10/4/16

¿Se es Asperger o se tiene Asperger?


   En comparación con el “tener autismo” que se defiende sistemáticamente entre los colectivos de otros trastornos del espectro autista (frente al “ser autista”) en lo referente a Asperger existen muchas corrientes de identidad que defienden la idea de que Asperger se es, no se tiene. Parten de la consideración del síndrome como una condición de la persona diagnosticada y, de acuerdo con estas teorías, se es Asperger así como se es pelirrojo, alto, delgado, etc. y no cabe la opción de “tener” Asperger del mismo modo que en otras condiciones, como por ejemplo la homosexualidad, no “se tiene homosexualidad” sino que se es homosexual y en ningún caso se tiene “zurdidez” sino que se es zurdo, ni se tiene “pelirrojez” sino que se es pelirrojo.
   Desde el momento en que se clasifica como síndrome o trastorno se entiende que es algo que le ocurre a la persona y que provoca una diferencia sustancial con otras que no comparten esos rasgos (a las que genéricamente nos referimos como “neurotípicos” dada su evolución neurológica típica y común). No se elige tener Asperger como no se elige la identidad sexual, y no debe ser lo que defina a la persona que hay detrás del diagnóstico, pero tampoco se elije ser pelirrojo, moreno, rubio, etc. y esta sí es una característica propia de cada persona. Así las cosas debe ser la persona diagnosticada la que decida si siente que ES o TIENE síndrome de Asperger.





   En fin, debido a que Asperger es una condición, una forma de procesar, el debate que se produce en relación a estos conceptos es el que trata de discernir si la persona con síndrome de Asperger ES Asperger o TIENE Asperger. Sin duda es un debate delicado puesto que muchas de las personas con este diagnóstico afirman ser, y no tener, porque se sienten identificados con una forma de desenvolverse en sociedad concretas y diferentes de las comunes. Sin embargo cuando hablamos de otros Trastornos del Espectro Autista en los que el nivel de afectación es mayor o el grado de incapacitación aumenta, como en el Autismo de Kanner, la defensa a ultranza se produce en torno a que el Autismo es una condición que se tiene pero que NO SE ES AUTISTA puesto que la condición en sí misma no define a la persona.





   El debate se ha hecho más sangrante y significativamente polémico desde que el manual de diagnóstico DSM-V incluye en el mismo apartado todos los TEA, sin diferenciar, por ejemplo, el Síndrome de Asperger, como se hacía en el DSM-IV. Así las cosas, y de acuerdo a este manual diagnóstico, las personas que tienen Asperger tienen Autismo y, por tanto, si SON Asperger son Autistas.
   En el ámbito de la salud, un síntoma es la expresión de un estado anómalo, es decir, la consecuencia de un fenómeno que se está manifestando en un cuerpo.




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