26/7/17

La intervención sobre el lenguaje y la comunicación ha de ser individualizada.






   La comunicación del niño se considera atrasada cuando el niño está notablemente retrasado en comparación a sus compañeros en la adquisición de destrezas del habla o lenguaje. No obstante, los problemas estructurales del lenguaje no se pueden evaluar precozmente (en la primera infancia) cuando el lenguaje verbal está casi ausente. Por tanto un problema del lenguaje inicialmente grave, en un niño vulnerable, puede dar lugar a un cuadro autista del que la patogenia principal puede ser distinta del autismo típico.  Pero en el Asperger las diferencias se producen más a nivel pragmático y en especial en el lenguaje no verbal.
   Estas especifidades del lenguaje Asperger se hacen patentes durante la evaluación psicolingüística en la que debe atenderse también al contexto comunicativo o a la comunidad lingüística a la que pertenece el sujeto. Con la evaluación psicolingüística se detectan las dificultades específicas y se determina el grado de desviación correspondiente. Esto permite elaborar el perfil de la conducta psicolingüística de cada sujeto así como su evolución.


   El lenguaje no se debe contemplar aislado de otros aspectos del desarrollo. Además, la variada sintomatología y heterogeneidad que caracterizan los problemas del lenguaje y la comunicación hace patente la necesidad de hacer subgrupos, clasificaciones y análisis, no sólo para precisar la descripción del fenotipo sino además para facilitar una identificación e intervención tempranas. Los niños con problemas secundarios del lenguaje (trastornos del lenguaje secundarios) serían los que tienen afectación lingüística y un diagnóstico principal de TDAH, epilepsia o autismo (no serían aquello que tienen un diagnóstico principal de TEL, trastorno específico del lenguaje).
   Teniendo en cuenta estas variables Bishop empezó a difundir la idea de que los trastornos específicos del lenguaje y trastornos autísticos no son términos excluyentes, sino que se ubican en un continuo. Los niños con recursos comunicativos relativamente buenos, pero con falta de habilidades sociales, se aproximarían al síndrome de Asperger; los niños con relativamente buena relación social, pero con mayor trastorno del lenguaje, estarían ubicados en el trastorno semántico pragmático y, por último, los niños con alteración en los dos sentidos, social y lingüístico, constituirían el autismo de Kanner.
   Las personas con Asperger presentan peculiaridades lingüísticas aunque no en el grado de afectación de personas con otros TEA o con Trastorno específico del lenguaje (TEL). Se asume que tienen un lenguaje normal aunque con rasgos específicos fácilmente detectables como el uso de un lenguaje excesivamente formal.
   Un trastorno del lenguaje es un impedimento en la habilidad para comprender o utilizar las palabras en unión, verbal y no verbalmente así que el perfil lingüístico y las anomalías del lenguaje de los niños con TEA es muy heterogéneo y variado, pero todos ellos presentan serias dificultades de comunicación que van más allá del lenguaje hablado y que afecta básicamente al uso de las funciones comunicativas, a las habilidades básicas de relación intencionada y atención conjunta y a las habilidades conversacionales.


   Los trabajos actuales sobre intervención del lenguaje centran su foco de interés en generar un lenguaje funcional y espontáneo que les permita participar en situaciones de la vida diaria . El objetivo es conseguir una comunicación eficiente que optimice la adaptación social.
 Los aspectos pragmáticos del lenguaje que pueden estar alterados en los TEA son:
   -Turno de la palabra. Cuando se mantiene una conversación es preciso que mientras uno habla, el otro escuche, y viceversa. Sin esta reciprocidad, la comunicación queda muy limitada.
   -Inicios de conversación. Es evidente que para introducir un tópico en la conversación se requieren habilidades lingüísticas. Es preciso saber qué se quiere decir y cómo se puede decir.
   -Lenguaje figurado. También en este caso están involucradas habilidades lingüísticas y habilidades sociales. A poco que se analice el lenguaje corriente se pone de manifiesto el uso habitual de formas lingüísticas figuradas: metáforas, dobles sentidos, significados implícitos y formas de cortesía.
   -Clarificaciones. En una conversación es preciso ajustar el discurso a la comprensión del interlocutor. Hace falta repetir frases con distintos giros, repetir ideas de forma distinta, reiterar conceptos complicados, asegurarse constantemente que el mensaje es recibido en el sentido deseado por el emisor.


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Hay más artículos sobre lenguaje y comunicación en el Asperger y el autismo en:
- Aspectos pragmáticos del lenguaje y comunicación que pueden estar alterados en las personas con Asperger u otros TEA. http://www.mundoasperger.com/2017/07/aspectos-pragmaticos-del-lenguaje-y.html
- Trastornos específicos del lenguaje y autismo/Asperger. http://www.mundoasperger.com/2017/01/trastornos-especificos-del-lenguaje-y.html 
- Trastornos del lenguaje secundarios y trastorno específico del lenguaje (TEL): http://www.mundoasperger.com/2015/01/trastornos-del-lenguaje-secundarios-y.html