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20/9/19

Intervención sobre el lenguaje de las personas con trastornos del espectro autista y aspectos pragmáticos del lenguaje que pueden estar alterados en los TEA .




Los trabajos actuales sobre intervención del lenguaje , tanto en personas con trastornos específicos como en aquellas que presentan problemas de habla , lenguaje o comunicación secundarios a otros trastornos, centran su foco de interés en generar un lenguaje funcional y espontáneo que les permita participar en situaciones de la vida diaria.
El objetivo es conseguir una comunicación eficiente que optimice la adaptación social. Para lograrlo el lenguaje no se debe contemplar aislado de otros aspectos del desarrollo ya que está íntimamente ligado a aspectos sociales, a la evolución neurológico, la edad, la capacidad cognitiva y decenas de factores más. 
Un trastorno del lenguaje es un impedimento en la habilidad para comprender o utilizar las palabras en unión, verbal y no verbalmente así que el perfil lingüístico y las anomalías del lenguaje de los niños con TEA es muy heterogéneo y variado.
Los niños y niñas con trastornos del lenguaje secundarios (en adultos se dan menos o son menos evidentes) serían los que tienen afectación lingüística y un diagnóstico principal de TDAH, epilepsia o autismo. 

Los aspectos pragmáticos del lenguaje que pueden estar alterados en los trastornos del espectro autista -TEA- son normalmente:
   -Turno de la palabra. Cuando se mantiene una conversación es preciso que mientras uno habla, el otro escuche, y viceversa. Sin esta reciprocidad, la comunicación queda muy limitada.Muchas personas en el espectro autista tienen dificultades para detectar los signos del intercambio de turnos, es decir, no se dan cuenta cuando los otros les están cediendo la palabra o de cuando no se la han cedido y, por tanto, al hablar interrumpen el discurso del otro. A veces esto provoca que parezcan personas impulsivas, o muy calladas (porque no intervienen cuando los demás esperan que lo hagan) o, por el contrario, muy habladoras. A veces el juicio que otros emiten sobre estas interrupciones es cruel y despiadado al tildar a la persona de arrogante o maleducada por considerar que interrumpe constantemente a los demás. Al final todo esto se convierte en un gran problema social ya que dificulta mucho la interacción del sujeto en el espectro con los demás conversadores.
   - Inicios de conversación. Es evidente que para introducir un tópico en la conversación se requieren habilidades lingüísticas. Es preciso saber qué se quiere decir y cómo se puede decir. Por tanto las personas con tratsornos del espectro autista en las que suele fallatr la función ejecutiva tienen problemas adicionales a la hora de organizar "su tecto" y contar las cosas con cierto orden y sin saltos temporales o espaciales en su narrativa. Como no lo sonsiguen su discurso parece confuso, igual que les sucede a las personas con TDAH a menudo, y esto aumenta sus problemas comunicativos.

  - Lenguaje figurado.También en este caso están involucradas habilidades lingüísticas y habilidades sociales a la vez. A poco que se analice el lenguaje corriente se pone de manifiesto el uso habitual de formas lingüísticas figuradas: metáforas, dobles sentidos, sarcasmo, ironía, significados implícitos y formas de cortesía.De hecho los latinoparlantes usamos muchas frases hechas, refranes y expresiones a medias (porque se sobre entiende el significado) con mucha frecuencia y esto, hasta que la persona en el espectro está bien entrenada y habituada a esos usos, supone un gran problema para la interpretación correcta del significado.
   -Clarificaciones. En una conversación es preciso ajustar el discurso a la comprensión del interlocutor. Hace falta repetir frases con distintos giros, repetir ideas de forma distinta, reiterar conceptos complicados, asegurarse constantemente que el mensaje es recibido en el sentido deseado por el emisor (¿me entiendes?. ¿oyes?, ¿me sigues?, ¿lo sabes,no?, ya me comprendes...) A veces no se requiere respuesta a esas expresiones y aclaraciones pero la persona con dificultades pragmáticas sí responde, otras veces resulta incómodo hablar con alguien que no tiene por costumbre usarlas o cuyo lenguaje es fluido pero "literario", como si en vez de habar estuvieran escribiendo. En fin, una complicación más a la hora de comunicarse para todos aquellos que presentan dificultades pragmáticas del lenguaje y la comunicación.


Otros trastornos del lenguaje:
Al final, un trastorno del lenguaje es un impedimento en la habilidad para comprender o utilizar las palabras en unión, verbal y no verbalmente. En función de los resultados de distintas investigaciones el trastorno semántico-pragmático o trastorno pragmático del lenguaje sería un tipo de trastorno especifico del lenguaje -TEL- en el que las principales dificultades lingüísticas estarían referidas a las dimensiones de contenido y uso comunicativo del lenguaje. El TEL fue rebautizado por Bishop como Trastorno pragmático del Lenguaje y es un trastorno que afecta el lenguaje expresivo y receptivo (en ausencia de deterioros neurológicos, retraso mental, trastornos de la conducta o de privación ambiental). Los TEL conllevan un elevado porcentaje de trastornos en la lectoescritura y una limitación en el desarrollo del pensamiento formal así como otros problemas lingüísticos. Cuando el déficit reside exclusivamente en la emisión (elocución) el niño muestra preservación de la comprensión. En cambio, en las alteraciones de la recepción, además de afectarse la comprensión de la palabra hablada puede haber fallos de la elocución.
Si se produce la ausencia completa del habla diremos que existe Afemia. La afemia, según Lázaro Carreter (Dicc. térm.fil. p.30-3) es un fenómeno patológico, descrito por Broca, consistente en la pérdida del lenguaje articulado sin que se altere el sistema de significados. Se diferencia de la afasia amnésica en que en ésta se encuentra afectado dicho sistema y, por tanto, el intelecto del enfermo.



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Fuentes 
- La intervención sobre el lenguaje y la comunicación ha de ser individualizada: 
https://www.mundoasperger.com/2017/07/la-intervencion-sobre-el-lenguaje-y-la.html
- Aspectos pragmáticos del lenguaje y comunicación que pueden estar alterados en las personas con Asperger u otros TEA:
http://www.mundoasperger.com/2017/07/aspectos-pragmaticos-del-lenguaje-y.html
- Trastornos específicos del lenguaje y autismo/Asperger. 
http://www.mundoasperger.com/2017/01/trastornos-especificos-del-lenguaje-y.html 
- Trastornos del lenguaje secundarios y trastorno específico del lenguaje (TEL):
http://www.mundoasperger.com/2015/01/trastornos-del-lenguaje-secundarios-y.html
- Trastorno específico del lenguaje, tan parecido y a la vez tan diferente de los trastornos del espectro autista. Incluye vídeo explicativo del TEL:
https://www.mundoasperger.com/2018/11/trastorno-especifico-del-lenguaje-tan.html
- ¿Qué es el TEL? Señales de alarma a diferentes edades: 
https://m.facebook.com/story.php?story_fbid=2364769413752014&id=1440554832840148
- Trastornos del lenguaje. TEL: 

https://www.mundoasperger.com/2012/07/trastornos-del-lenguaje-tel.html
- Thierry Deonna, Schlumberger, Crespo-Eguílaz, Etchepareborda, López-Lázaro, Ortiz-Alonso, Maestú, Fernández-Lucas, Amo, Campo, Capilla-González, Castaño y Narbona.Trastornos del lenguaje.  Fernando Mulas ed., Bases biológicas del lenguaje..
- Trastornos específicos del lenguaje y autismo/Asperger: 

https://www.mundoasperger.com/2017/01/trastornos-especificos-del-lenguaje-y.html 
- Trastorno semántico-pragmático:

https://www.mundoasperger.com/2017/02/trastorno-semantico-pragmatico-del.html
- Revista de estudios e investigación en psicología y educación, eISSN: 2386-7418, 2015, Vol. Extr., No. 9. DOI: 10.17979/reipe.2015.0.09.132. Caracterización y delimitación del trastorno de la comunicación social (pragmático).
- Trastornos de la comunicación: 

http://www.mundoasperger.com/2015/11/trastornos-de-la-comunicacion-y.html
- Shields J, Varley R, Broks P, Simpson A. Social cognition in developmental language disorders and highlevel autism. Dev Med Child Neurol 1996; 38: 48795.



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Redefiniendo el síndrome de Asperger::

Técnicamente el síndrome de Asperger (SA) es un trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de un trastorno que se manifiesta con la incapacidad para comunicarse convencionalmente, dificultades para asumir habilidades sociales de forma natural y también dificultades para comprender la conducta social de los demás.
Por ejemplo, en el lenguaje de las personas con Asperger están presentes una serie de alteraciones como el uso excesivamente formal, rebuscado o pedante; las dificultades para iniciar una conversación o para dejar de hablar y ceder el turno a otros cuando la conversación gira en torno un tema de interés restrictivo de la persona en cuestión; etc.

Las personas con síndrome de Asperger normalmente sienten la necesidad de tenerlo todo estructurado en su cabeza para poderlo comprender. prácticamente todos tienen intereses peculiares, restrictivos, único o incluso obsesivos; muchos son torpes debido a problemas de motricidad; la mayoría no juegan en grupo y tampoco se les dan bien los deportes (aunque insistimos en que siempre hay excepciones).

Tener síndrome de Asperger, y/o un hijo/a con síndrome de Asperger, incide en las relaciones personales de la unidad familiar, dificulta la socialización de todos sus miembros, la educación del menor resulta estresante y genera ansiedad, sobre todo si el centro escolar no colabora para cubrir sus necesidades educativas especiales y son alumnos que mayoritariamente padecen acoso escolar.

El Asperger no tiene consideración de enfermedad sino de síndrome (conjunto de síntomas) y la diversidad de funcionamiento va a estar ahí por siempre aunque, gracias a terapias, intervención y la ayuda familiar y profesional, sus dificultades pueden aminorar con el tiempo (y mucho trabajo y esfuerzo) y mantener lo que se llama "una vida normal". La media de edad ronda los 5 o 6 años cuando se produce el diagnóstico (mucho más tarde en el caso de las chicas porque sus rasgos son más sutiles y los diagnosticadores aún no están suficientemente entrenados para percibirlos) aunque sus rasgos especiales suelen hacerse patentes a partir de los 3 años de edad. Algunos de estos niños y niñas presentan comportamientos “especiales” casi desde su nacimiento (por ejemplo hiperactividad y déficit de atención en alguna época, un comportamiento excesivamente infantil para su edad, aprenden a leer solos (hiperlexia), no miran a los ojos al hablar (mirada anómala), tienen rabietas que para los demás son incomprensibles y desmesuradas, son muy literales, etc. y cuándo no, ni sobre qué temas es apropiado hacerlo según el contexto, ni cuándo intervenir o cómo iniciar una conversación. Los gestos, el rostro y las expresiones corporales de los demás les resultan confusos a menudo porque la mayoría de personas con síndrome de Asperger solo interpretan el lenguaje verbal (las palabras) y no comprenden bien el no verbal. Por tanto, aunque su semántica sea rica (normalmente tienen un vocabulario incluso mucho mejor que la de sus iguales) y su sintaxis correcta (saben perfectamente construir una oración y expresarse de forma normativamente correcta a nivel sintáctico y semántico) fallan estrepitosamente en la pragmática. Eso hace que su comportamiento social parezca “anormal”.

El conjunto de rasgos (o síntomas) más importantes del síndrome de Asperger son:

1. Deficiencias sociales: carecen de recursos para interpretar las señales sociales y el lenguaje no verbal por lo que su lenguaje pragmático falla. Esto significa que a la hora de interpretar emociones pueden errar o no saber cómo expresar las suyas propias.

2. A menudo no reconocen signos del intercambio de la toma de turno por lo que no saben cuándo pueden hacerlo. Son literales, mucho más cuanto menos edad tengan. Las personas con síndrome de Asperger entienden el lenguaje verbal sin poder interpretar su componente prevaricador (las mentiras, las frases hechas, las metáforas, los juegos de palabras, etc.). Como no comprenden bromas, sobreentendidos, lenguaje metafórico, chistes, etc. y tampoco comprenden conceptos abstractos casi siempre son incapaces de intuir lo que otros piensan o cómo se sienten los demás, lo cual significa que tienen graves problemas en lo que se conoce como "teoría de la mente".

3. Tienen focos de interés absorbentes. Se interesan por cuestiones que a otras personas les podrían parecer irrelevantes y llegan a convertir esos temas en verdaderas pasiones y en intereses exclusivos, focalizando todo su interés en el aprendizaje de tantos datos como caigan en sus manos o en actividades de colección sobre esas áreas de interés. Adquieren conocimientos muy concretos hasta llegar a ser verdaderos expertos y, a la vez, a veces ignoran aquellos otros temas que no les interesan en absoluto (esto puede desembocar en fracaso escolar). Consiguiendo que sus intereses particulares formen parte de su aprendizaje pueden llegar a realizar estudios superiores con éxito y si además esos intereses absorbentes los pueden utilizar en el entorno laboral serán personas eficaces y muy útiles en su trabajo.

4. Establecen rituales muy estrictos: necesitan rutinas, si sus costumbres, sus horarios o sus actividades varían, y no se les ha anticipado que habrá un cambio, experimentan ansiedad. Pequeñas diferencias en su rutina, que aparentemente no tienen importancia, a ellos/as les pueden llegar a alterar muchísimo. Necesitan saber en todo momento qué día de la semana es, qué actividades tienen previsto hacer en ese día, etc. Eso hace necesaria la anticipación de los cambios: si por cualquier causa se van a alterar sus rutinas conviene explicárselo con antelación para no provocarles ansiedad.

5. La mayoría de personas con síndrome de Asperger presentan motricididad dañada en mayor o menor medida: son torpes y patosos. De ahí que por lo general los juegos en grupo y los deportes se les den mal. Eso agrava el problema de socialización porque sus compañeros de juegos les rechazan en sus equipos e, incluso, llegan a prohibirles la participación. Los adultos suelen tropezar, los niños se caen y se golpean a menudo, les cuesta aprender a montar en bici, atarse los cordones de los zapatos o abotonarse la ropa. Con el tiempo, la práctica y mucha insistencia se mejoran mucho las habilidades motrices pero suele quedar cierta torpeza en la edad adulta.
Por lo demás… son personas con sus capacidades cognitivas intactas. No hay ningún rasgo físico que les diferencie de los otros niños y pasan desapercibidos en el grupo aunque se les suele clasificar como “raritos” o “excéntricos”. La mayoría de personas con síndrome de Asperger tiene una memoria excepcional por lo que suelen aprender muchísimos datos (especialmente sobre sus temas de interés). Su memoria es sobre todo visual-espacial así que recuerdan pequeños detalles que los demás no recordamos. Sin embargo necesitan adquirir habilidades sociales, y requieren apoyo terapéutico/psicológico prácticamente toda su vida, por lo que es importante ponerles en manos de profesionales tan pronto como sean diagnosticados y trabajar individualmente las dificultades concretas que presenta cada persona en particular.
No sirven generalizaciones de cara a la intervención: hay que concretar las dificultades de cada uno y enfocarse en ellas para ayudar de verdad a esa persona.




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