5/3/16

SÍNDROME DE TOURETTE.

El 7 de Junio es el Día Europeo por el Síndrome de Tourette. El mes de difusion sobre este síndrome comprende desde el 15 de Mayo al 15 de Junio y la idea es darlo a conocer y derribar los mitos y falsedades que existen sobre el Tourette y que se expanden como la pólvora día tras día. Para lograr visibilizarlo la asociación "Ampastta" está organizando un flashmob para realizar el mismo dia, a la misma hora y con la misma coreografia en distintas ciudades de España. Con esto quieren apoyar a los afectados y demostrar a los demás que "no somos raros". La coreografía se irá difundiendo poco a poco para que los participantes puedan aprenderla y los vídeos se publicarán en un grupo creado para tal fin que se puede encontar en https://www.facebook.com/groups/688169871323904/?ref=ts&fref=ts

El síndrome de Tourette se define como parte de un espectro de trastornos por tics, que incluye tics transitorios y tics crónicos. Se trata de un trastorno neuropsiquiátrico con inicio en la infancia, caracterizado por múltiples tics físicos (motores) y vocales (fónicos). Estos tics característicamente aumentan y disminuyen, incluso se pueden suprimir temporalmente.

Aunque la causa del síndrome de Tourette es desconocida las investigaciones actuales revelan que es un trastorno neurobiologico, causado por una lesion en el lobulo frontal y los neurotrasmisores. Conlleva unos trastornos  psiquiatricos como el tdah, toc, coc, transtorno de conducta, sueño, etc. y la existencia de anormalidades en ciertas regiones del cerebro (incluyendo los ganglios basales, los lóbulos frontales y la corteza cerebral), los circuitos que hacen interconexión entre esas regiones y los neurotransmisores (dopamina, serotonina y norepinefrina) que llevan a cabo la comunicación entre las células nerviosas.

Por lo general, el síndrome de Tourette se diagnostica observando los síntomas y evaluando el historial familiar. En la diagnosis los tics motores y fónicos deben estar presentes por lo menos 12 meses. Se pueden usar estudios de neuroimágenes, como imágenes de resonancia magnética (IRM), tomografía computarizada (TC) y escáneres electroencefalográficos (EEG), o distintas pruebas de sangre para excluir otras condiciones que se puedan confundir con ST. Sin embargo, la diagnosis del ST es clínica y no hay pruebas de sangre o de laboratorio que puedan diagnosticar el trastorno.

El trastorno lleva el nombre del médico Georges Gilles de la Tourette, neurólogo francés, que en 1885 publicó un resumen de nueve casos de personas con reflejos involuntarios. Sin embargo Jean Marc Gaspard Itard había descrito ya en 1825 el caso de una mujer con estos síntomas.

Existe una estrecha relación entre los trastornos por tics y el síndrome de Tourette. Aunque no todas las personas con síndrome de Tourette tienen otros trastornos muchas personas experimentan problemas adicionales como el trastorno obsesivo-compulsivo; el trastorno de déficit de atención; diversos trastornos del desarrollo del aprendizaje, los cuales incluyen dificultades de lectura, escritura, aritmética y problemas perceptuales; y trastornos del sueño, que incluyen despertarse frecuentemente o hablar dormido.

La amplia variedad de síntomas que pueden acompañar los tics puede causar más limitaciones que los tics mismos así que los pacientes, sus familias y sus médicos necesitan determinar qué síntomas causan más limitaciones para poder elegir los medicamentos y las terapias más apropiadas.

El síndrome de Tourette se consideraba un raro y extraño síndrome, a menudo asociado con la exclamación de palabras obscenas o comentarios socialmente inapropiados y despectivos (coprolalia), pero este síntoma está sólo presente en una pequeña minoría de afectados. Ya no es considerado una enfermedad rara, pero no siempre es correctamente diagnosticado, porque la mayoría de los casos son leves y la severidad de los tics disminuye en la mayoría de los niños a su paso por la adolescencia.

La prevalencia de tics transitorios y crónicos en niños en edad escolar es alta, y los tics más comunes son parpadeo de ojos, toser, carraspear, olfatear y movimientos faciales. Un Tourette grave en la edad adulta es una rareza, y el síndrome de Tourette no afecta negativamente a la inteligencia o la esperanza de vida.

Por lo general, los síntomas se manifiestan en el individuo antes de los 18 años de edad. Puede afectar a personas de cualquier grupo étnico y de cualquier sexo, aunque los varones lo sufren unas 3 ó 4 veces más que las mujeres y el curso natural del síndrome varía entre pacientes. A pesar de que los síntomas oscilan entre leves hasta muy severos, en la mayoría de los casos son moderados.

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Este texto es un extracto obtenido del libro Mundo Asperger y otros mundos, de Sacha Sánchez-Pardíñez, disponible en: http://www.amazon.es/gp/product/B017IMQFYW?%2AVersion%2A=1&%2Aentries%2A=0