17/10/17

Aburrirse de vez en cuando fomenta la imaginación en los niños y niñas.

Extracto modificado del artículo: Volver a educar, 16/01/2013, de Patricia de la Sierra Diez. Puede leer el original AQUÍ.


Ilustración de Adrian Borda.

    Crear juegos nuevos, desmontar juguetes existentes para crear otros distintos, diseñar algo a partir de la nada… Son actividades que se convierten en imposibles para niños con una agenda sobrecargada. Un pequeño paréntesis de aburrimiento es imprescindible para ellos. Es normal que los niños de hoy en día vayan a la escuela, practiquen algún deporte en horario extraescolar, que toquen un instrumento, vayan a clases de inglés, además de los deberes, los videojuegos, ver la televisión o leer. En la actualidad, muchos niños y adolescentes tienen la agenda completamente saturada, por el horario escolar, los deberes y las actividades extraescolares. Algunas llegan incluso a ocupar tiempo del fin de semana, con lo cual, los pequeños disponen hoy de poco tiempo para aburrirse. Si nos fijamos podremos observar que nuestros hijos tienen una verdadera programación, una agenda diaria de tareas para realizar, igual que los adultos. Este hecho dificulta mucho el poder potenciar una gran habilidad: la creatividad.




   El juego es la forma de expresión más evidente e inmediata que tiene un niño a su alcance y hay dos factores que lo convierten en un elemento educativo útil: la imitación de la vida humana (en todos sus aspectos) y el desarrollo de la creatividad. La creatividad, además, está muy valorada en nuestros días y el tema es que puede necesitar un poco de aburrimiento para surgir. Para padres y educadores es una oportunidad excepcional para enseñar que la imaginación y la creatividad son el mejor aliado del niño o la niña para potenciar la creatividad. De hecho los padres y madres pueden ofrecer algunas sugerencias o directrices al pequeño cuando manifieste aburrimiento (pero sin llegar a forzar una actividad concreta). 
   Padres y educadores tenemos en nuestras manos el poder ayudar a que los niños potencien estas habilidades, a que puedan desarrollarlas libremente, sin decirles que es lo que han de hacer o a que han de jugar. Podemos:
   - Jugar a inventar, que inventen juegos que se salgan de lo habitual, la imaginación es un gran aliado y la invención es vital.
   - Jugar al aire libre para que se interrelacionen con los diversos elementos que se encuentran en el exterior, hacer excursiones y que se encuentren con ellos mismos fuera del hogar les irá muy bien para ser creativos e imaginativos.
   - Buscar variación en lo cotidiano, salirse de lo común y hacer cosas diferentes e innovadoras para ellos.
   - Imaginar lo imposible, la imaginación es libre y los niños obtienen mucho de ella, es importante que puedan desarrollarla sin tapujos y sin límites.
   Es importante que los niños tengan esos momentos de aburrimiento/creatividad y que se encuentren en situaciones no programadas, que tengan la oportunidad de potenciar su imaginación, de improvisar, de inventar.







Fuente: Volver a educar, 16/01/2013, Patricia de la Sierra Diez en http://www.volveraeducar.com/creatividad/imaginacion/capacidad/juego/inventar/6.htm