizaje que no se detectan porque parecen un CI bajo.
   – Existe mucha comorbilidad.
   – En la chica hay relaciones grupo, manteniendo amistades, por lo que se debe prestar más atención a otros factores, como los intereses, las alteraciones sensoriales, etc.
   – En edad adulta son muy importantes comorbilidades (trastorno límite de la personalidad, trastornos alimentario, conductas autolesivas, rigidez...)
   – Síntomas en edad adulta en ADOS invisibles. Te encuentras síntomas que no vienen, porque está diseñado para niños.

Veamos punto a punto:
   - Amistades: A las mujeres les cuesta relacionarse más con mujeres a pesar de más iniciación social, porque éstas se relacionan con conversaciones, compartiendo experiencias, etc.; en cambio, los varones se relacionan a través de objetos. La comunicación social de los varones es menos sofisticada y les exige menos esfuerzo.
   - Comunicación social: mejores habilidades no verbales y más conductas repetitivas verbales (ecolalia y preguntas repetitivas) de las mujeres respecto a los hombres.
   - Juego: mejor juego imaginativo e imitación social.
   - Conductas repetitivas: muchas mujeres no tienen conductas repetitivas, estereotipias motoras inconsistentes, o las pueden controlar. Debido a esto suele haber falsos diagnósticos. Algunos estudios dicen que son más frecuentes en varones, otros no. Las mujeres pueden tener intereses repetitivos pero más socialmente apropiados.
   - Alteraciones sensoriales son más frecuentes en mujeres, les cuesta además identificarlas, muy relacionado con regulación emocional.


En la literatura se encuentra que las mujeres con TEA son más sociales, tienen mejor interacción social pero les falta reciprocidad, lo cual les hace ser más desinhibidas, más impulsivas, más irritables… Sus intereses son más sociales que los de los chicos (dibujo, fotografía, moda, etc.) y ellas, en general, son más altruistas, les gusta ayudar a los demás por eso suelen compartir sus experiencias (son las que dan conferencias, hacen Webs, etc. Los intereses de los varones están más centrados en objetos y tienen menos necesidad de compartir. Hay un estudio reciente que dice que se dan más conductas repetitivas en varones que en mujeres pero, lo estudian en relación con la edad, concluyendo que de pequeños no hay diferencias entre varón/mujer pero de mayores hay más conductas repetitivas en varones porque las mujeres aprenden a controlarlas. Otro estudio (BSRC) dice que en los primeros años de vida casi no hay diferencias y otra investigación diferente dice que en varones y mujeres con los mismos síntomas las mujeres presentan más interferencia funcional y más dificultades en función ejecutiva. 


Los varones con TEA se derivan para el diagnóstico por síntomas típicos de TEA y las mujeres con TEA se derivan para el diagnóstico por comorbilidad u otros síntomas como cociente intelectual bajo o problemas de conducta. Así que aquellas que no presentan comorbilidades se quedan sin diagnosticar. Cuanto mejor está la función ejecutiva mayor es la velocidad de procesamiento de la información y resulta que tanto la función ejecutiva como la velocidad de procesamiento son mayores en las chicas TEA más funcionales. Por tanto, las mujeres con un trastorno del espectro autista tienen menor probabilidad de recibir un diagnóstico y con ello las privamos de un tratamiento temprano.