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Aviso: se emplea en este blog, ocasionalmente, el neutro o masculino (acabado en -o) en los términos que admiten ambos géneros, sin que ese uso gramatical esconda una discriminación sexista sino porque, dado que la lengua castellana no proporciona expresiones neutras para indicar ambos sexos, así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, los hombres y mujeres, los alumnos y las alumnas, etc.)




14/5/18

1 de cada 5 personas tiene un trastorno del espectro autista y a eso hay que sumarle la gran cantidad de mujeres que no tienen diagnóstico.



La relación entre niños y niñas en base a casos remitidos para una valoración diagnóstica es de aproximadamente entre cuatro y diez niños por cada niña. (*) 

Ilustración de MujeresTEA

Estos datos sugieren una posible diferencia en el diagnóstico en función del género, que bien podría deberse a una baja prevalencia en el género femenino o a un infradiagnóstico. De hecho, desde que se viene considerando el Asperger femenino el número de casos de mujeres, chicas y niñas diagnosticadas se ha multiplicado exponencialmente, haciendo tambalearse todas las estadísticas sobre prevalencia que existen. Según las últimas cifras oficiales se da un caso de autismo por cada 55 personas. ¡Uno por cada 55! Imaginen el cambio que supone esto teniendo en cuenta que hace diez años se estimaba un caso por cada casi 400 nacidos vivos. 
   Evidentemente la cifra ha variado mucho debido a las mejoras en los diagnósticos y a la mayor conciencia y atención tanto de las familias como de los sanitarios, que detectan los primeros rasgos e inmediatamente (o al menos así debe ser) remiten al niño o niña a un área específica para diagnóstico. También han aumentado los casos porque muchos padres y madres tras atar cabos se han dado cuenta que ese componente genético que se le presupone al autismo podría provenir de ellos cuando tienen hijos e hijas diagnosticados y, entonces, pasan ellos mismos el proceso diagnóstico, cuestión que ni se hubieran planteado de no tener hijos diagnosticados. 
   La mejor preparación de los diagnosticadores y el mayor conocimiento de los trastornos del espectro autista son, desde luego, factores cruciales para que se haya producido este considerable aumento de casos diagnosticados pero es que, además, sabemos que hay muchísimos más casos sin diagnosticar, especialmente entre mujeres.Todas las participantes en el simposio estaban de acuerdo en la necesidad de una atención integral (tanto para la mujer como para el varón con síndrome de Asperger) que tenga en cuenta a las familias, con la creación y promoción de más escuelas de padres y madres (escuelas de familias que normalmente organizan las asociaciones); la atención en los colegios e institutos que supone, además, una mayor formación y preparación de los docentes con respecto tanto al Asperger como a los demás trastornos del espectro autista; la atención terapéutica al paciente, así como la facilitación de su participación en actividades de ocio, talleres de autonomía personal, talleres de empleo, inserción laboral, atención en los centros de trabajo de adultos, etc.



   Además de contar con el testimonio de varias jóvenes y adultas con síndrome de Asperger/TEA, y de todas las participantes en los talleres y el encuentro específico de mujeres TEA, en el simposio de Sevilla nos hablaron diferentes profesionales, de prestigio reconocido internacionalmente y probada experiencia, sobre las especificidades del sexo femenino dentro del espectro autista. Por orden de intervención se pudo aprender muchísimo de las exposiciones de:
   - La doctora Rafaela Caballero. Psiquiatra. Profesora Titular de Psiquiatría de la Universidad de Sevilla. Responsable del Grupo Andaluz de Investigación en Psiquiatría Infanto-Juvenil (GAEPIJ), corrió a cargo de la primera ponencia hablando del síndrome de Asperger en la mujer. 
   - Lola Garrote Petisco. Licenciada en psicología por la Universidad de Barcelona (UB) y especialista en el diagnóstico y tratamiento de  personas con trastorno del espectro del autismo (TEA) habló de los errores diagnósticos en la clínica diaria, explicando las razones por las que los especialistas no detectan a las chicas con la facilidad con la que detectan a los chicos con Asperger/TEA así como la diferente forma como se manifiesta el síndrome en los unos y en las otras.
   - La Dra. Amaia Hervás Zúñiga. MD, MRCPsych, PhD. Licenciada en Medicina y Cirugía en la Universidad del País Vasco. Especializada en Psiquiatría del Adulto en el Hospital Sant Georges en Londres. MRCPsych ( Miembro del Royal College of Psychiatrists ) en el Reino Unido. Especializada en Psiquiatría Infantil y juvenil, expuso sobre las diferencias en la presentación clínica del síndrome de Asperger en chicos y chicas y sobre la evaluación diagnóstica en relación al género.
   -  Raquel Balmaseda Serrano, Doctora en Psicología y Máster en Neuropsicología por la Universidad de Sevilla, habló de las diferencias anatómicas y en la cognición social entre chicos y chicas con síndrome de Asperger. 
   - María Merino Martínez. Licenciada en Psicología y Psicopedagogía, especialista en Servicios Sociales y Salud Mental Infanto Juvenil, explicó los trastornos de conducta alimentaria que se dan en las mujeres con Asperger/TEA y explicó la sexualidad de este colectivo y la necesidad de que reciban orientación adecuada sobre este tema.
   - Vanessa Estepa Valencia. Psicóloga y terapeuta especialista en Atención Temprana de niños con Trastornos Generalizados del Desarrollo en el Centro Hans Asperger, junto a la psicóloga de la Asociación Asperger de Sevilla, Raquel Muñoz, y a la logopeda, m
aster en atencion temprana y trastornos de la comunicación, Tania Yerjoff,  hablaron de la intervención específica en la mujer con síndrome de Asperger.









(*) Datos extraídos del
 primer simposio nacional de Asperger/TEA femenino, celebrado en Sevilla el 4 y 5 de mayo de 2018.