2/4/16

La inflexibilidad mental de la persona con síndrome de Asperger.

  Se habla mucho de la inflexibilidad mental de los niños con trastornos del desarrollo pero poco de su causa.
  En la base de este comportamiento está la formación de la voluntad y el apego a satisfacer las propias necesidades, así como el predominio de las relaciones de forma sobre las relaciones de sentido en la organización del intelecto.
  La inflexibilidad como criterio diagnóstico es consecuencia de los estudios, entre otros, de Lewin y Vigotsky, que explicaron por qué se produce e intentaron mostrar las causas concretas que contribuyen a dar rigidez a los comportamientos de las personas con Asperger.
  La teoría de campo de Lewin afirma que es imposible estar al tanto del conocimiento humano fuera de su entorno, de su ambiente, y que la conducta ha de entenderse como una constelación de variables independientes, las cuales formarían el campo dinámico. Es decir, que la conducta está directamente relacionada con las influencias del entorno (con el campo) y es variable. Toda la conducta o, por lo menos, toda conducta intencional, es motivada; la impulsan tensiones, la mueven fuerzas, la dirigen valencias, y tiene metas. Es decir, que somos como somos por la relación que establecemos con los demás y con nuestro entorno. 






  Vigotsky defiende que el desarrollo de los humanos únicamente puede ser explicado en términos de interacción social. El desarrollo consiste en la interiorización de instrumentos culturales (como el lenguaje) que inicialmente pertenecen al grupo humano en el cual nacemos. Los otros nos transmiten estos productos culturales a través de la interacción social, por lo tanto es muy importante la relación que establecemos con los demás y los patrones de comportamiento que establecemos con ellos y, sobre todo, cobra valor un instrumento importantísimo para la comunicación: el lenguaje.
  La persona con síndrome de Asperger se muestra inflexible porque cuando está inmersa en la ejecución de una tarea la ejecución completa de la tarea elegida no es otra cosa que la satisfacción de una necesidad. Las tareas muy alejadas de las posibilidades de la persona, y las aburridas, incrementan las pausas y distracciones, y los cambios drásticos de ámbitos y situaciones, así como los momentos de tránsito de un ambiente a otro provocan fuertes reflejos en forma de frustración.
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(Este texto es un extracto del libro "Mundo Asperger y otros mundos", de Sacha Sánchez-Pardíñez. El libro digital está disponible en: http://www.amazon.com/dp/B017IMQFYW ).