1/4/16

Comorbilidad del Asperger. Qué es, cuáles son las más frecuentes, qué suponen para la persona con Asperger.


  Para encontrar todos los criterios aceptables para el diagnóstico es necesario contar con los síntomas que han sido evidenciados desde el tercer año de vida en adelante y así tener la más detallada de las historias clínicas. Los padres son generalmente los mejores informantes, habiendo conocido a los individuos tratados más que nadie, pero también otros familiares pueden dar información útil para el diagnóstico. Los hermanos mayores, por ejemplo, pueden ofrecer detalles de los juegos tempranos o de las amistades, y los abuelos también pueden ser de gran ayuda. Sin embargo con mucha frecuencia más que basar el diagnóstico en la historia pasada tiende a estar basado en los comportamientos observados corrientemente por lo que puede ser sorprendentemente fácil interpretar o construir de manera equivocada los síntomas corrientes si la naturaleza de los déficit sociales fundamentales y de lenguaje que ocultan el desorden no son tenidos en cuenta.
  El diagnóstico correcto puede incluso ser complicado debido a que las personas con autismo no son inmunes a enfermedades psiquiátricas como la paranoia, la esquizofrenia y particularmente la depresión, de manera que el clínico puede tener un problema de diagnóstico dual en sus manos.
  No sorprende nada encontrar en la misma persona síntomas de distintos trastornos. El diagnóstico en esos casos es importante en tanto que reúne síntomas y signos con un solo nombre, bajo una sola etiqueta, e indica el tratamiento y el pronóstico, traduciendo la complejidad del organismo neurológicamente diverso en algo concreto, comprensible y manejable que tiene un nombre.
  Después del diagnóstico los problemas serán los mismos, pero sabremos cómo enfrentarlos (Mas 2012). Aunque muchos padres se quejan de que han sido incapaces de obtener el diagnóstico de sus niños debido a que las autoridades locales "no creen en el autismo" o son "contrarios a las etiquetas", la situación puede tornarse más desagradable para los padres si se ha realizado un diagnóstico incorrecto. Es frecuente, por ejemplo, encontrar adultos con autismo mal diagnosticado como esquizofrenia, los cuales, no es de extrañar que no hayan respondido a la medicación convencional, por lo que se les suministra gran cantidad de dosis de drogas siempre crecientes o simplemente se los abandona a la custodia de los hospitales psiquiátricos.
  Los trastornos comórbidos son aquellos que aparecen asociados al trastorno principal. No existen en todos los casos pero sí que es muy frecuente que la persona que tiene como diagnóstico de Síndrome de Asperger tenga también otros problemas. Es importante identificar y reconocer la comorbilidad psiquiátrica. Para esto puede requerirse de una mejor formulación diagnóstica puesto que estos otros problemas suponen dificultades añadidas para la persona con Síndrome de Asperger. Así pues, los trastornos comórbidos son aquellos que aparecen asociados al trastorno principal. No existen en todos los casos pero sí que son muy frecuentes en las personas que tienen como diagnóstico de síndrome de Asperger. 






  De forma general los más habituales son los siguientes:
- Problemas del estado de ánimo como depresión o ansiedad.
- Tics nerviosos o Síndrome de Tourette.
- Superdotación intelectual o altas capacidades, hiperlexia, etc. como oposición a la capacidad intelectual disminuida, el bajo cociente intelectual o el retraso cognoscitivo.
- Otros trastornos relacionados con el aprendizaje como por ejemplo la discalculia o la disgrafía.
- Trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) o, a veces, trastorno atencional o hipercinesis (es decir: una sola de las ramas del TDAH).
- Comportamiento disruptivo, trastorno negativista desafiante (TND), síndrome del pequeño tirano (o síndrome del emperador), etc. como oposición al síndrome de Solomon.
- Trastorno obsesivo compulsivo (TOC).
- Trastornos del lenguaje.
- Otras consideraciones como la discalculia, disgrafemia, hipersensibilidad sensitiva, etc. 
  Lógicamente cuantos menos trastornos asociados se tengan mejor pronóstico de futuro se tiene también. Es muy importante tener esto en cuenta ya que a veces las familias olvidan que además del Asperger debe atenderse las otras dificultades y aunque ofrecen terapias y ayudas para mejorar, por ejemplo, en sus habilidades sociales, descuidan esos otros aspectos que en el futuro pueden llegar a convertirse en grandes problemas.
  La persona con Asperger debe recibir atención especializada para atender todas y cada una de las dificultades que presenta y para los trastornos asociados al principal que padece. Solo atendiendo de forma global todas las dificultades el desarrollo será óptimo.
  Puede necesitarse una medicación específica si el síndrome de Asperger viene acompañado de síntomas depresivos debilitantes, compulsiones y obsesiones severas, o un trastorno mental pero es importante que los familiares, o el adulto con SA, sepan que las medicinas se prescriben para tratar síntomas específicos, pero no para tratar el síndrome en su conjunto. Por otro lado, aunque la psicoterapia dirigida hacia el conocimiento de uno mismo no ha resultado ser de mucha ayuda, parece que una terapia de consejo claramente orientada y estructurada puede ser muy útil para las personas con SA, particularmente en el contexto de experiencias importantes de tristeza o negativismo, ansiedad, frustración en lo que se refiere a metas vocacionales y trabajo, y ajuste social progresivo.
  De igual modo que un adolescente neurotípico recibe atención médica para una gripe y, a la vez, atención psicológica para una depresión, la persona con Asperger debe recibir atención especializada para atender todas y cada una de las dificultades que presenta y para los trastornos asociados al principal que padece. Solo atendiendo de forma global todas las dificultades el desarrollo será óptimo.
------------------------
Fuentes:
- Libro Mundo Asperger y otros mundos, de Sacha Sánchez-Pardíñez; sección de trastornos comórbidos. El libro está disponible en: http://www.amazon.es/gp/product/B017IMQFYW?%2AVersion%2A=1&%2Aentries%2A=0
-  Libro Síndrome de Asperger. Síndrome invisible. 2013, Sánchez-Pardíñez, S., Psylicom Ediciones, colección de materiales para TEA.