1/3/17

Asperger. Los casos más leves probablemente pasen inadvertidos y los casos más graves quizás necesiten mucha ayuda.




  Síndrome de Asperger se presenta sin déficit intelectual ni de la adquisición de lenguaje, aspecto clave para diferenciarlo del autismo de Kanner. Se da en chicos y en chicas aunque la estadística indica una predominancia masculina en el diagnóstico. La tendencia es que las anomalías persistan en la adolescencia y en la vida adulta, por lo que parecen rasgos individuales que no son modificados por la influencia del ambiente. Pueden escolarizarse en centros ordinarios (conviene que sea con un programa de integración) incluso en educación secundaria y muchos de ellos logran obtener estudios superiores (universitarios).
  Distingue el síndrome de Asperger de otros desórdenes autísticos la riqueza de vocabulario, la capacidad intelectual y, más raramente, la coexistencia del desorden con cierta torpeza de movimientos pero las personas con síndrome de Asperger y aquellos con autismo de Kanner comparten el mismo rango de problemas y las mismas dificultades de base, aunque pueden ser menos severos y por tanto más difíciles de observar. Incluyen dificultad en la comunicación de sentimientos, fracaso para entender las manifestaciones no verbales de los otros, etc.
  Una educación temprana y oportunidad de tratamiento (o la ausencia de ambas) para el entrenamiento y desarrollo de las habilidades individuales puede afectar considerablemente el cuadro en la vida adulta.
   Los casos más leves probablemente pasen inadvertidos y los casos más graves quizás necesiten mucha ayuda, pero del síndrome de Asperger no hay casos invalidantes salvo que se sume a este trastorno otras afectaciones que sí le incapaciten. El avance en la investigación es exasperantemente lento y en parte se debe a que se trata de un grupo muy heterogéneo.
  Asumiendo que sí se trata de un trastorno general del desarrollo, dentro del espectro autista, entender qué es el síndrome de Asperger es sencillo: imaginemos que es una cuerda con varios nudos. Todos los trastornos que hay en la cuerda (todos los nudos) comparten síntomas y características entre ellos por el hecho de formar parte de la cuerda en sí (por ejemplo problemas de socialización). En uno de los extremos de la cuerda tenemos un trastorno muy grave (un nudo concreto) conocido como “trastorno desintegrativo infantil”. Conforme nos vamos acercando al otro extremo de la cuerda encontramos otros trastornos menos invalidantes (por ejemplo el autismo de alto funcionamiento o el síndrome de Asperger). Cada uno de esos trastornos tiene sus propias peculiaridades y rasgos que les hace diferentes de los otros trastornos (son un nudo único en la cuerda) pero también comparte con ellos ciertos rasgos que obligan a considerarlos dentro del mismo espectro.


  La inflexibilidad del pensamiento o conducta y los rituales suelen interferir significativamente en las vidas tanto de las personas con autismo y Asperger como de sus familias y, frecuentemente, tienen un contenido de repetición o simetría. Si el interés restrictivo (interés absorbente) es una barrera o un talento dependerá, a menudo, de la intervención del entorno próximo y del apoyo que ofrezcan las personas de ese entorno. ‪La persona con síndrome de Asperger se muestra inflexible porque cuando está inmersa en la ejecución de una tarea la ejecución completa de la tarea elegida no es otra cosa que la satisfacción de una necesidad. Las tareas muy alejadas de las posibilidades de la persona, y las aburridas, incrementan las pausas y distracciones, y los cambios drásticos de ámbitos y situaciones, así como los momentos de tránsito de un ambiente a otro provocan fuertes reflejos en forma de frustración. ‬‪Estímulos sensoriales insignificantes para la mayoría, pueden ser tremendamente atractivos para estos niños: luces, reflejos, sonidos peculiares... En cambio, otros de gran relevancia para los demás, pueden ser insignificantes para ellos o terriblemente desagradables e incluso dolorosos ya sea por intensidad, tono, tipo,... La modalidad sensorial a la que son más receptivos o que les provoca mayor aversión, varia de un niño a otro: pueden ser las visuales, táctiles, auditivas, olfativas,... Es importante conocer sus preferencias sensoriales y si es hipersensible (no soporta algunos ruidos, determinados olores le ponen nervioso) o hiposensible (ignora el calor, el frío, los ruidos fuertes...) y a qué estímulos (Sussman, F. 2001).  ‬



 

   A menudo, en las personas con Asperger o TEA, se producen alteraciones como temores y fobias a objetos cotidianos, sin saberse a ciencia cierta por qué, o a un determinado ruido (lavadora, timbre, sirena, etc.). Esta característica podría estar provocada por cierta hipersensibilidad sensitiva que algunas personas con estos trastornos tienen. Las diferencias en los síntomas hacen que la detección de síndrome de Asperger en las mujeres sea más dificultosa que en los hombres. Hay que exponer más el Asperger femenino, las diferencias en su manifestación. Hay que conseguir nuevos criterios y modelos diagnósticos. ‪Uno de los problemas que presenta la excesiva masculinización del modelo diagnóstico es que los datos que se usan están basados en varones y las sutilezas femeninas pasan totalmente desapercibidas. Así que los instrumentos de diagnóstico no están detectando a un número importante de chicas afectadas, y en aquellas que si se detectan no se tienen en cuenta las peculiaridades propias de su sexo, ni los efectos que tienen sobre ellas las exigencias sociales de un modelo mayoritariamente patriarcal y masculinizado. Muchos instrumentos diagnósticos han sido diseñados trabajando exclusivamente con niños varones y, si los síntomas en niñas son, como parece, algo diferentes, los test pueden estar fallando en mujeres inteligentes que sí tendrían un trastorno del espectro autista.
  Durante la adolescencia aparecen en las personas con SA dificultades muy concretas que se pueden traducir en inmadurez emocional o reacciones emocionales desproporcionadas y poco ajustadas a las situaciones. También es frecuente la existencia de intereses inmaduros y poco acordes con la edad y, la mayor conciencia que se tiene respecto a la soledad produce sentimientos de incomprensión y mayor vulnerabilidad a alteraciones psicológicas como la depresión, la ansiedad y el estrés. A veces en los adolescentes con SA se produce un descuido de la higiene y el cuidado personal (si bien algunos desarrollan rituales obsesivos en relación con la higiene) y algunas dificultades académicas (lentitud, problemas de adaptación a los cambios de horarios, profesores, aulas, etc.; torpeza para elaborar planes de estudio y secuenciar tareas; desmotivación; dificultades para captar la idea principal de un texto y seleccionar información relevante).
  ‪Tener el diagnóstico permite comprender mejor el propio pensamiento e identificar las fortalezas derivadas del síndrome de Asperger.  Las clasificaciones diagnósticas más usadas a nivel internacional son el CIE y el DSM. El primero mantiene el síndrome de Asperger como categoría diferenciada de otros trastornos de tipo autístico. El segundo, en su quinta edición, hace una clasificación global incluyendo Asperger y otros trastornos (antes categorizados como Trastornos generales del Desarrollo) bajo un mismo epígrafe llamado "Trastornos del espectro autista". En España el "Instituto de salud Carlos III" define y distingue entre autismo, trastorno del espectro autista, trastorno general del desarrollo... Haciendo una propuesta de denominación diferenciada independientemente de la categorización conjunta que hace el DSM-V.‬
  Con el Asperger pueden presentarse irregularidades en la ingestión alimentaria (dieta limitada a muy pocos alimentos) o del sueño (despertar recurrente o balanceo nocturno). ‪Cada persona con síndrome de Asperger tiene un perfil único de fortalezas y debilidades que deben atenderse individualizadamente. ‬La intervención ha de tener en cuenta SIEMPRE el entorno natural, familiar y social del niño y ADAPTARSE a sus necesidades particulares. Lo que más daño hace a las personas neurodiversas es no recibir atención para todas y cada una de sus necesidades.
  El objetivo fundamental de los tratamientos es el de conseguir el mayor grado de autonomía posible y la mejor comunicación posible de la persona (con) Asperger con los demás y son, en todos los casos, tratamientos a largo plazo con progresos muy lentos y costosos.
A las personas con Asperger sí les importan los demás, sí desarrollan vínculos emocionales, aman, quieren y se preocupan. Acabemos con los mitos.
  Nota: El ritual es un paso más dentro del pensamiento y conducta rígida, que no es precipitado por ningún pensamiento ansioso, pero que provoca malestar si no se realiza.