16/8/17

Habilidades de comunicación y de comprensión de las personas con trastornos del espectro autista.




   Las personas con Asperger o con otros trastornos del espectro autista (TEA) es cierto que suelen presentar problemas en la comunicación y por culpa de este factor también en la socialización. A veces, tener un sistema comunicativo mermado, diferente o alternativo va a provocar también problemas de comprensión respecto a lo que oyen, ven o leen, por lo que es muy importante facilitar sistemas de comunicación alternativos a las personas no verbales o pre-verbales y corregir los problemas que se presenten en todos ellos, tanto si usan el lenguaje hablado como si no. Los rasgos más frecuentes relacionados con este tema que se dan en las personas con TEA de cualquier edad y tanto en chicos como en chicas serían:

Sobre las habilidades de comunicación:
  1. No suele mirarte a los ojos cuando te habla.
  2. Interpreta literalmente frases como: “malas pulgas”.
  3. Se cree aquello que se le dice aunque sea disparatado.
  4. No entiende las ironías (A ti no te gustan los helados), los dobles sentidos, ni los sarcasmos.
  5. Habla en un tono alto y peculiar: como si fuera extranjero, cantarín o monótono como un robot.
  6. Posee un lenguaje pedante, hiperformal o hipercorrecto, con un extenso vocabulario.
  7. Inventa palabras o expresiones idiosincrásicas.
  8. En ocasiones parece estar ausente (como en la luna), absorto en sus pensamientos.
  9. Habla mucho.
  10. Se interesa poco por lo que dicen los otros.
  11. Le cuesta entender una conversación larga.
  12. Cambia de tema cuando está confuso.





Sobre las habilidades de comprensión:
  1. Le cuesta trabajo entender el enunciado de un problema con varias frases y necesita que le ayuden explicándoselo por partes.
  2. Tiene dificultad en entender una pregunta compleja y tarda en responder.
  3. A menudo no comprende la razón por la que se le riñe, se le critica o se le castiga.
  4. Tiene una memoria excepcional para recordar datos, por ejemplo: fechas de cumpleaños, hechos y eventos.
  5. Aprendió a leer solo o con escasa ayuda a una edad temprana.
  6. Su juego simbólico es escaso (juega poco con muñecos)
  7. En general demuestra escasa imaginación y creatividad.
  8. Es original al enfocar un problema o al darle una solución.
  9. Tiene un sentido del humor peculiar.
  10. Le es difícil entender cómo debe portarse en una situación social determinada.
  11. Presentan problemas de atención.




   Recuerde que no todos los rasgos aparecen en todas las personas y que cuando aparecen su intensidad depende de diferentes factores que harán que sean más o menos evidentes en cada ser humano. Que un rasgo no aparezca o una dificultad (o dos, o tres, o cuatro...) no se presente en una persona con TEA concreta no significa que esa persona no tenga un trastorno del espectro autista. Consulte siempre con especialistas.