Aviso: se emplea en este espacio ocasionalmente el neutro (acabado en -o) porque así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, alumnos y alumnas, etc). El contenido de MuNDo AsPeRGeR está protegido por Creative Commons Attribution 4.0 International. Puede compartir libremente cualquier contenido citando MuNDo AsPeRGeR o al autor del texto. Encontrará las fuentes que usamos nosotros al pie cada artículo.


31/10/11

Tener síndrome de Asperger es...




Las personas con síndrome de Asperger no estamos locos, ni estamos enfermos. Solo somos personas diferentes. No contagiamos nada a los demás ni les hacemos daño, por lo que el rechazo social no tiene fundamento. Solo es un síndrome, un conjunto de rasgos que se dan en una persona. Algunos además del Asperger tenemos otros trastornos co-ocurrentes (comorbilidades) que igualmente no son contagiosos, no van a afectar a los demás y no son motivo de rechazo. Se trata de cosas como la hiperactividad o déficit de atención, de depresión o ansiedad, de hipersensibilidad sensitiva que hace que, por ejemplo, nos molesten mucho determinados olores o los colores muy vistosos. Pero todo tiene tratamiento, poco a poco todos los rasgos aminoran y se controlan las dificultades. Aprendemos a manejar nuestros problemas y somos, al final, como cualquier otro. Si tiene interés en saber cuáles son los rasgos más frecuentes que aparecen en las personas con diagnóstico Asperger (o TEA de nivel 1) siga leyendo.


Tener el síndrome de Asperger es:
   - Sentirse a menudo rechazado por los demás y no saber por qué.
   - Tener dificultades, a veces, para sonreír o para llorar… Tener dificultades para expresar nuestras emociones.
   - Sentirse solo o triste, o deprimido, o sufrir ansiedad por cosas que a los demás podrían no afectarles en absoluto.
   - Soportar que los otros te valoren como raro, excéntrico, extraño e incluso como enfermo mental.
   - Tener verdaderas dificultades para socializar.
   - Sentirse continuamente confundido por lo que dice la gente porque no decodificamos igual que los demás, porque entendemos las frases de forma literal, porque no le encontramos sentido a la mentira ni entendemos la razón por la que los demás nos mienten, ni entendemos para qué sirve el uso prevaricador del lenguaje. A nosotros hay que entrenarnos para mentir. No sabemos hacerlo de forma natural.
   - Aturdirse con los ruidos fuertes o tener dificultades para concentrarse cuando los hay, o confundirse con determinados tipos de iluminación, o sentirse mal con olores fuertes, sean buenos olores o malos olores, o sentir una sensación desagradable cuando te tocan sin que esperes ser tocado. Porque muchos tenemos hipersensibilidad sensitiva.
   - No saber cuándo alguien está siendo sarcástico o bromea contigo, sufriendo, como consecuencia, situaciones comprometidas y malentendidos continuamente.




Pero, tener síndrome de Asperger también supone:
   - Tener un gran sentido de la justicia.
   - Tenerle una fidelidad asombrosa a las personas con las que mantenemos relaciones personales de cualquier tipo y ser leales: los amigos, los de verdad, son amigos por encima de cualquier cosa y les respetamos y ayudamos hasta la extenuación. Admiramos, mimamos y atendemos a nuestras parejas incondicionalmente. Amamos, protegemos y ayudamos a nuestros hijos por encima de cualquier otra cosa. Y todo eso lo hacemos como si tuviéramos un instinto animal que nos conduce a comportarnos así, sin poder evitarlo.
   - Tener talentos especiales que mucha gente ignora. Incluso a veces tener altas capacidades en una o varias áreas.
   - Ser tremendamente racionales.
   - Tener una memoria prodigiosa, normalmente para las cosas que nos interesan (o nos afectan), a veces para cualquier otra cosa también. Sobre todo memoria visual-espacial.
   - Alcanzar, en nuestras áreas de interés, la profesionalidad y los conocimientos propios de un profesor universitario.
   -Interesarse por cosas que a los demás pueden parecerles aburridas pero que a nosotros nos parecen tremendamente interesantes.




Sacha Sánchez-Pardíñez

10 comentarios:

  1. Yo Soy Ahora el que Fue en un Ahora anterior.....Ieve

    ResponderEliminar
  2. Gracias por compartir el sentir de las personas con asperger, verdaderamente es muy dificil entender a alguien que es inpenetrable,inexpresivo, quizás ni ellos mismos entienden qué pasa con ellos¡
    Nuevamente mil gracias!

    ResponderEliminar
  3. No son diferentes, son un poco más especiales

    ResponderEliminar
  4. Perdón pero los Asperger no son cariñosos, ósea no miman a sus parejas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No sé a qué personas con Asperger conoce usted pero yo conozco a muchas, de todas las edades, y le aseguro que sí son cariñosas.

      Eliminar
    2. Cada persona con esta condición posee características distintas osea no comparten todas todos los rasgos generales. Mi hijo con SA es súper cariñoso, adora el contacto físico y los cariño verbales

      Eliminar
  5. Pues mi esposo es frío no es cariñoso ni se comunica pero lo mas grave esque no acepta tener asperger apesar que todo coincide.

    ResponderEliminar
  6. No es que "coincida todo". Es que un médico debe valorar y determinar si es Asperger o no.
    Quizás esa sea la respuesta a decir que no es cariñoso.

    ResponderEliminar
  7. Los Asperger no miramos a nuestras parejas porque nunca hem9s tenido pareja.....

    ResponderEliminar

Redefiniendo el síndrome de Asperger::

Técnicamente el síndrome de Asperger (SA) es un trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de un trastorno que se manifiesta con la incapacidad para comunicarse convencionalmente, dificultades para asumir habilidades sociales de forma natural y también dificultades para comprender la conducta social de los demás.
Por ejemplo, en el lenguaje de las personas con Asperger están presentes una serie de alteraciones como el uso excesivamente formal, rebuscado o pedante; las dificultades para iniciar una conversación o para dejar de hablar y ceder el turno a otros cuando la conversación gira en torno un tema de interés restrictivo de la persona en cuestión; etc.

Las personas con síndrome de Asperger normalmente sienten la necesidad de tenerlo todo estructurado en su cabeza para poderlo comprender. prácticamente todos tienen intereses peculiares, restrictivos, único o incluso obsesivos; muchos son torpes debido a problemas de motricidad; la mayoría no juegan en grupo y tampoco se les dan bien los deportes (aunque insistimos en que siempre hay excepciones).

Tener síndrome de Asperger, y/o un hijo/a con síndrome de Asperger, incide en las relaciones personales de la unidad familiar, dificulta la socialización de todos sus miembros, la educación del menor resulta estresante y genera ansiedad, sobre todo si el centro escolar no colabora para cubrir sus necesidades educativas especiales y son alumnos que mayoritariamente padecen acoso escolar.

El Asperger no tiene consideración de enfermedad sino de síndrome (conjunto de síntomas) y la diversidad de funcionamiento va a estar ahí por siempre aunque, gracias a terapias, intervención y la ayuda familiar y profesional, sus dificultades pueden aminorar con el tiempo (y mucho trabajo y esfuerzo) y mantener lo que se llama "una vida normal". La media de edad ronda los 5 o 6 años cuando se produce el diagnóstico (mucho más tarde en el caso de las chicas porque sus rasgos son más sutiles y los diagnosticadores aún no están suficientemente entrenados para percibirlos) aunque sus rasgos especiales suelen hacerse patentes a partir de los 3 años de edad. Algunos de estos niños y niñas presentan comportamientos “especiales” casi desde su nacimiento (por ejemplo hiperactividad y déficit de atención en alguna época, un comportamiento excesivamente infantil para su edad, aprenden a leer solos (hiperlexia), no miran a los ojos al hablar (mirada anómala), tienen rabietas que para los demás son incomprensibles y desmesuradas, son muy literales, etc. y cuándo no, ni sobre qué temas es apropiado hacerlo según el contexto, ni cuándo intervenir o cómo iniciar una conversación. Los gestos, el rostro y las expresiones corporales de los demás les resultan confusos a menudo porque la mayoría de personas con síndrome de Asperger solo interpretan el lenguaje verbal (las palabras) y no comprenden bien el no verbal. Por tanto, aunque su semántica sea rica (normalmente tienen un vocabulario incluso mucho mejor que la de sus iguales) y su sintaxis correcta (saben perfectamente construir una oración y expresarse de forma normativamente correcta a nivel sintáctico y semántico) fallan estrepitosamente en la pragmática. Eso hace que su comportamiento social parezca “anormal”.

El conjunto de rasgos (o síntomas) más importantes del síndrome de Asperger son:

1. Deficiencias sociales: carecen de recursos para interpretar las señales sociales y el lenguaje no verbal por lo que su lenguaje pragmático falla. Esto significa que a la hora de interpretar emociones pueden errar o no saber cómo expresar las suyas propias.

2. A menudo no reconocen signos del intercambio de la toma de turno por lo que no saben cuándo pueden hacerlo. Son literales, mucho más cuanto menos edad tengan. Las personas con síndrome de Asperger entienden el lenguaje verbal sin poder interpretar su componente prevaricador (las mentiras, las frases hechas, las metáforas, los juegos de palabras, etc.). Como no comprenden bromas, sobreentendidos, lenguaje metafórico, chistes, etc. y tampoco comprenden conceptos abstractos casi siempre son incapaces de intuir lo que otros piensan o cómo se sienten los demás, lo cual significa que tienen graves problemas en lo que se conoce como "teoría de la mente".

3. Tienen focos de interés absorbentes. Se interesan por cuestiones que a otras personas les podrían parecer irrelevantes y llegan a convertir esos temas en verdaderas pasiones y en intereses exclusivos, focalizando todo su interés en el aprendizaje de tantos datos como caigan en sus manos o en actividades de colección sobre esas áreas de interés. Adquieren conocimientos muy concretos hasta llegar a ser verdaderos expertos y, a la vez, a veces ignoran aquellos otros temas que no les interesan en absoluto (esto puede desembocar en fracaso escolar). Consiguiendo que sus intereses particulares formen parte de su aprendizaje pueden llegar a realizar estudios superiores con éxito y si además esos intereses absorbentes los pueden utilizar en el entorno laboral serán personas eficaces y muy útiles en su trabajo.

4. Establecen rituales muy estrictos: necesitan rutinas, si sus costumbres, sus horarios o sus actividades varían, y no se les ha anticipado que habrá un cambio, experimentan ansiedad. Pequeñas diferencias en su rutina, que aparentemente no tienen importancia, a ellos/as les pueden llegar a alterar muchísimo. Necesitan saber en todo momento qué día de la semana es, qué actividades tienen previsto hacer en ese día, etc. Eso hace necesaria la anticipación de los cambios: si por cualquier causa se van a alterar sus rutinas conviene explicárselo con antelación para no provocarles ansiedad.

5. La mayoría de personas con síndrome de Asperger presentan motricididad dañada en mayor o menor medida: son torpes y patosos. De ahí que por lo general los juegos en grupo y los deportes se les den mal. Eso agrava el problema de socialización porque sus compañeros de juegos les rechazan en sus equipos e, incluso, llegan a prohibirles la participación. Los adultos suelen tropezar, los niños se caen y se golpean a menudo, les cuesta aprender a montar en bici, atarse los cordones de los zapatos o abotonarse la ropa. Con el tiempo, la práctica y mucha insistencia se mejoran mucho las habilidades motrices pero suele quedar cierta torpeza en la edad adulta.
Por lo demás… son personas con sus capacidades cognitivas intactas. No hay ningún rasgo físico que les diferencie de los otros niños y pasan desapercibidos en el grupo aunque se les suele clasificar como “raritos” o “excéntricos”. La mayoría de personas con síndrome de Asperger tiene una memoria excepcional por lo que suelen aprender muchísimos datos (especialmente sobre sus temas de interés). Su memoria es sobre todo visual-espacial así que recuerdan pequeños detalles que los demás no recordamos. Sin embargo necesitan adquirir habilidades sociales, y requieren apoyo terapéutico/psicológico prácticamente toda su vida, por lo que es importante ponerles en manos de profesionales tan pronto como sean diagnosticados y trabajar individualmente las dificultades concretas que presenta cada persona en particular.
No sirven generalizaciones de cara a la intervención: hay que concretar las dificultades de cada uno y enfocarse en ellas para ayudar de verdad a esa persona.




Licencia de contenido:

Creative Commons License

This work is licensed under a Creative Commons Attribution 4.0 International License.
Puede reproducir cualquier contenido de este espacio siempre y cuando cite la fuente. Los contenidos que pertenecen a otros autores y que se han compartido aquí estarán sujetos a sus propios derechos.