24/9/17

Desórdenes alimenticios en niños con Asperger-TEA.



   La Federación Autismo Madrid se complace en presentar una Guía de intervención ante los Trastornos de la Alimentación en niños/as con TEA, que trata de ofrecer una base de conocimientos teórico-prácticos para abordar con éxito los problemas de alimentación que con frecuencia se asocian a niños y niñas con trastornos del espectro del autismo (TEA). La idea de esta guía surgió ante la creciente demanda de muchas familias en el servicio de información y asesoramiento de la Federación Autismo Madrid con preguntas tales como: ¿qué hago con mi hijo o hija que no come correctamente?, ¿por qué le sucede esto?, ¿qué puedo hacer en casa para solucionarlo?, ¿quién nos puede ayudar? Por ello, y tras realizar una revisión teórica de la bibliografía existente y percatarse de la falta de materiales prácticos, la Federación Autismo Madrid consideró necesaria la creación de una guía de referencia orientada a las familias y profesionales para abordar los problemas de alimentación de los niños/as con TEA.



   La presente guía trata de ofrecer una base de conocimientos teórico-prácticos necesarios para abordar con éxito los problemas de alimentación que con frecuencia se asocian a niños y niñas con trastornos del espectro del autismo (TEA). Para ello se ha planteado una división en tres bloques:
   - El primer bloque realiza una descripción de la alimentación en la población infantil definiendo cuáles son los hábitos alimentarios que son saludables y correctos en esta población, así como una reseña de los hitos del desarrollo alimentario que pueden servir de referencia durante los primeros años de vida.
   - En el segundo bloque se centran en conocer los TEA, qué son y qué estrategias son recomendables en el ámbito del aprendizaje. Esto último será de gran utilidad a la hora de diseñar cualquier intervención.
   - En el tercer bloque abordan las dificultades que se presentan en la alimentación en los niños con TEA: cuáles son los posibles factores desencadenantes, una identificación de estas alteraciones alimentarias, y lo más importante: de qué manera podemos intervenir con la ayuda de profesionales. Además presentan los aspectos relativos a la salud y prevención bucodental, que consideran importantes por su relación con los trastornos de la alimentación. Se intenta que esta guía sea una herramienta que facilite el trabajo de familias y profesionales que se enfrentan a la ardua tarea de intervenir ante cualquier trastorno derivado de la alimentación en niños y niñas con TEA.



    Resulta que son muy frecuentes los casos de desordenes alimenticios en niños con TEA y que entre las causas más comunes encontramos:
   - Alteración sensorial.
   - Rigidez e Inflexibilidad.
   - Alteraciones Sociales.
   - Medicas: Alergias, Intolerancias, Alteraciones del aparato digestivo, consumo de fármacos.
 
   "Una alimentación saludable en la etapa infantil es la base para generar la energía que necesita el niño para afrontar el día a día y poder participar en las diversas actividades estimulatorias y de aprendizaje que el entorno le ofrece tan necesarias para su correcto desarrollo intelectual y físico. Comer adecuadamente y además hacerlo de una manera agradable, sin forcejeos ni malestar, es una necesidad de todas las personas para lograr un bienestar. Los profesionales y los padres y madres tienen que ser conscientes de la importancia de seguir una alimentación adecuada y de adquirir unos hábitos alimentarios correctos desde que el niño es pequeño. Por eso, en el primer bloque de esta guía se quiere abordar cuáles son esos hábitos alimentarios que son saludables y necesarios en la etapa infantil y también conocer cuáles son los hitos del desarrollo alimentario indicativos en estas primeras etapas. Estos hitos además servirán de señal para sospechar de una posible alteración en el desarrollo en el momento que la evolución que tiene el niño se distancie de manera muy significativa de la norma." Autismo Madrid.


   Es muy útil para el niño y para el grupo familiar emplear el tiempo y los recursos necesarios para resolver los desordenes alimenticios. No existe una receta mágica para resolver estos problemas y debemos ser conscientes de que la familia no es la causa de los mismos. Además debemos ponernos metas realistas en el momento de la intervención porque no es algo en lo que veremos cambios a los tres días. De hecho cuanto más severo sea el desorden más tiempo llevará corregirlo.
    En muchos casos los diferentes problemas se retroalimentan unos a otros, es decir, un problema sensorial se acrecenta con uno conductual; un problema médico aumenta la irritabilidad, que desemboca en conductas más restrictivas; un niño inapetente se encontrará irritable a la hora de la comida... Podemos encontrar situaciones realmente complejas.



   Los problemas de alimentación que puedan existir en los niños con TEA no se pueden equiparar ni en causa ni en metodología de intervención a otros trastornos de alimentación como la anorexia nerviosa o la bulimia. La intervención en la alimentación debe de hacerse de manera rápida y temprana para poder revertir el problema lo antes posible. Lo más importante y que hay que destacar es que en un principio el déficit de alimentación puede no ser considerado un problema grave, sin embargo, si no se interviene lo antes posible, puede ir agravándose hasta llegar a la malnutrición e incluso a la desnutrición, siendo entonces un problema grave que afecta al correcto desarrollo del niño. La falta de ingesta de alimentos o de algunos nutrientes fundamentales, puede tener consecuencias graves en el desarrollo del niño. Tanto la falta de alimentación como el exceso de ésta va a dificultar en sí la vida activa y el movimiento, así como el desarrollo cognitivo del niño.
   Es importante saber que ciertos fármacos pueden ejercer algún tipo de efecto secundario relacionado con el apetito, disminuyéndolo o aumentándolo, así como posibles alteraciones en el gusto. En los siguientes puntos trataremos de manera más específica a qué aspectos pueden deberse estas alteraciones en la alimentación, cuales son las dificultades en la alimentación de los niños con TEA y como debe ser la intervención y las estrategias más eficaces para tratar de revertir estos problemas de alimentación que, tratándose de una alteración u otra, debe ser distinta.
    Hiperselectividad alimenticia, rechazo a determinados o nuevos sabores, texturas y temperaturas y/o fijación para comer únicamente ciertos alimentos. ¿Por qué sucede? La mayoría de los niños con TEA presentan hiperselectividad alimenticia y, aunque no se han determinado las causas con exactitud, a continuación se describen algunas características asociadas a los TEA y su relación con este fenómeno. Es común que los niños con Trastornos del Espectro Autista (TEA) presenten dificultades de hiperselectividad alimenticia. Esto puede significar un verdadero problema. Es frecuente escuchar comentarios de los padres como:
    -  “Solamente come alimentos crujientes.”
    -  “Solo toma jugo de manzana de cierta marca.”
   -  “Es imposible que pruebe algo nuevo de comer.”
   -  “No come nada sólido, todo se lo tengo que dar licuado.”



   ¿Cómo enseñar a comer mejor? ¿Cómo podemos intervenir?
   Antes de comenzar a tratar aspectos generales de intervención conviene que sepamos que no existen recetas únicas ni estandarizadas. En esta guía se ofrecen criterios, pautas, estrategias que habrá que ir probando y cambiando para ajustarnos a cada caso, a cada niño y a cada situación particular.
   Conocer las posibles causas por las que se puede originar un trastorno de la alimentación en un niño con TEA nos proporciona los conocimientos necesarios para asentar nuestra intervención en unos criterios sólidos y argumentados. Uno de los objetivos de esta guía es, por tanto, conseguir reducir los comentarios que se puedan producir en torno al tema del tipo “no comen porque no quieren”, “tiene mucha cara dura” o “es que no come porque es un vago”.
   Intervenir sin saber produce intervenciones erróneas con efectos contrarios al deseado así que al diseñar un programa de intervención es preciso:
   - Consultar con el médico y/o nutricionista.
   - Realizar el plan en conjunto con los maestros y especialistas.
   - Recordar las dificultades sensoriales y cognitivas.
   - Prepararse para un proceso largo.




   Evaluación y definición de objetivos:
   De manera conjunta la familia y los especialistas evaluarán la situación específica de hiperselectividad. Tomando en cuenta el análisis de la conducta y el contexto se definirán los objetivos de la intervención. Es importante, a continuación:
   - Priorizarlos.
   - Planear la intervención considerando un objetivo a la vez.
   - Iniciar con los objetivos que sean más fáciles de lograr (esto contribuye a que el niño sea exitoso).


   Selección del momento de enseñanza:
   En ocasiones, cuando hay dificultades en la alimentación, la hora de comer se vuelve un campo de batalla. Es una situación estresante tanto para el niño como para los padres. Se recomienda:
   - Empezar el programa solamente en una comida del día.
   - Escoger la comida de menor prisa y estrés para la familia.
   - Comer tú antes para que puedas concentrarte en la intervención.
   No te preocupes, con apoyo de los especialistas, poco a poco van a ir favoreciendo la generalización a otros momentos y comidas del día pero es muy importante, sobre todo al inicio del entrenamiento, felicitar mucho al niño al menos por el intento. También, se puede poner una foto de una actividad que le guste mucho en su horario visual, después de la actividad de introducción del alimento, como premio al terminar de comer.
   Es habitual encontrarnos con la hipersensibilidad e hiperselectividad alimenticia. La combinación de ambos es también bastante frecuente y en ese caso las alteraciones sensoriales potencian las conductas restrictivas. Una alteración sensorial es una condición neurológica en la que se malinterpreta la información que reciben nuestros sentidos, es decir, las sensaciones se perciben de manera alterada. Muchas personas con TEA tienen hiposensibilidad (poca sensibilidad) o hipersensibilidad (mucha sensibilidad) en uno o varios sentidos, lo que provoca alteraciones en la alimentación. Las manifestaciones pueden ser las siguientes:
   - Auditivas: los ruidos intensos, agudos o continuos les pueden provocar sensaciones extremadamente molestas o casi dolorosas. En la alimentación estos ruidos pueden ser los provocados por los alimentos “crackers”, los "chiclosos (con textura tipo chicle) haciendo que rechacen algunos alimentos:
   - Tacto: la percepción de las texturas de los alimentos granulosos,astringentes, fibrosos, geles, etc. puede provocarles un rechazo a la comida, bienporque no sea aceptada dentro de la boca o al ser tocada con las manos.
   - Sabores: algunas comidas pueden resultar muy desagradables, haciendoque a veces la persona adquiera la costumbre de limitar su alimentación a unnúmero reducido de alimentos, esto es más cuestión de gustos y no tanto dereacciones por la alimentación.
   - Visual: la forma de presentación de los alimentos, así como la propia forma y color de estos, pueden ser una causa de rechazo o aceptación de determinados alimentos. Los alimentos más aceptados en función de su color, son aquellos decolores rojos, amarillos, naranjas, tienen poca aceptación los verdes y colores oscuros.
   - Olfativa: los niños pueden notar a veces ciertos olores de la comida que para otras personas nos resultarían prácticamente imperceptibles, haciendo que sean más sensibles a la atracción o no hacia los alimentos; por el contrario comidas y sustancias que tienen para nosotros un olor muy desagradable, pueden mostrar verdadero interés por ellos.



   Hipersensibilidad alimenticia: En casos de hipersensibilidad podremos ver que el niño no se deja tocar la cara y sobre todo la parte que rodea la boca (Zona orofacial). Ante un cuadro de hipersensibilidad podemos encontrar conductas tales como:
   - Acumulación de alimentos en la boca, sin que el niño se de cuenta.
   - Bocados muy grandes.
   - Busca sabores fuertes (Limón, picante, quesos azules,…)
   - Predilección por alimentos crujientes.
   - Pasión por refrescos gaseosos.
   - Tendencia a tomar la comida o muy caliente o fría.
   - Presencia de babeo abundante.
   - Dificultad a la hora de limpiar al niño.
   - Reacciones exageradas.
    A su vez cepillar los dientes puede convertirse en una misión muy complicada por la resistencia del niño. Ante alimentos de consistencias mixtas es habitual una postura de rechazo y presenta reflejos de vómito cuando se le fuerza. Puede mantener la comida en la boca durante mucho tiempo, o escupirla, o hacer cualquier cosa para no tragarla y puede presentar reacciones que parecerán exageradas, con arcadas por ejemplo.



   Hiperlectividad alimenticia: La hiperselectividad alimenticia está asociada a la diversidad de los alimentos que come el niño. Comentarios de la familia del tipo “solo como el pollo empanado y de ninguna otra forma”, “antes comía gran variedad de alimentos y cada vez le gustan menos comidas”, “solo toma los batidos de cierta marca”, “es imposible que pruebe algo nuevo de comer”, etc. Estas son las consecuencias de la hiperselectividad.
   La comprensión visual que tienen los niños de los alimentos por su forma, color, apariencia, así como la dificultad para la integración sensorial en su conjunto, hace que muchos alimentos sean rechazados; también la inflexibilidad mental que manifiestan los niños, la invariabilidad a los cambios y la restricción de sus intereses, son desencadenantes de la hiperselectividad.
   Ante un cuadro de hiperselectividad podemos encontrar conductas tales como:
   - Rechazo absoluto a probar nuevos alimentos.
   - Obsesión por comer siempre lo mismo.
   - Fijación con determinadas texturas, sabores, olores, temperaturas,…
   - Obsesión con determinadas marcas o con los envases. Por ejemplo, el niño solo come una marca determinada de yogur, el fabricante cambia el diseño del envase y el niño ya no quiere el yogur.
   - Predilección por determinados alimentos excluyendo todos los demás...
   La hiperselectividad alimenticia de niños con trastornos del espectro del autismo (TEA) genera grandes problemas a la hora de la comida. El niño sencillamente se niega a ingerir alimentos que no estén dentro de su lista de alimentos admitidos, este hecho genera una mala calidad en la nutrición del niño y a su vez un elevado nivel de desesperación y estrés en los padres y cuidadores. Algunas sugerencias que pueden funcionar, vía "Yo Hablo de Autismo - Madres Azules" serían las siguientes :
   - Utiliza material visual para estimular al niño o niña (pictogramas, fotos...)
   - No colmes su plato si sabes que no podrá comer grandes cantidades.
   - Convierte el momento de la comida en algo agradable y no en una guerra.
   - Respeta su tiempo de alimentación.
   - Respeta sus gustos al comer.
   - Procura que el niño no coma fuera de sus horarios de comidas.
    - Trabajar el tiempo de permanencia sentado a la hora de la comida.
   - No le fuerces para que coma alimentos si aún no está preparado. De ser posible invítale a ver el proceso de preparación, motívale y refuerza con elogios sus intentos.








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Fuentes:
- Autismo Madrid, Guía de intervención ante los Trastornos de la Alimentación en niños/as con TEA: https://es.scribd.com/document/172369009/Autismomadrid-Guia-Trastornos-Alimentacion-Tea
- autismo@teleton.org.mx
- Yo Hablo de Autismo - Madres Azules: http://madresazules.blogspot.com/2015/06/hora-de-comer.html?m=1
- Problemas de hiperselectividad alimenticia, programa "Autismo Teletón" de junio 2011, número 3, año 2: http://es.slideshare.net/Verdy/problemas-de-hiperselectividad-alimenticia
- Autismo diario: http://autismodiario.org/2013/02/17/los-desordenes-de-la-alimentacion-en-los-trastornos-del-espectro-del-autismo/