4/11/15

Epidemiología - Prevalencia del Asperger

Epidemiología del síndrome de Asperger, en  'El Síndrome de Asperger'. Stephen Bauer, M.D., M.P.H., DirectorUnidad de Desarrollo. Hospital Genesee. Rochester, Nueva York

Los mejores estudios que se han realizado hasta la fecha sugieren que el SA es considerablemente más frecuente que el autismo "clásico". Mientras que la incidencia del autismo se ha valorado tradicionalmente en 4 casos cada 10.000 personas, estimaciones llevadas a cabo sobre el SA sitúan este índice en un valor tan alto como el 20-25 por 10.000. Esto significa que, por cada caso más típico de autismo, las escuelas se pueden encontrar con varios casos de niños con un cuadro de SA (esto es todavía más cierto en los entornos escolares normales, donde se hallarán la mayoría de los niños con Asperger).

De hecho, un cuidadoso estudio epidemiológico de población llevado a cabo por el grupo de Gillberg en Suecia, llegó a la conclusión de que casi el 0.7% de los niños estudiados presentaban un cuadro clínico claro o que sugería hasta cierto punto la existencia de un SA. Si se incluían niños que presentaban muchas de las características del SA, en el extremo más moderado del espectro, es decir, en su frontera con la "normalidad", este síndrome aparecía con cierta frecuencia.

Todos los estudios están de acuerdo en que el síndrome de Asperger es mucho más frecuente en niños que en niñas. Las razones por las cuales se produce este fenómeno se desconocen.

El SA se asocia frecuentemente con otros tipos de diagnósticos, también de origen desconocido, tales como: trastornos con tics nerviosos como el de Tourette, problemas de atención y problemas de estados de ánimo como depresiones o ansiedad.

En algunos casos, existe un componente genético claro, con uno de los padres (con más frecuencia el padre) que presenta un cuadro completo de Asperger o cuanto menos algunos rasgos característicos del mismo; los factores genéticos aparecen más a menudo en el SA que en el caso del autismo clásico. En los familiares de niños con SA, los rasgos temperamentales que aparecen con más frecuencia, solos o combinados entre sí, son intereses intensos y limitados, estilo compulsivo o rígido y torpeza social o timidez. A veces, existe una clara historia familiar de autismo en parientes próximos, lo que reafirma la impresión de que el SA y el autismo son a veces síndromes relacionados entre sí.

Otros estudios han mostrado una incidencia relativamente alta de depresiones, tanto bipolares como unipolares, en los familiares de niños con SA, lo que sugiere una conexión genética, al menos en algunos casos. Es probable que, tanto para el SA como para el autismo el cuadro clínico que observamos esté influenciado por muchos factores, entre ellos el factor genético, pero en la mayoría de los casos no existe una causa única identificable.

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