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26/8/17

Criterios diagnósticos de Christopher Gilberg para el síndrome de Asperger.


      Los criterios diagnósticos de Christopher Gilberg Incluyen seis áreas de afectación. Recordamos que estos son solo unos de los muchos criterios establecidos y aceptados por la comunidad científica. En este caso Gilberg afirma que para ser diagnosticado con síndrome de Asperger deben darse seis características básicas. A saber:

   1. En primer lugar se encuentran las deficiencias sociales que, con un egocentrismo extremo (¿?), pueden incluir incapacidad para interactuar con sus iguales, falta de deseo de interacción con los demás, pobre apreciación de claves sociales o respuestas sociales y emocionales poco apropiadas o que no son las esperadas en cada caso. A las personas con este trastorno se las suele calificar de egoístas debido a la aparente despreocupación por las necesidades de los demás pero en realidad quienes tienen Asperger sí muestran interés por los sentimientos de sus seres queridos como lo hace cualquier otra persona solo que, en este caso, la forma de comunicar o expresar esa preocupación difiere de la habitual. Con mucha frecuencia la expresión facial de las personas con Asperger es poco precisa o es, simplemente, diferente, por eso quienes les conocen de primera mano saben interpretar sus gestos y se dan cuenta de su estado de ánimo y preocupaciones pero quienes no tratan con ellos de forma personal o íntima no se dan cuenta de ello. Y por eso también en muchas ocasiones los padres de niños con Asperger se convierten en una especie de traductores suyos: para percibir el estado de ánimo, la preocupación o el interés de una persona con este síndrome, se requiere cierto entrenamiento o el trato habitual con dicha persona pero, desde luego, creer que no tienen sentimientos o no se preocupan por los demás es un gravísimo error.
   Déficit en la interacción social, al menos dos de los siguientes:
   - Incapacidad para interactuar con iguales
   - Falta de deseo e interés de interactuar con iguales
   - Falta de apreciación de las claves sociales
   - Comportamiento social y emocionalmente inapropiados a la situación

   2. Las personas con síndrome de Asperger presentan intereses y preocupaciones limitadas, que incluyen una relativa exclusión de otros intereses y la adherencia repetitiva a sus intereses restrictivos. Habitualmente focalizan todo su interés en el aprendizaje de datos o en actividades de colección sobre áreas concretas que les resultan apasionantes y adquieren conocimientos muy concretos hasta llegar a ser verdaderos expertos. A la vez, y aquí está el problema, ignoran aquellos otros temas que no les interesan en absoluto (esto puede desembocar en fracaso escolar).
   Intereses restringidos y absorbentes, al menos uno de los siguientes:
   - Exclusión de otras actividades
   - Adhesión repetitiva
   - Más mecánicos que significativos

   3. Entre quienes tienen este trastorno suelen preferirse rutinas o rituales repetitivos que pueden ser impuestos a sí mismos o impuestos a los demás. Experimentan ansiedad si sus costumbres, sus horarios o sus actividades varían, lo cual hace necesaria la anticipación de dichos cambios. Los rituales de comportamiento pueden variar mucho, y ser cosas sencillas como un horario concreto para levantarse o acostarse a diario, hasta rutinas muy complejas. Es por esta razón por la que los profesionales recomiendan la elaboración de horarios detallados en los que se determine las actividades y el tiempo en el que cada actividad se desarrollará y el uso de agendas. Las reglas, tanto en casa como en el colegio, deben aplicarse con cuidado ya que muchas de estas personas pueden ser bastante rígidas a la hora de seguir las normas y llegar a aplicarlas literalmente. Las orientaciones deben ser expresadas con mucha claridad y preferentemente por escrito a la vez que deben aplicarse con cierta flexibilidad. En el caso de los pequeños se les puede recompensar con actividades que sean de su interés cuando hayan realizado de forma satisfactoria las tareas, hayan obedecido correctamente las reglas establecidas o se hayan comportado como se esperaba.
   Imposición de rutinas e intereses, al menos uno de los siguientes:
   - Sobre sí mismo en aspectos de la vida
   - Sobre los demás.



  4. Con cierta frecuencia se presentan también particularidades de habla y de lenguaje que se corrigen en poco tiempo. A veces aparece un lenguaje expresivo superficialmente perfecto pero con prosodia extraña (un tono peculiar o características peculiares de voz), o una comprensión lingüística deficiente, que incluye mala interpretación de significados literales e implícitos.
   Problemas del habla y del lenguaje, al menos tres de los siguientes:
   - Retraso inicial en el desarrollo del lenguaje
   - Lenguaje expresivo superficialmente perfecto
   - Características peculiares en el ritmo, entonación y prosodia
   - Dificultades de comprensión que incluyen interpretación literal de expresiones ambiguas o idiomáticas.

  5. Aparecen en la persona con síndrome de Asperger problemas de comunicación no verbal tales como el uso limitado de los gestos, un lenguaje corporal torpe, expresión facial limitada o inapropiada, mirada peculiar (o ausencia de la misma) y dificultad en adaptarse a la proximidad física. Por tanto, el empleo del lenguaje no verbal como apoyo al verbal es deficiente. Esto se traduce en la falta de expresión facial o en la diferente forma de mostrar emociones así como en la dificultad para interpretar las emociones de los demás y, en consecuencia, responder a ellas como se espera. Este rasgo característico de las personas con Asperger es el que ha provocado la sensación general de que las persona con este trastorno no tienen emociones ni atiende a las emociones de los demás, comportándose, pues, de forma egoísta. Al contrario de lo que se cree las personas con SA sienten emociones igual que los neurotípicos. La diferencia radica en la forma en cómo las expresan.
   Dificultades en la comunicación no verbal, al menos uno de los siguientes:
   - Uso limitado de gestos
   - Lenguaje corporal torpe
   - Expresión facial limitada
   - Expresión inapropiada
   - Mirada peculiar, rígida




   6. Torpeza motora que puede no formar necesariamente parte del cuadro en todos los casos. Además, la torpeza motora les impide atender ciertas exigencias sociales y educativas como, por ejemplo, hacer buena letra al escribir, seguir el ritmo al bailar, etc.
   - Torpeza motora: Retraso temprano en el área motriz o alteraciones en pruebas de neurodesarrollo.

    Para que se produzca el diagnóstico estos comportamientos han de ser de suficiente intensidad como para interferir de modo significativo con áreas de funcionamiento sociales u otras áreas. Todo el mundo, todos, tenemos rasgos autistas, rasgos depresivos, rasgos bipolares, etc. El problema de las personas con síndrome de Asperger es que esos rasgos son tan intensos que producen dificultades significativas en ellos.
   Otras dificultades que puede presentar quien tiene este trastorno son provocadas por una especial y concreta sensibilidad: aturdirse con los ruidos fuertes o tener dificultades para concentrarse cuando los hay, confundirse con determinados tipos de iluminación, sentirse mal con olores fuertes, sean buenos olores o malos olores, o sentir una sensación desagradable cuando les tocan sin que esperen ser tocados. Estos rasgos se conocen como hipersensibilidad y puede ser olfativa, táctil, visual o auditiva.







(*) Gilberg enseña psiquiatría en la Universidad de Gotemburgo, Suecia, y profesor honorario en el Instituto de Salud del Niño (ICH) en el University College de Londres. También ha sido profesor visitante en las universidades de Bergen, New York, Odense, San Jorge (Universidad de Londres), San Francisco y Strathclyde. Los criterios diagnósticos de Christopher Gilberg se presentaron por primera vez en la siguiente publicación: Gillberg, C. I.; Gillberg, C.: ehlers1999sqa Syndrome-Some Epidemiological Considerations: A Research Note. Journal of Child Psychology and Psychiatry 1989; 30(4):631–638

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Redefiniendo el síndrome de Asperger::

Técnicamente el síndrome de Asperger (SA) es un trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de un trastorno que se manifiesta con la incapacidad para comunicarse convencionalmente, dificultades para asumir habilidades sociales de forma natural y también dificultades para comprender la conducta social de los demás.
Por ejemplo, en el lenguaje de las personas con Asperger están presentes una serie de alteraciones como el uso excesivamente formal, rebuscado o pedante; las dificultades para iniciar una conversación o para dejar de hablar y ceder el turno a otros cuando la conversación gira en torno un tema de interés restrictivo de la persona en cuestión; etc.

Las personas con síndrome de Asperger normalmente sienten la necesidad de tenerlo todo estructurado en su cabeza para poderlo comprender. prácticamente todos tienen intereses peculiares, restrictivos, único o incluso obsesivos; muchos son torpes debido a problemas de motricidad; la mayoría no juegan en grupo y tampoco se les dan bien los deportes (aunque insistimos en que siempre hay excepciones).

Tener síndrome de Asperger, y/o un hijo/a con síndrome de Asperger, incide en las relaciones personales de la unidad familiar, dificulta la socialización de todos sus miembros, la educación del menor resulta estresante y genera ansiedad, sobre todo si el centro escolar no colabora para cubrir sus necesidades educativas especiales y son alumnos que mayoritariamente padecen acoso escolar.

El Asperger no tiene consideración de enfermedad sino de síndrome (conjunto de síntomas) y la diversidad de funcionamiento va a estar ahí por siempre aunque, gracias a terapias, intervención y la ayuda familiar y profesional, sus dificultades pueden aminorar con el tiempo (y mucho trabajo y esfuerzo) y mantener lo que se llama "una vida normal". La media de edad ronda los 5 o 6 años cuando se produce el diagnóstico (mucho más tarde en el caso de las chicas porque sus rasgos son más sutiles y los diagnosticadores aún no están suficientemente entrenados para percibirlos) aunque sus rasgos especiales suelen hacerse patentes a partir de los 3 años de edad. Algunos de estos niños y niñas presentan comportamientos “especiales” casi desde su nacimiento (por ejemplo hiperactividad y déficit de atención en alguna época, un comportamiento excesivamente infantil para su edad, aprenden a leer solos (hiperlexia), no miran a los ojos al hablar (mirada anómala), tienen rabietas que para los demás son incomprensibles y desmesuradas, son muy literales, etc. y cuándo no, ni sobre qué temas es apropiado hacerlo según el contexto, ni cuándo intervenir o cómo iniciar una conversación. Los gestos, el rostro y las expresiones corporales de los demás les resultan confusos a menudo porque la mayoría de personas con síndrome de Asperger solo interpretan el lenguaje verbal (las palabras) y no comprenden bien el no verbal. Por tanto, aunque su semántica sea rica (normalmente tienen un vocabulario incluso mucho mejor que la de sus iguales) y su sintaxis correcta (saben perfectamente construir una oración y expresarse de forma normativamente correcta a nivel sintáctico y semántico) fallan estrepitosamente en la pragmática. Eso hace que su comportamiento social parezca “anormal”.

El conjunto de rasgos (o síntomas) más importantes del síndrome de Asperger son:

1. Deficiencias sociales: carecen de recursos para interpretar las señales sociales y el lenguaje no verbal por lo que su lenguaje pragmático falla. Esto significa que a la hora de interpretar emociones pueden errar o no saber cómo expresar las suyas propias.

2. A menudo no reconocen signos del intercambio de la toma de turno por lo que no saben cuándo pueden hacerlo. Son literales, mucho más cuanto menos edad tengan. Las personas con síndrome de Asperger entienden el lenguaje verbal sin poder interpretar su componente prevaricador (las mentiras, las frases hechas, las metáforas, los juegos de palabras, etc.). Como no comprenden bromas, sobreentendidos, lenguaje metafórico, chistes, etc. y tampoco comprenden conceptos abstractos casi siempre son incapaces de intuir lo que otros piensan o cómo se sienten los demás, lo cual significa que tienen graves problemas en lo que se conoce como "teoría de la mente".

3. Tienen focos de interés absorbentes. Se interesan por cuestiones que a otras personas les podrían parecer irrelevantes y llegan a convertir esos temas en verdaderas pasiones y en intereses exclusivos, focalizando todo su interés en el aprendizaje de tantos datos como caigan en sus manos o en actividades de colección sobre esas áreas de interés. Adquieren conocimientos muy concretos hasta llegar a ser verdaderos expertos y, a la vez, a veces ignoran aquellos otros temas que no les interesan en absoluto (esto puede desembocar en fracaso escolar). Consiguiendo que sus intereses particulares formen parte de su aprendizaje pueden llegar a realizar estudios superiores con éxito y si además esos intereses absorbentes los pueden utilizar en el entorno laboral serán personas eficaces y muy útiles en su trabajo.

4. Establecen rituales muy estrictos: necesitan rutinas, si sus costumbres, sus horarios o sus actividades varían, y no se les ha anticipado que habrá un cambio, experimentan ansiedad. Pequeñas diferencias en su rutina, que aparentemente no tienen importancia, a ellos/as les pueden llegar a alterar muchísimo. Necesitan saber en todo momento qué día de la semana es, qué actividades tienen previsto hacer en ese día, etc. Eso hace necesaria la anticipación de los cambios: si por cualquier causa se van a alterar sus rutinas conviene explicárselo con antelación para no provocarles ansiedad.

5. La mayoría de personas con síndrome de Asperger presentan motricididad dañada en mayor o menor medida: son torpes y patosos. De ahí que por lo general los juegos en grupo y los deportes se les den mal. Eso agrava el problema de socialización porque sus compañeros de juegos les rechazan en sus equipos e, incluso, llegan a prohibirles la participación. Los adultos suelen tropezar, los niños se caen y se golpean a menudo, les cuesta aprender a montar en bici, atarse los cordones de los zapatos o abotonarse la ropa. Con el tiempo, la práctica y mucha insistencia se mejoran mucho las habilidades motrices pero suele quedar cierta torpeza en la edad adulta.
Por lo demás… son personas con sus capacidades cognitivas intactas. No hay ningún rasgo físico que les diferencie de los otros niños y pasan desapercibidos en el grupo aunque se les suele clasificar como “raritos” o “excéntricos”. La mayoría de personas con síndrome de Asperger tiene una memoria excepcional por lo que suelen aprender muchísimos datos (especialmente sobre sus temas de interés). Su memoria es sobre todo visual-espacial así que recuerdan pequeños detalles que los demás no recordamos. Sin embargo necesitan adquirir habilidades sociales, y requieren apoyo terapéutico/psicológico prácticamente toda su vida, por lo que es importante ponerles en manos de profesionales tan pronto como sean diagnosticados y trabajar individualmente las dificultades concretas que presenta cada persona en particular.
No sirven generalizaciones de cara a la intervención: hay que concretar las dificultades de cada uno y enfocarse en ellas para ayudar de verdad a esa persona.




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