30/11/17

Trastornos asociados al síndrome de Tourette.




   El Síndrome de Tourette (ST) es un trastorno neurológico conductual hereditario que comienza en la infancia y la adolescencia y que fue descrito por primera vez por el neurólogo francés Georges Gilles de la Tourette en 1885. Se caracteriza por la emisión involuntaria de movimientos repetidos y de sonidos vocálicos y fónicos (incluso palabras soeces o frases inapropiadas, fenómeno que recibe el nombre de coprolalia), llamados tics. Los tics pueden variar en su intensidad, frecuencia y localización, así como permanecer o reaparecer durante toda la vida. Normalmente los primeros tics aparecen antes de los 18 años de edad y no siguen un patrón fijo: varían en su tipo, localización e intensidad o son sustituidos por otros y las personas afectadas no suelen pasar más de 3 meses libres de tics.


    La aparición de los tics es totalmente involuntaria, y no implica una intención premeditada de burla o agresión, aunque algunos tics puedan parecer intencionales. En algunos casos las personas afectadas son capaces de refrenar o suprimir la aparición de tics durante un periodo de tiempo, pero el esfuerzo, que es similar al de contener un estornudo, produce un aumento de la ansiedad y posteriormente necesitan dar rienda suelta a aquellos tics que no pudieron realizar en su momento.
   En el espectro del síndrome de Tourette los tics cursan con la manifestación de síntomas o cuadros de trastornos asociados, que pueden persistir o agravarse, incluso cuando los tics desaparezcan o sean imperceptibles, y llegan a causar más sufrimientos y limitaciones que los propios tics. Todas estas problemáticas conforman el espectro de los Trastornos Asociados al ST constituyendo distintas manifestaciones del mismo trastorno. Esto implica que la variación o incremento de síntomas no es consecuencia de manejos arbitrarios o caprichosos sino la expresión de un funcionamiento neurológico peculiar. Entre estos trastornos se destacan:
   - El Trastorno Obsesivo-Compulsivo (TOC): pensamientos generadores de miedos y ansiedad, acompañados de conductas estereotipadas o rituales.
   - Trastorno de Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH): en muchos niños suele preceder o acompañar la aparición de los tics.
   - Trastornos de Aprendizaje: especialmente, dificultades para el cálculo, la resolución de problemas y la lectoescritura; ciertos tipos de dislexia.
   - Dificultades para el control de la impulsividad.
   - Conductas agresivas y autolesivas.
   - Trastornos del sueño y la alimentación (insomnio, hipersomnia, bulimia).
   - Trastornos del estado del ánimo: depresión, disforia y euforia, ansiedad social, ansiedad generalizada, fobias.
   - Trastornos del comportamiento como la conducta desafiante, negativismo o evitación.


  El 9% de afectados por el síndrome de Tourette presenta rasgos del síndrome de Asperger por lo que es importante cuál es el trastorno principal y cuál es el trastorno secundario o comórbido, ya que la intervención sobre los problemas que le cause a la persona será diferente en cada caso.




   En la etiología u origen del síndrome de Tourette se destacan factores orgánicos y psicosociales. Como causa biológica las investigaciones actuales sugieren la presencia de anomalías genéticas que afectan el metabolismo de los neurotransmisores cerebrales. Los neurotransmisores son sustancias que intervienen en el procesamiento y transmisión de la información a través de las neuronas o células del sistema nervioso. Además de que en el ST hay una excesiva actividad de la dopamina también se encuentran afectados otros neurotransmisores como la serotonina, la adrenalina, y la norepinefrina.


Imagen de Ana Gabriela Hounie, psiquiatra.

   No existe un solo medicamento útil para toda persona con Síndrome de Tourette, ni hay un medicamento que elimine todos los síntomas. Además, los medicamentos disponibles solamente pueden reducir síntomas específicos: algunos pacientes que necesitan medicamentos para reducir la frecuencia e intensidad de los tics pueden ser tratados con fármacos neurolépticos en dosis muy pequeñas que se aumentan lentamente hasta que se logra el mejor equilibrio posible entre los síntomas y los efectos secundarios. El síndrome de Tourette se puede tratar mediante ejercicios de respiración, duplicando la frecuencia respiratoria y la cantidad de aire de cada inhalación. Este tratamiento aumenta las dosis naturales de dopamina, serotonina, norepinefrina y otros neurotransmisores, mejorando también la neurorecepción, así como normalizando el flujo sanguíneo en calidad y cantidad en las zonas del cerebro responsables de los reflejos involuntarios. Otros tipos de terapia pueden ser útiles, por ejemplo la psicoterapia, que puede ayudar a la persona a manejar no sólo el trastorno sino también los problemas sociales y emocionales que suelen acompañarlo. 







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Fuentes:
- El tratamiento para el Tourette somos nosotros: http://www.mundoasperger.com/2017/05/el-tratamiento-para-el-tourette-somos.html
- Diana Vasermanas, Psicóloga. Especialidad Clínica Master en Terapia de Conducta. Psico Tourette, la página dedicada al Síndrome de Tourette y otras Enfermedades Raras:
http://www.psicotourette.com/tourette1/sy-y-trastornos-asociados
- Conociendo un poco más el síndrome de Tourette: http://www.mundoasperger.com/2017/10/conociendo-un-poco-mas-el-sindrome-de.html