21/10/17

La categoría diagnóstica "Asperger" sí que existe.




   El CIE-10 está en vigor y es el sistema usado en toda la sanidad pública española (y de otros países). Hasta para un quiste te dan el informe con el código del CIE-10. En los centros privados puede que usen DSM-V, CIE, CIF u otros (que hay más) y simplemente han de especificar en los informes “de acuerdo al sistema clasificatorio (el que sea) el diagnóstico es (el que sea) con el código (el que sea)”. Las siglas CIE responden al acrónimo de la 'CLASIFICACIÓN INTERNACIONAL DE ENFERMEDADES y trastornos' promovida por la OMS.
   En este sistema sigue existiendo el Síndrome de Asperger como entidad diagnóstica diferente otros trastornos del espectro autista, por eso es correcto y lícito referirse al Asperger aunque otros sistemas de clasificación ya no contemplen dicho trastorno o lo hayan englobado en otra categoría diagnóstica.
Como decimos el Asperger ya no aparece en el DSM-V (el manual diagnóstico usado en USA) en el que podemos encontrar solo 2 categorías diagnósticas: trastorno del espectro autista y trastorno de la comunicación social.
   Si alguien lo duda puede trasladar la pregunta a la CONFAE sin problemas. La confederación de federaciones y asociaciones asperger España defiende, reconoce y recomienda el uso del CIE y hoy por hoy en el CIE existe el síndrome de Asperger.



   Cuando salga el CIE-11 veremos qué dice pero en este momento Asperger existe y es una categoría diagnóstica independiente. Cuando entre el CIE-11 en vigor si el Asperger desaparece no nos quedará más remedio que cambiar la nomenclatura pero de momento Asperger existe y bueno... veremos si en el CIE-11 de verdad desaparece o qué porque son muchas entidades las que están peleando para que no desaparezca. Por el momento cualquier texto científico, investigación clínica o documento oficial en españa suele comenzar con: El síndrome de Asperger (en adelante, SA) es un trastorno del espectro del autismo que implica la alteración cualitativa del desarrollo social y comunicativo, e intereses y conductas restringidos y estereotipados, en personas con relativas buenas capacidades (es decir, sin retraso mental o del lenguaje graves). Descrita originalmente en 1944 por el neuropediatra vienés Hans Asperger, esta condición no fue reconocida por la Psiquiatría oficial hasta cinco décadas después, cuando fue incluida en los dos sistemas de clasificación de los trastornos mentales y del comportamiento que sirven de referencia internacional para los diagnósticos clínicos en todo el mundo: el CIE-10 (OMS, 1992), y el DSM-IV (APA, 1994).


   Documentos que avalan esta afirmación serían, por ejemplo:
  - Guía de buena práctica para el diagnóstico de los trastornos del espectro autista: El diagnóstico del autismo, prototipo de los trastornos del es- pectro autista (TEA), es un proceso de carácter deductivo, me- diante el cual los profesionales o especialistas, guiados por sus conocimientos y experiencia clínica, y mediante las categorías universalmente aceptadas por la comunidad científica (DSM- IV-TR [1] o CIE-10 [2,3]), clasifican y caracterizan el comportamiento del individuo y establecen un plan de intervención apropiado a las características de la persona.
   Una vez caracterizado sindrómicamente el trastorno, y realizado el diagnóstico diferencial, se ha de proceder a un estudio biomédico que busque causas subyacentes, ayude a entender mejor las necesidades del paciente y oriente sobre la indicación individualizada de exploraciones complementarias.
   Para llevar a cabo este proceso se requiere, por tanto, la pues- ta en marcha de una estrategia coordinada de evaluación de carácter multidisciplinario, que asegure la participación de especialistas de la pediatría, la psicología, la neurología y la psiquiatría. La evaluación ha de ser lo más completa posible y ha de evitar, al mismo tiempo, pruebas innecesarias que dupliquen resultados sobre los que ya se tiene certeza, o que de forma injustificada dilaten la presentación del informe o causen malestar a la persona con TEA o a su familia. Los representantes legales del paciente deberán autorizar, tras recibir la adecuada información,... Si quiere saber más descargue el documento completo AQUÍ.
   - Guía de buena práctica para la detección temprana de los trastornos del espectro autista: El propósito de este informe es facilitar la identificación temprana de niños con riesgo de padecer un trastorno del espectro autista (TEA) para que se les pueda remitir inmediatamente a una evaluación diagnóstica completa que permita iniciar prontamente la intervención. El interés por la identificación temprana radica en la evidencia acumulada durante los últimos 10 años, que establece que una intervención temprana específica, personalizada para el niño y su familia, conduce a una mejoría en el pronóstico de la mayoría de los niños con TEA. Si quiere leer más descargue el documento completo pinchando AQUÍ.
   - Guía de buena práctica para el tratamiento de los trastornos del espectro autista: Debido a la inexistencia de un tratamiento etiológico para los trastornos del espectro autista (TEA), familias y profesionales están expuestos a recomendaciones no siempre basadas en la evidencia científica y, en ocasiones, contradictorias cuando tienen que decidir sobre la intervención más adecuada. 
   Objetivo: Realizar una guía de tratamiento de los TEA, en función de la evidencia científica disponible y consensuada por el Grupo de Estudio sobre los TEA del Instituto de Salud Carlos III.
   Desarrollo: La búsqueda de información sobre el tratamiento de los TEA se realizó a través de bases de datos de instituciones de medicina basada en la evidencia. Se complementó con la ofrecida por otras guías de buena práctica clínica, informes de instituciones de referencia, búsquedas en PubMed con criterios metodológicos específicos y, finalmente, con la opinión del Grupo de Estudio.
   Conclusión: No existe, hoy en día, un algoritmo simple de tratamiento, y la evidencia disponible sobre la eficacia de la mayoría de las intervenciones es débil. No obstante, existe un firme acuerdo en que la educación –con énfasis en el fomento de habilidades sociales y comunicativas– y el apoyo comunitario son los principales medios de tratamiento.
   La guía presenta los elementos comunes que caracterizan a los programas de apoyo más satisfactorios. Estos aspectos se complementarían, según necesidades individuales, con medicamentos, intervenciones conductuales y terapia cognitivoconductual para los problemas psicológicos en personas de nivel de funcionamiento cognitivo alto. El apoyo a las familias y el desarrollo de la sociedad son elementos clave para la calidad de vida de las personas con TEA. Si quiere seguir leyendo este documento pinche AQUÍ.



  La etiqueta de “Asperger” ha demostrado ser popular, aceptable, Además, la introducción de esta entidad diagnóstica ha logrado suscitar la investigación sobre las posibles diferencias entre éste y otros subgrupos de los trastornos generales del desarrollo. Sin embargo, aunque claramente se trata de una entidad diagnóstica útil una serie de trabajos publicados han argumentado que los criterios empleados para el trastorno de Asperger no funcionan clínicamente, es decir, que no son útiles para la práctica clínica. En la práctica encontramos que dependiendo del diagnosticador, el país en el que se hace el diagnóstico y las características únicas de la persona diagnosticada, el resultado se atiene a la clasificación del CIE-10, del DSM-IV o del DSM-V los más avanzados, utilizando en la mayoría de los casos denominaciones como: autismo leve, autismo de Kanner, autismo severo, autismo, autismo atípico, asperger leve, trastorno del espectro autista, Asperger, trastorno generalizado del desarrollo no especificado (TGDne), trastorno generalizado del desarrollo, posible autismo o asperger, TGD/Autismo, TGD/Asperger… Sobre la polémica de la etiqueta "Asperger" se puede leer más AQUÍ.








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Bibliografía y fuentes:
 - Mayes et al., 2001; Ozonoff & Miller, 2000; Leekam, Libby, Wing, Gould y Gillberg, Más información en: http://www.amazon.es/Mundo-Asperger-otros-mundos-trastornos-ebook/dp/B017IMQFYW 
- Guía de buena práctica para el diagnóstico de los trastornos del espectro autista: http://ardilladigital.com/DOCUMENTOS/DISCAPACIDADES/TGD-TEA/TGD%20-%20TEA%20-%20AUTISMO/CARACTERISTICAS/Guia%20de%20buena%20practica%20para%20el%20diagnostico%20de%20los%20TEA%20-%20Diez%20Cuervo%20y%20otros%20-%20articulo.pdf 
 - Guía de buena práctica para la detección temprana de los trastornos del espectro autista: https://www.infoautismo.es/wp-content/uploads/2015/09/04._guideteccioTEA.pdf 
- Revista de Neurología: Guía de buena práctica para el tratamiento de los trastornos del espectro autista. https://www.neurologia.com/articulo/2005750