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Aviso: se emplea en este blog, ocasionalmente, el neutro o masculino (acabado en -o) en los términos que admiten ambos géneros, sin que ese uso gramatical esconda una discriminación sexista sino porque, dado que la lengua castellana no proporciona expresiones neutras para indicar ambos sexos, así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, los hombres y mujeres, los alumnos y las alumnas, etc.)

3/6/18

¿De verdad es útil el semáforo de las emociones? ¿Y las historias sociales? ¿Y los puzzles?...




A veces nos recomiendan que usemos con los niños/as estrategias y juegos que les ayuden a visualizar de una forma gráfica las cosas que hacen o han de hacer (por ejemplo el uso de agendas o paneles, los pictogramas o los refuerzos positivos con imágenes cariñosas) y también nos incitan a usar imágenes que les muestren una valoración (visual) sobre su comportamiento diario (por ejemplo el uso de semáforos de colores con caritas alegres o caritas enfadadas).


Me sorprende mucho la cantidad de terapeutas que usan y recomiendan este tipo de cosas "a granell", a todos sus pacientes, sin valorar previamente si puede que sean útiles o no con cada persona concreta. Me sorprende también cuántos siguen teniendo a nuestros hijos durante horas haciendo puzzles u ordenando tarjetas que representan historias sociales y que deben ir uniendo por parejas o de tres en tres (que no deja de ser otra forma de hacer puzzles) para generar una historia con sentido que tenga un inicio, un desarrollo y un final coherente. Cuando lo veo me apetece coger las tarjetas y unirlas de forma que un niño y su madre que están en el parque (1) ven un coche averiado (2) y después pagan en el supermercado la compra del día (compra que yo deduzco que han hecho tras marcharse del parque en el que han visto un coche averiado (3). A ver... ¿y por qué no? para mí puede ser una historia con sentido y además muy original e imaginativa aunque para ustedes debiera haber elegido la tarjeta de la madre y el niño en el parque (1), que se ponen a jugar a la pelota (2) y luego regresan a casa a cenar (3) o, tal vez, la tarjeta de un vehículo circulando por la carretera (1), que de pronto tiene una avería (2) y viene la grúa y se lo lleva (3). Eso es lo que el/la terapeuta esperaría que yo hiciera pero a mí me gusta más la historia que yo he inventado y, si encima de que soy imaginativa y en mi mente la historia tiene todo el sentido del mundo, me pusiera una pegatina roja por haberlo hecho mal... pues más desconcertada aún me sentiría.


Además, siempre me pareció que esas son tareas que pueden hacer en casa y que a la consulta los niños y niñas van a otras cosas, a aprender estrategias, a solucionar dificultades (no a hacer puzzles), a expresar sus problemas para intentar comprenderlos e incluso resolverlos, pero claro, cada terapeuta tiene su método y, en fin, suelen razonar por qué lo hacen cuando les pides explicaciones.
   Con mi hijo, por poner un ejemplo de primera mano, este tipo de actividades nunca resultaron de ninguna utilidad, porque para que funcionen el niño ha de entender todo el significado del proceso antes y parte del mismo suele ser una convención social o una norma sin sentido para ellos. En el caso del semáforo el niño tenía que entender primero que rojo es malo y verde bueno, pese a que nadie le supiera ni pudiera explicar por qué. Resulta que el rojo era el color favorito de mi hijo así que ¿cómo iba a ser malo gustándole tanto? Le creaba unos conflictos gordísimos el uso de este sistema.
   A menudo damos por hecho que funcionarán muchas ideas y recursos que resulta que el cerebro neurodivergente no asimila igual que el cerebro neurotípico. Si nos diésemos cuenta y tratásemos de ver las cosas con la mirada de nuestros hijos algunos asuntos los encontraríamos muy absurdos.
   Esta es solo una anécdota, no quiero decir que estos ejercicios no funcionen con otros niños, pero me gusta que reflexionéis sobre lo que se da por hecho que funciona y sobre las tan manidas "estrategias de juego", los puzzles, legos y dibujos.
   No se puede ayudar a una persona con un Asperger/TEA sin observar la vida con una perspectiva TEA (eso para empezar). Para los neurotípicos puede ser muy lógico y muy claro el funcionamiento de un semáforo del comportamiento (o una escala de las emociones, por poner otro ejemplo) pero para el menor con Asperger puede carecer por completo de sentido lógico y eso, justo eso, es lo primero que debemos saber antes de empezar a usar estrategias de este tipo. Voy a intentar explicarlo a continuación.



«El color verde significa que estoy muy contenta con su comportamiento, que las cosas las ha hecho bien. El color amarillo significa que he tenido que llamarle la atención por alguna actitud negativa y no puedo decidir si se ha portado bien o mal. El color rojo significa que ha tenido mala conducta.» Éste es un texto real que he encontrado en una página Web sobre estrategias educativas. De hecho el método suele utilizarse en aulas de toda España, sobre todo en las clases de infantil, y se nos recomienda su empleo también en casa a muchos padres de niños y niñas con Asperger/TEA como una forma de hacerles ver (ya que la mayoría son muy visuales) si su comportamiento a lo largo del día ha sido adecuado o no lo ha sido.
   Por un lado requiere memoria por parte de los niños/as (memoria que a veces no tienen) ya que si a las 21:00 horas les decimos que se han portado mal es poco probable que recuerden lo que hicieron a las 10:00 de la mañana; o requiere que les recordemos qué fue aquello que hicieron mal, hundiendo de nuevo el dedo en la llaga, siendo niños y niñas con muy poca tolerancia a las correcciones y a la frustración.
   Hay quienes además emplean en los colegios estrategias añadidas que, a mi entender, son humillantes y estigmatizan al alumno que no ha hecho las cosas que el maestro quería (a lo mejor no puede hacerlas) o las ha hecho mal (¡es que a lo mejor no sabe hacerlas o no ha entendido las instrucciones!) He encontrado una explicación al uso del semáforo en clase que añade que "junto al semáforo pondremos la lista de los alumnos/as con cuadrados vacíos en línea con su nombre, uno por cada clase. Antes de terminar la clase coloreamos el semáforo en frente de ellos para que vean cómo hemos evaluado su conducta y por si necesitan alguna explicación. Los niños son muy coherentes, ellos mismos son capaces de darse el color que merecen." A parte que tener su nombre en la pared lleno de espacios coloreados de rojo no puede ser motivador para ningún niño, ya que es punitivo, castiga a quien lo ha hecho mal y se lo recuerda a él y al resto de compañeros, pudiendo incluso generar burlas por parte de los otros, a los niños con Asperger/TEA esta estrategia les puede ir provocando que acumulen ansiedad a lo largo del día, incomprensión y sentimiento de rechazo.
   A veces con la mejor voluntad, no lo dudo, machacamos y dañamos a un grupo de niños, cuya forma de pensar no comprendemos, sin tener presente que fallan en la teoría de la mente y en la función ejecutiva. Si no entendemos primero las dificultades que presentan no podremos aplicar, después, estrategias educativas o de aprendizaje coherentes con su funcionamiento neurológico que sean acordes con su edad, con su adaptabilidad y con su forma especial de pensar y gestionar las cosas.


Si el color favorito de un niño es el que usamos para indicar que las cosas están mal a ese niño le desmontamos las ideas. Si los niños y niñas (con) Asperger/TEA tienen dificultades para reconocer emociones y trabajamos este tema enseñándoles dibujos (emojis) de caras alegres o tristes, que para ellos no son más que un circulo coloreado, poco útil les va a resultar (¿no será mejor usar fotos con caras reales expresando emociones diversas?) De verdad, pregúntense con sinceridad una cosa... ¿La siguiente imagen muestra una cara enfadada?

En realidad no es más que un círculo rojo al que le hemos dibujado algo que pretende simular una cara ¿no? Hemos decidido por una convención social que ese dibujo significa enfado pero es solo una convención social. Una cara enfadada sería esta:


Y además hay que usar con sumo cuidado las fotografías porque... ¿Cómo podemos estar seguros de si la imagen de a continuación muestra enfado o muestra dolor? 


¿Esto no es, nuevamente, una atribución subjetiva que le hacemos a la imagen? Que es complicado no lo voy a negar, pero es que son niños y niñas con síndrome de Asperger, por eso precisamente es complicado.
   En fin... Tengan cuidado con los métodos que usan, valoren su efectividad real para no perder un tiempo muy valioso haciendo cosas que no sirven cuando lo podrían emplear en otras cosas realmente útiles, pregúntense si justo con su hijo o hija "eso" en concreto puede servir y no den nunca nada por hecho.
Un abrazo fuerte a todos y todas.
Sacha.-