1/8/17

Farmacoterapia en las personas con Asperger y autismo.



   Aunque se dispone de poca información sobre tratamientos farmacológicos, en personas con síndrome de Asperger, debería probablemente adoptarse un enfoque conservador, basado en las evidencias que tenemos sobre el autismo. En general es mejor evitar tratamientos farmacológicos con niños pequeños. Puede necesitarse una medicación específica si el síndrome de Asperger viene acompañado de síntomas depresivos debilitantes, compulsiones y obsesiones severas, o un trastorno mental pero es importante que los familiares, o el adulto con Asperger, sepan que las medicinas se prescriben para tratar síntomas específicos, pero no para tratar el síndrome en su conjunto.
   Por otro lado, aunque la psicoterapia dirigida hacia el conocimiento de uno mismo no ha resultado ser de mucha ayuda, parece que una terapia de consejo claramente orientada y estructurada puede ser muy útil para las personas con Asperger, particularmente en el contexto de experiencias importantes de tristeza o negativismo, ansiedad, frustración en lo que se refiere a metas vocacionales y trabajo, y ajuste social progresivo.
   No existen todavía medicamentos específicos que influyan directamente en los síntomas del autismo. Sin embargo, se administra medicación psicotrópica a una parte significativa de este colectivo (entre un 30% y un 50% según los datos de diferentes programas nacionales o extranjeros) para tratar de disminuir otros problemas que la persona pueda tener; con la esperanza de conseguir que su efecto les permita participar y beneficiarse de otras terapias (pedagógicas, psicosociales, lúdicas...) o mejore su calidad de vida. Las guías consensuadas internacionalmente recomiendan administrar los ISRS (inhibidores selectivos de re-captación de la serotonina, como la Fluoxetina), para los síntomas de ansiedad, depresión y/o trastorno obsesivo-compulsivo, pero recientemente se ha señalado que, en el caso de niños con trastorno depresivo, se produce un ligero aumento de ideación suicida - 4% vs. 2% con placebo – en la fase inicial de la terapia, por lo que se recomienda una vigilancia adecuada en el comienzo del tratamiento.


  En la población con autismo se han administrado estos productos para intentar disminuir los comportamientos repetitivos o ritualistas, aunque no existen estudios controlados al respecto, y durante muchos años se utilizaron los antipsicóticos conocidos como “típicos” o tradicionales, para tratar la excitabilidad o comportamiento violento así como para disminuir las estereotipias en el autismo. Sin embargo, su uso ha ido disminuyendo ante la aparición de efectos secundarios molestos y la disponibilidad de nuevos medicamentos.



   En su artículo "El Síndrome de Asperger" el doctor Stephen Bauer dice que "aunque la mayor parte de los niños con Asperger no reciben medicación como parte de su tratamiento, y la medicación no "cura" ninguno de los síntomas esenciales, existen situaciones concretas en las cuales puede ser útil utilizar fármacos. Los profesores deben estar especialmente atentos frente a la aparición de problemas de estado de ánimo (ansiedad o depresión), especialmente en los niños mayores con Asperger. Puede ser conveniente medicarles con un antidepresivo (por ejemplo, la imipriamina o las medicinas más recientes que aumentan el nivel de serotonina como la fluoxitina), en el caso en que sus problemas de estado de ánimo interfieran significativamente con el funcionamiento normal del niño. Algunos niños con síntomas compulsivos o comportamientos rituales importantes pueden ser ayudados mediante estas medicinas que aumentan el nivel de serotonina o con clomipramina. Los problemas de falta de atención en clase que aparecen en algunos niños pueden ser tratados con fármacos estimulantes (metilfenitato o dextroanfetamina), del mismo modo que se utilizan para el tratamiento del Trastorno de Falta de Atención (TDAH). Eventualmente, puede ser necesaria la medicación para tratar problemas de comportamiento más severos que no han respondido a tratamientos conductuales sin fármacos. La clonidina es un fármaco que ha respondido bien en estas situaciones, y existen más opciones, en caso de ser necesarias."
   Siguen siendo muy pocos los especialistas de la salud que conocen el síndrome de Asperger y lo saben diagnosticar aunque las campañas informativas que llevan a cabo las asociaciones van dando sus frutos. Gracias a esas acciones también se ha logrado que los educadores conozcan y se interesen por este trastorno y por las necesidades de las personas que lo padecen, lo cual redunda en una mejor educación de los niños/as con Asperger, un mejor entorno laboral para los adultos y mejor pronóstico de futuro para todos ellos y en un mejor tratamiento. Si los profesionales de la salud no conocen el síndrome y sus comorbilidades difícilmente van a poder pautar un tratamiento farmacológico adecuado para tratar esos síntomas no deseados. Por suerte cada vez se cuenta con más estudios, tanto de los trastornos del espectro autista como de los fármacos que se usan para paliar algunos de los síntomas que interfieren en la vida diaria de estas personas.
   Es mejor evitar tratamientos farmacológicos con niños pequeños aunque puede necesitarse una medicación específica si el síndrome de Asperger viene acompañado de otros trastornos. Por otro lado, aunque la psicoterapia dirigida hacia el conocimiento de uno mismo no ha resultado ser de mucha ayuda, parece que una terapia de consejo claramente orientada y estructurada puede ser muy útil para las personas con Asperger, particularmente en el contexto de experiencias importantes de tristeza o negativismo, ansiedad, frustración en lo que se refiere a metas vocacionales y trabajo y ajuste social progresivo.



   Hay otras formas de intervenir sobre el síndrome de Asperger que no tienen nada que ver con el tratamiento farmacológico y que han demostrado ser eficaces. Además, actividades alternativas que ayuden a aminorar los síntomas no deseados existen muchísimas, desde hacer deporte a tener mascotas, que no suponen ninguna prescripción farmacológica.
   Tenemos un artículo con apuntes sobre algunos medicamentos prescritos a personas con Asperger que puede LEER PINCHANDO AQUÍ. Explicamos, entre otras cosas, que el manejo farmacológico convencional en las personas con Asperger y autismo se orienta al tratamiento de síntomas conductuales disrruptivos que interfieren en la vida diaria y causan conductas de agresión, irritabilidad, conductas estereotipadas, ansiedad, hiperactividad y trastornos del sueño. Estos agentes incluyen antipsicóticos, antidepresivos, estabilizantes del ánimo y medicaciones para tratar la inatención e hiperactividad. Algunos de esos medicamentos son:
   - La Risperidona y el Aripiprazol, que son unas drogas (medicamentos) aprobadas por la FDA para el tratamiento de niños y adolescentes con TEA porque es útil para el manejo de trastornos conductuales como irritabilidad, agresión, autolesiones, hiperactividad y conductas repetitivas. Su principal efecto adverso es el aumento de peso, aumento del apetito y somnolencia. La irritabilidad presente en los niños con autismo es tratable con un fármaco – la Risperidona – que la mejora, hasta el punto de tener un impacto positivo en la vida general del niño. El seguimiento posterior ha mostrado que los avances se mantienen al año y medio; que el suspender el fármaco hace que recurra el problema y que no aparecen problemas no identificados de efectos secundarios – a excepción, principalmente, del aumento de peso que se presenta, si lo hace, desde el inicio. últimamente se han producido denuncias al laboratorio que fabrica la Risperidona por haber ocultado durante años algunos efectos secundarios de este medicamento que se han descubierto ahora. Así que sobre este fármaco en cuestión hay que tener mucha prudencia, al menos hasta que se resuelvan las dudas.
   - La Clomipramina, que es un antidepresivo tricíclico útil para el tratamiento del trastorno obsesivo compulsico o TOC del que revisiones recientes sugieren que puede ser útil en mejorar síntomas como la irritabilidad y conductas obsesivo-compulsivas asociadas a los TEA.
   - La melatonina, que es una hormona endógena secretada por la glandula pineal que produce sueño. Los niveles de melatonina aumentan al atardecer, hacen un pico en la mitad de la noche y luego descienden al amanecer. La melatonina se usa para tratar trastornos de sueño asociados a TEA.
- El Metilfenidato – medicamento utilizado con alta eficacia en los niños con Trastorno de Déficit de Atención con y sin Hiperactividad – puede ser administrado en la población con autismo siempre que ambos trastornos ocurran asociadamente. Hay que señalar que a diferencia de la población sin autismo que tolera favorablemente este fármaco; en el caso del autismo hay que suspender el tratamiento el 20% de las veces por la aparición de marcada irritabilidad.




   La administración de estos fármacos – a excepción de los antiepilépticos para las convulsiones - requiere frecuentemente su uso “fuera de prospecto”; esto es, la hoja informativa del medicamento frecuentemente no incluye en su autorización oficial el problema del autismo, o la edad del paciente, o el problema a tratar. En tanto que, frecuentemente, la persona con autismo no posee la capacidad para transmitir los efectos (positivos y negativos) que percibe con un medicamento, es obligatorio el seguir un proceso cuidadoso, con participación informada de las personas de su entorno, revisiones frecuentes y valoración cuidadosa del efecto de la farmacoterapia.
   Muchos otros fármacos se están ensayando en estas personas y se puede anticipar que nuevas investigaciones aporten alternativas terapéutica nuevas, así como datos farmacogenéticos que orienten sobre el perfil genético de las personas que van a responder más favorablemente a los medicamentos.



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Fuentes:
El Síndrome de AspergerStephen Bauer, M.D., M.P.H., Director Unidad de Desarrollo Hospital Genesee, Rochester, Nueva York. Traducción: Cristina Fanlo cfm1@min.es
 - “What’s in the pipeline? Drugs in development for autism spectrum disorder. Min Sung,1 Chee Hon Chin,1 Choon Guan Lim,1 Hwee Sen Alvin Liew,1 Chau Sian Lim,2 Espérance Kashala,1 and Shih-Jen Weng1 en Neuropsychiatr Dis Treat. 2014; 10: 371–381. En http://www.neurologia.com/pdf/Web/60S01/bnS01S037.pdf
- Biblioteca Brincar por un Autismo Feliz, en http://biblioteca.brincar.org.ar/comorbilidad-del-trastorno-del-espectro-autista-y-el-deficit-de-atencion-con-hiperactividad/ y en http://biblioteca.brincar.org.ar/que-hay-de-nuevo-en-el-tratamiento-farmacologico-de-los-tea/
- Mundo Asperger y otros mundos. Sacha Sánchez-Pardíñez, Valencia, España, 2016.
- Joaquín Fuentes. Grupo de Estudio de Trastornos del Espectro Autista.
Instituto de Investigación de Enfermedades Raras- Instituto de Salud Carlos III
Síndrome de Asperger. Tratamiento e intervención. Algunas recomendaciones para los padres. Ami Klin, Ph.D., y Fred R. Volkmar, M.D. • Yale Child Study Center. Publicado por la Learning Disabilities Association of America en Marzo de 1996. Traducción: Enrique Vázquez y Cristina Fanlo. Original en Inglés publicado en la página de O.A.S.I.S. Disponible en el enlace: http://www.udel.edu/bkirby/asperger/aspergerpapers.html