29/3/16

Ecolalia.

  

   Cuando se han analizado los trastornos del lenguaje en los niños con autismo se ha evidenciado que en general no difieren de los que pueden presentar los niños neurotípicos, por lo menos en sus aspectos formales. Las personas con autismo interactúan y se comunican, sin embargo lo hacen de diferentes maneras. La ecolalia es una forma normal de aprender el idioma. La mayoría de los niños utilizan ecolalia para aprender el lenguaje.
  El perfil lingüístico y las anomalías del lenguaje de los niños TEA es muy heterogéneo y variado, pero todos ellos presentan serias dificultades de comunicación que van más allá del lenguaje hablado y que afecta básicamente al uso de las funciones comunicativas, a las habilidades básicas de relación intencionada, a la atención conjunta y a las habilidades conversacionales.
  Se ha aceptado que los aspectos formales del lenguaje no pueden ser potenciados sin referirlos al uso social del lenguaje en el contexto natural. Así mismo se ha reconocido que el trastorno del lenguaje de los niños con TEA se caracteriza fundamentalmente por una alteración en el uso social del mismo. Es por esto que los trabajos actuales sobre intervención del lenguaje centran su foco de interés en generar un lenguaje funcional y espontáneo que les permita participar en situaciones de la vida diaria. 




  Un fenómeno peculiar en niños con TEA, relacionado con los problemas de lenguaje, es la ecolalia, a veces inmediata y otras veces retardada. Si bien la primera puede ser fisiológica la segunda debe motivar una elevada sospecha de autismo. La ecolalia se define en medicina como una perturbación del lenguaje que consiste en repetir el enfermo involuntariamente una palabra o frase que acaba de oír o pronunciar él mismo. La ecolalia es un trastorno del habla que consiste en la repetición involuntaria e inconsciente de palabras, frases, e incluso conversaciones, diálogos o canciones, que el paciente ecolálico haya escuchado, ya sea en personas cercanas, la radio o la televisión.
   El origen de esta perturbación del habla se encuentra en otra patología mayor, siendo la ecolalia un síntoma de otras enfermedades como los Trastornos del Espectro Autista (TEA), el síndrome de Tourette, la afasia, la esquizofrenia, la demencia, la epilepsia, una lesión cerebral…Consiste en imitar y repetir frases y sonidos de forma involuntaria y es un síntoma de trastornos como el autismo o la afasia. En consecuencia, el diagnóstico de la ecolalia siempre va a asociado a las enfermedades citadas anteriormente y, en ausencia de éstas, cuando un niños de más de tres años mantiene este tipo de repeticiones puede ser un simple retraso del lenguaje.




   Las ecolalias se caracterizan no solo por la imitación de palabras o frases, sino por la prosodia (entonación y articulación) que emplea el afectado mientras las repite. Su discurso suele ser monótono, mecánico, como el de un robot, y siempre mantiene un mismo ritmo y tono. A partir de los 6 o 7 años de edad, la ecolalia puede ser una repetición exacta de una frase o texto, con una imitación perfecta de la entonación, e incluso de los gestos (ecopraxia), observados por el paciente.
   El niño o adulto ecolálico procesa el lenguaje de manera diferente, no analiza las palabras individualmente, sino que analiza la totalidad del lenguaje, el conjunto de palabras que ha escuchado, lo que le requiere un mayor esfuerzo para analizar y llegar a comprender lo que ha escuchado.
   La ecolalia es un trastorno que no tiene cura, pero sí se puede trabajar para que se reduzca el número de repeticiones y la intensidad de las mismas, así como para lograr una mejor comunicación con los afectados, ya sean niños o adultos. Más adelante indicaremos pautas y consejos sobre cómo trabajar para conseguirlo. Cuando la ecolalia es consecuencia de una patología mental, la medicación para tratarla favorece que las repeticiones disminuyan. La duración de la ecolalia depende directamente de la gravedad del trastorno al que va asociada.
   La ecolalia en los TEA, es definida como la repetición, por parte del sujeto, de palabras o frases que ha escuchado con anterioridad; ya sea inmediatamente antes, (ecolalia inmediata), o transcurrido un tiempo, que puede ir desde segundos o minutos después, hasta años, (ecolalia retardada o diferida). Puede ser algo que le hayan dicho o algo que ha escuchado en la televisión, la radio, el metro,  en una canción, etc. Estas repeticiones, pueden ser más o menos exactas, es decir, el sujeto puede repetir todo el modelo, (en muchos casos, se imitan hasta los patrones de entonación), o solo parte de este, (normalmente el final). Pero también existe la posibilidad de que el niño/a produzca variaciones en un eco introduciendo modificaciones, (ecolalia mitigada o expandida), lo cual indica la existencia de ciertas competencias para desarrollar un sistema lingüístico más creativo y productivo.





   Según los expertos, la ecolalia se presenta asociada a bajos niveles de comprensión  y  a la carencia de estrategias suficientes para responder de forma eficaz ante las demandas verbales. Es por esto, que cuanto mayor sea el nivel de competencia lingüística y mayor sea la capacidad del individuo para generar lenguaje creativo, flexible y espontáneo, menor propensión tendrá el individuo a presentar ecolalia.  Las propias características de los TEA, como son las dificultades en atención compartida, las reducidas habilidades para extraer información contextual, o la concomitancia existente entre unas habilidades de imitación verbal y de memoria auditiva normales, o superiores, y niveles de competencia lingüística deficitarios, (lo que hace posible que en algunos casos el individuo sea capaz de producir enunciados muy complejos y perfectamente articulados hasta meses después de haberlos escuchado, sin llegar a comprenderlos), son otros de los factores que sustentan la hipótesis multifactorial de Schuler y Prizant (1985) sobre el origen de la ecolalia en los TEA.
   La ecolalia se presenta como la forma más común de habla alterada en niños verbales con Trastornos de Espectro Autista (TEA). Aunque no es exclusivo de este Trastorno; también aparece en patologías que afectan al lenguaje y a la comunicación y en el Síndrome de Tourette entre otros; e incluso se da en el desarrollo normalizado, en periodos muy tempranos de desarrollo del lenguaje, (la llamada ecolalia evolutiva), como estrategia de adquisición del lenguaje, en la que los ecos son consecuencia de un ajuste del niño/o  al conjunto de reglas que están aprendiendo a manejar, dejando fuera aquellas emisiones que exceden sus competencias. Es decir, el niño repite lo que aún no entiende “pero está a punto de entender”. No obstante, es en torno a los 30 meses, cuando el niño neurotípico ya ha adquirido las suficientes habilidades para  procesar la información de un modo más analítico, es decir, ya es capaz, por un lado, de diferenciar los segmentos del habla, (sustantivos, verbos, descriptivos, etc.) otorgándoles un significado, y por otro lado, de integrar las estructuras sintácticas y morfológicas subyacentes, lo que posibilita la generación de un lenguaje espontáneo y flexible, superando así esta fase de aprendizaje gestáltico del lenguaje. Sin embargo, en el caso de los niños con trastornos como el autismo, este lenguaje en eco se presenta con mayor frecuencia y persiste por más tiempo. Alrededor del 80% de todas las personas verbales con autismo desarrollan esta alteración, pues, en muchos casos, carecen de las suficientes habilidades para generar lenguaje espontáneo.


   Según el uso que se haga de la ecolalia, ésta se clasifica en: ecolalia funcional, que se produce cuando el eco emitido manifiesta una intención comunicativa, (función fática o de “toma de turnos”, petición de objeto, petición de acción, protesta, vocativo, función de respuesta o declarativo). O cuando desempeña una función no interactiva, (autorregulación de la acción o de la conducta). Este tipo de ecolalia puede verse reducida al incrementarse las competencias lingüísticas.
   La ecolalia no funcional son emisiones irrelevantes al contexto o a la situación, que se caracterizan por carecer de un propósito comunicativo o función determinada, y generalmente, suelen tener un carácter auto-estimulatorio o autorregulador, (las repeticiones verbales pueden calmar o ser placenteras), y  normalmente, van acompañadas de otras conductas repetitivas y estereotipadas.  Un ejemplo claro de este tipo de ecolalia es la repetición por parte del niño de un diálogo que ha escuchado en su serie de televisión favorita o en algún anuncio de televisión. Este tipo de ecolalia puede persistir aún cuando el individuo haya adquirido mayores competencias comunicativo-lingüísticas, sobre todo en momentos de ansiedad, fatiga o distracción.
  Otro fenómeno lingüístico prácticamente patognomónico de niños con autismo es el uso del "tú" o el "él" en sustitución del yo. Esta peculiaridad podría ser una forma de ecolalia pero también es posible que este fenómeno tenga alguna relación con los déficits cognitivos sociales.











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Fuentes:
- Red Cenit: https://www.redcenit.com/la-ecolalia-en-el-trastorno-del-espectro-autista-que-es-y-por-que-se-produce/
- Webconsultas: http://www.webconsultas.com/mente-y-emociones/logopedia/ecolalias
- Disartria: http://disartria.com/ecolalia/
- Etapa infantil: https://www.etapainfantil.com/ecolalia-infantil
- Entendiendo la ecolalia: https://www.superduperinc.com/handouts/pdf/169_Ecolalia_Spanish.pdf