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7/1/18

¿Qué es una fobia?¿Es necesaria la medicación para tratar una fobia?




Una fobia es el temor intenso e irracional, de carácter enfermizo, hacia una persona, una cosa o una situación. Las fobias representan un tipo de trastorno de ansiedad en el que la persona que lo padece puede sentirse extremadamente ansiosa o llegar incluso a tener un ataque de pánico en la situación en la que se presenta su objeto de miedo. 


   El 33% de las personas que sufre un temor intenso e irracional lo tiene hacia las arañas. Es sin duda la fobia más frecuente entre los seres humanos y teniendo en cuenta que 1 de cada 23 personas en el mundo sufre de alguna fobia, las cifras son bastante llamativas. Muchas personas sufren de fobias sin saberlo y las mujeres son dos veces más propensas a sufrir fobias que los hombres, según datos del NHS (National Institutes of Health). Determinar si un paciente necesitará o no tratamiento farmacológico dependerá del resultado de la evaluación que realice el especialista. En cualquier caso, en estos trastornos la psicoterapia es el pilar fundamental del tratamiento y, a veces, para poder seguir las indicaciones de nuestro psicoterapeuta necesitaremos tener controlada nuestra ansiedad con ayuda de la medicación, que podremos dejar de lado conforme vayamos consiguiendo resultados positivos con la psicoterapia. Para tratar la fobia es necesario encontrar cuál fue el estímulo inicial, es decir, cuál o cuáles objetos, sonidos, personas, etc. fueron tan desagradables como para iniciar la reacción en cadena que conduce a la fobia o cuál es el problema en la interacción que provoca la fobia. Esto se complica debido a que una vez que uno se enfoca en el resultado final el cerebro puede olvidar qué lo causó e incluso el fóbico puede, al final, no tener reacción ante el estímulo original que desencadenó en primer lugar la fobia. Una fobia es un tipo de trastorno de ansiedad, un temor fuerte e irracional de algo que representa poco o ningún peligro real.
   En general, las fobias comienzan en la niñez o en la adolescencia y continúan durante la edad adulta. as causas de las fobias no se comprenden bien todavía pero sí se sabe que a veces pueden ser hereditarias y el tratamiento ayuda a la mayoría de las personas con fobias. Entre las opciones se encuentran medicamentos, psicoterapia o ambas.
   Los estudios basados en la clínica sugieren que la depresión y la ansiedad son los problemas psiquiátricos más comunes en personas con trastorno autista que, a menudo, implica la manifestación de características tales como fobias específicas, hiperactividad, obsesiones, estereotipias, etc. Estas manifestaciones es complicado diferenciarlas de síntomas afectivos o ansiosos, sobre todo en aquellas personas con alteraciones importantes en la comunicación. ↓



   Las fobias, tanto la fobia social como las fobias específicas, se engloban dentro del grupo de los trastornos de ansiedad. La fobia social es una de las más frecuentes entre las personas con síndrome de Asperger. Tiene un origen genético: está asociada a un gen implicado en el transporte de serotonina. El trastorno de ansiedad social (TAS), también conocido como fobia social, es un trastorno de ansiedad caracterizado por un miedo persistente a una o más situaciones sociales por temor a que resulten embarazosas. Este temor puede ser desencadenado por el escrutinio (percibido o real) de otras personas. Es el trastorno de ansiedad más común y uno de los más comunes entre los trastornos psiquiátricos. Una persona que lo padezca teme el juicio y la percepción que los demás tengan de ella y experimenta una auténtica angustia cuando tiene que relacionarse con otras personas. 



    En ocasiones puede provocar un profundo pánico y otros síntomas alarmantes, como cansancio moral y físico, angustia crónica, taquicardia e incluso depresión. Los científicos desconocen si la genética influye en su manifestación o si es el medio ambiente es el que provoca los síntomas, lo que dificulta su diagnóstico y tratamiento. El caso es que la fobia social, como cualquier otra fobia, se centra en un miedo intenso, persistente y crónico (grave para considerarse fobia) a ser juzgado, avergonzado, humillado o hacer el ridículo... y la ansiedad asociada con evitar situaciones sociales puede tener efectos a largo plazo. Por ejemplo, un niño con miedo a de ser rechazado puede dejar de aprender ciertos hábitos para relacionarse en la sociedad, ocasionando su aislamiento social. Así, la fobia social se pone de manifiesto en varios tipos de situaciones, entre las que destacan:
   - Hablar en público, como intervenir en clase o realizar una exposición (glosofobia).
   - Reuniones sociales en las que tendrá que relacionarse (fiestas, eventos, etc.).
   - Encuentros inesperados con conocidos, familiares, amigos, etc.



   Las fobias son fenómenos frecuentes y muchos pacientes acuden a terapia psicológica para tratarlas. El miedo es un sentimiento que todos experimentamos, y es relativamente frecuente sentir malestar y temor por algo. Ahora bien, en algunos casos, estos temores son realmente irracionales, por lo que es necesario buscar ayuda profesional. Las fobias normalmente se desarrollan debido a un tipo de aprendizaje asociativo, llamado condicionamiento clásico, que ocurre cuando una persona vive un evento traumático y asocia los estímulos fóbicos a este evento. Muchos adultos se sienten atormentados por miedos que comenzaron a partir de experiencias en la infancia. El miedo de un adulto de hablar en público puede ser el resultado de haber sido avergonzado en frente de compañeros del colegio muchos años atrás. Es importante reconocer e identificar los signos y los síntomas de las ansiedades de sus hijos para que la preocupación no sea excesiva y no genere fobias en el futuro. ↓



   Básicamente, algunos de los signos que pueden revelar la ansiedad de un niño respecto a algo, pueden incluir una actitud demasiado apegada, impulsiva o distraída; movimientos nerviosos, como un tic temporal; problemas para quedarse dormido o lo contrario, dormir más de lo normal; manos sudadas; ritmo cardiaco y respiración acelerada; nauseas, dolores de cabeza o dolores de estómago. Además de estos signos los padres pueden darse cuenta de cuando su hijo no se siente cómodo respecto a algo. Escucharle con atención siempre ayuda y algunas veces simplemente hablar sobre el miedo puede ayudar a un niño a superarlo evitando que el problema vaya a mayores. Independientemente de cuánto deseemos que nuestros hijos superen ciertos miedos, a veces sucede lo contrario y la causa de la ansiedad se hace más prevalente. La ansiedad entonces se convierte en una fobia o un miedo que es extremo, severo y persistente. Las fobias son una de las principales causas por las que los niños son referidos a los profesionales de la salud mental. A menos que la fobia de un niño impida su capacidad de funcionar diariamente no necesitará tratamiento con un profesional ya que con el tiempo la fobia desaparecerá. En cualquier caso, una fobia puede ser difícil de tolerar, tanto para los niños como para las personas que les rodean, especialmente si los estímulos que producen la ansiedad (cualquier situación u objeto que la motive) es difícil de evitar (como las tormentas, la pirotecnia, el miedo social...)



   La telefonofobia, por ejemplo, es frecuente entre personas adultas con síndrome de Asperger. Esta es una curiosidad interesante ya que, a pesar de afectar a muchas personas alrededor del mundo, todavía es desconocida y muchas veces olvidada por la población en general. Se define como un persistente, anormal y injustificado miedo a los teléfonos y quienes padecen de esta condición temen hacer o recibir llamados, incluso el temor puede llegar a abarcar el timbre del teléfono (muchas personas con asperger mantienen el teléfono móvil silenciado o en modo avión para no oír el timbre de las llamadas).  Otro ejemplo de fobia, muy común en toda la población (con o sin TEA) es la agorafobia, un trastorno de ansiedad en el que el paciente experimenta miedo y evita lugares o situaciones en las que le sería difícil escapar si le ocurriera algo. Por ejemplo, en el trastorno de pánico con agorafobia, el paciente siente un miedo intenso a tener una crisis de ansiedad en un lugar lleno gente, como un centro comercial.
   La sintomatología es común en todos los trastornos fóbicos pues lo único que varía es el estímulo que lo causa. Al tratarse de un trastorno de ansiedad, éste es su principal síntoma, unido al miedo y al malestar, lo que provoca una respuesta de evitación. El malestar y la ansiedad son tan grandes que el fóbico desea salir de la situación lo antes posible para reducir los síntomas. Estos síntomas se producen a tres niveles: cognitivo, conductual y físico:
   - Los síntomas cognitivos incluyen el miedo y ansiedad frente al objeto que produce la fobia, así como la angustia, confusión, falta de concentración, pensamientos irracionales, etc. 
   - La evitación de cualquier situación en la que la persona puede visualizar tener cerca algo que le produce fobia es su principal síntoma conductual
   - Los síntomas físicos incluyen: aceleración del pulso, hiperventilación, dolor estomacal y náuseas, sensación de ahogo, boca seca, etc.  
   Si los sentimientos de ansiedad persisten pueden afectar la sensación de bienestar de las personas. ↓



   Ejemplos de fobias muy comunes serían: la acrofobia, que es el temor a las alturas; la agorafobia, que como hemos dicho antes es el temor a los lugares públicos y la claustrofobia es el temor a los espacios cerrados. Si se siente ansioso e inseguro de las situaciones sociales cotidianas, usted podría tener una fobia social. Otras fobias comunes incluyen los túneles, conducir en autopistas, el agua, volar, los animales y la sangre. En el caso de los niños debemos destacar que sentir miedo o tener ansiedad sobre ciertas cosas puede ser positivo porque hace que se comporten de una manera más segura. Por ejemplo, un niño que tenga miedo al fuego evitará jugar con fósforos. La naturaleza de las ansiedades y de los miedos cambia a medida que los niños crecen y se desarrollan de modo que, los bebés experimentan ansiedad ante los extraños, abrazando fuertemente a sus padres cuando personas que no reconocen se acercan a ellos; los pequeños de 10 a 18 meses experimentan ansiedad debido a la separación, sintiéndose emocionalmente disgustados cuando uno o ambos padres se apartan de su lado; los niños con edades entre cuatro y seis años de edad sienten ansiedad respecto a las cosas que no se basan en la realidad, como por ejemplo, el miedo a los monstruos y a los fantasmas; los niños con edades entre los siete y 12 años generalmente tienen miedos que reflejan circunstancias reales que pueden ocurrirles como por ejemplo, lastimarse o enfrentar desastres naturales, etc. A medida que los niños crecen un tipo de miedo puede desaparecer o ser reemplazado por otro. (Kidshealth).


   Según D'Arcy Lyness, PhD, los padres pueden ayudar a sus hijos a desarrollar los elementos y la confianza en sí mismos para superar los miedos evitando que se conviertan en reacciones fóbicas. Algunos consejos que ofrece para que pueda ayudar a su hijo con los miedos o ansiedades que pueda tener serían:
   - Reconozca que el miedo es real. Aunque a usted le parezca trivial para su hijo es real y está causando que sienta ansiedad y miedo. Ser capaz de hablar sobre el miedo ayuda. 
   - Nunca opine que el miedo es insignificante para forzar a su niño a que lo supere. Decirle a su hijo frases que le quiten importancia al problema (por ejemplo decirle que no sea tonto que los monstruos no existen y que vuelva a su cama) no hará que el miedo desaparezca.
   - No se rinda ante los miedos. Si a su hijo no le gustan los perros, no cruce la calle a propósito para evitar encontrarse con un perro. Este comportamiento fortalecerá el pensamiento de que los perros deben evitarse. Brinde apoyo y demuestre protección a medida que se acerque con su hijo al objeto o situación que genere su temor.
   - Enseñe a su hijo a evaluar el miedo. Si puede visualizar la intensidad del miedo en una escala del uno al 10, con el número 10 como el más fuerte, él o ella puede que perciban el miedo con menos intensidad de lo que originalmente imaginaron. 
   - Enseñe a sus hijos estrategias para hacer frente al miedo. 
   - Las técnicas de relajación también ayudan, incluyendo la visualización (flotar sobre una nube o descansar en la playa, por ejemplo) y respirar profundamente (imaginando que los pulmones son globos y dejar que se desinflen lentamente).
La clave para resolver los miedos y las ansiedades es superarlas. Utilizando estas sugerencias puede ayudar a que su hijo lidie con las situaciones de la vida que le producen ansiedad o temor y ayudarle a superar sus miedos antes de que se conviertan en un problema grave. ↓







Nota: La palabra fobia procede del griego antiguo “Fobos”, quien era hijo de Ares y Afrodita en la mitología griega y que representaba la personificación del miedo.
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Fuentes de consulta y bibliografía:
- Trastornos comórbidos con el síndrome de Asperger: http://www.mundoasperger.com/2017/07/trastornos-comorbidos-con-el-sindrome.html
-Trastornos del estado de ánimo: depresión y ansiedad.
- La ansiedad puede alterar el procesamiento de las emociones en las personas con autismo. Por Jessica Wright. 6 de septiembre de 2017. Traducido por MuNDo AsPeRGeR. Original en inglés en: https://spectrumnews.org/news/anxiety-may-alter-processing-emotions-people-autism/
- Herrington JD et al. J. Autism Dev. Desorden Epub delante de impresión (2017) PubMed. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/28689329
- Schumann CM et al. J. Neurosci. 30 , 4419 - 4427 (2010) PubMed. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20335478
- Neira Morales, “La ansiedad”, en: http://neriamoralespsiquiatra.com/services/faqs-ansiedad/
- Caroline Miller, Biblioteca Brincar, Cómo la  ansiedad conduce a conductas inadecuadas. 
http://biblioteca.brincar.org.ar/como-la-ansiedad-conduce-a-conductas-inadecuadas/
- Sacha Sánchez-Pardíñez, Síndrome de Asperger, síndrome i
nvisible.
- Kidshealth, ansiedad, miedos y fobias: https://kidshealth.org/es/parents/anxiety-esp.html
- Fobia social, en MuNDo AsPeRGeR:
- Sacha Sánchez-Pardíñez, Mundo Asperger y otros mundos.