24/11/17

Sin emoción no hay aprendizaje (incluye vídeo).






   Francisco Mora, doctor en Neurociencia por la Universidad de Oxford y catedrático de Fisiología de la Universidad Complutense, ha publicado Neuroeducación (Alianza), un volumen con el que pretende desarrollar “las preguntas centrales que son de interés y preocupación en el mundo de la enseñanza a cualquier nivel y ayudar a desentrañar las claves de cómo contestarlas a la luz de los conocimientos mas recientes de la neurociencia cognitiva”. 


   La neurodidáctica es una disciplina que une la pedagogía y la neurología para saber cómo aprendemos mejor. Una de sus primeras conclusiones es que retenemos mejor la información cuando nos emociona. El cerebro necesita emocionarse para aprender. Los nuevos experimentos en la enseñanza vislumbran el fin de las clases magistrales. Una de las tendencias es la neurodidáctica.
   El científico señala que los niños hoy aprenden, desde muy pronto, conceptos abstractos en habitaciones con ventanales sin mucha luz o luz artificial, con el rigor y la seriedad de maestros que se alejan de aquel juego primitivo que generaba el aprendizaje y la memorización desde lo sensorial y con alegría. 
   Según Mora la base de la atención está en despertar de la curiosidad. Curiosidad, atención, memoria, emoción... Mora rastrea los ingredientes de la educación, analizándolos por separado, pero hay uno que resulta esencial en el proceso de aprendizaje: La emoción. Él dice que "Sólo se puede aprender aquello que se ama, aquello que te dice algo nuevo, que significa algo, que sobresale del entorno. Sin emoción no hay curiosidad, no hay atención, no hay aprendizaje, no hay memoria”.


   Entender esto desde la perspectiva de cómo funciona el cerebro y sacar ventaja de ello –afirma– “es un primer principio básico de la enseñanza con el que se puede llegar a aprender y memorizar mejor. estos principios se pueden extender en su aplicación no solo a la enseñanza básica o durante la adolescencia sino a los más altos estudios universitarios o a estudios aplicados sea la empresa o la investigación científica”. Asimismo añade que “la neurociencia cognitiva ya nos indica, a través del estudio de la actividad de las diferentes áreas del cerebro y sus funciones que solo puede ser verdaderamente aprendido aquello que te dice algo. aquello que  llama la atención y genera emoción. aquello que es diferente y sobresale de la monotonía”.
   “El cerebro necesita emocionarse para aprender”, explica José Ramón Gamo, neuropsicólogo infantil y director del Máster en Neurodidáctica de la Universidad Rey Juan Carlos.


   En esta entrevista realizada en La de Radio Televisión Española (RTVE) le preguntan a Mora qué hace que para algunos educadores sea tan fácil abrir la mente de los niños y a otros les cueste tanto aunque tengan mucha experiencia. Su respuesta es que, sin duda, la emoción, que es el ingrediente fundamental para poder enseñar y es el ingrediente fundamental para que el niño aprenda. 
   Delante de un niño hay que evocar es la curiosidad, aquello que está ahí y que sin embargo es diferente a lo que vemos, es diferente de lo monótono y al ser diferente despierta mi interés. Con ese despertar está la emoción, que hace que en mi cerebro se abran las ventanas de la atención y con esas ventanas abiertas la maquinaria del conocimiento se pone en marcha. Es entonces cuando aprendo y memorizo.



   Agustín Cuenca, director de una de las plataformas de educación online basada en la neurodidáctica (Neurok) empezó a explorar el mundo educativo hace 10 años cuando a su hijo de cinco años le diagnosticaron hiperactividad. “Partimos de que la formación online no funciona, solo un 10% de los que se apuntan a un MOOC -cursos online masivos y gratuitos- lo termina. En una plataforma tradicional se encuentran contenidos, mientras que en Neurok hay debates". Cuenca y un equipo de 10 pedagogos y profesores de universidad y primaria han aplicado los formatos de Twitter y Facebook a la educación. “Antes siempre sabías a quién pedir los apuntes. Ahora decides a quien seguir en esta red social en la que todos los alumnos comparten contenidos y debaten sobre diferentes temas. El profesor hace de guía y aporta criterio sobre qué contenidos son de calidad”, explica. Lo más difícil de este modelo de aprendizaje, reconoce este informático, es la participación. “Todavía hay mucha gente que desconfía de estos métodos, pero en unos 15 años se empezarán a ver los resultados”, comenta Cuenca, que ya ha asesorado a más de 30 colegios públicos de diferentes comunidades autónomas a través de su consultora educativa Niuku. 


   Para todos aquellos que busquen evidencias científicas de la neurodidáctica, el profesor de la Universidad de Barcelona Jesús Guillén recopila en su blog Escuela con cerebro (https://escuelaconcerebro.wordpress.com/) las últimas investigaciones realizadas en diferentes partes del mundo.
   En España han aparecido diferentes corrientes que quieren transformar el modelo educativo y una de ellas es la neurodidáctica. No es una metodología, sino un conjunto de conocimientos que está aportando la investigación científica en el campo de la neurociencia y su relación con los procesos de aprendizaje. “Antes solo se podía observar el comportamiento de los alumnos, pero ahora gracias a las máquinas de neuroimagen podemos ver la actividad cerebral mientras realizan tareas”, añade Gamo. Esa información sirve a los profesores y pedagogos para decidir qué métodos son los más eficaces. Él que estudia las dificultades de aprendizaje de personas con dislexia o TDAH desde hace más de 20 años observó que en la mayoría de los casos esos problemas no estaban relacionados con esos síndromes, sino con la metodología escolar. Identificaron que el 50% del tiempo de las clases de primaria en España se basan en transmitir información a los estudiantes de forma verbal, algo que en secundaria sucede el 60% del tiempo y en bachillerato casi el 80%. “Indagamos sobre lo que estaba sucediendo en las aulas y queríamos saber qué decía la ciencia al respecto, si ese método estaba justificado”. Basándose en diferentes investigaciones científicas y en las suyas propias él y su equipo concluyeron que para la adquisición de información novedosa el cerebro tiende a procesar los datos desde el hemisferio derecho -más relacionado con la intuición, la creatividad y las imágenes-. “En esos casos el procesamiento lingüístico no es el protagonista, lo que quiere decir que la charla no funciona. Los gestos faciales, corporales y el contexto desempeñan un papel muy importante. Otra muestra de la ineficacia de la clase magistral”. Por ello, la neurodidáctica propone un cambio en la metodología de enseñanza para sustituir las clases magistrales por soportes visuales como mapas conceptuales o vídeos con diferentes apoyos informativos como gráficos interactivos que requieran la participación del alumno. Otra de las apuestas es el trabajo colaborativo. “El cerebro es un órgano social que aprende haciendo cosas con otras personas”, añade.
   En los últimos cinco años Gamo ha formado en neurodidáctica a docentes de una treintena de colegios públicos en diferentes comunidades autónomas. El principal problema, en su opinión, es que las escuelas no están tomando la decisión sobre hacia dónde quieren innovar, a lo que se suma que nadie les acompaña en la implementación de las nuevas metodologías. “La direcciones de los centros están enrocadas en los métodos tradicionales basados en clases magistrales, memorización y exámenes escritos.


   Nunca debe decírsele a un niño "aprende y haz el favor de prestar atención." No sirve de nada porque ésto para el niño no tiene significado. Sin embargo cuando yo le estoy hablando a un pequeño y de pronto hago algo que no espera y que le sorprende (por ejemplo sacar un cartel de una jirafa detrás de mí) el niño va a pensar "Ey, que interesante" y es de eso de lo que se trata, de poner en práctica la atención, que es lo que queremos en la neuroeducación: que la palabra del maestro sorprenda, que excite, que provoque el estímulo de las áreas de nuestro cerebro necesarias para el aprendizaje, que estimule los circuitos neuronales que codifican la curiosidad. Cuando aprendamos eso cambiaremos en profundidad lo que significa aprender, memorizar y enseñar.
   La educación se refleja en cambios moleculares y neuronales en el interior del cerebro. Nuestro pasado nos enseña que el aprendizaje es un proceso tan básico para la supervivencia del individuo como lo puede ser beber, comer o la sexualidad. "Aprender y memorizar constantemente es vital para todo ser vivo. Sin todo eso se muere muy pronto.", asegura Mora.


   El investigador en neurociencia insiste en que el elemento esencial en el proceso de aprendizaje es la emoción porque sólo se puede aprender aquello que se ama, aquello que le dice algo nuevo a la persona, que significa algo, que sobresale del entorno. En el libro que acaba de publicar, en Alianza Editorial, afirma que “Sin emoción no hay curiosidad, no hay atención, no hay aprendizaje, no hay memoria”. Se trata de un volumen en el que destruye mitos y crea las bases para entender mejor los complejos procesos de aprendizaje desde los mecanismos cerebrales. Escribe sencillo pero sin concesiones y confiesa en la introducción que se trata de un libro que intenta destacar el momento actual de la relación cerebro-educación, pensando no tanto en su inmediata aplicación en los centros de enseñanza, como en conocer la forma en la que se está trenzando ese enlace.
   La neurociencia tiene ya evidencias sólidas de que el cerebro cambia a todo lo largo de la vida humana y que, de hecho, aprender y memorizar es en su esencia un instrumento con el que cada uno modela constantemente su cerebro: recambio y sinapsis nuevas, otras neuronas, receptores de neurotransmisores que aumentan o se pierden y una larga lista de procesos neurobiológicos.











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Fuentes para consulta:
- Programa "Para todos la 2" de RTVE. Vídeo titulado: "Sin emoción no hay aprendizaje" sobre neuroeducación: educación a través de las emociones. Entrevista a Francisco Mora, neurocientífico.
- Escuela con cerebro: https://escuelaconcerebro.wordpress.com/
- El País. Ana Torres, El País, 18 julio 2016. "Emocionarse para aprender": https://elpais.com/economia/2016/07/17/actualidad/1468776267_359871.html?id_externo_rsoc=FB_CM
- Dislexia: http://www.mundoasperger.com/2016/04/dislexia.html
- TDAH en la población pediátrica: http://www.mundoasperger.com/2017/08/el-trastorno-por-deficit-de-atencion.html