Aviso: se emplea en este espacio ocasionalmente el neutro (acabado en -o) porque así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, alumnos y alumnas, etc). El contenido de MuNDo AsPeRGeR está protegido por Creative Commons Attribution 4.0 International. Puede compartir libremente cualquier contenido citando MuNDo AsPeRGeR o al autor del texto. Encontrará las fuentes que usamos nosotros al pie cada artículo.


4/11/18

El alumno del aula ordinaria debe ser educado en la aceptación e inclusión del alumno con diversidad funcional, tanto si proviene de un aula CyL como si su modalidad de escolarización es ordinaria o especial.




Los centros que escolaricen alumnado especial deberían establecer, para quienes así lo soliciten, medidas de flexibilización y/o alternativas en las metodologías de aprendizaje de las materias.

Imagen obtenida de "El librito".
Aplicar algunas normas de convivencia en el aula es fundamental para obtener los mejores resultados en el aprendizaje. Por ejemplo, la tolerancia ideológica o el respeto a la diferencia son claves fundamentales para una buena convivencia. La convivencia escolar se basa en los derechos de cada uno de los estudiantes, pero también por las obligaciones y responsabilidades que se tienen y que deben ser asumidas, como por ejemplo las normas de comportamiento. Sin reglas o normas que guíen el comportamiento de los estudiantes, y si todos pudiesen hacer lo que desean en el momento que lo desean, el aula de clases fácilmente se convertiría en un escenario de discordia, de falta de valores y de falta de respeto por los semejantes. 


Las aulas CyL (Comunicación y Lenguaje) son unidades específicas de comunicación y lenguaje pensadas para alumnos cuyos diagnósticos sean de trastorno del neurodesarrollo (de tipo autista) y también para aquellos diagnosticados con trastorno específico del lenguaje (T.E.L.). 
   Se trata de unidades experimentales, con una ratio baja de alumnos, que se encuentran enclavadas dentro de colegios públicos ordinarios y cuyos alumnos compaginan la jornada entre el aula CyL y su aula ordinaria. Constan de maestro de audición y lenguaje, maestro de pedagogía terapéutica y educador. El proyecto es muy interesante siempre y cuando se potencie la integración de este alumnado y de forma progresiva se le integre en el aula ordinaria hasta que llegue el momento en el que ya no asista al aula CyL y su escolarización sea la normal para su edad, en un aula ordinaria y con compañeros neurotípicos que no tienen sus dificultades (de los que se espera que acepten al alumno con necesidad educativa especial como uno más del grupo). A menudo el proyecto tiene muy buenas intenciones pero no funciona o no hace aquello para lo que está previsto y hay alumnos que acaban pasando prácticamente toda su escolarización en el aula específica y no consiguiendo, pues, una inclusión real. Sobre esta problemática concreta no vamos a profundizar ahora ya que puede encontrar más información AQUÍ. Solo cabe añadir que con demasiada frecuencia estas aulas parecen un invento de la Administración para excluir a los niños neurológicamente atípicos mientras a sus padres y madres les dicen que son aulas de inclusión. Pese a esto el objetivo principal de estas aulas, si se cumple, es positivo. 
   Los principios de no discriminación, accesibilidad universal y diseño para todos deben incorporarse en los procesos de enseñanza y aprendizaje y en los de evaluación, en la aplicación de los materiales didácticos y las nuevas tecnologías, así como en los contenidos de formación y adquisición de competencias del profesorado. Por eso ha de promoverse en la formación inicial, como en la formación permanente del profesorado y los orientadores educativos, una adecuada cualificación y especialización.


Se crean para dar respuesta a aquel alumnado gravemente afectado que no puede compartir el currículo ordinario, aún con las adaptaciones pertinentes, o sólo puede compartirlo en una parte mínima. de hecho estas aulas se idearon para que el alumnado con dificultades de lenguaje y comunicación pudiera escolarizarse con apoyo específico en esas dos áreas en las que presenta déficits. 
   Se propone el término “especializadas” ya que, aunque en realidad son aulas específicas, no lo son en su sentido más amplio ni deben confundirse con un cajón de sastre en el que tienen cabida todos aquellos alumnos que no se adaptan fácilmente al centro ordinario o que tienen tal nivel de discapacidad que deben ser atendidos en los centros específicos. Por otro lado es muy importante, siempre que el número de alumnos lo permita, que estas aulas sean homogéneas, es decir que atiendan niños y niñas afectados por un mismo tipo de trastorno. Se recomienda también que en una misma aula entre los alumnos haya una diferencia de edad máxima de tres años.
Foto obtenida de "El rincón de aprender".
Los criterios de escolarización de un alumno en un aula CyL son los siguientes: 
- Respecto a la edad:
   a) Alumnos preferentemente de infantil.
   b) Alumnos del primer ciclo de primaria.
- Respecto al diagnóstico:
   a) Alumnos que tengan TEA y que presenten disfasia según la clasificación oficial del SPE de valoración logopédica y que además tengan trastornos específicos de lenguaje (trastorno semántico pragmático). Se entiende que deben existir ambos trastornos.
   b) Alumnos que tengan capacidades cognitivas conservadas, que permitan pensar que son educables a criterio del psicopedagogo. Dada su dificultad diagnóstica, como criterio se emplean los siguientes:
- Que no tengan lesión cerebral grave que pudiese indicar deficiencia mental.
- Que no haya trastorno genético que pudiese indicar deficiencia mental.
- Que no exista un problema específico que requiera la escolarización en un centro de educación especial como autolesiones graves, violencia grave u otros factores que requiriesen escolarización en centro un específico.
- Criterios de exclusión que requieran escolarización en centro ordinario con los recursos habituales.
- Síntomas benignos o síntomas más graves pero que en el centro pueden ser abordados por los recursos humanos disponibles y con las metodologías habituales en los centros ordinarios.
La opción por la educación inclusiva, para que sea real, debe movilizar inversiones e ir acompañada de recursos suficientes. Entre tanto se alcanza un sistema educativo coherente con el principio de inclusión, es necesario que la legislación establezca la obligación de garantizar la libre elección de la modalidad educativa y de escolarización por parte del alumnado con necesidades educativas especiales o de sus familias, respetando sus preferencias y ofreciéndoles información adecuada.


Además de las unidades específicas de comunicación y lenguaje (aulas CyL) existen las siguientes modalidades de escolarización: 
  - Integración en colegio ordinario, público o concertado, con las horas de apoyo de logopedia y pedagogía terapéutica que determine el dictamen, con un máximo de cinco sesiones semanales de pedagogía terapéutica (PT) y hasta cinco sesiones semanales de logopedia. El resto del tiempo los alumnos están en su aula ordinaria sin apoyos. 
  - Colegio de educación especial. Son centros educativos de titularidad pública o privada que dan respuesta a las necesidades de alumnos para los que, por causa de las necesidades de adaptaciones significativas y en grado extremo, y tras la evaluación por los equipos de orientación educativa y psicopedagógica, se considere que su nivel de integración en un centro ordinario sería mínimo. No suele ser una modalidad de escolarización óptima para la persona con síndrome de Asperger.
- Combinada entre colegio de educación especial y colegio ordinario: el alumno pasa parte de la jornada en un colegio ordinario y parte de la jornada en un colegio de educación especial, según el porcentaje que se determine en el dictamen.
   Las personas con necesidades educativas especiales y las que tienen diversidad funcional tienen iguales derechos que los demás pero en ocasiones hay que reclamarlos o exigirlos para que se garanticen los principios de igualdad. Aunque cada vez es mayor la voluntad de integración el sistema social, y en especial el educativo, de momento no son eficaces ya que en general se coge a los niños con necesidades educativas especiales y se les escolariza en aulas ordinarias pero dejando a criterio de sus tutores la forma de educarles.


___________
Para ampliar información consulte:
- Las aulas CyL son un "aparcamiento para menores" con discapacidad: https://www.mundoasperger.com/2018/02/las-aulas-cyl-son-un-aparcamiento-para.html
- Modalidades de escolarización para personas neurodiversas: https://www.mundoasperger.com/2016/03/modalidades-de-escolarizacion-para.html
- Las normas del aula. Para anticipar la vuelta al cole en cualquier nivel de estudios desde infantil a universitarios: https://www.mundoasperger.com/2018/08/las-normas-del-aula-para-anticipar-la.html
- Modalidades de escolarización de acuerdo a ley: https://www.mundoasperger.com/2018/03/modalidades-de-escolarizacion-de.html
- El rincón de aprender. ¿Qué es un aula CYL: https://elrincondeaprenderblog.wordpress.com/2015/10/12/aulas-c-y-l/
- ¿Qué vol dir aula CyL?: http://www.ceipsantonofre.es/aula-cyl/
- Modalidades de escolarización posibles en España: https://www.mundoasperger.com/2016/06/modalidades-de-escolarizacion-posibles.html

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Redefiniendo el síndrome de Asperger::

Técnicamente el síndrome de Asperger (SA) es un trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de un trastorno que se manifiesta con la incapacidad para comunicarse convencionalmente, dificultades para asumir habilidades sociales de forma natural y también dificultades para comprender la conducta social de los demás.
Por ejemplo, en el lenguaje de las personas con Asperger están presentes una serie de alteraciones como el uso excesivamente formal, rebuscado o pedante; las dificultades para iniciar una conversación o para dejar de hablar y ceder el turno a otros cuando la conversación gira en torno un tema de interés restrictivo de la persona en cuestión; etc.

Las personas con síndrome de Asperger normalmente sienten la necesidad de tenerlo todo estructurado en su cabeza para poderlo comprender. prácticamente todos tienen intereses peculiares, restrictivos, único o incluso obsesivos; muchos son torpes debido a problemas de motricidad; la mayoría no juegan en grupo y tampoco se les dan bien los deportes (aunque insistimos en que siempre hay excepciones).

Tener síndrome de Asperger, y/o un hijo/a con síndrome de Asperger, incide en las relaciones personales de la unidad familiar, dificulta la socialización de todos sus miembros, la educación del menor resulta estresante y genera ansiedad, sobre todo si el centro escolar no colabora para cubrir sus necesidades educativas especiales y son alumnos que mayoritariamente padecen acoso escolar.

El Asperger no tiene consideración de enfermedad sino de síndrome (conjunto de síntomas) y la diversidad de funcionamiento va a estar ahí por siempre aunque, gracias a terapias, intervención y la ayuda familiar y profesional, sus dificultades pueden aminorar con el tiempo (y mucho trabajo y esfuerzo) y mantener lo que se llama "una vida normal". La media de edad ronda los 5 o 6 años cuando se produce el diagnóstico (mucho más tarde en el caso de las chicas porque sus rasgos son más sutiles y los diagnosticadores aún no están suficientemente entrenados para percibirlos) aunque sus rasgos especiales suelen hacerse patentes a partir de los 3 años de edad. Algunos de estos niños y niñas presentan comportamientos “especiales” casi desde su nacimiento (por ejemplo hiperactividad y déficit de atención en alguna época, un comportamiento excesivamente infantil para su edad, aprenden a leer solos (hiperlexia), no miran a los ojos al hablar (mirada anómala), tienen rabietas que para los demás son incomprensibles y desmesuradas, son muy literales, etc. y cuándo no, ni sobre qué temas es apropiado hacerlo según el contexto, ni cuándo intervenir o cómo iniciar una conversación. Los gestos, el rostro y las expresiones corporales de los demás les resultan confusos a menudo porque la mayoría de personas con síndrome de Asperger solo interpretan el lenguaje verbal (las palabras) y no comprenden bien el no verbal. Por tanto, aunque su semántica sea rica (normalmente tienen un vocabulario incluso mucho mejor que la de sus iguales) y su sintaxis correcta (saben perfectamente construir una oración y expresarse de forma normativamente correcta a nivel sintáctico y semántico) fallan estrepitosamente en la pragmática. Eso hace que su comportamiento social parezca “anormal”.

El conjunto de rasgos (o síntomas) más importantes del síndrome de Asperger son:

1. Deficiencias sociales: carecen de recursos para interpretar las señales sociales y el lenguaje no verbal por lo que su lenguaje pragmático falla. Esto significa que a la hora de interpretar emociones pueden errar o no saber cómo expresar las suyas propias.

2. A menudo no reconocen signos del intercambio de la toma de turno por lo que no saben cuándo pueden hacerlo. Son literales, mucho más cuanto menos edad tengan. Las personas con síndrome de Asperger entienden el lenguaje verbal sin poder interpretar su componente prevaricador (las mentiras, las frases hechas, las metáforas, los juegos de palabras, etc.). Como no comprenden bromas, sobreentendidos, lenguaje metafórico, chistes, etc. y tampoco comprenden conceptos abstractos casi siempre son incapaces de intuir lo que otros piensan o cómo se sienten los demás, lo cual significa que tienen graves problemas en lo que se conoce como "teoría de la mente".

3. Tienen focos de interés absorbentes. Se interesan por cuestiones que a otras personas les podrían parecer irrelevantes y llegan a convertir esos temas en verdaderas pasiones y en intereses exclusivos, focalizando todo su interés en el aprendizaje de tantos datos como caigan en sus manos o en actividades de colección sobre esas áreas de interés. Adquieren conocimientos muy concretos hasta llegar a ser verdaderos expertos y, a la vez, a veces ignoran aquellos otros temas que no les interesan en absoluto (esto puede desembocar en fracaso escolar). Consiguiendo que sus intereses particulares formen parte de su aprendizaje pueden llegar a realizar estudios superiores con éxito y si además esos intereses absorbentes los pueden utilizar en el entorno laboral serán personas eficaces y muy útiles en su trabajo.

4. Establecen rituales muy estrictos: necesitan rutinas, si sus costumbres, sus horarios o sus actividades varían, y no se les ha anticipado que habrá un cambio, experimentan ansiedad. Pequeñas diferencias en su rutina, que aparentemente no tienen importancia, a ellos/as les pueden llegar a alterar muchísimo. Necesitan saber en todo momento qué día de la semana es, qué actividades tienen previsto hacer en ese día, etc. Eso hace necesaria la anticipación de los cambios: si por cualquier causa se van a alterar sus rutinas conviene explicárselo con antelación para no provocarles ansiedad.

5. La mayoría de personas con síndrome de Asperger presentan motricididad dañada en mayor o menor medida: son torpes y patosos. De ahí que por lo general los juegos en grupo y los deportes se les den mal. Eso agrava el problema de socialización porque sus compañeros de juegos les rechazan en sus equipos e, incluso, llegan a prohibirles la participación. Los adultos suelen tropezar, los niños se caen y se golpean a menudo, les cuesta aprender a montar en bici, atarse los cordones de los zapatos o abotonarse la ropa. Con el tiempo, la práctica y mucha insistencia se mejoran mucho las habilidades motrices pero suele quedar cierta torpeza en la edad adulta.
Por lo demás… son personas con sus capacidades cognitivas intactas. No hay ningún rasgo físico que les diferencie de los otros niños y pasan desapercibidos en el grupo aunque se les suele clasificar como “raritos” o “excéntricos”. La mayoría de personas con síndrome de Asperger tiene una memoria excepcional por lo que suelen aprender muchísimos datos (especialmente sobre sus temas de interés). Su memoria es sobre todo visual-espacial así que recuerdan pequeños detalles que los demás no recordamos. Sin embargo necesitan adquirir habilidades sociales, y requieren apoyo terapéutico/psicológico prácticamente toda su vida, por lo que es importante ponerles en manos de profesionales tan pronto como sean diagnosticados y trabajar individualmente las dificultades concretas que presenta cada persona en particular.
No sirven generalizaciones de cara a la intervención: hay que concretar las dificultades de cada uno y enfocarse en ellas para ayudar de verdad a esa persona.




Licencia de contenido:

Creative Commons License

This work is licensed under a Creative Commons Attribution 4.0 International License.
Puede reproducir cualquier contenido de este espacio siempre y cuando cite la fuente. Los contenidos que pertenecen a otros autores y que se han compartido aquí estarán sujetos a sus propios derechos.