4/2/16

Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF).




El CIE 10 es la décima edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades. Se trata del sistema de clasificación recomendado por la OMS (Organización Mundial de la Salud). También es conocido el sistema americano recogido en el manual diagnóstico DSM que actualmente está en su quinta edición. Existe también la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y de la Salud (CIF) que establece:
   F80 Trastornos específicos del desarrollo del habla y del lenguaje.
   F81 Trastornos específicos del desarrollo de las habilidades escolares.
   F82 Trastorno específico del desarrollo psicomotor.
   F83 Trastornos específicos mixtos del desarrollo.
   F84 Trastornos generalizados del desarrollo.
   F84.0 Autismo en la niñez.
   F84.1 Autismo atípico.
   F84.2 Síndrome de Rett.
   F84.3 Otro trastorno desintegrativo de la niñez.
   F84.4 Trastorno hiperactivo asociado con retraso mental y movimientos estereotipados.
   F84.5 Síndrome de Asperger.
   F84.8 Otros trastornos generalizados del desarrollo.
   F84.9 Trastorno generalizado del desarrollo sin especificación.
   F90 Trastornos hipercinéticos.
   F90.0 Perturbación de la actividad y de la atención.
   F91 Trastornos de la conducta.
   F91.3 Trastorno opositor desafiante.
   F91.8 Otros trastornos de la conducta.

   Este documento constituye la Clasificación Internacional del Funcionamiento, de la Discapacidad y la de la Salud, conocida como CIF. El objetivo principal de esta clasificación es brindar un lenguaje unificado y estandarizado, y un marco conceptual para la descripción de la salud y los estados “relacionados con la salud”. La clasificación revisada define los componentes de la salud y algunos componentes “relacionados con la salud” del “bienestar” (tales como educación, trabajo, etc.). Por lo tanto, los dominios incluidos en la CIF pueden ser considerados como dominios de salud y dominios “relacionados con la salud”.
   Estos dominios se describen desde la perspectiva corporal, individual y mediante dos listados básicos:
   (1) Funciones y Estructuras Corporales;
   (2) ActividadesParticipación.
   (3) Como clasificación, la CIF agrupa sistemáticamente los distintos dominios de una persona en un determinado estado de salud (ej. lo que una persona con un trastorno o una enfermedad hace o puede hacer).




   El concepto de funcionamiento se puede considerar como un término global, que hace referencia a todas las funciones corporales, actividades y participación; de manera similar, discapacidad engloba las deficiencias, limitaciones en la actividad, o restricciones en la participación.
   La CIF también enumera factores ambientales que interactúan con todos estos constructos . Por lo tanto, la clasificación permite a sus usuarios elaborar un perfil de gran utilidad sobre el funcionamiento, la discapacidad y la salud del individuo en varios dominios.
   La CIF pertenece a la familia de clasificaciones internacionales desarrolladas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), que pueden ser aplicadas a varios aspectos de la salud. Esta familia de clasificaciones de la OMS proporciona el marco conceptual para codificar un amplio rango de información relacionada con la salud (ej. el diagnóstico, el funcionamiento y la discapacidad, los motivos para contactar con los servicios de salud) y emplea un lenguaje estandarizado y unificado, que posibilita la comunicación sobre la salud y la atención sanitaria entre diferentes disciplinas y ciencias en todo el mundo.



   Dentro de las clasificaciones internacionales de la OMS, los estados de salud (enfermedades, trastornos, lesiones, etc.) se clasifican principalmente en la CIE- 10 (abreviatura de la Clasificación Internacional de Enfermedades, Décima Revisión) 4 , que brinda un marco conceptual basado en la etiología. El funcionamiento y la discapacidad asociados con las condiciones de salud se clasifican en la CIF. Por lo tanto, la CIE-10 y la CIF son complementarias y se recomienda a los usuarios que utilicen conjuntamente estos dos elementos de la familia de clasificaciones internacionales de la OMS.
   La CIE-10 proporciona un diagnóstico de enfermedades, trastornos u otras condiciones de salud y esta información se ve enriquecida por la que brinda la CIF sobre el funcionamiento. La información sobre el diagnóstico unida a la del funcionamiento nos proporciona una visión más amplia y significativa del estado de salud de las personas o poblaciones, que puede emplearse en los procesos de toma de decisiones.
   La familia de clasificaciones internacionales de la OMS constituye una valiosa herramienta para describir y comparar la salud de la población dentro de un contexto internacional. La información sobre la mortalidad (proporcionada por la CIE-10) y sobre las consecuencias de la salud (brindada por la CIF) se pueden combinar en una única medida de la salud de la población. Esta medida puede servir para conocer en todo momento cómo es esa salud y cómo se distribuye, así como para valorar las contribuciones de las diferentes causas de morbilidad y mortalidad.
   La CIF ha pasado de ser una clasificación de “consecuencias de enfermedades” (versión de 1980) a una clasificación de “componentes de salud”. Los  componentes de salud identifican los constituyentes de la salud, mientras que las “consecuencias” se refieren al efecto debido a las enfermedades u otras condiciones de salud. Así, la CIF adopta una posición neutral en relación con la etiología, de manera que queda en manos de los investigadores desarrollar relaciones causales utilizando los métodos científicos apropiados. De forma similar, este planteamiento es también diferente del abordaje basado en los determinantes de salud o en los factores de riesgo. Para facilitar el estudio de los determinantes o factores de riesgo la CIF incluye una lista de factores ambientales que describen el contexto en el que vive el individuo.




   Objetivos de la CIF:
   - Proporcionar una base científica para la comprensión y el estudio de la salud y los estados relacionados con ella, los resultados y los determinantes.
   - Establecer un lenguaje común para describir la salud y los estados relacionados.
   - Permitir la comparación de datos.
   - Proporcionar un esquema de codificación sistematizado para ser aplicado en los sistemas de información sanitaria.
   CIF es una clasificación universal que establece un marco y lenguaje estandarizados para describir la salud y las dimensiones relacionadas con ella. Está en la línea de incorporar a la mirada sanitaria conceptos como bienestar, estado de salud o calidad de vida relacionada con la salud, superando la mirada biomédica, al incorporar una  mirada bio-psico-social a la problemática del funcionamiento y la discapacidad humana. Esta aporte teórico  y práctico es significativo para abordar  el funcionamiento y  la discapacidad  incorporando el contexto en su evaluación, pero también es interesante para abordar los cambios epidemiológicos y demográficos que hemos experimentado, principalmente para enfermedades  crónicas y el envejecimiento de la población.

   Aplicaciones de la CIF:
   Desde su publicación como una versión de prueba en 1980 ha sido
empleada para diferentes fines, por ejemplo:
- como herramienta estadística – en la recogida y registro de datos (ej. en
encuestas y estudios de población o en sistemas de manejo de información);
- como herramienta de investigación – para medir resultados, calidad de vida
o factores ambientales;
- como herramienta clínica – en la valoración de necesidades, para
homogeneizar tratamientos con condiciones específicas de salud, en la
valoración vocacional, en la rehabilitación y en la evaluación de resultados;
- como herramienta de política social – en la planificación de sistemas de
seguridad social, sistemas de compensación, y para diseñar e implementar
políticas;
- como herramienta educativa – para diseño del “currículum”, y para
aumentar la toma de conciencia de la sociedad y para poner en marcha
actividades sociales.
   Dado que la CIF es intrínsecamente una clasificación de salud y de aspectos
relacionados con la salud, también se emplea en otros sectores como las compañías de seguros, la seguridad social, el sistema laboral, la educación, la economía, la política social, el desarrollo legislativo y las modificaciones ambientales. Ha sido aceptada como una de las clasificaciones sociales de las Naciones Unidas e incorpora las Normas Uniformes para la Igualdad de Oportunidades para las Personas con Discapacidad.




   Como tal, la CIF nos brinda un instrumento apropiado para implementar los mandatos internacionales sobre los derechos humanos, así como las legislaciones nacionales.Tiene un amplio rango de aplicaciones, por ejemplo, en la seguridad social, en la evaluación de la atención médica y en estudios de población de ámbito local, nacional e internacional. Ofrece un marco de referencia conceptual para la información que es aplicable a la atención médica personal, incluyendo la prevención, la promoción de la salud y la mejora de la participación, eliminando o mitigando los obstáculos sociales y promoviendo el desarrollo de soportes sociales y elementos facilitadores. También es relevante para el estudio de los sistemas de atención a la salud, tanto para la formulación como para la evaluación de políticas.