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Aviso: se emplea en este blog, ocasionalmente, el neutro o masculino (acabado en -o) en los términos que admiten ambos géneros, sin que ese uso gramatical esconda una discriminación sexista sino porque, dado que la lengua castellana no proporciona expresiones neutras para indicar ambos sexos, así se evita la tediosa lectura que podría suponer el uso de ambos términos en todas las ocasiones (niño/a, los hombres y mujeres, los alumnos y las alumnas, etc.)




9/2/18

Los Asperger tienen lenguaje NORMAL aunque con rasgos específicos.





   Escalante y Marcos (2000) señalan que los niños con síndrome de Asperger empiezan a hablar con un lenguaje orientado hacia la comunicación, pero deficitario, puesto que no es un lenguaje recíproco. Esto provoca alteraciones en las habilidades sociales y rasgos de personalidad y de conducta muy especiales que pueden derivar en trastornos de la relación social y, a veces, en trastornos de la comunicación.



   El síntoma más típico del autismo es la falta de reciprocidad en la relación social porque las claves de la empatía están ausentes o son rudimentarias. La disociación del mundo social que experimenta la persona con TEA hace que su conducta sea distinta, no comparta los intereses de la mayoría, sus acciones no parezcan tener un objetivo, etc. y respecto a las habilidades lingüísticas debe destacarse que las dificultades que se presentan en el síndrome de Asperger difieren de las que aparecen en otros TEA. Por ejemplo, por lo general, las personas con autismo de Kanner presentan retraso en la adquisición del lenguaje mientras los Asperger adquieren el lenguaje a la edad normal y tienen un vocabulario sorprendente pero por pedante o porque es demasiado culto. Se asume, pues, que tienen un lenguaje normal aunque con rasgos específicos fácilmente detectables. ↓





   "Estas especifidades del lenguaje Asperger se hacen patentes durante la evaluación psicolingüística en la que debe atenderse también al contexto comunicativo o a la comunidad lingüística a la que pertenece el sujeto". Dice Natalia Calderón Astorga, del Consultorio Especializado en Lenguaje y Aprendizaje (C.E.L.A.) y especialista en dificultades del aprendizaje además de terapeuta de lenguaje y licenciada en Educación Especial.

   Todos los tratamientos y programas de intervención empiezan con una extensa evaluación de las deficiencias y habilidades del niño en el contexto de una evaluación multidisciplinar, que incluya valoraciones de la historia comportamental (o psiquiátrica) y su situación actual, su funcionamiento neuropsicológico, sus patrones de comunicación (en especial el uso del lenguaje con el propósito de interaccionar socialmente, o pragmático), y su funcionamiento adaptativo (en particular su habilidad para convertir su potencial en competencia real a la hora de enfrentarse a las demandas de la vida diaria). La formulación final del diagnóstico debería incluir una descripción de los déficits y habilidades en estas diferentes áreas. ↓ 





   Debe ayudarse a la persona con Asperger a reconocer y utilizar diferentes medios de interaccionar, mediar, negociar, persuadir, discutir y disentir por medios verbales y en lo que se refiere a las propiedades formales del lenguaje se le puede ayudar a que comprenda que el lenguaje idiomático solamente puede ser entendido en su justo término, haciendo prácticas para identificarlo tanto en un texto como en una conversación. También es importante ayudar a la persona con Asperger a desarrollar la habilidad de inferir, predecir, explicar su motivación y anticipar múltiples consecuencias, así como a aumentar la flexibilidad tanto de pensamiento como de utilización del lenguaje con otras personas. Sin embargo "la práctica de la comunicación y las habilidades sociales no significa que la persona adquiera espontaneidad y naturalidad comunicativa o social pero prepara mejor a la persona con Asperger para enfrentarse a las expectativas sociales e interpersonales, aumentando su atractivo como interlocutores en una conversación, o como amigos o compañeros potenciales". Klin y Volkmar (1996).