10/7/17

Por qué no nos dan diagnóstico de síndrome de Asperger.





   Para que se produzca el diagnóstico los comportamientos y rasgos del Asperger han de ser de suficiente intensidad como para interferir de modo significativo con áreas de funcionamiento sociales u otras áreas. Todo el mundo, todos, tenemos rasgos autistas, rasgos depresivos, rasgos bipolares, etc. El problema de las personas con síndrome de Asperger es que esos rasgos son tan intensos que producen dificultades significativas en ellos.
   Otras dificultades que puede presentar quien tiene este trastorno son provocadas por una especial y concreta sensibilidad: aturdirse con los ruidos fuertes o tener dificultades para concentrarse cuando los hay, confundirse con determinados tipos de iluminación, sentirse mal con olores fuertes, sean buenos olores o malos olores, o sentir una sensación desagradable cuando les tocan sin que esperen ser tocados. Estos rasgos se conocen como hipersensibilidad y puede ser olfativa, táctil, visual o auditiva.




   A veces en una persona concurren varios de los rasgos tipificados para el síndrome de Asperger pero no los suficientes como para determinar ese diagnóstico. En estos casos suele hablarse del fenotipo ampliado del autismo, así como cuando se dan muchos de los rasgos pero no con la intensidad suficiente como para determinar el diagnóstico.
   El síndrome de Asperger es algo MUY SERIO que repercute en muchas dificultades diarias en la persona que lo tiene. No es una moda, no todo el que se sienta desplazado o poco sociabilizado va a ser una persona con Asperger y desde luego no lo será si no comparte las dificultades comunes al colectivo Asperger. Por esta razón la mayoría de autodiagnósticos son errados (y peligrosos para esa persona en cuestión como consecuencia inevitable).

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