18/7/16

Esterotipias.




   Las estereotipias se engloban dentro de los trastornos del movimiento hipercinéticos, es decir, por exceso de movimiento, que incluyen:
   - Tics, más típicos del síndrome de Tourette.
   - temblor,
   - mioclonos (una sacudida repentina e involuntaria de un músculo o grupo de músculos),
   - atetosis (movimientos involuntarios, lentos y ondulatorios, predominantemente en los pies, las manos y la cabeza),
   - corea (trastorno involuntario del movimiento que consiste en la aparición de movimientos breves, rápidos, desordenados e irregulares especialmente en la cabeza y en las extremidades),
   - distonía (trastorno en el tono y el movimiento muscular) y
   - estereotipias motoras y verbales.
   Se encuentran asociadas a estados de ánimo y se mantienen porque la conducta en sí misma implica un refuerzo positivo. El individuo no es consciente del movimiento de la estereotipia y los movimientos siguen un patrón fijo, siempre son iguales (a distinción de los tics motores complejos cuyo patrón es errático y van variando con el tiempo). Al suprimirse no generan ansiedad.



  A no ser que se traten de conductas autolesivas las esterotipias no perjudican o deterioran el estado general o el desarrollo del niño y el mayor problema lo producen a nivel de funcionamiento/aceptación social.
  Las esterotipias suelen exacerbarse o inducirse por el sueño, el estrés, la concentración, la fatiga, el aislamiento sensorial, el aburrimiento o la ansiedad aunque normalmente se asocian con situaciones positivas o placenteras
  Se trata de movimientos rítmicos (aunque no siempre), coordinados, no propositivos (que no se realizan con un fin), estereotipados (que se repiten siempre de forma idéntica), suprimibles con la distracción o con la iniciación de otra actividad, que no impiden la realización de una actividad motora pero que, en ocasiones, pueden interferir con las actividades normales si son muy frecuentes o resultar lesivos para el individuo.


  Suelen iniciarse antes de los 3 años de edad, ser bilaterales (ambos lados del cuerpo) y afectar a las extremidades superiores. Tienen un inicio y un fin bien definidos, aunque su duración es variable. El diagnóstico es siempre clínico y no son necesarias pruebas complementarias salvo que se sospeche otra patología distinta de las estereotipias. Pueden ayudarnos para el diagnóstico la observación directa, el análisis de vídeos caseros, el uso de cuestionarios estandarizados validados.
  Son muy difíciles de tratar debido a su persistencia y a la tendencia a ocurrir sin supervisión de un adulto. Sin embargo, existen técnicas de análisis aplicado de la conducta que pueden ser útiles en el manejo de las estereotipias.



   El tratamiento puede ser de dos tipos:
   - Tratamiento conductual: Es el más empleado y el que ha demostrado una mayor eficacia. En general se basa en potenciar otros movimientos adaptativos que sustituyan a las estereotipias; y en el caso de los niños con estereotipias primarias, el habit reversal se basa en el auto-reconocimiento por parte del niño, que posteriormente aprende a inhibir la estereotipia.
   - Tratamiento farmacológico: Es en general menos efectivo que el tratamiento conductual, pero puede emplearse en casos seleccionados de forma coadyuvante. Especialmente se empleará en aquéllos casos en que haya autolesión o repercusión psicosocial.
  Ejemplos comunes de las estereotipias incluyen el aleteo de manos, girar en círculos, repetir canciones y frases de películas, masticar elementos no comestibles, levantar y tocar objetos o realizar sonidos vocales.
  Las estereotipias se pueden confundir con otros trastornos del movimiento hipercinéticos (especialmente con los tics complejos) como compulsiones, crisis epilépticas, con automatismos o con movimientos como asentimiento o cabeceo o secundarios por enfermedad neurológica.



   Las estereotipias pueden ser motoras (movimientos) ó fónicas (emisión de sonidos o vocalizaciones); simples (movimientos simples y únicos, sonidos guturales) o complejas (movimientos más complejos, coordinados, implican más de una acción, vocalizaciones); primarias o secundarias. Las estereotipias primarias tienen mejor pronóstico y tienden a desaparecer con el tiempo, mientras que las secundarias tienden a persistir.
   Las estereotipias pueden ser clasificadas en dos grupos:
- Primarias: ocurren en niños por lo demás sanos, con un desarrollo psicomotor normal.
- Secundarias: las asociadas a otros problemas neurológicos (retraso cognitivo, trastorno del espectro autista, déficits neurosensoriales).
   Las estereotipias primarias pueden ser transitorias o crónicas. Se calcula que entre el 3 y el 9% de niños entre los 5 y 8 años presentan estereotipias primarias. En lactantes las estereotipias primarias son frecuentes, tendiendo a disminuir progresivamente a medida que se desarrollan habilidades como la deambulación o la manipulación fina.



   Son patrones característicos de estereotipias:
   - Cara: movimientos de lengua o labios, apertura de boca, mueca, chupeteo, chupar objetos, aspirar, fruncir los labios, estirar los labios, resoplido, bruxismo, mordisquear, apretar la mandíbula, abrir los ojos…
   - Cabeza y cuello: Agitar la cabeza, head nodding (en afirmación, negación o tipo infinito), head tilting (inclinación de cabeza), agitación de hombros o cabeza, head banging (golpeteo con la cabeza), estiramiento de cuello, enroscarse el pelo en los dedos, tirones de pelo, extensión de cuello…
   - Tronco: giro, body rocking (balanceo del cuerpo), flexionar la espalda, giro del cuerpo hacia los lados…
   - Hombros: elevar y bajar los hombros, arquear la espalda…
   - Miembros superiores: aleteo de manos, cruzar los brazos sobre el pecho, palmeo, agitar las manos, movimientos ondulantes de las manos, retorcer las manos o los dedos, chuparse el pulgar, señalar, morderse o chuparse las manos o los dedos, arañarse las manos, agitar las manos enfrente de la cara, poner las manos enfrente de la cara y mirarlas, pellizcar la piel, enroscar la ropa con los dedos, picar/ repiquetear (golpear) en objetos, en la pared…
   - Manos con objetos: agitar un objeto, golpear un objeto, estrujar un objeto, golpear superficies con lápices u otros objetos, acariciar o frotar repetitivamente objetos…
   - Miembros inferiores: Golpear con los pies en el suelo, golpear un pie con el otro, caminar de puntillas, caminar de talones, saltar, correr, correr en círculos, posturas rígidas de las piernas, dar patadas, sentarse y levantarse…
   - Autodirigidas: Cubrirse las orejas, olisquear, frotarse los ojos, golpearse o tocarse el cuello, tocarse los genitales, automutilación, frotarse contra la superficie de un objeto…
   - Visuales: bizquear, mirar detenidamente a un objeto que se sostiene en las manos, sostener un objeto en frente de la cara y dirigir la mirada hacia un objeto lejos en el campo de visión…
   - Fónicas: Vocalizaciones (frases o palabras), risa inmotivada…
  La decisión de tratar las estereotipias de un niño dependerá de la gravedad clínica, repercusión psicosocial y repercusión en el rendimiento académico en el caso de las estereotipias primarias; y en el caso de las estereotipias secundarias dependerá de la repercusión en la dinámica socio-familiar y de que impliquen conductas autolesivas para el niño.






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Fuentes:
- Revista Neurología. http://www.neurologia.com/sec/resumen.php?or=facebook&id=2016068&utm_source=dlvr.it&utm_medium=facebook
- De la Iglesia Gutiérrez, Myriam y José-Sixto Olivar Parra, Autismo y Síndrome de Asperger. Trastornos del espectro autista de alto funcionamiento. Editorial CEPE. Madrid, 2007
- Amaia Hervás. Un autismo, varios autismos. Variabilidad fenotípica en los trastornos del espectro autista. Rev Neurol 2016; 62 (Supl 1): S9-S14
- Mas Salguero, M.J., “Cuando autismo y TDAH coinciden”, en Neuropediatria. Neuronas en crecimiento. Octubre 2015. Centro Médico Rambla Nova – Tarragona.
- Biblioteca Brincar. http://biblioteca.brincar.org.ar/el-autismo-sindromico-i-aspectos-generales/
- Guía Metabólica Texto adaptado y supervisado del Protocolo de Estereotipias en la infancia de las Dras. Andrea Sariego Jamardo y Belén Pérez Dueñas. Servicio de Neuropediatría del Hospital Sant Joan de Déu, Barcelona. 2014. Publicado en 20/09/2014 en http://faros.hsjdbcn.org/es/articulo/ni-tics-ni-temblores-estereotipias