24/2/16

Síndrome de BURNOUT.






   La fatiga emocional hace referencia a un agotamiento mental que va relacionado con los síntomas prolongados de estrés, ansiedad o depresión. "Todos podemos sentir este cansancio emocional extremo de vez en cuando, aunque algunas personas tienen tendencia a experimentarlo más a menudo, pues son más sensibles o más empáticas. Quien padece fatiga emocional siente que ha agotado todos sus recursos emocionales y no le queda nada más para dar a los demás. (...) Este tipo de fatiga también puede estar unida a problemas afectivos, provenientes de la dificultad para comunicarse o adaptarse al entorno." Jonathan García-Allen. Director de comunicación de Psicología y Mente.


   La fatiga emocional es un síntoma que presenta el síndrome de Burnout "Síndrome del quemado", que afecta a personas que han llegado a un nivel muy alto de desgaste físico y emocional. Este síndrome sería la respuesta extrema al estrés crónico originado en el contexto (generalmente laboral, pero también del cuidador de crónicos y dependientes) y tendría repercusiones de índole individual, pero también afectaría a aspectos organizacionales y sociales. La fatiga emocional ocurre cuando un individuo ha excedido su capacidad para soportar el estrés emocional prolongado. Es habitual que las personas que lo padecen no sean conscientes de sus síntomas, pues la desmotivación y el cansancio emocional, característico de este fenómeno, provoca un comportamiento de evitación y rechazo hacia las propias emociones.
   Este tipo de fatiga se manifiesta con síntomas físicos y psicológicos como:
 - Agotamiento emocional: un desgaste profesional que lleva a la persona a un agotamiento psíquico y fisiológico. Aparece una pérdida de energía, fatiga a nivel físico y psíquico. El agotamiento emocional se produce al tener que realizar unas funciones laborales diariamente y permanentemente con personas que hay que atender como objetos de trabajo.
   - Despersonalización: se manifiesta en actitudes negativas en relación con los usuarios/clientes, se da un incremento de la irritabilidad, y pérdida de motivación. Por el endurecimiento de las relaciones puede llegar a la deshumanización en el trato.
   - Falta de realización personal: disminución de la autoestima personal, frustración de expectativas y manifestaciones de estrés a nivel fisiológico, cognitivo y comportamiento.
   - La falta de control. Una incapacidad de influir en las decisiones que afectan a su trabajo: como su horario, misiones, o la carga de trabajo que podrían conducir a agotamiento del trabajo.
   - Expectativas laborales poco claras,. Si no estás seguro sobre el grado de autoridad que tenga o de su supervisor o los demás esperan de ti, no es probable que se sienten cómodos en el trabajo.
   - La dinámica de trabajo disfuncional. Tal vez usted trabaja con una persona conflictiva en la oficina, se siente menospreciada por los compañeros o su jefe no le presta suficiente atención a su trabajo.
   - Las diferencias en los valores. Si los valores difieren de la forma en que su empleador hace negocios o atiende las quejas, la falta de correspondencia puede llegar a pasar factura.
   - Baja tolerancia al estrés o las situaciones estresantes.
   - Inatención.
   - Falta de motivación y desinterés por la vida.
   - Fatiga física o pérdida de energía.




   La fatiga emocional causa problemas importantes para la persona que lo sufre, tanto en su bienestar personal como en sus relaciones interpersonales. Estas dificultades pueden provocar estados depresivos como consecuencia de la falta de control que siente la persona con cansancio emocional. "Es necesario prestar atención a los síntomas de fatiga emocional para evitar más sufrimiento innecesario ya que puede indicar problemas más serios (depresión, burnout, etc.) por lo que es importante saber la causa exacta que la provoca para sí poder actuar con la intención de atajar el problema de fondo. Para prevenir mayores consecuencias, es necesario contar con ciertas habilidades para afrontar el estrés (estrategias de afrontamiento positivas, tomarse tiempo libre, etc.). Pero antes de nada, el primer paso es reconocer la fatiga emocional en nosotros y averiguar qué circunstancia la están causando." Jonathan García-Allen.




  Síndrome de burnout.
  El síndrome burnout (quemado, fundido) es un tipo de estrés laboral, un estado de agotamiento físico, emocional o mental que tiene consecuencias en la autoestima, y está caracterizado por un proceso paulatino, por el cual las personas pierden interés en sus tareas, el sentido de responsabilidad y pueden hasta llegar a profundas depresiones.


   Este síndrome fue descrito por primera vez en 1969 por HB Bradley como una metáfora de un fenómeno psicológico que se daba en oficiales de libertad condicional. Fue desarrollado en 1974, por el psicólogo estadounidense Herbert Freudenberger, a través de un estudio de campo del personal de salud, para describir los estados físicos y psicológicos que él y sus colegas sufrían cuando se trabaja con un gran número de jóvenes drogadictos. De acuerdo con Freudenberger implica deterioro y cansancio excesivo y progresivo, combinado con una drástica reducción de la energía, a menudo acompañada por una pérdida de motivación que con el tiempo afecta a las actitudes, costumbres y comportamiento general. En 1976 la psicóloga Christina Maslach lo definió como un síndrome tridimensional considerado como el agotamiento de las longitudes emocional, despersonalización y baja realización personal, que se producen entre las personas que trabajan en contacto directo con clientes o pacientes. El síndrome sería, pues, la respuesta extrema al estrés crónico originado en el contexto laboral y tendría repercusiones de índole individual, pero también afectaría a aspectos organizacionales y sociales.



   Desde los años ochenta, los investigadores no han dejado de interesarse por este fenómeno, pero no es hasta finales de los noventa, cuando existe cierto consenso sobre sus causas y consecuencias. Uno de los modelos explicativos generales es el de Gil-Monte y Peiró (1997), pero otros como los de Manassero y cols (2003), Ramos (1999), Matteson e Ivansevich (1997), Peiró y cols (1994) o Leiter (1988), nacen para dar respuesta a las estrategias y técnicas de intervención necesarias para prevenir y minimizar efectos de un problema que va en aumento especialmente desde el comienzo de la crisis (Gili, McKee. y Stuckler. 2013). Aún y así, y contando con los avances desarrollados por la investigación en campos específicos, todavía existen diversas interpretaciones sobre el tipo de intervención más apropiado a la hora corregirlo: bien de tipo individual, acentuando la acción psicológica, o bien de tipo social u organizacional, incidiendo en las condiciones de trabajo (Gil-Monte, 2009). Posiblemente, estas discrepancias tengan su origen en la influencia cultural.
   Los estudios de Maslach, Schaufeli y Leiter (2001), encontraron que existen ciertas diferencias cualitativas en el perfil americano y europeo, ya que estos últimos muestran niveles más bajos de agotamiento y cinismo.
   Aún y así, y contando con los avances desarrollados por la investigación en campos específicos, todavía existen diversas interpretaciones sobre el tipo de intervención más apropiado a la hora corregirlo: bien de tipo individual, acentuando la acción psicológica, o bien de tipo social u organizacional, incidiendo en las condiciones de trabajo (Gil-Monte, 2009). Posiblemente, estas discrepancias tengan su origen en la influencia cultural.
   Independientemente del continente en que usted viva, hay ciertos aspectos que debe conocer para poder actuar a tiempo y poder prevenirlo o corregirlo. En este artículo encontrará algunas claves sobre este fenómeno. Lo que aprenda, puede ayudarle a enfrentar el problema y tomar medidas antes que afecte a su salud.


   El síndrome de burnout se caracteriza por la sobrecarga. Cuando una persona está sobrecargada por encima de sus posibilidades aparece la respuesta al estrés. Cuando estamos demasiado tiempo bajo estrés y cansancio llega el agotamiento y nuestras mentes y nuestros cuerpos se niegan a continuar. Sería, pues, una respuesta al estrés prolongado que es causada por factores emocionales incluyendo la fatiga crónica, la ineficiencia y la negación de lo sucedido y los efectos psicológicos del síndrome de Bournout en la salud se presentarían como:
   - El estrés excesivo.
   - Fatiga.
   - Insomnio.
   - Un desbordamiento negativo en las relaciones personales o vida en el hogar.
   - Depresión.
   - Ansiedad.
   - El alcoholismo o abuso de sustancias.
   - Deterioro cardiovascular.
   - El colesterol alto.
   - Diabetes, sobre todo en las mujeres.
   - Infarto cerebral.
   - Obesidad.
   - Vulnerabilidad a las enfermedades.
   - Úlceras.
   - Pérdida de peso.
   - Dolores musculares.
   - Migrañas.
   - Desórdenes gastrointestinales.
   - Alergias.
  - Asma.
  - Problemas con los ciclos menstruales.


  En ciertas ocasiones el cuidado de los jóvenes, satisfacer las necesidades de los niños, hacer frente a las rabietas, los niños nerviosos, llevar una casa y cumplir con las obligaciones laborales puede implicar alteraciones en el bienestar de las madres y los padres y causar un síndrome de agotamiento. En estos casos se produce el síndrome de burnout o del "cuidador quemado" debido a la sobrecarga experimentada por los padres y / o madres. Se produce cuando aparece la sensación de no tener tiempo para sí mismo, cuando una persona se somete a una tensión constante y continua, y las consecuencias pueden ser muy perjudiciales para el bienestar físico y mental del cuidador, así como para la familia. 
   Los síntomas que nos pueden alertar de la presencia de burnout o de sobrecarga padres están actitud indiferente y negativos (pérdida de interés en sus actividades favoritas); aislamiento social; enfermedades frecuentes y dolor crónico; dificultad para concentrarse; cambios en los patrones de sueño; cambios en el apetito y el peso; el consumo inadecuado de alcohol y/o drogas; sentimientos de desesperanza e impotencia o el estrés y/o ansiedad intensa; ganas de llorar sin razón aparente ... Sin el tratamiento adecuado puede interferir con la vida diaria de los afectados.




 



   El agotamiento del trabajo presente en el síndrome burnout puede ser el resultado de varios factores y puede presentarse normalmente cuando se dan condiciones tanto a nivel de la persona (referentes a su tolerancia al estrés y a la frustración, etc) como organizacionales (deficiencias en la definición del puesto, ambiente laboral, estilo de liderazgo de los superiores, entre otros).
   Se puede prevenir y se puede tratar de manera que cualquier síntoma aminore o desaparezca. Lo mejor es consultar a un especialista y / o el médico que puede proporcionar el tratamiento más adecuado.
   La fatiga emocional puede ser tratada si se detectan los síntomas lo antes posible. Los estudios de Maslach, Schaufeli y Leiter (2001), encontraron que "existen ciertas diferencias cualitativas en el perfil americano y europeo, ya que estos últimos muestran niveles más bajos de agotamiento y cinismo.
   Según Jonathan García-Allen, director de comunicación de Psicología y Mente,  las personas con mayor riesgo de sufrir fatiga emocional y síndrome de burnout son las que cumplen varias de las siguientes características:
   - Se identifica tan fuertemente con el trabajo (o su labor de cuidador) que le falta un equilibrio razonable entre su vida laboral y su vida personal.
   - Intenta ser todo para todos, asumir tareas y funciones que no corresponden a su cargo.
   - Trabaja en empleos relacionados con actividades laborales que vinculan al trabajador y sus servicios directamente con clientes. Esto no significa que no pueda presentarse en otro tipo de labores, pero en general doctores, enfermeras, consultores, trabajadores sociales, maestros, vendedores puerta a puerta, encuestadores, oficiales de cobro y otros muchos oficios y profesiones tienen mayor riesgo de desarrollar la condición.
   - Siente que tiene poco o ningún control sobre su trabajo.
   - Su trabajo es especialmente monótono y no tiene sobresaltos.



   Bournout también es conocido como el síndrome de desgaste profesional, síndrome de agotamiento profesional (SDO), el síndrome de desgaste empleado, trabajador quemado, el síndrome de la cabeza quemada y, en francés, que se conoce como el agotamiento (estrés). Las causas más comunes que lo provocan son:
   1. La falta de control. Una incapacidad de influir en las decisiones que afectan a su trabajo: como su horario, misiones, o la carga de trabajo que podrían conducir a agotamiento del trabajo.
   2. Expectativas laborales poco claras. Si no estás seguro sobre el grado de autoridad que tenga o de su supervisor o los demás esperan de ti, no es probable que se sienten cómodos en el trabajo.
   3. La dinámica de trabajo disfuncional. Tal vez usted trabaja con una persona conflictiva en la oficina, se siente menospreciada por los compañeros o su jefe no le presta suficiente atención a su trabajo.
   4. Las diferencias en los valores. Si los valores difieren de la forma en que su empleador hace negocios o atiende las quejas, la falta de correspondencia puede llegar a pasar factura.
   5. Mal ajuste de empleo. Si su trabajo no se ajusta a sus intereses y habilidades, puede llegar a ser cada vez más estresante en el tiempo.
   6. Los extremos de la actividad. Cuando un trabajo es siempre monótono o caótico, necesita energía constante para permanecer centrado, lo que puede contribuir a niveles más altos de fatiga y agotamiento del trabajo.
   7. La falta de apoyo social. Si usted se siente aislado en el trabajo y en su vida personal, usted puede sentirse más estresado.
   8. Desequilibrio entre la vida laboral, familiar y social. Si su trabajo ocupa gran parte de su tiempo y esfuerzo y no tiene suficiente tiempo para estar con su familia y amigos, se puede quemar rápidamente.
   El síndrome de burnout no se reconoce en el DSM aunque se menciona brevemente en la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE) dentro de la sección asociada con problemas relacionados con la gestión de las dificultades de la vida.









---------------------
- En 1980 publicó su libro Freudenberger Burn Out: El alto costo de Alto Rendimiento.
- Jonathan García-Allen en https://psicologiaymente.net/organizaciones/burnout-sindrome-del-quemado Graduado en Psicología por la Universitat de Barcelona, con especialidad en Psicología de las organizaciones. Es fundador y director de comunicación de la web Psicología y Mente, la mayor comunidad en el ámbito de la psicología y las neurociencias. 
- Martín, Ramos Campos y Contador Castillo (2006) “Resiliencia y el modelo Burnout-Engagement en cuidadores formales de ancianos”, Psicothema, vol.18, nº4, pp. 791-796.
- Maslach y Leiter (1997) The truth about burnout. San Francisco, CA: Jossey Bass.
- Maslach, Schaufeli y Leiter (2001) Job Burnout. Annual Review of Psychology, 52, 397.422.
- Matteson e Ivancevich (1987) Controlling Work Stress: Effective resource and Management Strategies. San Francisco, CA: Jossey- Bass.
- Jonathan García-Allen. Director de comunicación de Psicología y Mente, en https://psicologiaymente.net/clinica/fatiga-emocional Es fundador y director de comunicación de la web Psicología y Mente, la mayor comunidad en el ámbito de la psicología y las neurociencias. También es autor del libro de divulgación científica «Psicológicamente hablando: un recorrido por las maravillas de la mente», publicado por Ediciones Paidós.
- Jonathan García-Allen en Psicológicamente hablando: un recorrido por las maravillas de la mente, publicado por Ediciones Paidós. 
- Ashley M. Pérez , Estrés cronico, El estrés positivo o 'eustrés': cómo aprovecharse y sacar la parte positiva del estrés. En https://psicologiaymente.net/psicologia/estres-positivo-eustres
- Arturo Torres. Psicólogo. https://psicologiaymente.net/clinica/diferencias-sindrome-trastorno-enfermedad