2/4/16

Cuando el diagnóstico se produce en la adultez. Rasgos generales del adulto.



  

   El diagnóstico de síndrome de Asperger en adultos es muy difícil ya que reconocer los síntomas requiere un profundo conocimiento, habilidades y experiencia diagnosticando. Los adultos con este trastorno, de forma general no se sienten comprendidos.


  Como ya hemos dicho en otras ocasiones hay que tener en cuenta que los criterios diagnósticos no siempre se dan en todas las personas todos juntos y que cada ser tiene particularidades, pero  como parámetros básicos para el diagnóstico en adultos se recoge: un peculiar comportamiento que a menudo hace que se califique al adulto como raro o excéntrico (friki, a veces); cierta lentitud para comenzar a hablar, falta de habilidades para participar y disfrutar de conversaciones o pequeñas charlas y ausencia de contacto visual durante la comunicación; incomodidad con la postura y carencia de expresiones faciales que provocan a menudo que se les tilde de ser groseros e irrespetuosos; problemas relacionados con las emociones como el poco control sobre la ira, la depresión y la ansiedad o su sorpresa cuando se les informa de que sus acciones y comportamiento son inadecuados.
  Como los niños Asperger los adultos tienen cierta incapacidad para adaptarse a diferentes situaciones sociales y con frecuencia presentan adhesión estricta a rutinas, baja tolerancia a ruidos fuertes, las luces brillantes y las multitudes.
   Por otro lado están las alteraciones cualitativas de la comunicación: el lenguaje no es utilizado de manera social para compartir experiencias y vivencias, presentando dificultad para iniciar o mantener una conversación recíproca, comprender sutilezas, bromas, ironía o dobles intenciones. Este fallo de la comunicación verbal se acompaña además de pobreza o ausencia de la comunicación no verbal: gestos, posturas o expresiones faciales que acompañan normalmente al habla o la sustituyen.


   "Predecir cómo será un niño con autismo o con Asperger en el futuro presenta problemas particulares debido al amplio espectro de habilidades cognitivas, lingüísticas, sociales y conductuales asociados con la condición. Los principales estudios de seguimiento del autismo han correlacionado un cociente intelectual (CI) no verbal menor a 50 con un peor pronóstico. Sin embargo, personas con mayor CI no verbal también tienen dificultad para lograr su independencia en la edad adulta. No hay duda de que los tratamientos y la educación para las personas con autismo ha mejorado durante las últimas 3 décadas. Muchos estudios muestran que una minoría (aunque sustancial) de los adultos con autismo, aunque continúa viéndose afectada por su condición puede encontrar trabajo, vivir de forma independiente y desarrollar relaciones sociales significativas con los demás. Sin embargo la mayoría, especialmente quienes tienen un cociente intelectual muy bajo, sigue siendo muy dependiente de sus padres u otras personas de apoyo en la adultez. Uno de los factores más importantes que determinan este resultado parece ser el nivel de funcionamiento intelectual en la infancia, y las puntuaciones del cociente intelectual no verbal, que tienden a permanecer relativamente estables a lo largo del tiempo. Parece que los déficits fundamentales asociados con el autismo, en particular los rituales y los comportamientos estereotipados, pueden a veces entorpecer los efectos de un relativamente alto índice de inteligencia por lo que aun teniendo un CI normal otros factores influyen en el pronóstico de futuro de la persona con autismo. Es muy importante detectar el Síndrome de Asperger (SA) en sus inicios para poder diagnosticarlo a tiempo y poderooo recibir tratamiento especializado. Las personas que no han sido diagnosticados en la infancia y han llegado a la edad adulta sin ayuda suele ser porque los padres piensan que ese comportamiento peculiar pasará, e ignoran lo que ocurre, confiando en que todo mejorará pasados los años." (MuNDo AsPeRGeR en El autismo del adulto deja de ser invisible).



   Por otro lado, en el caso específico del Asperger femenino, hemos de observar que obtener el diagnóstico en la mujer de edad adulta puede suponer un mejor conocimiento de sí misma y la comprensión de sí misma, así como una mayor comprensión por parte de los miembros de la familia, amigos, colegas de trabajo y parejas. Tener el diagnóstico permite encontrar explicaciones a experiencias y desafíos que se tuvieron en el pasado y comprender mejor el propio pensamiento e identificar las fortalezas derivadas del síndrome.








(Este texto es un extracto del libro "Mundo Asperger y otros mundos", de Sacha Sánchez-Pardíñez. El libro digital está disponible en: http://www.amazon.com/dp/B017IMQFYW ).