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16/7/19

La aparición de ecolalia en personas con trastornos del espectro autista es multifactorial.





La ecolalia se presenta como la forma más común de habla alterada en niños verbales con trastornos de espectro autista (TEA) aunque no es un problema exclusivo de este trastorno. 
Se asocia a bajos niveles de comprensión y a la carencia de estrategias suficientes para responder de forma eficaz ante las demandas verbales. Es por esto que cuanto mayor sea el nivel de competencia lingüística y mayor sea la capacidad del individuo para generar lenguaje creativo, flexible y espontáneo menor propensión tendrá a presentar ecolalia.
   Las propias características de los trastornos del espectro autista (TEA) (como las dificultades en atención compartida, las reducidas habilidades para extraer información contextual o la concomitancia existente entre unas habilidades de imitación verbal y de memoria auditiva normales, o superiores, y niveles de competencia lingüística deficitarios, lo que hace posible que en algunos casos el individuo sea capaz de producir enunciados muy complejos y perfectamente articulados hasta meses después de haberlos escuchado sin llegar a comprenderlos) son otro de los factores que sustentan la hipótesis multifactorial de Schuler y Prizant (1985) sobre el origen de la ecolalia en los TEA.
También aparece en patologías que afectan al lenguaje y a la comunicación y en el síndrome de Tourette entre otros e incluso se da en el desarrollo normalizado, en periodos muy tempranos de desarrollo del lenguaje (la llamada ecolalia evolutiva) como estrategia de adquisición del lenguaje en la que los ecos son consecuencia de un ajuste del niño/a al conjunto de reglas que están aprendiendo a manejar, dejando fuera aquellas emisiones que exceden sus competencias. Es decir, el niño o niña repite lo que aún no entiende pero está a punto de entender. 


No obstante, es en torno a los 30 meses de edad cuando el niño/a neurotípico/a ya ha adquirido las suficientes habilidades para  procesar la información de un modo más analítico. Es decir, ya es capaz por un lado de diferenciar los segmentos del habla (sustantivos, verbos, descriptivos, etc.) otorgándoles un significado y, por otro lado, de integrar las estructuras sintácticas y morfológicas subyacentes. Esto posibilita la generación de un lenguaje espontáneo y flexible superando así esta fase de aprendizaje gestáltico del lenguaje. Sin embargo, en el caso de los niños/as con trastornos como el autismo este lenguaje en eco se presenta con mayor frecuencia y persiste por más tiempo. De hecho se estima que alrededor del 80% de las personas verbales con autismo desarrollan esta alteración pues, en muchos casos, carecen de las suficientes habilidades para generar lenguaje espontáneo.
Desde Autismo Madrid se preguntan por qué suceden las ecolalias:
   - El niño con autismo puede disfrutar de la audición de los sonidos de las palabras que se repiten una y otra vez, de la misma manera que el bebé balbucea para oír su voz. La ecolalia puede ser positiva, ya que muestra que el niño está “sintonizado” con el lenguaje
   - La ecolalia puede ser un indicio de que el niño no ha entendido lo que se dice.
   - Los estudiantes altamente funcionales pueden ser capaces de imitar las frases completas, junto con el acento del orador y las inflexiones. Esta imitación se puede dar una falsa impresión de la comprensión verbal del niño.
 ¿Qué podemos hacer?
   - Respete el intento de comunicarse del niño. La ecolalia no debe desanimarse, sino moldearla para dar al discurso del niño mayor propósito.
   - Fomente el lenguaje con actividades que impliquen toma de turno. Mientras realicen juegos de mesa o jueguen con cartas, haga comentarios como: “Te toca, me toca a mí, es el turno de Sally”
   - Fomente el lenguaje con música y canciones. Las canciones cortas y repetitivas son las mejores en un primer momento mientras el niño aprende a anticipar las palabras y acciones.
   - Para los niños con un vocabulario mínimo, hable con claridad en un tono alegre. Mantenga su voz expresiva e interesante, con un énfasis en las palabras clave. Jugar a juegos que usan frases repetitivas, “preparado, listo, ya!” Dejar la última palabra fuera, a ver si el niño completa la frase.
   - Si el niño se resiste a pedir lo que quiere, alentarlo a que se comunique eligiendo de un tablero de imágenes. Repita el nombre del objeto deseado, y luego aliente a su hijo a usar “Yo quiero …”
   - El niño puede repetir frases completas, pero no entender el significado de las palabras individuales. Utilice frases cortas y simples. Dé al niño tiempo suficiente para responder a continuación, comprobando que ha entendido lo que ha escuchado.
   - Los gestos simples y el lenguaje de signos pueden reforzar la comprensión. Hable con el neurolingüista del niño sobre el uso de lenguaje de señas.
   - Use un estilo consistente de lenguaje.
   - Mantenga las expresiones faciales y los gestos sencillos y claros
   - Sea específico, sea directo, use preguntas sí/no, hable con una voz tranquila, límite su vocabulario y sea claro en las instrucciones.
   - Debe dar al niño tiempo para responder.
   - Evite el sarcasmo.
   - Divida las tareas en pasos simples. 
   - Practique las habilidades sociales (por ejemplo, iniciar una conversación, mantener una conversación).


La ecolalia es definida como la repetición de palabras o frases que se ha escuchado con anterioridad; ya sea inmediatamente antes, (ecolalia inmediata), o transcurrido un tiempo, que puede ir desde segundos o minutos después, hasta años, (ecolalia retardada o diferida). También existe la posibilidad de que la persona produzca variaciones en un eco introduciendo modificaciones, (ecolalia mitigada o expandida), lo cual indica la existencia de ciertas competencias para desarrollar un sistema lingüístico más creativo y productivo.





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Fuentes:- Ecolalia en el Diccionario de Psiquiatría: https://psiquiatria.com/glosario/ecolalia
- Memoria de balbuceo. Ecolalia: https://funcionlenguaje.com/index.php/en/sala-de-lectura/noticias/427-ecolalia-memoria-del-balbuceo.html
- Daniel Heller-Roazen, Ecolalias. Sobre el olvido de las lenguas: https://funcionlenguaje.com/index.php/en/sala-de-lectura/noticias/427-ecolalia-memoria-del-balbuceo.html
- María Vivó de red Cenit. La ecolalia en el Trastorno del Espectro Autista. Qué es y por qué se produce: https://www.redcenit.com/la-ecolalia-en-el-trastorno-del-espectro-autista-que-es-y-por-que-se-produce/
- Mi cerebro atípico: ¿Se deben extinguir las ecolalias?
Fuentes:
- MuNDo AsPeRGeR: Ecolalia.: https://www.mundoasperger.com/2016/03/ecolalia.html
- Las personas con Asperger tienen lenguaje NORMAL aunque con rasgos específicos: https://www.mundoasperger.com/2018/02/los-asperger-tienen-lenguaje-normal.html





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Redefiniendo el síndrome de Asperger::

Técnicamente el síndrome de Asperger (SA) es un trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de un trastorno que se manifiesta con la incapacidad para comunicarse convencionalmente, dificultades para asumir habilidades sociales de forma natural y también dificultades para comprender la conducta social de los demás.
Por ejemplo, en el lenguaje de las personas con Asperger están presentes una serie de alteraciones como el uso excesivamente formal, rebuscado o pedante; las dificultades para iniciar una conversación o para dejar de hablar y ceder el turno a otros cuando la conversación gira en torno un tema de interés restrictivo de la persona en cuestión; etc.

Las personas con síndrome de Asperger normalmente sienten la necesidad de tenerlo todo estructurado en su cabeza para poderlo comprender. prácticamente todos tienen intereses peculiares, restrictivos, único o incluso obsesivos; muchos son torpes debido a problemas de motricidad; la mayoría no juegan en grupo y tampoco se les dan bien los deportes (aunque insistimos en que siempre hay excepciones).

Tener síndrome de Asperger, y/o un hijo/a con síndrome de Asperger, incide en las relaciones personales de la unidad familiar, dificulta la socialización de todos sus miembros, la educación del menor resulta estresante y genera ansiedad, sobre todo si el centro escolar no colabora para cubrir sus necesidades educativas especiales y son alumnos que mayoritariamente padecen acoso escolar.

El Asperger no tiene consideración de enfermedad sino de síndrome (conjunto de síntomas) y la diversidad de funcionamiento va a estar ahí por siempre aunque, gracias a terapias, intervención y la ayuda familiar y profesional, sus dificultades pueden aminorar con el tiempo (y mucho trabajo y esfuerzo) y mantener lo que se llama "una vida normal". La media de edad ronda los 5 o 6 años cuando se produce el diagnóstico (mucho más tarde en el caso de las chicas porque sus rasgos son más sutiles y los diagnosticadores aún no están suficientemente entrenados para percibirlos) aunque sus rasgos especiales suelen hacerse patentes a partir de los 3 años de edad. Algunos de estos niños y niñas presentan comportamientos “especiales” casi desde su nacimiento (por ejemplo hiperactividad y déficit de atención en alguna época, un comportamiento excesivamente infantil para su edad, aprenden a leer solos (hiperlexia), no miran a los ojos al hablar (mirada anómala), tienen rabietas que para los demás son incomprensibles y desmesuradas, son muy literales, etc. y cuándo no, ni sobre qué temas es apropiado hacerlo según el contexto, ni cuándo intervenir o cómo iniciar una conversación. Los gestos, el rostro y las expresiones corporales de los demás les resultan confusos a menudo porque la mayoría de personas con síndrome de Asperger solo interpretan el lenguaje verbal (las palabras) y no comprenden bien el no verbal. Por tanto, aunque su semántica sea rica (normalmente tienen un vocabulario incluso mucho mejor que la de sus iguales) y su sintaxis correcta (saben perfectamente construir una oración y expresarse de forma normativamente correcta a nivel sintáctico y semántico) fallan estrepitosamente en la pragmática. Eso hace que su comportamiento social parezca “anormal”.

El conjunto de rasgos (o síntomas) más importantes del síndrome de Asperger son:

1. Deficiencias sociales: carecen de recursos para interpretar las señales sociales y el lenguaje no verbal por lo que su lenguaje pragmático falla. Esto significa que a la hora de interpretar emociones pueden errar o no saber cómo expresar las suyas propias.

2. A menudo no reconocen signos del intercambio de la toma de turno por lo que no saben cuándo pueden hacerlo. Son literales, mucho más cuanto menos edad tengan. Las personas con síndrome de Asperger entienden el lenguaje verbal sin poder interpretar su componente prevaricador (las mentiras, las frases hechas, las metáforas, los juegos de palabras, etc.). Como no comprenden bromas, sobreentendidos, lenguaje metafórico, chistes, etc. y tampoco comprenden conceptos abstractos casi siempre son incapaces de intuir lo que otros piensan o cómo se sienten los demás, lo cual significa que tienen graves problemas en lo que se conoce como "teoría de la mente".

3. Tienen focos de interés absorbentes. Se interesan por cuestiones que a otras personas les podrían parecer irrelevantes y llegan a convertir esos temas en verdaderas pasiones y en intereses exclusivos, focalizando todo su interés en el aprendizaje de tantos datos como caigan en sus manos o en actividades de colección sobre esas áreas de interés. Adquieren conocimientos muy concretos hasta llegar a ser verdaderos expertos y, a la vez, a veces ignoran aquellos otros temas que no les interesan en absoluto (esto puede desembocar en fracaso escolar). Consiguiendo que sus intereses particulares formen parte de su aprendizaje pueden llegar a realizar estudios superiores con éxito y si además esos intereses absorbentes los pueden utilizar en el entorno laboral serán personas eficaces y muy útiles en su trabajo.

4. Establecen rituales muy estrictos: necesitan rutinas, si sus costumbres, sus horarios o sus actividades varían, y no se les ha anticipado que habrá un cambio, experimentan ansiedad. Pequeñas diferencias en su rutina, que aparentemente no tienen importancia, a ellos/as les pueden llegar a alterar muchísimo. Necesitan saber en todo momento qué día de la semana es, qué actividades tienen previsto hacer en ese día, etc. Eso hace necesaria la anticipación de los cambios: si por cualquier causa se van a alterar sus rutinas conviene explicárselo con antelación para no provocarles ansiedad.

5. La mayoría de personas con síndrome de Asperger presentan motricididad dañada en mayor o menor medida: son torpes y patosos. De ahí que por lo general los juegos en grupo y los deportes se les den mal. Eso agrava el problema de socialización porque sus compañeros de juegos les rechazan en sus equipos e, incluso, llegan a prohibirles la participación. Los adultos suelen tropezar, los niños se caen y se golpean a menudo, les cuesta aprender a montar en bici, atarse los cordones de los zapatos o abotonarse la ropa. Con el tiempo, la práctica y mucha insistencia se mejoran mucho las habilidades motrices pero suele quedar cierta torpeza en la edad adulta.
Por lo demás… son personas con sus capacidades cognitivas intactas. No hay ningún rasgo físico que les diferencie de los otros niños y pasan desapercibidos en el grupo aunque se les suele clasificar como “raritos” o “excéntricos”. La mayoría de personas con síndrome de Asperger tiene una memoria excepcional por lo que suelen aprender muchísimos datos (especialmente sobre sus temas de interés). Su memoria es sobre todo visual-espacial así que recuerdan pequeños detalles que los demás no recordamos. Sin embargo necesitan adquirir habilidades sociales, y requieren apoyo terapéutico/psicológico prácticamente toda su vida, por lo que es importante ponerles en manos de profesionales tan pronto como sean diagnosticados y trabajar individualmente las dificultades concretas que presenta cada persona en particular.
No sirven generalizaciones de cara a la intervención: hay que concretar las dificultades de cada uno y enfocarse en ellas para ayudar de verdad a esa persona.




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