29/3/16

By by TGD. Hello TEA.



   En el DSM-IV, la categoría de los Trastornos Generalizados del Desarrollo (TGD) comportan cinco subtipos de autismo:
    1.- El Trastorno Autista.
   2.- El Síndrome de Asperger.
   3.- El Trastorno Desintegrativo Infantil
   4.- El Trastorno Generalizado del Desarrollo no especificado (TGD-NE).
   5.- El Síndrome de Rett.


   El DSM-V ha sustituido cuatro de estos subtipos (Trastorno Autista, Síndrome de Asperger, Trastorno Desintegrativo Infantil y TGD no especificado) por la categoría general “Trastornos del Espectro Autista” (TEA).
El síndrome de Rett ya no forma parte de este sistema de clasificación. En lugar de hacer distinción entre estos subtipos, la definición diagnóstica del DSM-5 especifica tres niveles de gravedad en los síntomas, así como el nivel de apoyo necesario. Anteriomente se hablaba de Trastornos Generalizados del Desarrollo, TGD. El DSM V se adapta a la concepción que se estaba empleando últimamente en casi todos los ámbitos: Trastorno del espectro autista. La concepción del autismo como un amplio espectro, se incorpora a la 5ª edición del manual. De esta manera, la denominación Trastornos Generalizados del Desarrollo, deja de existir y de emplearse en este manual diagnóstico aunque se sigue utilizando en otros como el CIE o el CIF.


   Siendo el del DSM-V la más reciente clasificación del trastorno del espectro del autista añadiremos aquí sus criterios diagnósticos, siendo los siguientes: 
   1) Déficits persistentes en comunicación social e interacción social cuya severidad se basa en la alteración social y comunicativa, así como en la presencia de patrones de comportamientos repetitivos y restringidos a lo largo de múltiples contextos, según se manifiestan en los siguientes síntomas actuales o pasados:
      - Déficits en reciprocidad socioemocional; rango de comportamientos que van desde mostrar acercamientos sociales inusuales o problemas para mantener el flujo conversacional hasta una disposición reducida por compartir intereses, emociones y afecto. Incluye el fallo para iniciar la interacción social o para responder a ella. 
     - Déficits en conductas comunicativas no verbales usadas en la interacción social. Se trata del rango de comportamientos como mostrar dificultad para integrar conductas comunicativas verbales y no verbales, anomalías en el contacto visual o en el lenguaje corporal, déficits en la comprensión y en el uso de gestos y una falta total de expresividad emocional o de comunicación no verbal. 
     - Déficits para desarrollar, mantener y comprender relaciones expresadas con dificultades para ajustar el comportamiento a diferentes contextos sociales; dificultades para compartir juegos de ficción o para hacer amigos y ausencia aparente de interés en la gente. 
   2) Patrones de comportamientos repetitivos y restringidos de conductas, actividades e intereses, cuya severidad se basa en la alteración social y comunicativa y en la presencia de patrones de comportamientos repetitivos y restringidos que se manifiestan en al menos dos de los siguientes síntomas, actuales o pasados: movimientos motores, uso de objetos o habla estereotipados o repetitivos; insistencia en la igualdad, adherencia inflexible a rutinas o patrones de comportamiento verbal y no verbal ritualizado; intereses altamente restringidos, obsesivos, que son anormales por su intensidad o su foco; hiper o hipo reactividad sensorial o interés inusual en aspectos sensoriales del entorno.
   3) Los síntomas deben estar presentes en el período de desarrollo temprano. 
   4) Los síntomas causan alteraciones clínicamente significativas a nivel social, ocupacional o en otras áreas importantes del funcionamiento actual. 
   5) Estas alteraciones no se explican mejor por la presencia de una discapacidad intelectual (trastorno del desarrollo intelectual) o un retraso global del desarrollo. 



   La discapacidad intelectual y el trastorno del espectro de autismo con frecuencia concurren; para hacer un diagnóstico de comorbilidad de trastorno del espectro de autismo y discapacidad intelectual, la comunicación social debe estar por debajo de lo esperado en función del nivel general de desarrollo. 
Los individuos con un diagnóstico previo bien establecido, por ejemplo del DSM-IV, de trastorno autista, síndrome de Asperger o trastorno generalizado del desarrollo no especificado, deben recibir el diagnóstico de trastorno del espectro de autismo según el DSM-V. Los individuos que tienen marcados déficits en comunicación social, pero cuyos síntomas no cumplen los criterios para el trastorno de espectro de autismo, deberán ser evaluados para el trastorno de comunicación social (pragmática). En todos los casos se deberá especificar si se acompaña o no de discapacidad intelectual o de un trastorno del lenguaje; si se asocia con una condición médica o genética o con un factor ambiental conocido; si se asocia con otro trastorno del neurodesarrollo, mental o del comportamiento; y si se acompaña o no de catatonia.
   Recapitulando, estas son las principales novedades del trastorno del espectro autista según DSM V:
   - Trastorno del neurodesarrollo.
   - Desaparece el término TGD.
   - Se habla de espectro del autismo, desapareciendo antiguas categorías.
   - Los criterios diagnósticos
   - Se establecen niveles de gravedad.



   Los criterios diagnósticos han sufrido algunas modificaciones, y debéis acudir al manual para comprobarlo. Pero en general, los dos criterios principales hacen referencia a dos aspectos:
   a) Deficiencias persistentes en la comunicación social y en la interacción social en diferentes contextos.
   b) Patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades. Este último criterio, puede que no se manifieste en el momento actual de un niño o adulto, pero es válido si ha estado presente en años anteriores.
   Como todos los trastornos mentales la presencia de esos dos síntomas causan un deterioro significativo en lo social, académico o en el funcionamiento habitual de la persona que los presenta.
Otra de las novedades más significativas del trastorno del espectro autista según DSM V es el establecimiento de especificadores que ayudan a concretar más el diagnóstico. En el caso del trastorno del espectro autista el DSM V establece varios especificadores:
   a) Si hay un déficit intelectual acompañante.
   b) Con o sin deterioro del lenguaje acompañante.
   c) Si está asociado a una afección médica o genética, o a un factor ambiental conocido.
   d) Asociado a otro trastorno del neurodesarrollo, mental o del comportamiento.
   d) Con catatonia.















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Fuentes: 
- TEA frente a TGD. Jesús Jarque García en Familia y Cole
familiaycole.comhttp://familiaycole.com/2015/11/29/trastorno-del-espectro-autista-segun-dsm-v/
- Libro Mundo Asperger y otros mundos, de Sacha Sánchez-Pardíñez; sección de trastornos comórbidos. El libro está disponible en: http://www.amazon.es/gp/product/B017IMQFYW?%2AVersion%2A=1&%2Aentries%2A=0
-  Libro Síndrome de Asperger. Síndrome invisible. 2013, Sánchez-Pardíñez, S., Psylicom Ediciones, colección de materiales para TEA.