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6/10/17

Capacitismo o ableism. (Incluye vídeo).


La idea del capacitismo nace de una nueva perspectiva que aborda la manera en la que social y políticamente se acoge a las personas consideradas discapacitadas.
Este nuevo paradigma parte del concepto de diversidad funcional, que se utiliza como sustituto del de discapacidad. La gente sin discapacidad, cuando se siente molesta porque gente discapacitada requiere unas características diferentes de las de la mayoría para poder estar en igualdad de condiciones, le exige a la gente discapacitada un esfuerzo mucho mayor para tener acceso a los mismos derechos que la gente sin discapacidad. El capacitismo es una forma de discriminación o prejuicio social contra las personas con diversidad funcional. También puede conocerse como discriminación de la discapacidad, capacitocentrismo, fisicalismo u opresión de la discapacidad. se trata de, por ejemplo, el trato desigual que reciben las personas con diversidad funcional, muchas veces estigmatizadas y tratadas desde los prejuicios por ser consideradas discapacitadas. Seguramente porque la escuela desde su inicio no ha sido más que un mero transmisor y reproductor de la ideología imperante, para asegurar así que llega al mayor número de ciudadanos y ciudadanas posible, no debemos menospreciar su capacidad de adoctrinamiento al servicio de la mayoría.
 
Capacitismo: Ableism
   "Eso es exactamente lo que hace nuestra sociedad respecto al colectivo con diversidad funcional aquí y ahora: no creemos estar haciendo nada malo, cuando la realidad es que les discriminamos, les segregamos y les negamos sus derechos civiles (y hasta humanos). Exactamente lo mismo que los blancos en los Estados Unidos de aquella época con los individuos (que no ciudadanos y casi que ni personas) negros. (...)  Ahora, y por aquello de sentirnos más “civilizados”, hemos cambiado los argumentos y decimos que “es por su bien” o porque “están mejor atendidos”. Esas son la frases que escuchan a diario familias de este país cuando sus hijos son trasvasados de la escuela ordinaria a los centros de educación especial para segregarlos (llamemos a las cosas por su nombre). Cuando no son ya directamente rechazados por esa escuela ordinaria (la de TODOS) en primera instancia. Este proceso se ha visto agravado en los últimos años con la excusa de la crisis y los recortes, cuando lo cierto es que lo primero que necesitamos para tener una escuela inclusiva es que el material humano que conforma esa comunidad educativa tenga la voluntad de incluir y, sobre todo, de creer en la inclusión." (Cappaces.) 

Jeremy the Dud. Es un vídeo que trata con humor el problema del capacitismo hacia las personas con discapacidad. Muestra un mundo del revés en el que todos son de una forma u otra (dis) capacitados salvo Jeremy, que vive situaciones como las que habitualmente viven en la vida real las personas con alguna (dis)capacidad. Jeremy vive en un universo alternativo en el que la discapacidad es la norma. Lleva colgada una tarjeta que anuncia que pertenece a una minoría "sin discapacidad" para ayudar a los demás a identificarle, lo que ayuda para que no se sientan incómodos, y así evitar situaciones ofensivas. Pero no tiene suerte: a cada paso se encuentra con suposiciones por desinformación y comentarios despectivos. El trailer alcanzó 5 millones de visitas cuando se lanzó en Facebook en agosto. 
No somos capaces de verlo (y mucho menos de sentirlo) como tampoco lo veían (ni lo sentían) los blancos de la época supremacista blanca: eran actitudes aprendidas y heredadas que no se cuestionaban y se reproducían sin más. Sólo algunos hemos llegado a verlo, y también sentirlo, cuando hemos pasado a formar parte de esa minoría discriminada y despojada de sus derechos. Así, el capacistismo señala como problema fundamental la idea errónea de que las personas con diversidad funcional son una desviación de la normalidad y que no tienen los mismos derechos que el resto de seres humanos.
    
Segregar no es educarSi quiere saber más sobre la segregación sistemática de las personas con diversidad funcional PINCHE AQUÍ. En la actualidad, bastantes niños afectados con cualquiera de los diferentes trastornos del espectro autista (TEA) pueden incorporarse a clases con niños sin discapacidad ya que existen métodos para mejorar sus habilidades sociales, académicas y de comunicación. Aunque aún más de la mitad de las personas con autismo necesitan apoyo a lo largo de su vida, muchos pueden aprender a hacer un trabajo útil y todos pueden y deben participar en la vida de la comunidad.    
   El capacitismo es esa forma de discriminación ideológica y material que va orientada contra las personas que son consideradas discapacitadas. Se refiere a los prejuicios y los estereotipos que llevan a menospreciar a las personas con diversidad funcional. Es tanto ideológico como institucional, porque se expresa a través de pensamientos pero también mediante diseños y formas de organización fijadas y legitimadas y se plasma en leyes y estructuras materiales (arquitectónicas, urbanísticas, etc.) que suponen una barrera para este colectivo.
   Resulta evidente que en nuestra realidad educativa no es bueno pertenecer a una minoría, o no conocer las normas sociales, o no ajustarse a los canones establecidos por nuestra cultura. Seguramente porque la escuela es transmisora y reproductora de la ideología imperante, asegurando así que llega al mayor número de ciudadanos y ciudadanas posibles. Menospreciar su capacidad de adoctrinamiento al servicio de la mayoría sería perder la batalla por la igualdad puesto que resulta evidente que en nuestra realidad educativa no es bueno pertenecer a una minoría o no conocer las normas sociales o no ajustarse a los cánones establecidos por nuestra cultura.


"Cuando unos padres escuchan de boca de un profesional de la educación que el principal problema de su hijo/a con diversidad radica en ellos, su familia, porque no se dan cuenta de que esa niña “no es normal”, creo que ya está todo dicho. Esta conversación (y bastante peores) no me la estoy inventado yo, tienen lugar casi a diario en los despachos de nuestros colegios “inclusivos”. Sería interesante que ese “profesional” nos aclarara el concepto de “normal” y la descripción del mismo. Quizás haga referencia a esta clasificación: nacional, familia biparental, clase media hacia arriba, cociente intelectual superior a 100, heterosexual y normofuncional. Entiendo, entonces, que todo aquel alumno que no encaje en alguno de estos parámetros, “no es normal”. Con lo cual, se da la paradoja de que en muchas, muchísimas, de nuestras escuelas públicas, lo normal acaba resultando una excepcionalidad." Carmen Saavedra, en Cappaces.es 
   Las personas con diversidad funcional son etiquetadas por sus características biológicas y su punto de vista es minimizado o considerado una emanación de su condición de individuos discapacitados, lo cual hace que se vea menos la humanidad de estas personas. Esto tiene un efecto muy negativo sobre la autoestima de muchos. Por ejemplo, aún es demasiado frecuente la tristeza y el aislamiento de las personas (con) Asperger en la escuela y, como consecuencia de sus dificultades, el aislamiento de la unidad familiar al completo de la vida social. Aún con demasiada frecuencia los Asperger tienen pocos amigos, o ninguno, son acosados y molestados por sus compañeros y se convierten en el foco de  burlas y chantajes.

El capacitismo es el equivalente al racismo pero aplicado a la funcionalidad en lugar de a la raza. Capacitista (ableist) es el adjetivo que debemos aplicar a quienes consideran a las personas normofuncionales superiores a las personas con diversidad funcional. De hecho los Disability Studies” plantean exactamente eso: la relación hacia la discapacidad como racismo y post-colonialismo. "No creo que los racistas, los clasistas, los homófobos, los misóginos o los xenófobos se consideren a si mismos malas personas. Para ellos es el orden natural de las cosas. Porque son creaciones culturales y sociales aprendidas que se limitan a reproducir sin cuestionarlas: vosotros (negros, pobres, mujeres, gays, extranjeros), abajo; nosotros (blancos, ricos, hombres, heterosexuales, nacionales), arriba. Es exactamente lo mismo que se sigue practicando, a día de hoy, con las personas con diversidad funcional.Carmen Saavedra.

   "La discapacidad es una construcción cultural. En otro tipo de sociedad y en otra cultura, la mayoría de los que escribimos y leemos por esta esfera virtual, también tendríamos una discapacidad". Ignacio Calderón Almendros, profesor de Teoría de la Educación en la Universidad de Málaga (España). La atención a las personas discapacitadas no consiste solo en tratamientos enfocados hacia el individuo, sino también en educar socialmente y en trabajar en red para que el contexto también se adapte a él o ella. Eliminar el capacitismo supone un cambio de concienciación y también la acción coordinada de varias personas que se propongan cambiar las instituciones en lo público y en lo privado.
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Fuentes:
- eldiario.es: La Complutense penaliza a los alumnos sordos que suspenden dejándoles sin intérprete para la recuperación: http://m.eldiario.es/madrid/interpretes-alumnos-Complutense-lectivas-estudiantes_0_688731954.html
- CAPACITISMO (Ableism) by Carmen Saavedra: https://cappaces.com/2017/02/27/capacitismo-ableism-figuras-ocultas-opresion-discapacidad/
- Cappaces: https://cappaces.com/2017/02/27/capacitismo-ableism-figuras-ocultas-opresion-discapacidad/
- MuNDo asPeRGeR, Los Trastornos del espectro Autista son trastornos malditos. http://www.mundoasperger.com/2011/05/los-trastornos-del-espectro-autista-son.html?m=1
- Paicología y Mente: Capacitismo: discriminación contra la diversidad funcional, https://psicologiaymente.net/psicologia/capacitismo-diversidad-funcional



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Redefiniendo el síndrome de Asperger::

Técnicamente el síndrome de Asperger (SA) es un trastorno del espectro autista (TEA). Se trata de un trastorno que se manifiesta con la incapacidad para comunicarse convencionalmente, dificultades para asumir habilidades sociales de forma natural y también dificultades para comprender la conducta social de los demás.
Por ejemplo, en el lenguaje de las personas con Asperger están presentes una serie de alteraciones como el uso excesivamente formal, rebuscado o pedante; las dificultades para iniciar una conversación o para dejar de hablar y ceder el turno a otros cuando la conversación gira en torno un tema de interés restrictivo de la persona en cuestión; etc.

Las personas con síndrome de Asperger normalmente sienten la necesidad de tenerlo todo estructurado en su cabeza para poderlo comprender. prácticamente todos tienen intereses peculiares, restrictivos, único o incluso obsesivos; muchos son torpes debido a problemas de motricidad; la mayoría no juegan en grupo y tampoco se les dan bien los deportes (aunque insistimos en que siempre hay excepciones).

Tener síndrome de Asperger, y/o un hijo/a con síndrome de Asperger, incide en las relaciones personales de la unidad familiar, dificulta la socialización de todos sus miembros, la educación del menor resulta estresante y genera ansiedad, sobre todo si el centro escolar no colabora para cubrir sus necesidades educativas especiales y son alumnos que mayoritariamente padecen acoso escolar.

El Asperger no tiene consideración de enfermedad sino de síndrome (conjunto de síntomas) y la diversidad de funcionamiento va a estar ahí por siempre aunque, gracias a terapias, intervención y la ayuda familiar y profesional, sus dificultades pueden aminorar con el tiempo (y mucho trabajo y esfuerzo) y mantener lo que se llama "una vida normal". La media de edad ronda los 5 o 6 años cuando se produce el diagnóstico (mucho más tarde en el caso de las chicas porque sus rasgos son más sutiles y los diagnosticadores aún no están suficientemente entrenados para percibirlos) aunque sus rasgos especiales suelen hacerse patentes a partir de los 3 años de edad. Algunos de estos niños y niñas presentan comportamientos “especiales” casi desde su nacimiento (por ejemplo hiperactividad y déficit de atención en alguna época, un comportamiento excesivamente infantil para su edad, aprenden a leer solos (hiperlexia), no miran a los ojos al hablar (mirada anómala), tienen rabietas que para los demás son incomprensibles y desmesuradas, son muy literales, etc. y cuándo no, ni sobre qué temas es apropiado hacerlo según el contexto, ni cuándo intervenir o cómo iniciar una conversación. Los gestos, el rostro y las expresiones corporales de los demás les resultan confusos a menudo porque la mayoría de personas con síndrome de Asperger solo interpretan el lenguaje verbal (las palabras) y no comprenden bien el no verbal. Por tanto, aunque su semántica sea rica (normalmente tienen un vocabulario incluso mucho mejor que la de sus iguales) y su sintaxis correcta (saben perfectamente construir una oración y expresarse de forma normativamente correcta a nivel sintáctico y semántico) fallan estrepitosamente en la pragmática. Eso hace que su comportamiento social parezca “anormal”.

El conjunto de rasgos (o síntomas) más importantes del síndrome de Asperger son:

1. Deficiencias sociales: carecen de recursos para interpretar las señales sociales y el lenguaje no verbal por lo que su lenguaje pragmático falla. Esto significa que a la hora de interpretar emociones pueden errar o no saber cómo expresar las suyas propias.

2. A menudo no reconocen signos del intercambio de la toma de turno por lo que no saben cuándo pueden hacerlo. Son literales, mucho más cuanto menos edad tengan. Las personas con síndrome de Asperger entienden el lenguaje verbal sin poder interpretar su componente prevaricador (las mentiras, las frases hechas, las metáforas, los juegos de palabras, etc.). Como no comprenden bromas, sobreentendidos, lenguaje metafórico, chistes, etc. y tampoco comprenden conceptos abstractos casi siempre son incapaces de intuir lo que otros piensan o cómo se sienten los demás, lo cual significa que tienen graves problemas en lo que se conoce como "teoría de la mente".

3. Tienen focos de interés absorbentes. Se interesan por cuestiones que a otras personas les podrían parecer irrelevantes y llegan a convertir esos temas en verdaderas pasiones y en intereses exclusivos, focalizando todo su interés en el aprendizaje de tantos datos como caigan en sus manos o en actividades de colección sobre esas áreas de interés. Adquieren conocimientos muy concretos hasta llegar a ser verdaderos expertos y, a la vez, a veces ignoran aquellos otros temas que no les interesan en absoluto (esto puede desembocar en fracaso escolar). Consiguiendo que sus intereses particulares formen parte de su aprendizaje pueden llegar a realizar estudios superiores con éxito y si además esos intereses absorbentes los pueden utilizar en el entorno laboral serán personas eficaces y muy útiles en su trabajo.

4. Establecen rituales muy estrictos: necesitan rutinas, si sus costumbres, sus horarios o sus actividades varían, y no se les ha anticipado que habrá un cambio, experimentan ansiedad. Pequeñas diferencias en su rutina, que aparentemente no tienen importancia, a ellos/as les pueden llegar a alterar muchísimo. Necesitan saber en todo momento qué día de la semana es, qué actividades tienen previsto hacer en ese día, etc. Eso hace necesaria la anticipación de los cambios: si por cualquier causa se van a alterar sus rutinas conviene explicárselo con antelación para no provocarles ansiedad.

5. La mayoría de personas con síndrome de Asperger presentan motricididad dañada en mayor o menor medida: son torpes y patosos. De ahí que por lo general los juegos en grupo y los deportes se les den mal. Eso agrava el problema de socialización porque sus compañeros de juegos les rechazan en sus equipos e, incluso, llegan a prohibirles la participación. Los adultos suelen tropezar, los niños se caen y se golpean a menudo, les cuesta aprender a montar en bici, atarse los cordones de los zapatos o abotonarse la ropa. Con el tiempo, la práctica y mucha insistencia se mejoran mucho las habilidades motrices pero suele quedar cierta torpeza en la edad adulta.
Por lo demás… son personas con sus capacidades cognitivas intactas. No hay ningún rasgo físico que les diferencie de los otros niños y pasan desapercibidos en el grupo aunque se les suele clasificar como “raritos” o “excéntricos”. La mayoría de personas con síndrome de Asperger tiene una memoria excepcional por lo que suelen aprender muchísimos datos (especialmente sobre sus temas de interés). Su memoria es sobre todo visual-espacial así que recuerdan pequeños detalles que los demás no recordamos. Sin embargo necesitan adquirir habilidades sociales, y requieren apoyo terapéutico/psicológico prácticamente toda su vida, por lo que es importante ponerles en manos de profesionales tan pronto como sean diagnosticados y trabajar individualmente las dificultades concretas que presenta cada persona en particular.
No sirven generalizaciones de cara a la intervención: hay que concretar las dificultades de cada uno y enfocarse en ellas para ayudar de verdad a esa persona.




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